Category Archives: Novela sobre a vida cotiá
El mar
Se marcharon, los dioses, el día de la extraña marea. Las aguas de la bahía, toda la mañana bajo un cielo lechoso, habían crecido y crecido, alcanzando alturas inusitadas, las pequeñas olas inundaban una arena reseca que durante años no había conocido otra humedad que la lluvia y lamían las mismísimas bases de las dunas.
John Banville es el autor de esta frase con al que da comienzo a un relato intimista y emotivo sobre las pérdidas. Las que Max Morden, el narrador de esta historia, nos va contando. La perdida de la persona con la que desarrolló su vida adulta, su esposa, la perdida de su juventud y también la de sus anhelos e ilusiones. Con el fallecimiento de Anna, murieron también los deseos de alcanzar horizontes posibles que ahora no tienen sentido.
Sumido en este estado Max se retira a un pueblo costero. Un lugar en donde en otro tiempo fue feliz, donde en su niñez y adolescencia vivió momentos que tendrían una importancia capital en su vida. Donde, de alguna manera, recibió su educación sentimental.
Su voluntario retiro tiene un propósito, hacer memoria de un lejano verano en que conoció a la familia Grace. Como a través de sus componentes descubrió el deseo, el sexo y la muerte. Al tiempo también quiere recordar la larga enfermedad de Anna y como tuvieron que enfrentarse a su inexorable fallecimiento. Igualmente luchar con sus propios fantasmas, en especial los recuerdos de los gemelos Grace, de su niñera y de su propia madre y a través de todas estas reflexiones descubrir la forma de enfrentarse a la soledad, a ese nuevo estado en que se encuentra, al dolor de las pérdidas.
Como es normal en las narraciones de este autor, su prosa nos hace imaginar con mucha veracidad los lugares donde la acción transcurre. Es una prosa profunda y al tiempo fluida y realista. Se atreve incluso a describirnos como son los olores; a él le gusta el olor barroso del pelo de las mujeres cuando reclama un lavado, si bien nada como el que emanaba su mujer, un olor animal, para mi la fragancia a estofado de la vida misma, y que el perfume más fuerte no podía disimular, fue lo primero que me atrajo de ella. Su hija en cambio no huele a nada, lo que era lógico ya que en otro momento confiesa que ella no se parecía en nada a su madre.
El refugiarse en el pasado tiene el inconveniente que los recuerdos de alguna forma tienden a amoldarse con nuestros deseos. Sin duda todo lo que nos sucede nos forma y nos ayuda a descubrir como realmente somos más allá de como nos imaginamos a nosotros mismos.
Hay una trama, con un final que para un lector avispado no sera tan sorprendente. Pero en resumen de lo que trata es de la eterna simbiosis de Eros y Tánatos, de la vida y la muerte, de nuestro desarrollo humano lleno de recuerdos, sentimientos, éxitos y fracasos. De la vida en toda su expresión.
Pese a lo intenso del relato, la belleza del mismo hace que no dejemos de leer lo que nos narra y nos entreguemos a la historia de forma total. Las frases largas que conforman la narración pueden hacernos pensar en su abandono, pero su atractivo nos lleva a seguir leyendo y a interesarnos más en los sentimientos y momentos que expresan.
Jonh Bamville es un novelista irlandés nacido en Wesford en 1945. Está considerado uno de los
grandes talentos de la lengua inglesa. Ha recibido el Premio Booker en 2005. Escribe también novelas de serie negra bajo el seudónimo de Benjamin Black.
Desde muy joven quiso ser escritor. Estudio en una escuela de los Hermanos Cristianos y en el colegio católico de San Pedro de Wesford. Al terminar en vez de ir a la universidad se puso a trabajar en la compañía aérea Aer Lingus, lo que le permitía viajar por el mundo. Más tarde diría de esta decisión que fue un gran error, que debió ir a la universidad y tomarse un tiempo para emborracharse y enamorarse. Pero quería irse de su familia, quería ser libre.
Vivió en EEUU entre 1968 y 1969. Al regresar a Irlanda entró a trabajar como periodista en The Irish Press, del que llegó a ser subdirector jefe. A la desaparición de dicho diario pasó al The Irish Times. Es colaborador habitual de The New York Review of Books.
Publicó su primer libro en 1970, una recopilación de relatos titulada Long Lankin , a la que seguirían un a serie de novelas, Nightspawn, Birchwood, la llamada trilogía de las revoluciones – Copérnico (1976), Kepler (1981) y La carta de Newton (1982) – y cerca de una docena de novelas más entre las que destacan El Libro de las pruebas, (1989) finalista al Premio Brooker y El mar (2005) que ganó el preciado galardón.
Banville es conocido por el estilo preciso de su prosa. Su ingenio y su humor negro muestran la influencia de Nabokov.
En 2006 aparece el primer libro de Benjamin Black, El secreto de Christine, a la que han seguido otras cuatro novelas negras.
Sobre su desdoblamiento como escritor ha dicho: “El arte es una cosa extraña. Bajo el sombrero de Banville puedo escribir 200 palabras al día. Un día decidí que podía convertirme en otro y bajo ese segundo sombrero, en esa segunda piel, puedo irme a comer después de haber escrito mil palabras, tal vez 2000, y disfrutar con ello. Es increíble descubrir como otro tipo puede vivir tu vida, usar tus manos y deleitarse con eso. Escribir es un trabajo peculiar…. . Escribir es como respirar. Lo hago por necesidad. Por mi propia boca y ahora también por la de Black“.
Para Banville, que también ha escrito piezas de teatro, su oficio tiene mucho de samurái: “Tener el valor, sabiendo previamente que vas a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura”.
Está en posesión de numerosos premios y distinciones. Este año 2014 le ha sido concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Antigua luz
Billy Gray era mi mejor amigo y me enamoré de su madre.
He de decir que de Jonh Banville como tal no había leído cosa alguna hasta ahora. Sí leí una novela de él, “La rubia de ojos negros”, escrita bajo el seudónimo de Benjamín Black, novela de serie negra que sinceramente me gustó. En la misma ya observé un estilo descriptivo que me llamó la atención por su versatilidad y empleo del lenguaje. En la que tenemos entre manos esta cualidad alcanza grados superlativos.
La novela es profundamente intimista. Alexander Clave, actor de teatro, ya anciano nos relata con todo lujo de detalles, de aquí mi comentario sobre su prosa, como había sido su primer amor; la madre de ese amigo que se menciona en el primer párrafo. Nos lleva de la mano a aquellos años, a aquellos sitios que sirvieron de cobijo al mencionado idilio. Nos hace vislumbrar como eran, que ambiente, cosas, naturaleza rodeaban sus encuentros con la Sra. Gray, como era ella, su carácter, su vida cotidiana. Sus encuentros amorosos descritos al detalle sin necesidad de emplear palabras escabrosas. Y todo esto mezclado con su propia vida, con sus reflexiones y actos de chico adolescente que vive un amor adulto, sin darse cuenta que lo que él considera así no es más que una pasión, un ir a ninguna parte, algo que más tarde o temprano tendrá que terminar y dejará una profunda herida, como así sucede.
Al ser algo recordado años después es normal que la memoria distorsione la realidad y añada o quite hechos que no fueron o sí fueron. Es algo que tendrá su importancia en el final de la historia, a mi modo de ver muy logrado.
El desarrollo de la trama no es lineal. Alex, así se hace llamar, evoca su pasado juvenil a la vez que nos cuenta otro pasado más reciente, ya adulto, casado y padre, junto con su actual situación, la de un actor de teatro cuasi jubilado que tiene la amargura de haber perdido a una hija y de no sentirse feliz en su matrimonio.
Un hecho singular contribuirá a que su vida tenga nuevos horizontes. Un productor cinematográfico cuenta con él para el rodaje de una película sobre la vida de un personaje recientemente fallecido. Su compañera en la ficción será una joven y popular actriz con la que intimará y con la que vivirá unos momentos trágicos. El encuentro con la hija de la Sra. Gray, Kristti, tantos años después, servirá para poder relativizar aquella juvenil pasión y a la vez le dará ánimos para indagar en los detalles que influyeron en la muerte de su hija y poder así librarse de la otra obsesión de su vida.
Como resumen decir que la novela con las dificultades comentadas sobre la forma en que está escrita y pese a que en ocasiones nos puede parecer repetitiva, mantiene el interés de la trama hasta el final. Recomiendo un diccionario a mano ya que la riqueza del lenguaje hace que en ocasiones se utilicen palabras que requieren su uso. Al menos a mi me pasó.
Jonh Bamville es un novelista irlandés nacido en Wesford en 1945. Está considerado uno de los
grandes talentos de la lengua inglesa. Ha recibido el Premio Booker en 2005. Escribe también novelas de serie negra bajo el seudónimo de Benjamin Black.
Desde muy joven quiso ser escritor. Estudio en una escuela de los Hermanos Cristianos y en el colegio católico de San Pedro de Wesford. Al terminar en vez de ir a la universidad se puso a trabajar en la compañía aérea Aer Lingus, lo que le permitía viajar por el mundo. Más tarde diría de esta decisión que fue un gran error, que debió ir a la universidad y tomarse un tiempo para emborracharse y enamorarse. Pero quería irse de su familia, quería ser libre.
Vivió en EEUU entre 1968 y 1969. Al regresar a Irlanda entró a trabajar como periodista en The Irish Press, del que llegó a ser subdirector jefe. A la desaparición de dicho diario pasó al The Irish Times. Es colaborador habitual de The New York Review of Books.
Publicó su primer libro en 1970, una recopilación de relatos titulada Long Lankin , a la que seguirían un a serie de novelas, Nightspawn, Birchwood, la llamada trilogía de la revoluciones – Copérnico (1976), Kepler (1981) y La carta de Newton (1982) – y cerca de una docena de novelas más entre las que destacan El Libro de las pruebas, (1989) finalista al Premio Brooker y El mar (2005) que gano el preciado galardón.
Banville es conocido por el estilo preciso de su prosa. Su ingenio y su humor negro muestran la influencia de Nabokov.
En 2006 aparece el primer libro de Benjamin Black, El secreto de Christine, a la que han seguido otras cuatro novelas negras.
Sobre su desdoblamiento como escritor ha dicho: “El arte es una cosa extraña. Bajo el sombrero de Bamville puedo escribir 200 palabras al día. Un día decidí que podía convertirme en otro y bajo ese segundo sombrero, en esa segunda piel, puedo irme a comer después de haber escrito mil palabras, tal vez 2000, y disfrutar con ello. Es increíble descubrir como otro tipo puede vivir tu vida, usar tus manos y deleitarse con eso. Escribir es un trabajo peculiar…. . Escribir es como respirar. Lo hago por necesidad. Por mi propia boca y ahora también por la de Black”.
Para Banville, que también ha escrito piezas de teatro, su oficio tiene mucho de samurái: “Tener el valor, sabiendo previamente que vas a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura”.
Está en posesión de numerosos premios y distinciones.
En este año 2014 le han concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras
El mar (John Banville)
Recojo el testigo de Emma como coordinadora del club de lectura de la Biblioteca de Monte Alto y aunque ha puesto el listón muy alto, intentaré continuar su estupenda labor. Me consta que mis compañeros de lectura la echan en falta pero me he sentido muy bien acogida. Desde aquí os doy las gracias.
Nos hemos zambullido en “El mar” de John Banville hasta llegar a la costa de Irlanda para descubrir el peculiar estílo de este escritor con “doble personalidad” cuyo alter ego –Benjamin Black– lo ha hecho famoso, también dentro del género negro, con su detective Quirke (al que pronto veremos en la gran pantalla).
La lectura de “El mar” ha agradado a unos y resultado dura para otros pero a ninguno nos ha dejado fríos. No es una prosa sencilla la de Banville y la estructura de la novela requiere cierta concentración por parte del lector pero es un pequeño esfuerzo que vale la pena.
Max Morden, historiador de arte recientemente viudo, regresa al pueblo costero de los veranos de su infancia con la intención de escribir un libro sobre el pintor Pierre Bonnard. Allí recordará sus primeros escarceos amorosos de adolescente, la trágica enfermedad de su esposa y diferentes episodios que han marcado todas las etapas de su vida.
Con magnífica precisión, Banville describe los olores, el color y las sensaciones que percibe el protagonista a través de imágenes que vienen y van, arrastrando recuedos que, como las olas de el mar, se repiten incesantemente.
Sensaciones, color, imágenes, arte, mar, pintura.. Son palabras que se repiten constatemente en este libro así que hemos decido visitar el Museo de Belas Artes.
El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon
A lo largo de nuestras lecturas en “Café con libros” hemos descubierto muchos personajes que nos han dejado una gran huella: Xulia Alonso y su valentía, la Tía Mamé y su disparatada vida, la dulzura del Señor Linh y tantos otros…
Pero, Christopher Boone el protagonista de El curioso incidente del perro a medianoche nos ha robado el corazón.
Christopher es un un chico entrañable de 15 años que sufre el síndrome de Asperger y vive en Swindow Wiltshire, Reino Unido. A pesar de su edad, conoce las capitales de todos los países del mundo, puede expresar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos.
Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Es incapaz de interpretar los gestos de los demás no soporta que lo toquen. Sin embargo es capaz de calcular problemas complicados.
Cuando el perro de su vecina aparece muerto, Christopher decide buscar al culpable. Su maestra lo anima a escribir un libro donde cuente su investigación. Como buena historia de detectives, su caso dará un giro inesperado cuando se mezcle su propia historia familiar. Los secretos, la mentira y la traición lo suman en un profundo caos emociona,l que le dará la fuerza necesaria para hacer cualquier cosa…
Mark Haddon
Escritor, guionista e ilustrador británico Mark Haddon, nació en la localidad de Northampton el 26 de septiembre de 1962.
Tras licenciarse en Literatura Inglesa en la Universidad de Oxford, trabajó durante un tiempo con personas que padecían deficiencias físicas y mentales.
Haddon comenzó a probar suerte como creador e ilustrador de libros infantiles. Probó suerte escribiendo guiones para el cine, la televisión y el teatro, por los que obtuvo dos premios BAFTA.
En su incursión en la literatura para adultos obtuvo dos de los premios más significativos de la literatura inglesa, el Premio de la Commonwealth y el Premio Whitbread, gracias a “El curioso incidente del perro a medianoche” . Fenómeno editorial sin precedentes, se vendieron millón y medio de ejemplares y fue traducido a más de 35 idiomas.
Su adaptación al teatro ha cosechado el reconocimiento de la veterana Helen Mirren como “mejor actriz” en los Premios Teatrales Oliver 2013 . La aclamada obra “The Curious Incident Of The Dog In The Night-Time”, se llevó siete galardones, entre ellos el premio a “mejor obra de teatro nueva”, y el premio a “mejor actor”, uno de los más codiciados de la gala, que recayó en Luke Treadaway.
Actualmente Haddon es profesor de escritura creativa en la Universidad de Oxford y en la Fundación Arvon y se dedica a la pintura abstracta.
En las bibliotecas disponemos de otras novelas, cuentos o películas que nos acercan un poquito más al universo de los autistas y de las personas con síndrome de Asperger, y que os #recomendamosbmc
Cambiando radicalmente de registro, nuestra próxima lectura en “Café con Libros” es la historia de un duro reencuentro, el “Fin de semana” de Bernhard Schlink. Hasta el próximo miércoles.
Proyecto Nocilla
Nos proponemos leer en las próximas semanas la trilogía que configura el “Proyecto Nocilla” cuyo autor es Agustín Fernández Mallo.
Componen este “Proyecto” tres libros cuyos títulos tienen en común la primera palabra, Nocilla. A esta le siguen por orden cronológico: dream, experience y lab.
La crítica literaria ha escrito mucho sobre estas tres obras. Desde el primer momento despertaron un inusitado interés. La manera de narrar del autor no es la habitual aunque tampoco sea totalmente novedosa, viene de Cortazar y otros.El autor exprime al máximo lo fragmentario y lo efímero como vehículo de comunicación de las historias que se cuentan. Esto desconcierta al lector que se siente un tanto perdido al no estar claro cual va a ser el hilo conductor de la trama. Son relatos cortos donde los personajes parecen no tener relación unos con otros, lo que es cierto en la mayoría de los casos, y donde los escenarios en los que la acción transcurre tienen suma importancia ya que son esos lugares los que conectan a los diferentes intervinientes al tiempo de ser casi un personajes más.
Un árbol en medio de ninguna parte en el desierto de Nevada a la orilla de la carretera US50, que tiene la peculiaridad de que de sus ramas cuelgan pares de zapatos, botas o simplemente alpargatas, una ciudad de la misma Nevada, unos microestados, etc. etc.. Por ese mundo circulan los actores de la obra y es a través de ellos como nos cuenten sus peripecias y singularidades. Son estas narraciones las que los relacionan de manera anónima, haciendo reflexionar al lector sobre las casualidades que en el devenir de cualquier persona van configurando su historia sin que tenga conciencia de ello. Esto es lo que debemos pensar cuando creamos que no entendemos nada. Es que no hay nada especial que entender. Simplemente quedan reflejadas en un mismo lugar una serie de personas que sin saberlo conforman el guión de su historia, dándole el sentido que pueda tener para el que a él llega por primera vez o en ocasiones sucesivas.
Intercaladas con estas historias se introducen pasajes de diferentes autores cuyo contenido se considera apropiado como reflexión sobre lo que se está escribiendo.
Pese a la complejidad de la estructura literaria su lectura es amena y fácil. El tono narrativo es directo y simple. Los relatos en sí tienen lógica, son en general muy agradables y en la mayoría aflora un sentido poético muy propio del autor que también cultiva el arte de la rima.
A destacar la relación que lo escrito tiene con la ficción cinematográfica. De hecho hay citas sobre obras maestras de este arte a lo largo de las páginas que componen los tomos. Lo narrado es muy “visible”, muy fácil de crear en nuestra mente las imágenes que se cuentan.
Para los componentes del club estas obras van a representar un desafío importante y será un trabajo interesante hablar sobre ellas en las próximas semanas. Personalmente estoy expectante. Es de esas lecturas en que los puntos de vista de otras personas son transcendentales para lograr una mejor comprensión de lo escrito y no dudo que será así en este caso. Ayudará también la visita que el Sr. Fernández Mallo tiene anunciada al Ágora el próximo día 30 de Enero para hablar de su nuevo libro. Seguro que podremos saber también su actual opinión sobre el “Fenomeno Nocilla” como ha denominado la crítica especializada las novelas que comentamos.
Agustín Fernández Mallo, nació en A Coruña en 1967. Actualmente reside en Palma de
Mallorca. Es uno de los miembros más destacados de la llamada Generación Nocilla, Generación Mutanteo Afterpop.
En el año 2000 acuña el término poesía pospoética, que tendría más tarde su formalización en el ensayo Postpoesía -en el que además investiga las conexiones entre arte y ciencias-.
Ha publicado las novelas Nocilla Dream (Candaya 2006), Nocilla Experience (Alfaguara 2008), que junto a Nocilla Lab ,(Alfaguara 2009) forman una trilogía (Proyecto Nocilla). Se declara influenciado por Borges, así como con la literatura canónica, el cine, las ciencias y el arte conceptual. Trabaja sus textos más como modelo de redes que como desarrollos lineales, colocando la alta y baja cultura en un mismo nivel de importancia metafórica.
La publicación de su primera novela, Nocilla Dream, que tuvo una inmediata aceptación de público y crítica, fue calificada como una regeneración de la narrativa en castellano, y la prensa cultural empezó a difundir el término Generación Nocilla para etiquetar su obra junto con la de otros autores como Jorge Carrión, Eloy Fernández Porta, Vicente Luis Mora o Juan Francisco Farré. A partir de la publicación de la antología Mutantes empezó a usarse también el término de Generación Mutante aunque básicamente hace referencia a los mismos nombres.
En 2008 fue galardonado con el premio Ciudad de Burgos de Poesía por su libro Carne de Pixel. Con su primera obra ensayística Postpoesía ha sido finalista al Premio de Ensayo Anagrama.
Trabaja como físico y colabora con diversas revistas culturales. Mantiene junto con Eloy Fernández Porta el dúo de spoken work llamado Afterpop Fernández&Fernández.
Ha sido incluido como autor destacado en el libro Spanish fiction in the digital age, antología de Christine Henseler editada por Palgrave Macmillan.
Con Juan Feliu forma el dúo musical Frida Laponia. También ha filmado una serie de cortometrajes de entre 2 y 9 minutos.
Los platos más picantes de la cocina tártara
“Yo solo quiero lo mejor para todo el mundo”
Lo primero que de valor tiene el libro es su título. No es un libro de cocina y lo que para mi encierra es el deseo de la autora, Alina Bronsky, de reafirmar sus raíces tártaras. A través de la protagonista principal, Rosalinda, nos recordará sus orígenes y los hará valer en todo aquello que le de motivo. Se vale de su heroína para contarnos la historia, en primera persona y con gran maestría y acierto. Son las vivencias de tres mujeres con un fuerte nexo de unión, madre, hija y nieta. Rosalinda es una persona de fuerte carácter, dominadora, manipuladora y decidida al máximo. Se retrata como una mujer con cierto atractivo, capaz de interesar a los hombres, inteligente y sabedora de como hacer frente a cualquier situación. Está casada, pero su matrimonio no parece ser el mundo idílico que ella desearía. A Sulfia, su hija, la describe como todo lo contrario a ella. No agraciada, apocada, temerosa, poco eficiente y menos decidida. Según su madre, sin su protección la chica no llegaría a ninguna parte. La verdad es que Sulfia nos parece tal como ella dice toda vez que la influencia que sobre ella ejerce anula por completo su voluntad y esto condiciona su modo de vida. Aún así concibe una hija, Aminat, que nace por encima de todo lo que Rosalinda intenta para impedirlo. Una vez nacida será el ojo derecho de su tozuda abuela y el principal motivo de su desvelos. Entre las tres condimentan el perfecto aliño agridulce del plato que la autora nos ofrece. Viven en la Unión Soviética en los últimos años de aquel régimen. Nos describe los esfuerzos, triquiñuelas, sobornos, etc., que tienen que hacer e imaginar para sobrevivir a la escasez imperante. Es en esos pasajes donde la autora nos deleita con su prosa y su humor. Pese al dramatismo que las situaciones narran, el humor y la forma de contarlo desdibujan éste y hacen la lectura amena y muy divertida. En todo destaca la fuerza de las protagonistas, tres mujeres en un mundo difícil guiadas por Rosalinda que siempre encontrará maneras para sobrellevarlo y conseguir que ellas puedan seguir juntas y superar todo lo que a su alrededor pasa. Al final la situación se hace insostenible. Como muchos otros emigran hacia el milagro de Occidente, hacia Alemania, la meta soñada. Una vez allí sus sentidos de luchadoras y supervivientes serán sometidos a prueba. El mundo capitalista no regala nada y todo para ellas es nuevo. Volverán momentos de angustia que una vez más obligará a Rosalinda a tomar decisiones que no siempre son del agrado de su compañeras. Ella que siempre ha tenido como bandera el valerse por sí misma y no precisar demasiado cariño para vivir, empezará a notar la necesidad de este afecto y dará gracias por tenerlo en los años postreros. En definitiva una novela muy bien escrita, divertida y que reconforta leer.
Alina Bronsky nació en Ekaterimburgo, Rusia en 1978. Pasó su infancia en la parte asiática
de los Urales y su juventud en el Estado de Hesse, (Alemania). Después de sus estudios de medicina, que no concluyó, trabajó como periodista. Actualmente vive cerca de Frankfurt. Su primera novela Scherbenpark (El parque de los cristales rotos) recibió el aplauso de la crítica, se convirtió en un best seller y pronto se tradujo a otras lenguas. Der Spiegel declaró que Alina Bronsky era “el debut literario más interesante de la temporada“.
Un niño necesita más vuestro amor cuando menos lo merece (
Nació en
Todas ellas sin excepción coincidían en que lo peor que podía suceder era llegar a ser como mamá y papá, unas personas envaradas y timoratas (pag 18).



La novela está escrita en 1963 pero su acción transcurre en la década de los años treinta. Década afectada por el
Para comentar lo que me ha parecido la novela intenté olvidar la relación que la misma tiene con la magistral historia a la que rinde homenaje,
caribeña de la primera mitad del siglo XX. Aunque sus primeras novelas datan de 1920 y 1930, no fue considerada una escritora de relevancia hasta la publicación de “El ancho mar de los sargazos” en 1966. Esta






