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Cuando todo cambió de Donna Milner

“Café con Libros” termina el año con la novela de Donna Milner Cuando todo cambió. Con ella dejamos atrás un trimestre en el que intentamos leer, todo lo que nos propusieron los participantes del club, al acabar el curso pasado. Por eso “Con Dedicatoria”, nuestro primer bloque, se convirtió en el reflejo de sus peticiones: teatro, cómic, novelas de humor, narrativa española … y en definitiva, lecturas que nos permitiesen seguir compartiendo buenos momentos.

Cuando todo cambió

Si os gustan los libros sobre las relaciones familiares, los secretos y las  reflexiones de la vida, este puede ser uno de ellos.

Cuando la protagonista Natalie Ward recibe una inesperada noticia, regresa a su pueblo natal Atwood tras más de treinta años de ausencia. Durante el viaje desde Vancouver rememora su infancia idílica en la granja familiar y como la llegada de un desconocido, cuestionará su existencia.

Portadora de muchos secretos que cambiaron el rumbo de su familia, para Natalie las verdades ocultas pesan sobre sobre su vida.

  … Esta familia nunca se pelea, no usa las palabras como armas. Usa el silencio. Y hiere igual o más. Dejáis que lo que os agobia, que no os decís los unos a los otros, se interponga entre vosotros…

Excelente retrato de la sociedad canadiense de los años 60, y de los acontecimientos que marcaron una época, los insumisos norteamericanos durante la guerra de Vietnam, el asesinato de los hermanos Kennedy o  la importancia de la educación y muy especialmente de  la lectura.

Donna Milner

Donna Milner

La autora dejó su profesión, agente inmobiliaria, para dedicarse en exclusiva a la escritura. En 2008 publicó su primera novela Cuando todo cambió, nominada al prestigioso Premio internacional IMPAC de Dublín en 2010.

Con su segunda novela, The promise of Rain ha obtenido el éxito de la crítica al ser considerada  como una de las cine mejores novela por la revista Globe and Mail del 2010.

“Café con libros” os desea un año 2014 cargado de buenas lecturas.

Felices Fiestas para todos.

Feliz 2014

Nos reencontramos el 15 de enero para comentar  uno de los mejores libros de Rosa MonteroLa loca de la casa.

Piel de salitre

Vendrá un hombre con el espíritu sano y la mano humilde, poderoso en su palabra, justo en sus acciones, imposible de corromper por los otros hombres que pueblan la tierra. Será él quien guíe al mundo por el sendero de la verdad y la paz. Será el quien ilumine en la oscuridad. Cuando él venga habéis de estar preparados en cuerpo y alma para luchar a su lado y contra el mal y perecerán todos aquellos cuyo espíritu haya sido corrompido por la envidia , la avaricia y la falsedad. Creed lo que os digo porque es la palabra de la Madre de Dios.

La frase anterior es la que forman las palabras que distinguen los capítulos del libro escogido para comenzar la nueva temporada del Club de lectura de Castrillón. Nos alegramos de la elección por dos motivos, el que sea un libro cuya trama describe la vida en un imaginario pueblo gallego, de a Costa da morte y de que el escritor sea un paisano, Juan Mariñas, coruñés de la Avda. de los Mallos y que conoce bien el ambiente marinero en el que están sumergidos los personajes de la historia. El autor tiene intención de hacer un presentación del libro en la biblioteca del Ágora a final del mes en curso. Será un acto fuera de lo común según nos explicó nuestra directora Belén Solleiro. No se trata solo de la presencia del escritor y de hablar sobre el libro, será algo más y nos anima a asistir.

Volviendo al contenido del libro decir que lo que en él se cuenta es el  día a día de esos personajes que viven en  ese imaginario lugar llamado Sortes, pueblo que  la creatividad del autor sitúa entre las localidades de Malpica y Laxe rozando con la de Corme. Allí, con el Atlántico como compañero y medio de vida y muerte, se suceden los hechos que  configuran la trama.  Son historias normales, cotidianas, sencillas si se quiere, pero que atraen por lo naturales que nos parecen y ello conlleva que nos enfrasquemos en su lectura y nos sumerjamos en sus vidas.

El conjunto de protagonistas que nos presenta es de los más variado. Nos describe la manera de vivir y pensar de casi tres generaciones, siendo el eje central  los que componen la familia de los Patiño.  Están bien trazadas las fronteras de las mentalidades de estos vecinos según la edad, posición social, profesión, avatares  y  educación recibida. Así pasamos de las diarias aspiraciones y ambiciones de unos a las ensoñaciones de otros,  algunas de estas ensoñaciones las podemos encuadrar dentro de un realismos mágico que es consustancial al alma y pensamiento gallego, y más en esas latitudes, en contacto permanente con una naturaleza a la vez hermosa, generosa y mortal, en la que la frontera entre lo real y lo fantástico no está perfectamente definida. En estas descripciones hay algo que sobresale. Por encima de lo que cada personaje aporta a la historia con su individual vivencia, está la aportación de las familias que describe. También la importancia que en esas sociedades tienen las mujeres.  Son en muchos casos los pilares en los que se  asienta la familia, aún en los peores momentos, En otros casos su fuerza y carácter las lleva a enfrentarse con decisión a las dificultades de su condición femenina, no siempre bien tenida en cuenta.

Por describir lo hace también respecto a esos animales populares que existen en estos pueblos. Aquí están representados por Carlota, una gaviota que siempre está en los momentos apropiados; el perro Gandul de edad indefinida y que es un poco el vigilante de las actitudes de todos y un loro, Gaucho, que vive en el Bar Namber Guan y que repite hasta la saciedad aquello de “España va bien” y otras lindezas. Son como los humanos, parte del variopinto conjunto que se expone.

Como pasa en todo grupo, según sea el desarrollo del personaje así este se nos hará más o menos agradable. Y en esto no defrauda la lectura. Hay personajes que llegan a hacerse odiosos y en cambio a otros les consentiremos todo.

Personalmente me agrada el uso que se hace de los apodos que acompañan al nombre de muchos de los intervinientes. Como se sabe estos alias son muy importantes en estas comunidades del rural gallego, tanto que quedan como un sustantivo más unido de por vida el que tienen por bautismo. Es como si la aplicación de los mismos marcara  el cambio generacional. Raro es el que acompaña a un joven y en cambio no dejan de aparecer en las personas de edad. Salvo que estas sean los caciques del pueblo, a los que se alude por su nombre e incluso su apellido.

Sinceramente creo que  la lectura de este libro nos satisfará y dará pie a coloquios interesantes. De lo que escribe el autor es de como se vive, se lucha y se relacionan las personas; la clase de dificultades que deben salvar, las amistades que las rodean y los amores y desamores que tienen, la familia. Los celos y los odios y a la vez las entregas desinteresadas que se hacen sin pensar en tener recompensa alguna. La dedicación callada a un destino no siempre grato y las incomprensiones que ello conlleva.  Y por supuesto las pequeñas alegrías que por ser eso, pequeñas y escasas, se valoran de forma extraordinaria. En definitiva, la vida de muchos de nosotros que vemos reflejada en la narración. Es tan difícil escribir sobre lo cotidiano que cuando se hace y es aceptado autor y lector experimentan una gran satisfacción, como es el caso en lo que en el  papel de lector me corresponde.

Juan Mariñas nació el 4 de febrero de 1970. Hijo de una vendedora de pescado y un mecánico de barcos se crió en el barrio de Los Mallos (Coruña), Vivió en Madrid y en Irlanda.

Ha publicado los relatos El Sol de Hatim, ¿En qué piensas? y La otra ciudad; y la novela En un lugar de Irlanda (Inéditor, 2008).

Nano, de Concha Blanco

Concha Blanco é mestra, pedagoga e escritora. Nacida en Cee conta cunha longa traxectoria no mundo da escritura.

Non hai moito tempo que, por casualidade, caíu nas miñas mans unha das súas obras, Nano, escrita no 2008 e editada por Everest.

Nano conta a historia de Fernando, un rapaz coruñés e arquitecto que vive atormentado. Sabe que é gai pero non o asume.

Contraportada NanoFoi unha lectura especial porque ademais de presentarnos a Nano, un rapaz que cae ben, toda a acción transcurre en escenarios moi coñecidos por nós coma a rúa Barcelona ou o Paseo Marítimo coruñés. Por riba, constitúe a primeira obra que leo desta temática no idioma galego.

Tamén é especial porque todos tivemos en algún momento das nosas vidas ou temos na actualidade un Nano ben cerquiña. Unha persoa á que apreciamos e que non se atreve a asumir a súa identidade sexual

Segundo me contaron, tardei moito en saír da barriga de miña nai, retraso que a piques estivo de facerme coincidir nacer con morrer. Don Xoán, o médico que axudou no parto, deume un par de azoutas. Así que dende aquela aprendín a ser puntual nas miñas citas, co traballo, cos amigos, coas amigas

Estas palabras da autora, referidas ao seu nacemento, fanme reflexionar sobre o feito LGTB. Cadaquén ha de saber que quere facer na súa vida, que prefire aportar aos demais e que rastro pensa deixar tras de si. E digo isto referíndome tanto ao que sae do armario coma ao que observa a saída.

Nas Bibliotecas Municipais da Coruña temos moi claro cal queremos que sexa a nosa aportación. Por un lado dar visibilidade ao feito LGTB a través dunha wiki na que recollemos títulos da literatura e do cine que tratan esta temática e, por outro, celebrar cada ano o ORGULLO LGTB con mesas redondas, encontros ou proxeccións de filmes que aporten información sobre o feito homosexual, bisexual e transexual a todas as persoas que se acheguen ás nosas bibliotecas.

Se alguén aínda non o sabe… #asMunicipaisEntenden

La elegancia del erizo

“A partir de ahora buscaré los siempres en los jamases. La belleza en este mundo.”

Estas dos frases ponen final a la historia que se narra y condensan todo el contenido de la misma.

La narración nos describe unos personajes que con independencia de su condición social, de sus años y de su físico, buscan vivir una vida plena entregada a la belleza que la cultura esconde. No se trata de hacer demostraciones de ella, antes al contrario, intentan pasar desapercibidos, se afanan en no destacar. Sus cualidades y conocimientos son íntimos. Se saben distintos al común de sus conciudadanos, incluso a aquellos con los comparten el día a día.

Renée no desea ser más que lo que es, la portera del número 7 de la Rue Grenelle en un barrio de la alta burguesía de París. Lo ocupan unas pocas y ricas familias que no ven en ella más de lo que ella deja ver, una vulgar y eficiente portera que no merece más trato que el que se le pueda dar en relación a su condición. Lleva allí 24 años, pero poco o nada saben de su vida, que piensa, como es realmente. Es viuda, vive con un gato llamado León y hace lo que se espera de las personas de su profesión, limpiar escaleras y portal, recibir el correo o los envíos de cualquier tipo para los inquilinos y dejar o prohibir el paso a personas ajenas según le tengan prevenido. Su televisión está permanentemente encendida tal como atestiguan los sonidos que se perciben en el portal y su vestimenta es la que se espera. Punto.

El otro personaje es Paloma, una niña de 12 años, hija de uno de los matrimonios ricos y burgueses del inmueble. También ésta no deja que se vislumbre su excepcional inteligencia. Ni sus padres ni su hermana saben de sus inquietudes, sus deseos de suicidio, su búsqueda de un motivo por el que vivir. Al contrario, ven en ella a una persona rara, que le gusta esconderse y callar, retraída con familiares y extraños. No parece tener amigas ni aficiones. Le molesta sobremanera que rompan sus silencios, especialmente que lo haga su hermana mayor, Colombe, personaje que se adapta a su condición de joven burguesa rica con el consabido contento de sus progenitores.

Nuestras protagonistas son dos almas gemelas. Ambas son inteligentes, sensibles y buscan un algo que justifique su presencia en el mundo más allá de la mera presencia en él.  A  Renée en la madurez de su vida parece llegarle con seguir devorando literatura, particularmente rusa, cine, especialmente americano y la amistad con otra persona de su misma condición, Manuela, una asistenta por horas que atiende a una de las familias de la casa. Eso y el cuidado de León es suficiente para sentirse cómoda con su existencia. Hace lo imposible por disimular sus conocimientos, habla la jerigonza que se supone propia de su estatus laboral y, como ya dijimos, viste de acuerdo con él.

Paloma actúa de forma similar. Disimula sus conocimientos en casa y en el colegio. Admite incluso que se le contradiga en aquello que conoce , sin pelear por su razón. Acepta que le lleven la contraria. Su búsqueda del motivo por el que merezca la pena el transcurrir de la vida es su objetivo y tiene una fecha fija, el 16 de Junio, su cumpleaños. Si para entonces no ha podido descubrirlo tiene intención de matarse. Si bien antes prenderá fuego a su piso.

La llegada de un nuevo inquilino, un japones llamado Kakuro Ozu hará que ambas se encuentren ya que pese a vivir en la misma escalera no han reparado la una en la otra hasta que el Sr. Ozu las pone en contacto. Sus vidas tendrán nuevas perspectivas. Para Renée nacerá una nueva etapa, ya que Kakuro sí descubre su valía. También para Paloma, que tendrá un lugar al que ir y disfrutar del silencio y soledad que busca al tiempo de hacer acopio de nuevas sensaciones y motivos por los que vivir.

La autora es Muriel Barbery. Esta profesora de Filosofía de la la Universidad de Borgoña nació en Casablanca, (Marruecos) el 28 de Mayo de 1969. Se conocen muy pocos datos de su vida privada. El libro que nos ocupa es su segunda novela. La primera “Una Golosina”, publicada en el año 2000 fue traducida a 12 idiomas. “La elegancia del erizo” publicada en 2008 es todo un éxito editorial en Francia donde se han llegado a vender más de un millón de ejemplares. Como la anterior está siendo traducida a multitud de idiomas, se estiman que serán treinta y cuatro. La historia ha servido de base para un guión cinematográfico, rodado por la directora de cine francesa Mona Achache  bajo el título de “El erizo”.

La autora ha sido agraciada con el “Premio de los Libreros” por su ternura y originalidad. Su cariño por las culturas orientales, especialmente la japonesa, la ha llevado a tomarse un año sabático para trasladarse a dicho país y poder estudiarla a fondo.

Tierra desacostumbrada

La naturaleza humana no dará fruto, al igual que la patata, si se planta una y otra vez, durante demasiadas generaciones en la misma tierra agotada. Mis hijos han tenido otros lugares de nacimiento y, hasta donde alcance mi control sobre su fortuna, echarán raíces en tierra desacostumbrada. (Nathaniel Hawthorne )  

La frase es lo primero que se lee en el libro que hemos escogido en el Club para iniciar las sesiones en 2013. Sinceramente me parece un canto a la movilidad y adaptación humana, a sentirse ciudadanos del mundo, a saber que, sin tener que olvidar nuestra propia cultura, podemos integrarnos en otras desde el respeto mutuo y sin imposiciones.

De eso tratan las historias que se cuentan en esta novela. Las acciones en todas ellas son protagonizadas por personas nacidas en Estados Unidos cuyos padres son originarios de India, son lo que comúnmente se llaman de segunda generación. Están perfectamente integrados en la cultura occidental pero no han perdido sus raíces y se siente vinculados a costumbres familiares y sociales que les entroncan con sus padres y con sus raíces en el  país de origen de estos. Costumbres de las que no pueden o no quieren desvincularse totalmente.

El libro lo componen 8 relatos. Los cinco primero son inconexos, si exceptuamos el hecho de estar protagonizados por inmigrantes indios de segunda generación que pertenecen a una cierta élite cultural. Los tres últimos, la historia de Hema y Kaushik, configuran una pequeña novela en tres capítulos. En todos ellos el tema central es la condición humana y las relaciones familiares. Esas cadenas que unen a todos los de una misma estirpe. Nos habla de las relaciones de padres e hijos, de encuentros y abandonos, de renuncias obligadas y dolorosas  que les permiten seguir su camino en la nueva tierra, de todo aquello que les ayuda a comprender la realidad que les rodea y a la que deben  adaptarse para ser lo más felices posible y también a la que deben  transmitir  sus propios valores y conseguir que estos no interfieran en esa adaptación y desarrollo comentado.

Son historias de inmigración, de personas fuera de su entorno cultural, en tierra desacostumbrada;  historias que cuentan la dificultad de sustraerse a los vínculos  que les son propios y que es preciso dejar al margen para crecer en esa nueva tierra. No será fácil para nadie, pero como antes se comenta, es necesario hacer, para que los nuevos vínculos afectivos den el fruto deseado aunque ello conlleve silencios y renuncias.

El libro está escrito con fluidez y su lectura resulta fácil. Los temas emocionan quizás porque tratan de asuntos íntimos como son las comentadas relaciones,  familiares, de pareja y sociales, comunes a todos los humanos, pero a la vez condicionadas por razones de raza, cultura o religión.

Jhumpa Lahiri nació en Londres en julio de 1967, hija de inmigrantes del estado indio de Bengala Occidental. Su familia se mudó a Estados Unidos, concretamente a Rhode Island, cuando tenía tres años de edad. Ella se considera estadounidense. De hecho dice “yo no nací aquí pero bien podría haber hecho“. Creció en Kingston. Su padre Amar Lahiri era el bibliotecario  de la Universidad de Rhode Island. Su madre quería que sus hijos no olvidasen su lengua bengalí y durante su juventud realizó frecuentemente viajes a Calculta para visitar a la familia.

Su nombre propio es el de Nilanjana Sudeshana. Al comenzar a frecuentar el jardín de infancia, su padre decidió llamarla por el nombre de su mascota Jhumpa añadiendo el Lahiri familiar, ya que consideraba estos nombres más fáciles que el verdadero. Ella recuerda que siempre se sintió avergonzada por su nombre, como si causara dolor a alguien por ser quien eres.

Se licenció en Literatura Inglesa en el Barnard College en 1989. Después recibió múltiples grados en la Universidad de Bostón, como MFA en escritura creativa, Master en Literatura Comparada y Doctora en Estudios del Renacimiento. Ha enseñado escritura creativa  en la Universidad de Bostón y en la Escuela de Diseño de Rhode Island.

En 2001 se casó con Alberto Vourvoulias-Bush. Comentar que su marido es guatemalteco, nacido en México de padre estadounidense de origen griego. Actualmente vive en Fort Greene, Brooklyn con su marido y sus dos hijos.

Inicialmente sus escritos no fueron del agrado de los editores.  Su primera colección de cuentos Intérprete de emociones  se publicó en 1999. Elogiada por la crítica norteamericana, recibió por contra alguna críticas en el país de origen de sus padres. Aborda en ellos temas delicados sobre la vida de los inmigrantes indios, temas como las dificultades maritales, abortos y el despego entre la primera y segunda generación de estos inmigrantes. Vendió 600 mil ejemplares y en el año 2000 recibió por esta obra el Premio Pulitzer. (Era la séptima vez que una colección de cuentos ganaba el prestigioso premio).

En 2003 lanzó al mercado su primera novela, El buen hombre, en la que relata la vida durante más de treinta años de una familia de inmigrantes indios y la brecha que padres e hijos experimentan en su relación durante ese prolongado período. La novela fue adaptada al cine en 2007. Rodada en Bollywood, dirigida por Mira Nair. Jhumpa Lahiri actúa en ella como “tia Jhumpa“.

La que nos ocupa, Tierra desacostumbrada, se publicó el 1 de Abril de 2008 y tiene el mérito de haberse encaramado al primer puesto de la lista de best seller del New York Times de forma inmediata.

Desde 2005 es vicepresidenta de la PEN American Center, una organización diseñada para promover la amistad y la cooperación entre escritores.

Ha realizado esporádicos trabajos para la televisión. Concretamente para la productora HBO.

La sonrisa etrusca, José Luis Sampedro

       Qué mejor manera de empezar nuestro nuevo bloque en Café con Libros, que con el gran maestro José Luis Sampredro y su exquisito libro “La sonrisa etrusca”

Hay tanta ternura y tanto amor en estás páginas, que no puedo dejar de recomendar esta pequeña joya de la literatura española

 La obra

La sonrisa etruscaSalvatore Roncone es un campesino calabrés de carácter, al que su familia se lleva de su pueblo para vivir a Milán, mientras le hacen una revisión médica .

En el camino descubre una sonrisa indescriptible en una escultura de etruscos y con ella se identifica…

Su fortaleza al enfentarse a la enfermedad y la muerte, se convierte en infinita ternura hacia su nieto Bruno , que lográ abrir el corazón del anciano hacia los que le rodean.

  De  la mano del pequeño asistimos a los cambios que se van produciendo en la vida de su abuelo, la llegada a la ciudad, la convivencia con su familia, el desarrrollo de su enfermedad y sobre todo de sus sentimientos fraternales.

En medio de todo este sinfín de ternura, aparece en su vida Hortensia, quien será su última mujer y con la que descubrirá la parte más bonita del amor y del cariño que nunca ha disfrutado

Una historia universal que en manos de José Luis Sampedro se transforma en un libro inolvidable que ofrece un conocimiento profundo y verdadero del alma humana.

El autor

José Luis Sampedro, Premio Nacional de las Letras 2011, nació en 1917 en Barcelona

Doctor en Ciencias Económicas. Catedrático de Estructura Económica de la Universidad Complutense de Madrid. Con los profesores Aranguren y Tierno Galván  creó el “Centro de Estudios e Investigaciones”.También ha sido funcionario de Aduanas.

En 1968 abandona la universidad española, descontento con las deportaciones de profesores y la situación de la universidad.

En 1969 se traslada a Gran Bretaña, donde imparte clases como profesor visitante en Salford y Liverpool. De regreso a España y, tras un año de profesor de varios cursos monográficos en la Universidad Autónoma de Barcelona, deja definitivamente la docencia universitaria.

Conocido economista, fue durante muchos años asesor del Banco Exterior de España y vicepresidente de la Fundación de dicho banco. Ha publicado libros de economía, algunos de los cuales han sido traducidos a varios idiomas

Fue senador por designación real   y a lo largo de estos años desarrolla en paralelo una importante labor literaria que le llevó a ocupar un sillón en la Real Academia Española desde 1990.

 Inició su carrera literaria muy joven pero el éxito le llega en 1985 con La sonrisa etrusca, en 1990 publica La vieja sirena un canto a la vida, al amor y a la tolerancia. En 1993 publica Real Sitio, una declaración de amor a la ciudad que despertó su vocación literaria. Cierra así una trilogía llamada Los Círculos del Tiempo, junto con Octubre, octubre y La vieja sirena.  En el 2000 publica El amante lesbiano que es considerada por la crítica como un grito contra todas las formas de opresión de las diversas opciones sexuales.

Posteriormente ha publicado, entre otros: El mercado y la globalización (2002), un ensayo divulgativo ilustrado por Sequeiros acerca de los mecanismo del mercado y llamada Globalización, Escribir es vivir (2005), un ciclo de conferencias sobre su obra impartidas por él y convertidas en autobiografía narrada por Olga Lucas, Conversaciones con Carlos Taibo sobre política, mercado y convivencia (2006), La senda del drago (2006), una novela que refleja su amor por la isla de Tenerife y su preocupación por la preservación de la naturaleza frente a la codicia o Cuarteto para un solista (2011) escrito, también, en colaboración con su esposa.

En 2010 recibe el Premio Internacional Ménendez Pelayo y en 2011 le conceden del Premio Nacional de la Letras por “Ser uno de los más importantes escritores vivos en lengua castellana, así como una referencia interlectual y moral de primer orden …”

Brillantemente lúcido, ya casi centenario, ejerce su humanismo crítico acerca de la decadencia moral y social de Occidente, del neoliberalismo y las brutalidades del capitalismo salvaje.

 Las protestas en España de mayo de 2011 lo han vuelto a poner de actualidad pues un acicate para que surgieran fue la publicación del libro ¡Indignaos! de Stéphane Hessel, cuyo prólogo en español lo escribió José Luis Sampedro.

Y para terminar una maravillosa reflexión del gran maestro:

 Leer nos enriquece la vida. Con el libro volamos a otras épocas y a otros paisajes: aprendemos el mundo, vivimos la pasión o la melancolía. La palabra fomenta nuestra imaginación: leyendo inventamos lo que no vemos, nos hacemos creadores

Café con Libros os desea “felices lecturas” estas vacaciones ,y nos vemos el 3 de Abril con Agustín Fernández Paz y “O único que queda é o amor”

Un árbol crece en Brooklyn

“Algunos lo llaman el árbol de Cielo. Caiga donde caiga su semilla de ella surge un árbol que lucha por crecer. Crece entre solares delimitados por tablas entre montones de basura abandonada. Es el único árbol que crece en el cemento. Crece exuberante …, sobrevive sin sol, sin agua, hasta sin tierra, en apariencia. Podríamos decir que es bello, si no fuera porque haya tantos de su misma especie.”

Este es el párrafo, que compone el prólogo del libro,  define el argumento que trata. Por que lo   que la autora nos cuenta es una historia o mejor unas historias de superación, de vencer las dificultades y de buscar la luz del sol entre todo lo que lo tapa y parece no querer dejarnos  respirar ni vivir.

En la novela se relata la lucha de aquellos que desean una vida mejor que la que encontraron al   nacer. Es una narración preciosa, con personajes de peso, especialmente los femeninos alrededor de los que gira todo lo que se expone.  Todo lo que se dice tiene mucho de autobiográfico. De hecho cuando a la autora, Betty Smith,  le preguntaban  sobre esto solía decir que “lo que ahí se contaba era su vida tal y como habría debido ser y no como realmente fue”.

La protagonista principal es Francie, la hija mayor de la familia Nolan. Es una niña sin nada en su físico que destaque  pero dotada de una notoria inteligencia y una gran afición a las letras. En ello influyó el deseo que su madre tenía de dar a sus hijos una cultura que les permitiese salir de la miseria en la que viven. Para ello siguió el consejo que a ella le dio la suya, que cada día les leyera una o dos páginas de la Biblia o de Shakespeare hasta que fueran capaces de leerlos por si mismos.

Cerca de la casa en la que viven hay una biblioteca. En ella se provee Francie de libros para leer. Lo hace sentada en la escalera de incendios de su vivienda a la sombra del árbol que crece en el patio.

Su madre, Katie, es una mujer bella, con mucho carácter. Se casó muy joven enamorada de un guapo y simpático hombre con ínfulas de artista, Johnny Nolan,  que nunca supo estar a su altura. Es ella la que lleva el peso de la casa, esforzándose para que no falte lo elemental y tratando de educar a sus hijos de forma adecuada. Su hijo menor,  Neely, es un personaje secundario de la historia que sin embargo goza más de su cariño que Francie. Refleja en este sentido la acendrada cultura de dar valor al varón por el mero hecho de serlo, sin pararse a pensar si sus capacidades son mayores o no que las de la hembra.

Otro personaje singular es la tía Sissy. Hermana mayor de Katie. Es una persona ignorante ya que no pudo ir al colegio. No tendrá cultura pero su cariño por los suyos es proverbial y está dotada de una inteligencia natural que le sirve para desenvolverse con seguridad en los ambientes en los que se mueve. Por supuesto es un apoyo para Katie y su familia.

Este libro está escrito en 1943. Cuenta la dura vida  de los emigrantes  del viejo mundo que abandonaron sus países  en busca del sueño americano en los finales del siglo XIX y albores del XX.  Se detallan momentos amargos y difíciles pero al mismo tiempo se narran otros de esperanza y felicidad. Es también una ventana por la que vislumbramos como eran y se vivía en aquellos barrios pobres que abrazaban a la gran ciudad, Nueva York, ya entonces admirada en el mundo entero.

La novela se lee con facilidad y generalmente engancha a la gente. Fue editada en 1943 y a raíz del éxito de “Las cenizas de Ángela” de Frank McCourt, (de argumento parecido y publicada en 1996),  las editoriales decidieron reeditarla. En aquel ya lejano 43  fue todo un boom. Incluso hay una versión cinematográfica estrenada en 1945, dirigida por  Elia Kazan.

Betty Smith, de soltera Elisabeth Wehner, nació en Brooklyn, Nueva York el 15 de Diciembre de 1896 y falleció en Shelton, Connecticut, el 17 de Enero de 1972.

En el momento de su nacimiento Brooklyn era todavía una ciudad separada de Nueva York. Ella vino al mundo en  Williamsburg,  entonces un barrio pobre de emigrantes. Sus padres, John Wehner y Kate Hummel eran hijos de emigrantes alemanes procedentes de una aldea cercana a la Selva Negra.

Su infancia transcurrió entre pobreza y privaciones. A los catorce años tuvo que abandonar sus estudios y ponerse a trabajar, desarrolló infinidad de ocupaciones y tal como la protagonista de su novela más exitosa, su última  profesión fue el de operadora de teletipo.

El horario nocturno de su trabajo le permitió reanudar sus estudios. Así entre los 19 y 21 años asistió al prestigioso instituto femenino Girl’s High School, donde fue redactora jefe del periódico escolar. En su último año en el instituto conoció a George Smith, dos años mayor que ella,  de familia humilde si bien dotado de una fuerte voluntad y ambición (acabaría siendo presidente del Comité de Política del Partido Republicano en el Congreso). En 1918, Lizzie como la llamaban, aprobó unas oposiciones a la Administración y empezó a trabajar con un buen sueldo en el servicio de Correos. En 1919 siguiendo a George se mudó a Ann Arbor, donde él estudiaba Derecho. Se casaron ese mismo año. Su novela  Joy in the morning describe las estrecheces e ilusiones de la joven pareja en esa etapa.

El matrimonio tuvo dos hijas, Nancy y Mery. Cuando empezaron a ir a la escuela Betty decidió completar su educación superior y aunque no tenía el bachillerato le permitieron asistir a clases en la universidad, donde siguió cursos de periodismo, literatura y arte dramático. Esto le valió para escribir obras de teatro que resultaron rentables, especialmente Jonica Starrs, un drama en tres actos sobre la ruptura de un matrimonio, que le hizo ganar en 1931 el prestigioso Premio Avery Hopwood para estudiantes. Con el importe del premio, 1000 dolares, se matriculo en la Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Yale. Los Smith se separaron legalmente en 1933.

A partir de la separación los problemas económicos aumentaron. Abandonó Yale, volvió a Nueva York con su madre y comenzó a ganarse malamente al vida escribiendo historias románticas para publicaciones de baja categoría. En 1938 se divorció de George. Para entonces su actividad principal era la escritura de obras dramáticas de un solo acto, de las que editó mas de sesenta. En este trabajo el ayudo Robert Finch, un actor que había conocido años atrás y que según sus propias confesiones fue “el amor de su vida“. Su relación con él, en ese momento, no llegó a buen puerto, ya que en 1943 y tras un fugaz noviazgo se caso con Joseph Jone.

Después de esa boda publicó su primera y más leída novela, Un árbol crece en Brooklyn. El éxito fue inmenso. Durante las primeras semanas se vendieron más de 300 mil ejemplares y para finales de 1945 se alcanzaban los tres millones. Hasta entonces solo “Lo que el viento se llevó” había obtenido cifras de ventas superiores. La novela se tradujo a dieciséis lenguas y se editó incluso tras el “telón de acero“. Como ya comentamos este éxito determinó una rápida adaptación cinematográfica. En 1951 George Abbott produjo y dirigió Un árbol crece en Brooklyn como musical de Broadway.

Después de esta novela publicó otras tres. Solo Joy in de morgning tuvo una aceptable acogida y fue también objeto de una adaptación cinematográfica en 1965, con el mismo título.

A mediados de los años 50 se divorció de su segundo marido y contrajo un tercer matrimonio con el ya mentado Robert Finch. Este se encontraba muy enfermo a consecuencia de su adicción al alcohol. Falleció solo dos años después. Ella le sobrevivió hasta los 75 años.

Salir a robar caballos de Per Petterson

A los que ya tenemos algunos años nos gusta rememorar aquellos momentos de nuestro pasado que dejaron una indeleble huella en nuestra forma de ver el mundo o de relacionarnos con las personas de nuestro entorno. Es una manera de evaluar nuestra historia vital y ver si se han cumplido aquellos logros que en un momento determinado nos planteamos como metas personales.

Algo de esto le pasa al protagonista de la novela de Per Petterson Trond Sender. Él a la edad de 67 años, jubilado y viudo, decide aislarse del mundanal ruido e irse a vivir a una cabaña en un bosque  lo suficientemente alejada de los demás como para sentir la sensación de soledad, aunque esta no sea tan drástica como la del Robinsón de todos conocido.

Allí recuerda una situación similar en el año 1948, con su padre, en una cabaña parecida a la que ahora ocupa, cerca de un rio, como ahora, y cerca de la frontera con Suecia. Allí conocerá mejor a su progenitor, y lo que verá y oirá le harán tener de él un opinión distinta a la que hasta entonces albergaba y al tiempo todo eso será el poso sobre el que cimentará su manera de ser en los años venideros. Ese verano conocerá a un joven de su edad Jon, al que considerará su mejor amigo, así como al padre de este y a la madre, una mujer atractiva, antigua compañera de su padre en la resistencia. Vivirá el trágico suceso que golpeará a la familia de su amigo Jon, y que tendrá consecuencias imprevisibles tanto para este como para su propia familia.

Su padre había desaparecido durante un tiempo en los años finales de la Guerra Mundial. Había sido un activo miembro de la resistencia contra la ocupación alemana.  De vuelta al hogar quiere disfrutar de la vida campestre en compañía de su hijo y por eso en el citado año se van a vivir ellos dos solos a la cabaña donde sucederán los hechos que serán trascendentes en su porvenir.

Después de aquel verano no volverá a ver a su padre y no sabemos más de su vida hasta la edad adulta. Nada cuenta de su periplo mundano. Sabemos que se casó, que tuvo tres hijas e incluso conoceremos a una de ellas, que viajaba mucho y estaba fuera de su hogar por temporadas y que, debido a un accidente, enviudó;  nada más. Toda la narración es introspectiva y al final nos queda la sensación de que el pasado de una forma u otra siempre nos alcanza.

La novela es de una prosa prolija y no siempre agradable a la lectura. En muchas ocasiones tenemos la sensación de no “estar” en lo que leemos. No llega a engancharnos, a mi al menos y en ocasiones cansa. Incluso las aventuras del cabeza de familia en la resistencia nos suena poco creíbles, están contadas sin emoción y no dejan en nosotros poso alguno de admiración por lo hecho.

El relato puede servirnos para añorar una vejez como la propuesta por Trond Sender. Sin  otras preocupaciones que arreglar el lugar donde quieres vivir, hacerlo a tu manera y sin más responsabilidades  hacia terceros que las que dicta la convivencia ocasional con tus vecinos y  con la única tarea diaria que la derivada del cuidado de tu perro.

Per Petterson es un escritor noruego, nacido en Oslo el 18 de Julio de 1952.

Su primera obra fue un libro de cuentos publicado en 1987, Aske i munnen, sand i sckoa.

Luego publicó cinco novelas, entre las que destaca Til Sibir, (1966), que fue nominada al Premio de Literatura del Consejo Nórdico.

Pero fue gracias a Salir a robar caballos (2003) por lo que el autor se hizo famoso, ganando los dos principales galardones literarios de su país: El Premio de Literatura de la Crítica Noruega y el Premio de los libreros al mejor libro del año. En 2006 la traducción al inglés recibió el Independent Foreing Fiction Prize y en 2007 el muy prestigioso Premio Literario Internacional IMPAC de Dublín.

Petterson es un gran conocedor del mundo del libro, no solo por haber trabajado como vendedor de estos, si no por ser traductor y también ejercer de crítico literario.

Recibió en 2009 el Premio de Literatura del Consejo Nórdico por su novela Yo maldigo el rio del tiempo.

La habitación de invitados

El verdadero protagonista de la novela es el cáncer, o mejor el proceso de este en el cuerpo humano y los efectos secundarios que dicho proceso tiene en el devenir de los que lo sufren y en el de aquellos que configuran  su entorno. La ciencia médica ha alcanzado un elevado porcentaje de éxitos en su lucha contra esta plaga, pero aún así muchos casos siguen estando fuera de su  paraguas y el drama de quienes los padecen es singular y siempre doloroso.

Y esto es lo que nos viene a contar Helen Garner. La protagonista, también llamada Helen– se supone que el relato es en buena parte autobiográfico- acoge en su casa de Melbourne a su íntima y admirada amiga Nicola a petición de esta.  La idea que Nicola tiene es  estar con su amiga un máximo de tres semanas durante las cuales tiene intención de someterse a una cura de medicina alternativa en la que confía plenamente y que no duda que curará la enfermedad que padece, un cáncer muy extendido para el que la medicina oncológica no tiene remedio.

Ambas mujeres son persona adultas, con edades por encima de los sesenta años, independientes, modernas, cultas. Ambas van a vivir una experiencia inédita, la una como enfermera ocasional y la otra como enferma aferrada a un milagro y por tanto sin querer tener  una conciencia clara de la gravedad que padece.

Desde este punto de vista es un canto a la amistad. Los sufrimientos de Nicola afectan a Helen de forma importante, no solo en su psiquis, también en lo físico, noches sin dormir, un ir de un sitio a otro acompañándola, etc.. Pero sobre todo siente impotencia por no ser capaz de hacer comprender a su amiga que el tratamiento elegido por ella no solo no es curativo si no que es perjudicial y dañino.

Por su parte Helen es consciente de que su fe en estos cuidados alternativos es lo que le queda. Es su esperanza de poder superar la enfermedad y volver a ser la persona vital que siempre ha sido.

Este desacuerdo está abriendo una brecha en la profunda amistad que  se profesan. Lo que está sucediendo infiere en  sus estilos de vida y no están seguras de querer renunciar a nada que varíe la forma en que la tienen configurada.

La autora no profundiza en la forma de ser de los personajes de la trama. Como antes comenté no son lo principal de la narración. Cuenta la evolución del mal y lo hace sin sentimentalismos pero con sentimiento.  Recalca las exigencias de la amistad y nos hace recapacitar sobre a donde llegan los límites de esta. Cuales son nuestras capacidades de entrega y de ayuda y cual es la capacidad que tenemos de no pensar en nuestra propia vulnerabilidad. Al tiempo hace una despiadada crítica a todos aquellos que sin fundamento médico alguno ni experiencias que les avalen, venden cuidados y formulas curativas que hacen concebir falsas esperanzas a los que sufren esta dolencia.

La novela fue premiada con el Premio Barbara Jefferis en el año 2009

Helen Garner es una novelista australiana nacida en el año 1942. Estudio en la Universidad de Melbourne y se graduó con un Bachillerato en Artes.

Desde 1966 a1972 trabajó como profesora de secundaria en varias escuelas. Se caso con Bill Garner en 1968 divorciándose en 1971. Tienen una hija, actriz, músico y escritora, Alice Garner.

En 1972 la despidieron del Departamento de Educación de Vitoria por dar una lección de educación sexual no programada a sus alumnos de 13 años en Fiztroy Escuela Secundaria. El caso transcendió y Helen Garner ganó notoriedad en Melbourne y en el resto del país.

Contrajo matrimonio dos veces más. En la actualidad no esta casada.

Cuando decide escribir es en un momento en que tanto los escritores australianos como las escritoras  escasean. Desde el primer momento la definen como una escritora estilista, realista y feminista. Su primera novela Monkey Grip data del años 1977 y relata la vida de de unos beneficiarios de ayuda social que viven en unos apartamentos estudiantiles de Melb0urne. Tuvo un éxito inmediato. Ganó el Premio Libros del Consejo Nacional en 1978 y fue llevada al cine en 1982.  Según afirmó el libro estás basado en apuntes personales tomados en su época estudiantil.

Esto ha sido una constante en el resto de sus novelas. Incluso en la que ahora tratamos ya que relata una experiencia vivida. Esto hace que sean un reflejo de la realidad, que no siempre ha encontrado aceptación entre sus compatriotas.

En la mayoría de sus escritos aborda el deseo sexual y la familia,  en una exploración entre el comportamiento sexual y la organización social;  entre la anarquía del deseo y la fuerza de la institución, representada por la familia; la idea de la “casa” como imagen, símbolo, sitio y paz.

Esta en posesión de diversos premios literarios. Entre sus obras destacan además de la ya citada, Bach de los niños y La sala de repuesto. Ademas de novelas ha escrito cuentos infantiles y colaborado en guiones cinematográficos.

Futuro imperfecto

Lo que su autora Xulia Alonso Díaz nos cuenta en esta historia escrita en gallego es su propia vida. Su autobiografía. Y lo hace sin concesiones, incluso diría que de forma violenta. Es una vida de lucha por la supervivencia, una vida que un día quedó atrapada en el mundo de la droga y el VIH. El que la quiera contar y pueda,  da una idea de la tremenda guerra que ha tenido que librar con sus adicciones y consigo misma para poder poner en orden sus recuerdos y plasmarlos de forma tan brillante.

Es también una visión de aquellos años 80, recién instaurada la democracia y las libertades personales. Años de sueños y esperanzas, de exploración social, de libertades aparentemente sin fin y de peligros a los que se habían de enfrentar sin preparación alguna. Entre otros el de  los paraísos  que las drogas parecían prometer y en los que muchos entraron y de los que no saldrían o lo harían con importantes secuelas físicas y psíquicas.

Porque con anterioridad a estas fechas en nuestra sociedad  no había habido formación alguna sobre el mal que la droga podía causar al individuo y a la colectividad. Era como si no existieran, como si negando el hecho fuésemos  a quedar a salvo de su influencia pese a que nos rodeaban por todas partes y  las mafias que las comercializaban estaban preparadas para introducir su consumo a poco que el nivel de vida y las estructuras sociales lo hiciesen posible.

Xulía es una joven de 17 años cuando decide ir a estudiar a  Santiago. Ella misma confiesa que a la Universidad solo fue a matricularse. A partir de ese acto su vida quedará unida a cuanta movida hay en dicha capital. Atrás quedaba la vida familiar, autoritaria, represiva, sin espacio para ser ella misma. Xulía era una alumna brillante en su colegio, obediente. Tanto los consejos de su madre como los mandatos de su autoritario padre eran normas que se obligaba a cumplir a rajatabla. Todo aquello, que ya venía quebrándose desde el inicio de su adolescencia, se hizo añicos al llegar a la compostelana ciudad. Tanto que al año siguiente, con 18 años, mayor de edad, se independiza de su familia y después de una etapa un tanto hippie, consigue un trabajo administrativo en las oficinas de la incipiente Xunta de Galicia cuyo salario le proporciona lo suficiente para poder seguir el camino que aparentemente había de hacer de ella una mujer libre y dueña de su  futuro.

Pero éste le tenía preparado un cruce singular. Casualmente conoce a Nico. Xulia recuerda su “mirada atlántica” y como la atrapó de por vida. Él también queda prendado de ella y  juntos pasarán todos los amargores que el destino les tiene guardados.  Ambos caerán en el mundo de la heroína, un mundo que la autora narra con una especial maestría – sinceramente creo que  esta novela debían ser de lectura obligada en los institutos de enseñanza media – que hace que el lector se emocione y sufra con ellos los avatares que su adicción les lleva a padecer.

Y aquí vuelve la autora a plantear otro tema de capital importancia, la ayuda que en estos casos puede prestar la familia y sus verdaderos amigos. Los detalles de como ellos los acogen en su lucha por salir de aquel infierno y como unidos, familia amigos e interesados,  se esfuerzan en poner todo su afán para que esto sea posible. Una guerra en que toda ayuda es poca,  en la que lo principal es el propio deseo de los implicados, ella y Nico, en salir de aquel terrible abismo en el que estaban. No puede expresarse mejor todo lo que se relata, se vive leyéndolo y se desea que el sentimiento que fluye en nosotros  llegue como una ayuda moral más.

Si la novela quedará en lo mencionado, la forma en que se entra en la droga y la lucha para salir de ella, ya habría conseguido su objetivo. Pero hay más. Una vez fuera, una vez en la superficie la vida sigue. Ellos dos tienen secuelas importantes y una hija a la que criar. El relato va detallando  como la vida de ambos se va complicando con el agravamiento de Nico. Como este hecho cambia toda percepción. Se sabe que el final está más cerca que lejos y se aprende a vivir el presente en toda su intensidad. Así transcurren los dos años que van desde el primer síntoma grave al desenlace final, unos años que se describen con toda la angustia, amor y solidaridad que  ellos se tienen y  sus fieles y esforzados amigos les brindan. Me gustaría destacar el canto que hace a la profesionalidad médica de la sanidad pública, a su trato humano y personalizado. A la comprensión de sus problemas.

Nico fallecerá tal como habían vaticinado. No había salvación. Pero la vida tiene que seguir y ella deberá afrontarla desde el recuerdo a su amor por él y volcarse en su hija, fruto deseado de ese amor. Todo contado sin caer en el melodrama y en lo fácil. No nos deja indiferentes y menos a los que vivimos aquellos tiempos, conocimos los estragos del SIDA en la sociedad y fuimos testigos de la condena de los que padecían la enfermedad  hasta el punto de considerarlos unos  apestados. Tuvo que pasar un tiempo para que todos aceptaran que eran unos enfermos más y como tal debían ser tratados.

Xulia Alonso Díaz nació en 1961, en A Rua (Ourense). Cursó bachillerato y COU en el Colegio Paulo VI de su villa natal y en 1979 marchó a Santiago de Compostela para estudiar Psicología. En enero de 1981 empieza a trabajar como administrativa en la Xunta de Galicia, donde desenvuelve su actividad laboral hasta septiembre de 2008, momento en que causa baja por motivos de salud. El descubrimiento del mundo de las drogas en los primeros años 80 y su superada adicción a la heroína le dejaron secuelas importantes que marcarían su futuro: el VIH.

Futuro imperfecto es su primera novela.