Category Archives: Novela sobre a vida cotiá

Tenemos que hablar de Kevin

Un niño necesita más vuestro amor cuando menos lo merece (Emma Bombeck)

Lionel Shriver hace figurar esta cita como prólogo a la historia que nos va a contar, un largo monólogo a través de unas imaginarias cartas que la protagonista Eva Khatchadourian escribe a su  marido Franklin Plaskett.

Y lo hace para descargar los sentimientos, emociones, tristezas y desesperanzas que ha soportado desde el momento en que decidieron tener un hijo. Incluso antes de ese momento porque también expone las razones que le llevaron a admitir esa posibilidad. Ella era una mujer realizada, con una profesión que le satisfacía plenamente, recorrer el mundo buscando material para editar guías de viaje para otra gente tan feliz y urbana como ella. Casada con Franklin, un fotógrafo e iluminador que trabaja en publicidad. Son felices y se complementan pero él siente que falta algo en su matrimonio, un hijo que complete la bonanza en que se desenvuelve su unión.

Eva es reticente, pero accede al deseo de su esposo en un momento en que se da cuenta de la mortalidad del mismo, de que pasaría si él faltase. No quiere quedarse sola y piensa que ese hijo que él tanto desea puede ser el compañero que necesite, si se da el caso. La verdad es que los dos llevan una vida agitada, ella viajando constantemente en busca de datos para su libros y él viajando también buscando exteriores en los que filmar, o simplemente fotografiar, anuncios publicitarios.

El embarazo que Eva vive no es precisamente el momento más feliz de su existencia. Lo siente como algo extraño a ella, es más, es un freno a su forma de actuar y una permanente base de conflictos con su marido que le reprocha su poca preocupación por el estado en que se encuentra. Incluso el nombre o el apellido que llevará el nacido son motivos de controversia y discusión.

Lo que antecede preludia una relación madre-hijo complicada. Eva no se siente especialmente alborozada por el nacimiento del pequeño Kevin, un parto difícil, cuyo resultado no le proporciona ese estado emocional de maternidad feliz. Vemos que esa incompatibilidad parece tenerla también el pequeño, llora constantemente, rechaza el pecho de su madre, no quiere comer, en definitiva, desde su nacimiento es un niño complicado. Según va creciendo y recibiendo los estímulos de parte de las personas que lo tratan va tomando posiciones ante el mundo que lo rodea con una sola excepción, su padre. Este que pasa mucho tiempo fuera de casa por motivos laborales, cuando vuele lo trata como un colega, su compañero de juegos, su aliado, el clavo al que agarrarse ya que todo lo que hace mal él lo disculpa; sin darse cuenta que es un niño manipulador y que lo utiliza como una forma de castigo a su madre.  Franklin  la culpabiliza  del estado del pequeño y le echa en cara que no es una buena madre.

Leyendo el libro y pensando en la educación de Kevin, en el enfrentamiento que por él tienen sus progenitores, me vienen a la cabeza aquella pregunta de Mafalda a sus padres, con su hermano al lado: “Ustedes tienen un plan para educarnos o van improvisando“. Por que de eso trata también la historia, de como los padres deben enfocar la educación de sus hijos, de como marcar los límites y que estos estén consensuados y ambos sean firmes en su defensa. Un niño como Kevin necesita esto como el aire que respira.

Otras preguntas suscita su lectura. ¿La deriva de un niño hacia el mal es producto solo de una educación equivocada?. ¿Se nace con esa propensión o se adquiere?. ¿Como influye la falta de amor de uno de los progenitores, en este caso su madre, en su comportamiento futuro?. No hay duda que todos estas circunstancia son influyente en el futuro carácter de un  infante, como lo son los múltiples ejemplos de violencia que reciben diariamente y que en ocasiones se ensalzan por los medios sociales. Todo esto plantea el libro y  más. También  nos expone las consecuencias de lo que Kevin ha hecho, desde el dolor causado hasta la responsabilidad que Eva,  como madre, asume. Como su vida, antes feliz y plena, se rompe y debe comenzar de nuevo, pero ya no como antes. La losa de esa responsabilidad será la carga que la limitará hacia el futuro.

Los personajes están muy  bien descritos, la maldad de Kevin, el miedo a la soledad de Eva, la forma de ser de Franklin. Todo da como resultado un libro duro, sobrecogedor y que en algún momento puede hacerse difícil de leer, pero la buena prosa, la manera de expresar lo que sucedió y sucede y las ansias de llegar a una conclusión, hace que su lectura atraiga y emocione. Es normal comparar la historia con la tragedia de Columbine y sin duda este hecho fue importante para que el libro saliera a la luz.

Lionel Shriver (nacida Margaret Ann Shriver el 18 de mayo de 1957) es periodista y escritora. Nació en Gastonia (Carlolina del Norte), en el seno de una familia profundamente religiosa , siendo su padre un predicador presbiteriano. Cambió su nombre a la edad de 15 años porque le gustaba como sonaba. Se graduó por la Universidad de Columbia en Bellas Artes,  y también obtuvo un máster. Ha vivido en Nairobi, Bangkok y Belfast, y en la actualidad reside en Londres. Esta casada con el batería de jazz Jeff Williams.

Publicó su primera novela, The Female of the Specie, en 1986. Desde entonces ha escrito diez más, de las que se han traducido al español Tenemos que hablar de Kevin, 2005; El mundo después del cumpleaños, 2007; Todo esto para qué, 2010 y Big Brother, 213.

En 2005 ganó el Premio Orange de ficción por la novela que tenemos entre manos y que era la séptima que publicaba. El libro creó mucha controversia, y consiguió su éxito a través del boca a boca. La novela ha sido llevada a la gran pantalla en 2011, dirigiendo la película Lynne Ramsay.

En julio del 2005  Shriver empezó a escribir artículos para el diario inglés The Guardian, en los que comparte sus opiniones respecto a la forma de ver la maternidad en las culturas y sociedades occidentales, la estrechez de miras de las autoridades del gobierno británico y la importancia de las bibliotecas (planea dejar en herencia su librería al Belsfast Library Board de cuyas bibliotecas sacó tanto provecho cuando vivió en Irlanda del Norte).

 

El mar

Se marcharon, los dioses, el día de la extraña marea. Las aguas de la bahía, toda la mañana bajo un cielo lechoso, habían crecido y crecido, alcanzando alturas inusitadas, las pequeñas olas inundaban una arena reseca que durante años no había conocido otra humedad que la lluvia y lamían las mismísimas bases de las dunas.

John Banville es el autor de esta frase con al que da comienzo a un relato intimista y emotivo sobre las pérdidas. Las que Max Morden, el narrador de esta historia, nos va contando.  La perdida de la persona con la que desarrolló su vida adulta, su esposa, la perdida de su juventud y también la de sus anhelos e ilusiones. Con el fallecimiento de Anna,  murieron también los deseos de alcanzar horizontes posibles que ahora no tienen sentido.

Sumido en este estado Max se retira a un pueblo costero. Un lugar en donde en otro tiempo fue feliz, donde en su niñez y adolescencia vivió momentos que tendrían una importancia capital en su vida. Donde, de alguna manera, recibió su educación sentimental.

Su voluntario retiro tiene un propósito, hacer memoria de un lejano verano en que conoció a la familia Grace. Como a través de sus componentes descubrió el deseo, el sexo y la muerte. Al tiempo también quiere recordar la larga enfermedad de  Anna y como tuvieron que enfrentarse a  su inexorable fallecimiento. Igualmente  luchar con sus propios fantasmas, en especial los recuerdos de los gemelos Grace, de su niñera y de su propia madre y a través de todas estas reflexiones descubrir  la forma de enfrentarse a la soledad, a ese nuevo estado en  que se encuentra, al dolor de las pérdidas.

Como es normal en las narraciones de este autor, su prosa nos hace imaginar con mucha veracidad  los lugares donde la acción transcurre. Es una prosa profunda y al tiempo fluida y realista. Se atreve incluso a describirnos como son los olores; a él le gusta el  olor barroso del pelo de las mujeres cuando reclama un lavado, si bien nada como el que emanaba su mujer, un olor animal, para mi la fragancia a estofado de la vida misma, y que el perfume más fuerte no podía disimular, fue lo primero que me atrajo de ella. Su hija en cambio no huele a nada, lo que era lógico ya que en otro momento confiesa que ella no se parecía en nada a su madre.

El refugiarse en el pasado tiene el inconveniente que los recuerdos de alguna forma tienden a amoldarse con nuestros deseos. Sin duda todo lo que nos sucede nos forma y nos ayuda a descubrir como realmente somos más allá de como nos imaginamos a nosotros mismos.

Hay una trama, con un final que para un lector avispado no sera tan sorprendente. Pero en resumen de lo que trata es de la eterna simbiosis de Eros y Tánatos, de la vida y la muerte, de nuestro desarrollo humano lleno de recuerdos, sentimientos, éxitos y fracasos. De la vida en toda su expresión.

Pese a lo intenso del relato, la belleza del mismo hace que no dejemos de leer lo que nos narra y nos entreguemos a la historia de forma total. Las frases largas que conforman la narración pueden hacernos pensar en su abandono, pero su atractivo nos lleva a seguir leyendo y a interesarnos más en los sentimientos y momentos que expresan.

Jonh Bamville es un novelista irlandés nacido en Wesford en 1945. Está considerado uno de los grandes talentos de la lengua inglesa. Ha recibido el Premio Booker en 2005. Escribe también novelas de serie negra bajo el seudónimo de Benjamin Black.
Desde muy joven quiso ser escritor. Estudio en una escuela de los Hermanos Cristianos y en el colegio católico de San Pedro de Wesford. Al terminar en vez de ir a la universidad se puso a trabajar en la compañía aérea Aer Lingus, lo que le permitía viajar por el mundo. Más tarde diría de esta decisión que fue un gran error, que debió ir a la universidad y tomarse un tiempo para emborracharse y enamorarse. Pero quería irse de su familia, quería ser libre.
Vivió en EEUU entre 1968 y 1969. Al regresar a Irlanda entró a trabajar como periodista en The Irish Press, del que llegó a ser subdirector jefe. A la desaparición de dicho diario pasó al The Irish Times. Es colaborador habitual de The New York Review of Books.
Publicó su primer libro en 1970, una recopilación de relatos titulada Long Lankin , a la que seguirían un a serie de novelas, Nightspawn, Birchwood, la llamada trilogía de las revoluciones – Copérnico (1976), Kepler (1981) y La carta de Newton (1982) – y cerca de una docena de novelas más entre las que destacan El Libro de las pruebas, (1989) finalista al Premio Brooker y El mar (2005) que ganó el preciado galardón.
Banville es conocido por el estilo preciso de su prosa. Su ingenio y su humor negro muestran la influencia de Nabokov.
En 2006 aparece el primer libro de Benjamin Black, El secreto de Christine, a la que han seguido otras cuatro novelas negras.
Sobre su desdoblamiento como escritor ha dicho: “El arte es una cosa extraña. Bajo el sombrero de Banville puedo escribir 200 palabras al día. Un día decidí que podía convertirme en otro y bajo ese segundo sombrero, en esa segunda piel, puedo irme a comer después de haber escrito mil palabras, tal vez 2000, y disfrutar con ello. Es increíble descubrir como otro tipo puede vivir tu vida, usar tus manos y deleitarse con eso. Escribir es un trabajo peculiar…. . Escribir es como respirar. Lo hago por necesidad. Por mi propia boca y ahora también por la de Black“.
Para Banville, que también ha escrito piezas de teatro, su oficio tiene mucho de samurái: “Tener el valor, sabiendo previamente que vas a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura”.
Está en posesión de numerosos premios y distinciones. Este año 2014 le ha sido concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

 

 

 

 

 

Antigua luz

Billy Gray era mi mejor amigo y me enamoré de su madre.

He de decir que de Jonh Banville como tal no había leído  cosa alguna hasta ahora.  Sí leí una novela de él,  “La rubia de ojos negros”, escrita bajo el seudónimo de Benjamín Black, novela de serie negra que sinceramente me gustó. En la misma ya observé un estilo descriptivo que me llamó la atención por su versatilidad y empleo del lenguaje. En la que tenemos entre manos esta cualidad alcanza grados superlativos.

La novela es profundamente intimista. Alexander Clave, actor de teatro, ya anciano nos relata con todo lujo de detalles, de aquí mi comentario sobre su prosa, como había sido su primer amor; la madre de ese amigo que se menciona en el primer párrafo. Nos lleva de la mano a aquellos años, a aquellos sitios que sirvieron de cobijo al mencionado idilio. Nos hace vislumbrar como eran, que ambiente, cosas, naturaleza rodeaban sus encuentros con la Sra. Gray, como era ella, su carácter, su vida cotidiana. Sus encuentros amorosos descritos al detalle sin necesidad de emplear palabras escabrosas. Y todo esto mezclado con su propia vida, con sus reflexiones  y actos de chico adolescente que vive un amor adulto, sin darse cuenta que lo que él considera así no es más que una pasión, un ir a ninguna parte, algo que más tarde o temprano tendrá que terminar y dejará una profunda herida, como así sucede.

Al ser algo recordado años después es normal que la memoria distorsione la realidad y añada o quite hechos que no fueron o sí  fueron. Es algo que tendrá su importancia en el final de la historia, a mi modo de ver muy logrado.

El desarrollo de la trama no es lineal. Alex, así se hace llamar, evoca su pasado juvenil a la vez que nos cuenta otro pasado más reciente, ya adulto, casado y padre, junto con su actual situación, la de un actor de teatro cuasi jubilado que tiene la amargura de haber perdido a una hija y de no sentirse feliz en su matrimonio.

Un hecho singular contribuirá a que su vida tenga nuevos horizontes. Un productor cinematográfico cuenta con él para el rodaje de una película sobre la vida de un personaje recientemente fallecido. Su compañera en la ficción será una joven y popular actriz con la que intimará y con la que vivirá unos momentos trágicos. El encuentro con la hija de la Sra. Gray, Kristti,  tantos años después, servirá para poder relativizar aquella juvenil pasión y a la vez le dará ánimos para indagar en los detalles que influyeron en la muerte de su hija y poder así librarse de la otra obsesión de su vida.

Como resumen decir que la novela con las dificultades comentadas sobre la forma en que está escrita y pese a que en ocasiones nos puede parecer repetitiva, mantiene el interés de la trama hasta el final. Recomiendo un diccionario a mano ya que la riqueza del lenguaje hace que en ocasiones se utilicen palabras que requieren su uso. Al menos a mi me pasó.

Jonh Bamville es un novelista irlandés nacido en Wesford en 1945. Está considerado uno de los grandes talentos de la lengua inglesa. Ha recibido el Premio Booker en 2005. Escribe también novelas de serie negra bajo el seudónimo de Benjamin Black.

Desde muy joven quiso ser escritor. Estudio en  una escuela de los Hermanos Cristianos y en el colegio católico de San Pedro de Wesford. Al terminar en vez de ir a la universidad se puso a trabajar en la compañía aérea Aer Lingus,  lo que le permitía viajar por el mundo. Más tarde diría de esta decisión que fue un gran error, que debió ir a la universidad y tomarse un tiempo para emborracharse y enamorarse. Pero quería irse de su familia, quería ser libre.

Vivió en EEUU entre 1968 y 1969. Al regresar a Irlanda entró a trabajar como periodista en The Irish Press, del que llegó a ser subdirector jefe. A la desaparición de dicho diario pasó al The Irish Times. Es colaborador habitual de The New York Review of Books.

Publicó su primer libro en 1970, una recopilación de relatos titulada Long Lankin , a la que seguirían un a serie de novelas, Nightspawn, Birchwood, la llamada trilogía de la revoluciones – Copérnico (1976), Kepler (1981) y La carta de Newton (1982) – y cerca de una docena de novelas más entre las que destacan El Libro de las pruebas, (1989) finalista al Premio Brooker  y El mar (2005)  que gano el preciado galardón.

Banville es conocido por el estilo preciso de su prosa. Su ingenio y su humor negro muestran la influencia de Nabokov.

En 2006 aparece el primer libro de Benjamin Black, El secreto de Christine, a la que han seguido otras cuatro novelas negras.

Sobre su desdoblamiento como escritor ha dicho: “El arte es una cosa extraña. Bajo el sombrero de Bamville puedo escribir 200 palabras al día. Un día decidí que podía convertirme en otro y bajo ese segundo sombrero, en esa segunda piel, puedo irme a comer después de haber escrito mil palabras, tal vez 2000, y disfrutar con ello. Es increíble  descubrir como otro tipo puede vivir tu vida, usar tus manos y deleitarse con eso. Escribir es un trabajo peculiar…. . Escribir es como respirar. Lo hago por necesidad. Por mi propia boca y ahora también por la de Black”.

Para Banville, que también ha escrito piezas de teatro, su oficio tiene mucho de samurái: “Tener el valor, sabiendo previamente que vas a ser derrotado, y salir a pelear: eso es la literatura”.

Está en posesión de numerosos premios y distinciones.

En este año 2014 le han concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras

El grupo

Todas ellas sin excepción coincidían en que lo peor que podía suceder era llegar a ser como mamá y papá, unas personas envaradas y timoratas (pag 18).

La novela está escrita en 1963 pero su acción transcurre en la década de los años treinta. Década afectada por el crack de 1929. Son años convulsos donde muchos de los antiguos valores sociales están en crisis y a la vez otras formas de vivir buscan asentarse en las diversas sociedades civilizadas.

Narra la vida de ocho jóvenes idealistas (Kay, Dottie,Pokey, Helena, Lobby, Priss, Lakey y Polly) . Acaban de salir de la Universidad y sueñan con cambiar el mundo, al menos aquel mundo que les rodea y en el que deben desenvolverse para llevar a cabo sus propósitos de desarrollo personal. En una palabra sueñan con aplicar a su vida las enseñanzas recibidas  y escapar de lo que entienden como dependencia de género, esto es “mujer-esposa-madre-ama de casa”.

Comienza la historia con la boda de una de las protagonistas,Kay,  (muchos ven en ella el alter ego de la propia autora, Mary McCarthy) una semana después de su graduación y por supuesto sus amigas están invitadas a la ceremonia. No es una boda al uso, no asiste familiar alguno de los contrayentes y la celebración es un tanto singular. Arranca aquí una serie de aventuras que van desgranando las vivencias de todas las mencionadas.

Durante los siguientes siete años sus vidas se verán sometidas a todo tipo de vicisitudes.   Aquellos sueños albergados en sus tiempos de estudio habrán sido sometidos a todo tipo de pruebas y en ellas no siempre saldrán ganadoras. El mundo  se transformará de forma radical y ellas tendrán que adaptarse a dichos bandazos, buscando otras formas de logra las metas que se habían propuesto. Son muchas y de lo más variadas, pero todas tienen un objetivo común, poder ser personas activas socialmente, independientemente de condición femenina; algo que chocará con las costumbres y la moral imperante.

Antes de sumergirnos en la lectura que tenemos por delante quisiera hacer un llamamiento para la mejor comprensión del relato y de lo que en él se cuenta. Debemos esforzarnos en recordar la época en que los hechos suceden, los años treinta del pasado siglo. Mucho de lo que se  describe  nos puede parecer hoy anacrónico,  unos 70 años después y ya en el siglo XXI. Incluso algunos lectores pueden considerar irreal lo que se narra. Ocurrirá especialmente cuando describe situaciones de orden sexual e íntimas, por ejemplo cuando se menciona como se  suponían que se producía el orgasmo femenino; la utilización de los anticonceptivos existentes, muchos de ellos prohibidos o al menos no aceptados socialmente; las relaciones de pareja e incluso las existentes dentro del matrimonio. El divorcio, el adulterio, la misoginia, el psicoanálisis, entonces muy popular, la homosexualidad. La importancia que se le daba a la virginidad femenina, etc.

Pese a lo antes comentado la novela no es procaz. La autora aborda los temas con una sencillez extraordinaria y por supuestos a la vez que éstos, otros se desarrollan en paralelo. Todos encaminados a describirnos las dificultades  que las mujeres deberían superar para lograr su reconocimiento social más allá de la figura femenina más arriba descrita. Sinceramente me gusta la forma en que McCarthy lo hace. No es de extrañar que de ella como escritora Norman Mailer  reflejara en el New York Review of BooksTenia que ocurrir. Estaba escrito que llegaría un día en que nuestra Primera Dama de las Letras escribiría un libro como éste, que haría que todo el mundo se sobresaltases”. “Las críticas publicadas hasta ahora nos la traen volando con alas de oro: “brillante”, “afinada”, “superlativa”, “increíblemente valiosa”, …  Desde que Elizabeth Janeway publicó The Walsh Girls  ningún libro escrito por una mujer había logrado la unanimidad de esta gente. Y ha ocurrido con Mary, nuestra santa, nuestro árbitro, nuestra Juana de Arco, la única capaz de recorrer de arriba abajo nuestro pobre reino encharcado”.

La novela tiene una fuerte carga autobiográfica tal como se desprende del comentario sobre el personaje de Kay. Mary McCarthy estudió, como ellas, en la Universidad de Vassar. Como ellas fue una mujer que se implicó en la lucha por el reconocimiento de la condición femenina, si bien no se la puede encajar en el “feminismo al uso”. Descrita en tercera persona,  su sintaxis es fluida y amigable. El relato es fácil de leer, comprensible. Nos dejará un poso agridulce. Casi todos los empeños de aquellas chicas fracasarán. Pese a ser una mujeres con una preparación intelectual superior a la media los prejuicios existentes y la moral imperante sera un freno importante a la hora de alcanzar las metas deseadas. Trasladando al presente los temas aquí desarrollados y pese a que muchos de los tabúes que entonces había han sido superados, tampoco hoy podrían lograr todos sus fines. Aún el genero sigue limitando el reconocimiento profesional y social que muchas mujeres merecen.

Mery McCarthy nació en Seattle, Washington en 1912 y falleció  en Nueva York en 1989 a los 77 años de edad. A los seis años quedo huérfana, con tres hermanos menores, al morir sus padres de origen irlandés en la epidemia de gripe de 1918. El responsable de cuidar a McCarthy fue un tío suyo, católico. Lo hizo duramente y así quedó reflejado en sus Memorias. Cuando no pudo soportarlo más se fue a vivir con sus abuelos maternos a Seattle.  Estos, Augusta Morganstern, judía y Harold Preston, protestante,  la acogieron y bajo su vigilancia  estudió en el Annie Wright Seminary de Tacoma.  Finalmente fue a graduarse al prestigioso Vassar College en 1933, hecho que marcó su vida y que reflejó en El Grupo.

Impartió clases en el Bard College y en el Sarah Lawrence College, entre 1945 y 1956. Su amistad con Hannah Arendt, que se remonta a 1949 y llega hasta la muerte de ésta, fue uno de los más importantes encuentros intelectuales estadounidenses, tal como queda reflejada en la  copiosa correspondencia cruzada entre ellas.

Durante la década de los años treinta frecuentó los círculos de izquierda de Nueva York siendo a la vez muy crítica con el estalinismo.

Colaboró en la Partisan Review y en The Nation, The New Republic, Harper´s Magazine y The New York  Review Books. Llamó la atención por la agudeza de sus críticas y por su buena formación. Entre los cuarenta y cincuenta criticó al reacionario mccarthismo y a sus secuelas, pero también a los izquierdistas más ciegos. Sus críticas alcanzaron a la guerra de Vietnam y a los escándalos del presidente Nixon.

En 1933 se caso con Harald Johnsrud y a continuación con el crítico literario Edmund Wilson. En sus años finales vivió en París largo tiempo con su cuarto marido.

Su primera novela, The Company She Keeps causó cierto escándalo por su franqueza. Conseguida una reputación importante por su ironía y su capacidad crítica en 1963 publicó  su novela más popular, The Group, que estuvo dos años entre los libros más vendidos del New York Times. Su obra en conjunto destaca por una mezcla rica y precisa de ficción y autobiografía. Es, a juicio de muchos, una de las más grandes escritoras e intelectuales estadounidenses del siglo XX.

Fue miembro del National Institute of Arts and Letters. Logró los galardones: National Medal for Literature y Edward MacDowell Medal en 1984.

La novela fue llevada a la gran pantalla en 1966, dirigida por Sidney Lumet.

El mar (John Banville)

Recojo el testigo de Emma como coordinadora del club de lectura de la Biblioteca de Monte Alto y  aunque ha puesto el listón muy alto, intentaré continuar su estupenda labor. Me consta que mis compañeros de lectura la echan en falta pero me he sentido muy bien acogida. Desde aquí os doy las gracias.

banville-el-mar

Nos hemos zambullido en “El mar” de John Banville hasta llegar a la costa de Irlanda para descubrir el peculiar estílo de este escritor con “doble personalidad” cuyo alter ego Benjamin Black lo ha hecho famoso, también dentro del género negro, con su detective Quirke (al que pronto veremos en la gran pantalla).

La lectura de “El mar” ha agradado a unos y resultado dura para otros pero a ninguno nos ha dejado fríos. No es una prosa sencilla la de Banville y la estructura de la novela requiere cierta concentración por parte del lector pero es un pequeño esfuerzo que vale la pena.

Max Morden, historiador de arte recientemente viudo, regresa al pueblo costero de los veranos de su infancia con la intención de escribir un libro sobre el pintor Pierre Bonnard. Allí recordará sus primeros escarceos amorosos de adolescente, la trágica enfermedad de su esposa y diferentes episodios que han marcado todas las etapas de su vida.

Con magnífica precisión, Banville describe los olores, el color y las sensaciones que percibe el protagonista a través de imágenes que vienen y van, arrastrando recuedos que, como las olas de el mar, se repiten incesantemente.

Sensaciones, color, imágenes, arte, mar, pintura.. Son palabras que se repiten constatemente en este libro así que hemos decido visitar el Museo de Belas Artes.

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El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon

A lo largo de nuestras lecturas en “Café con libros” hemos descubierto muchos personajes que nos han dejado una gran huella: Xulia Alonso y su valentía, la Tía Mamé y su disparatada vida, la dulzura del Señor Linh y tantos otros…

Pero, Christopher Boone el protagonista de El curioso incidente del perro a medianoche  nos ha robado el corazón.

 

Christopher es un un chico entrañable de 15 años que sufre el síndrome de Asperger y vive en Swindow Wiltshire, Reino Unido. A pesar de su edad, conoce las capitales de todos los países del mundo, puede expresar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos.

Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Es incapaz de interpretar los gestos de los demás no soporta que lo toquen. Sin embargo es capaz de calcular problemas complicados.

Cuando el perro de su vecina aparece muerto, Christopher decide buscar al culpable. Su maestra lo anima a escribir un libro donde cuente su investigación. Como buena historia de detectives, su caso dará un giro inesperado cuando se mezcle su propia historia familiar. Los secretos, la mentira y la traición lo suman en un profundo caos emociona,l que le dará la fuerza necesaria para hacer cualquier cosa…

 

Mark Haddon 

Mark_Haddon

Escritor, guionista e ilustrador británico Mark Haddon, nació en la localidad de Northampton el 26 de septiembre de 1962.
Tras licenciarse en Literatura Inglesa en la Universidad de Oxford, trabajó durante un tiempo con personas que padecían deficiencias físicas y mentales.

Haddon comenzó a probar suerte como creador e ilustrador de libros infantiles. Probó suerte escribiendo guiones para el cine, la televisión y el teatro,  por los que obtuvo dos premios BAFTA.

En su incursión en la literatura para adultos obtuvo dos de los premios más significativos de la literatura inglesa, el Premio de la Commonwealth y el Premio Whitbread, gracias a “El curioso incidente del perro a medianoche” . Fenómeno editorial sin precedentes, se vendieron millón y medio de ejemplares y fue traducido a más de 35 idiomas.

Su adaptación  al teatro ha cosechado el reconocimiento de la veterana Helen Mirren como “mejor actriz” en los Premios Teatrales Oliver 2013 . La aclamada obra “The Curious Incident Of The Dog In The Night-Time”, se llevó siete galardones, entre ellos  el premio a “mejor obra de teatro nueva”, y el premio a “mejor actor”, uno de los más codiciados de la gala, que recayó en Luke Treadaway.

Actualmente  Haddon es profesor de escritura creativa en la Universidad de Oxford y en la Fundación Arvon y se dedica a la pintura abstracta.

En las bibliotecas disponemos de otras novelas, cuentos o películas que nos acercan un poquito más al universo de los autistas y de las personas con síndrome de Asperger, y que os #recomendamosbmc 

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Cambiando radicalmente de registro, nuestra próxima lectura en “Café con Libros” es la historia de un duro reencuentro, el “Fin de semana” de Bernhard Schlink. Hasta el próximo miércoles.

 

El Grupo

Todas ellas sin excepción coincidían en que lo peor que podía sucederles era llegar a ser como mamá y papá, unas personas envaradas y timoratas (pag 18).

La novela está escrita en 1963 pero su acción transcurre en la década de los años treinta. Década afectada por el crack de 1929. Son años convulsos donde muchos de los antiguos valores sociales están en juego y a la vez otras formas de vivir buscan asentarse en las diversas sociedades civilizadas.

Narra la vida de ocho jóvenes idealistas (Kay, Dottie,Pokey, Helena, Lobby, Priss, Lakey y Polly) . Acaban de salir de la Universidad y sueñan con cambiar el mundo, al menos aquel mundo que les rodea y en el que deben desenvolverse para llevar a cabo sus propósitos de desarrollo personal. En una palabra sueñan con aplicar a su vida las enseñanzas recibidas  y escapar de lo que entienden como dependencia de género, esto es “mujer-esposa-madre-ama de casa”.

Comienza la historia con la boda de una de las protagonistas,Kay,  (muchos ven en ella el alter ego de la propia autora, Mary McCarthy) una semana después de su graduación y por supuesto sus amigas están invitadas a la ceremonia. No es una boda al uso, no asiste familiar alguno de los contrayentes y la celebración es un tanto singular. Arranca aquí una serie de aventuras que van desgranando las peripecias de estas mujeres.

Durante los siguientes siete años sus vidas se verán sometidas a todo tipo de vicisitudes.   Aquellos sueños albergados en sus años de estudio habrán sido sometidos a todo tipo de pruebas y en ellas no siempre saldrán ganadoras. El mundo  se transformará de forma radical y ellas tendrán que adaptarse a dichos bandazos, buscando otras formas de logra las metas que se habían propuesto. Son muchas y de lo más variadas, pero todas tienen un objetivo común, poder ser personas activas socialmente, independientemente de su género; algo que chocará con las costumbres y la moral imperante.

Al llegar aquí quisiera hacer un llamamiento para la mejor comprensión del relato y de lo que en él se cuenta. Debemos esforzarnos en recordar la época en que los hechos suceden, los años treinta del pasado siglo. Mucho de lo que se  describe  nos puede parecer hoy anacrónico,  unos 70 años después y ya en el siglo XXI. Incluso algunos lectores pueden considerar irreal lo que se narra. Ocurrirá especialmente cuando describe situaciones de orden sexual e íntimas, por ejemplo cuando se menciona como se  suponían que se producía el orgasmo femenino; la utilización de los anticonceptivos existentes, muchos de ellos prohibidos o al menos no aceptados socialmente; las relaciones de pareja e incluso las existentes dentro del matrimonio. El divorcio, el adulterio, la misoginia, el psicoanálisis, entonces muy popular, la homosexualidad. La importancia que se le daba a la virginidad femenina, etc.

Pese a lo antes comentado la novela no es procaz. La autora aborda los temas con una sencillez extraordinaria y por supuestos a la vez que éstos, otros se desarrollan en paralelo. Todos encaminados a describirnos las dificultades  que las mujeres deberían superar para lograr su reconocimiento social más allá de la figura femenina más arriba descrita. Sinceramente me gusta la forma en que McCarthy lo hace. No es de extrañar que de ella como escritora Norman Mailer  reflejara en el New York Review of BooksTenia que ocurrir. Estaba escrito que llegaría un día en que nuestra Primera Dama de las Letras escribiría un libro como éste, que haría que todo el mundo se sobresaltases”. “Las críticas publicadas hasta ahora nos la traen volando con alas de oro: “brillante”, “afinada”, “superlativa”, “increíblemente valiosa”, …  Desde que Elizabeth Janeway publicó The Walsh Girls  ningún libro escrito por una mujer había logrado la unanimidad de esta gente. Y ha ocurrido con Mary, nuestra santa, nuestro árbitro, nuestra Juana de Arco, la única capaz de recorrer de arriba abajo nuestro pobre reino encharcado”.

La novela tiene una fuerte carga autobiográfica tal como se desprende del comentario sobre el personaje de Kay. Mary McCarthy estudió, como ellas, en la Universidad de Vassar. Como ellas fue una mujer que se implicó en la lucha por el reconocimiento de la condición femenina, si bien no se la puede encajar en el “feminismo al uso”. Descrita en tercera persona,  su sintaxis es fluida y amigable. El relato es fácil de leer, comprensible. Nos dejará un poso agridulce. Casi todos los empeños de aquellas chicas fracasarán. Pese a ser una mujeres con una preparación intelectual superior a la media los prejuicios existentes y la moral imperante sera un freno importante a la hora de alcanzar las metas deseadas. Trasladando al presente los temas aquí desarrollados y pese a que muchos de los tabúes que entonces había han sido superados, tampoco hoy podrían lograr todos sus fines. Aún el genero sigue limitando el reconocimiento profesional y social que muchas mujeres merecen.

Mery McCarthy nació en Seattle, Washington en 1912 y falleció  en Nueva York en 1989 a los 77 años de edad. A los seis años quedo huérfana, con tres hermanos menores, al morir sus padres de origen irlandés en la epidemia de gripe de 1918. El responsable de cuidar a McCarthy fue un tío suyo, católico. Lo hizo duramente y así quedó reflejado en sus Memorias. Cuando no pudo soportarlo más se fue a vivir con sus abuelos maternos a Seattle.  Estos, Augusta Morganstern, judía y Harold Preston, protestante,  la acogieron y bajo su vigilancia  estudió en el Annie Wright Seminary de Tacoma.  Finalmente fue a graduarse al prestigioso Vassar College en 1933, hecho que marcó su vida y que reflejó en El Grupo.

Impartió clases en el Bard College y en el Sarah Lawrence College, entre 1945 y 1956. Su amistad con Hannah Arendt, que se remonta a 1949 y llega hasta la muerte de ésta, fue uno de los más importantes encuentros intelectuales estadounidenses, tal como queda reflejada en la  copiosa correspondencia cruzada entre ellas.

Durante la década de los años treinta frecuentó los círculos de izquierda de Nueva York siendo a la vez muy crítica con el estalinismo.

Colaboró en la Partisan Review y en The Nation, The New Republic, Harper´s Magazine y The New York  Review Books. Llamó la atención por la agudeza de sus críticas y por su buena formación. Entre los cuarenta y cincuenta criticó al reacionario mccarthismo y a sus secuelas, pero también a los izquierdistas más ciegos. Sus críticas alcanzaron a la guerra de Vietnam y a los escándalos del presidente Nixon.

En 1933 se caso con Harald Johnsrud y a continuación con el crítico literario Edmund Wilson. En sus años finales vivió en París largo tiempo con su cuarto marido.

Su primera novela, The Company She Keeps causó cierto escándalo por su franqueza. Conseguida una reputación importante por su ironía y su capacidad crítica en 1963 publicó  su novela más popular, The Group, que estuvo dos años entre los libros más vendidos del New York Times. Su obra en conjunto destaca por una mezcla rica y precisa de ficción y autobiografía. Es, a juicio de muchos, una de las más grandes escritoras e intelectuales estadounidenses del siglo XX.

Fue miembro del National Institute of Arts and Letters. Logró los galardones: National Medal for Literature y Edward MacDowell Medal en 1984.

La novela fue llevada a la gran pantalla en 1966, dirigida por Sidney Lumet.

El ancho mar de los sargazos

Para comentar lo que me ha parecido la novela intenté olvidar la relación que la misma tiene con la magistral historia a la que rinde homenaje, Jane Eyre. Jean Rhys la escribió  con este fin y sin que nos demos cuenta la leemos pensando en la conexión entre ambas, lo que personalmente me ha supuesto un escollo a la hora de centrarme en el relato que nos ocupa.

La trama se desarrolla en el Caribe, en los años posteriores a la emancipación de los esclavos. Esta circunstancia es importante en el desarrollo de todo lo que se nos cuenta, toda vez que la protagonista es  hija de un esclavista. Una “cucaracha blanca” como le llaman sus convecinos. Es una mujer atractiva que arrastra una herencia genética muy complicada. Su padre ha  fallecido dejándola con su madre, criolla de Martinica, en sus posesiones de Jamaica.  Esta contrae nuevo matrimonio que  termina igualmente con el fallecimiento de su nuevo marido.  Antoinette, así se llama la protagonista, debe vivir en ese difícil mundo que le ha tocado en suerte. Y no lo tiene fácil. Su madre no la quiere por lo que ella vuelca todo su afecto en su criada Christophine, negra y también de Martinica. Trágicos sucesos que culminan con su casa destruida afectan a su vida de forma sensible. Será internada en un colegio hasta que llega a la edad de poder casarse. Y así ocurre. Un joven inglés la desposará, más por la fortuna que ha heredado de su padrastro que por el amor que le inspira. Comienza así una nueva vida, lejos de Jamaica, en otra isla, con otros criados y con la inseparable Christophine.

Su pasado y las dudas de su marido sobre su salud mental llevarán a Antoinette a Inglaterra y aquí su vida entronca con la novela antes citada.

No es un libro de lectura fácil. La autora ha intentado plasmar el clima de odio, ambición, frustraciones y pasiones que envolvieron a los habitantes de aquellas islas caribeñas repobladas con negros venidos de África para realizar los trabajos agrícolas y de servidumbre en un régimen de esclavitud total . Negros que culparon a los esclavistas de su destino sin querer ver que “sus hermanos africanos los vendieron allí para tal fin”. Un mundo cruel y despiadado que a nadie dejó indiferente. Era una tierra de oportunidades y allí acudieron muchos en busca de fortuna con lo que ello conlleva respecto al comportamiento humano.

Mi opinión es que la autora describe este ambiente de forma creíble, dando forma a las emociones y fantasmas que afloran a lo largo del relato, sin concesión alguna a la sensiblería. Resaltar que la historia está narrada desde el punto de vista de los dos principales protagonistas, lo que añade interés a la misma, ya que la configura desde una visión distinta de los hechos contados.

He de reconocer que siento cierta admiración por las personas capaces de escribir historias que rellenan lo que otros omitieron. La figura de la loca en Jane Eyre apenas está explicada. ¿Como era su vida antes?, ¿que circunstancias la llevaron a aquel estado?, ¿quien era en realidad la mujer del protagonista?. Son esas preguntas las que llevan a la autora a concebir un pasado para dicho personaje dando lugar al libro que tenemos entre manos.  Me hizo recordar la novela que una de nuestras compañeras del Club del Forum, Susana Castillo, escribió sobre los amores del hijo de Rosalía de Castro,”El nieto de Rosalía”, partiendo de un simple comentario que  Manuel Rivas hace en una de sus más famosas novelas, “Os libros arden mal”. Son sin duda alardes imaginativos dignos de todo elogio.

Jean Rhys, cuyo nombre original era Ella Gwendolen Rees Willianms, fue una novelista caribeña de la primera mitad del siglo XX. Aunque sus primeras novelas datan de 1920 y 1930, no fue considerada una escritora de relevancia hasta la publicación de “El ancho mar de los sargazos” en 1966. Esta precuela de la novela Jane Eyre de Charlotte Brontë ganó en 1967 el prestigioso premio literario otorgado por WH Smith, el WH Smith Literary Award.

Había nacido en Roseau cuando Dominica aún era colonia británica, hija de padre galés y madre criolla con raíces escocesas. A los dieciséis años se trasladó a Inglaterra donde trabajó como corista sin demasiado éxito, llevando una vida de bohemia  hasta tal punto que llegó a ingresar en la prisión de Holloway.

En 1920 se trasladó al continente, viviendo temporalmente en París,  continuando con su vida bohemia y viviendo en la pobreza. Es en este tiempo cuando toma contacto con el mundo del arte modernista y la literatura. Son también los años en que se convierte en una alcohólica, problema que mantuvo toda su vida. Sus experiencias en la sociedad de entonces y sus sentimientos de sentirse desplazada influyeron y formaron parte de alguno de sus trabajos. También su difícil niñez, en la que no acabo de ser aceptada ni por la sociedad criolla ni por la europea en su isla natal.

Estas circunstancias se reflejan en los personajes femeninos de sus obras, mujeres desplazadas de sus ambientes naturales y dejadas al albur de sociedades con pobres valores familiares.  Su estilo mezcla técnicas modernistas y sensibilidades de la sociedad caribeña de la que provenía.

Su obra fue publicada y promocionada entre otros por Ford Madox Ford. Diana Athill, de la editorial Andre Deutsch, ayudo a Rhys a llegar nuevamente al ancho público cuando más alejada se encontraba del favor de este. Ella fue la responsable de la publicación de El ancho mar de los sargazos, obra que adaptó la televisión de la BBC.

Durante el último periodo de su vida vivió en Londres en compañía de su amigo interprete de jazz  George Melly. Escribió una sarcástica canción de amor para él junto a Jhon Chilton, titulada Life with you.

Falleció en Exeter el 14 de Mayo de 1979. Sus escritos y efectos personales se encuentran en la Biblioteca Marc Farlin de la universidad de Tulsa.

Sus novelas abarcan un amplio periodo de tiempo, desde la primera en 1927 (La orilla izquierda y otras historias)  hasta el mismo año de su muerte, 1979, (Una sonrisa, por favor).  Incluso se publicaron obras escritas por ella después de su fallecimiento.

Proyecto Nocilla

Nos proponemos leer en las próximas semanas la trilogía que configura el “Proyecto Nocilla”  cuyo autor es Agustín Fernández Mallo.

Componen este “Proyecto” tres libros cuyos títulos tienen en común la primera palabra, Nocilla. A esta le siguen por orden cronológico: dream, experience y lab.

La crítica literaria ha escrito mucho sobre estas tres obras. Desde el primer momento despertaron un inusitado interés. La manera de narrar del autor no es la habitual aunque tampoco sea totalmente novedosa, viene de Cortazar y otros.El autor exprime al máximo lo fragmentario y lo efímero como vehículo de comunicación de las historias que se cuentan. Esto desconcierta al lector que  se siente un tanto perdido al no estar claro cual va a ser el hilo conductor de la trama.  Son relatos cortos donde los personajes parecen no tener relación unos con otros, lo que es cierto en la mayoría de los casos, y donde los escenarios en los que la acción transcurre tienen suma importancia ya que son esos lugares los que conectan a los diferentes intervinientes al tiempo de ser casi un personajes más.

Un árbol en medio de ninguna parte en el desierto de Nevada  a la orilla de la carretera US50, que tiene la peculiaridad de que de sus ramas cuelgan pares de zapatos, botas o simplemente alpargatas, una ciudad de la misma Nevada, unos microestados, etc. etc.. Por ese mundo circulan los actores de la obra y es a través de ellos como nos cuenten sus peripecias y singularidades. Son estas narraciones las que los relacionan de manera anónima, haciendo reflexionar al lector sobre las casualidades que en el devenir de cualquier persona van configurando su historia sin que tenga conciencia de ello. Esto es lo que debemos pensar cuando creamos que no entendemos nada. Es que no hay nada especial que entender. Simplemente quedan reflejadas en un mismo lugar una serie de personas que sin saberlo conforman el guión de su historia,  dándole el sentido que pueda tener para el que a él  llega por primera vez o en ocasiones sucesivas.

Intercaladas con estas historias se introducen pasajes de diferentes autores cuyo contenido se considera apropiado como reflexión sobre lo que se está escribiendo.

Pese a la complejidad de la estructura literaria su lectura es amena y fácil. El tono narrativo es directo y simple. Los relatos en sí tienen  lógica, son en general muy agradables y en la mayoría aflora un sentido poético muy propio del autor que también cultiva el arte de la rima.

A destacar la  relación que lo escrito tiene con la ficción cinematográfica. De hecho hay citas sobre obras maestras de este arte a lo largo de las páginas que componen los tomos. Lo narrado es muy “visible”, muy fácil de crear en nuestra mente las imágenes que se cuentan.

Para los componentes del club estas obras van a representar un desafío importante  y será un trabajo interesante hablar sobre ellas en las próximas semanas. Personalmente estoy expectante. Es de esas lecturas en que los puntos de vista de otras personas son transcendentales para lograr una mejor comprensión de lo escrito y no dudo que será así en este caso. Ayudará también la visita que el Sr. Fernández Mallo tiene anunciada al Ágora el próximo día 30 de Enero para hablar de su nuevo libro. Seguro que podremos saber también su actual opinión sobre el   “Fenomeno Nocilla” como ha denominado la crítica especializada las novelas que comentamos.

Agustín Fernández Mallo, nació en A Coruña en 1967. Actualmente reside en Palma de Mallorca. Es uno de los miembros más destacados de la llamada Generación Nocilla, Generación Mutanteo Afterpop.

En el año 2000 acuña el término poesía pospoética, que tendría más tarde su formalización en el ensayo Postpoesía -en el que además investiga las conexiones entre arte y ciencias-.

Ha publicado las novelas Nocilla Dream (Candaya 2006), Nocilla Experience (Alfaguara 2008), que junto a Nocilla Lab ,(Alfaguara 2009) forman una trilogía (Proyecto Nocilla). Se declara influenciado por Borges, así como con la literatura canónica, el cine, las ciencias y el arte conceptual. Trabaja sus textos más como modelo de redes que como  desarrollos lineales, colocando la alta y baja cultura en un mismo nivel de importancia metafórica.

La publicación de su primera novela, Nocilla Dream, que tuvo una inmediata aceptación de público y crítica, fue calificada como una regeneración de la narrativa en castellano, y la prensa cultural empezó a difundir el término Generación Nocilla para etiquetar su obra junto con la de otros autores como Jorge Carrión, Eloy Fernández Porta, Vicente Luis Mora o Juan Francisco Farré. A partir de la publicación de la antología Mutantes empezó a usarse también el término de Generación Mutante aunque básicamente hace referencia a los mismos nombres.

En 2008 fue galardonado con el premio Ciudad de Burgos de Poesía por su libro Carne de Pixel. Con su primera obra ensayística  Postpoesía ha sido finalista al Premio de Ensayo Anagrama.

Trabaja como físico y colabora con diversas revistas culturales. Mantiene junto con Eloy Fernández Porta el dúo de spoken work llamado Afterpop Fernández&Fernández.

Ha sido incluido como autor destacado en el libro Spanish fiction in the digital age, antología de Christine Henseler editada por Palgrave Macmillan.

Con Juan Feliu forma el dúo musical Frida Laponia. También ha filmado una serie de cortometrajes de entre 2 y 9 minutos.

Los platos más picantes de la cocina tártara

“Yo solo quiero lo mejor para todo el mundo”

Lo primero que de valor tiene el libro es su título. No es un libro de cocina y lo que para mi encierra  es el deseo de la  autora, Alina Bronskyde reafirmar  sus raíces tártaras. A través de la protagonista principal, Rosalinda, nos   recordará sus orígenes y los hará valer en todo aquello que le de motivo. Se vale de su heroína para contarnos la historia, en primera persona y con gran maestría y acierto.  Son las vivencias de tres mujeres con un fuerte nexo de unión, madre, hija y nieta. Rosalinda  es una persona de fuerte carácter,  dominadora, manipuladora y decidida al máximo. Se retrata como una  mujer con cierto atractivo, capaz de interesar a los hombres, inteligente y sabedora de como hacer frente a cualquier situación. Está casada, pero su matrimonio no parece ser el mundo idílico que ella desearía. A  Sulfia, su hija, la describe como  todo lo contrario a ella. No agraciada, apocada, temerosa, poco eficiente y menos decidida. Según su madre, sin su protección la chica no llegaría a ninguna parte.  La verdad es que  Sulfia nos parece tal como ella dice toda vez  que  la influencia que sobre ella ejerce anula por completo su voluntad y esto condiciona su modo de vida. Aún así concibe una hija, Aminat,   que nace por encima de todo lo que Rosalinda  intenta para impedirlo. Una vez nacida será el ojo derecho de su tozuda abuela  y el principal motivo de su desvelos.  Entre las tres condimentan  el perfecto aliño agridulce  del plato que la autora nos ofrece. Viven en la Unión Soviética en los últimos años de aquel régimen. Nos describe los esfuerzos, triquiñuelas, sobornos, etc., que tienen que hacer e imaginar para sobrevivir a la escasez imperante. Es  en esos pasajes donde la autora nos deleita con su prosa y su humor. Pese al dramatismo que las situaciones narran, el humor y la forma de contarlo desdibujan éste y hacen la lectura amena y muy divertida. En todo destaca la fuerza de las protagonistas, tres mujeres en un mundo difícil guiadas por Rosalinda que siempre encontrará maneras para sobrellevarlo y conseguir que ellas puedan seguir juntas y superar  todo lo que a su alrededor pasa. Al final la situación se hace insostenible. Como muchos otros emigran hacia el milagro de Occidente, hacia Alemania, la meta soñada. Una vez allí sus sentidos de luchadoras y supervivientes serán sometidos a prueba. El mundo capitalista no regala nada y todo para ellas es nuevo. Volverán momentos de angustia que una vez más obligará a Rosalinda a tomar decisiones que no siempre son del agrado de su compañeras. Ella que siempre ha tenido como bandera el valerse por sí misma y no precisar  demasiado cariño para vivir, empezará a notar la necesidad de este afecto y dará gracias por tenerlo en los años postreros. En definitiva una novela muy bien escrita, divertida y que reconforta leer.

Alina Bronsky nació en Ekaterimburgo, Rusia en 1978. Pasó su infancia en la parte asiática de los Urales y su juventud en el Estado de Hesse, (Alemania). Después de sus estudios de medicina, que no concluyó, trabajó como periodista. Actualmente vive cerca de Frankfurt. Su primera novela Scherbenpark (El parque de los cristales rotos) recibió el aplauso de la crítica, se convirtió en un best seller y pronto se tradujo a otras lenguas. Der Spiegel declaró que Alina Bronsky era “el debut literario más interesante de la temporada“.