Author Archives: Sira González

Yo amo las bibliotecas públicas

Dentro de la campaña Yo amo las bibliotecas públicas, la Biblioteca Os Rosales propone unirse a su marea amarilla, preparando de manera especial el Día Internacional del Libro 2012.

Hasta el 23 de abril, día del libro, te invitamos a venir a la Biblioteca Municipal Os Rosales para declarar públicamente el valor de las bibliotecas. Puedes participar con una idea, una frase o un dibujo expresando que significan para ti. Si decides acercarte encontrarás:

 1. Un espacio dónde podrás crear tus frases o dibujos de forma individual o en familia. Vuestras aportaciones se inmortalizarán de una manera especial y personal a través de una foto luciendo la camiseta “Yo amo las bibliotecas públicas” y pasarán a formar parte de unos murales muy amorosos.

2. Un buzón dónde podrás depositar cartas de amor basadas en tu propia experiencia, cartas que transmitan la idea de que las bibliotecas son necesarias y tienen una gran utilidad social.

Súmate a la marea amarilla, entre todos comunicaremos el valor de las bibliotecas!

Algunas fotografías más sobre cómo tenemos ambientada la Biblioteca, las podéis ver en nuestro álbum de flickr.

La edad de la inocencia de Edith Wharton

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, nos resistimos a abandonar la ciudad de Nueva York. En esta ocasión, y ya metidos en nuestro tercer trimestre de “Lecturas imborrables”, comentaremos La edad de la inocencia de Edith Wharton.

La obra

Publicada en 1920, es probablemente la mejor obra de Edith Wharton. Su eje argumental está constituido por un adulterio frustrado. Newland Archer es un caballero de la burguesía en el Nueva York del siglo XIX que está prometido a May Welland, pero todo cambiará para él al conocer a la prima de May, la inquietante condesa de Olenska, cuando regresa de Europa. Independiente, osada, “diferente”, Ellen involucrará muy pronto en su misterio a su joven primo Newland Archer y perturbará sin poder evitarlo el encanto de una vida social que ignora de manera voluntaria su inminente fin. La estrechez de miras y los convencionalismos sociales y de clase conducen la historia de unos personajes atrapados entre sus sentimientos y el lugar que ocupan en el mundo, en el que la buena compostura condiciona sus vidas.

En el fondo de esta historia de amor y pasión “prohibidas” subyace el conflicto entre dos mundos: el de las viejas familias “patricias” norteamericanas y el de los nuevos ricos, quienes, al terminar la novela, se han apoderado ya de las costumbres de este sistema social burgués finisecular.

Wharton trabaja en la obra tres aspectos clave: la libertad para amar, para decidir el camino a seguir, el libre albedrío, para bien y para mal; los prejuicios de una sociedad que se rige por cuestiones de clase y machismo; y el urdir, pasatiempo favorito de una gente que crea y fortalece su vida a partir de confabulaciones, y traiciones, a favor o en contra de alguien según la conveniencia de lo que consideran es bueno para ellos y su mundo preestablecido; y sin ninguna compasión.

Con esta obra, la autora se convertía en la primera mujer que obtenía el premio Pulitzer (1921). Pero además, Martin Scorsese extrajo de La edad de la inocencia una bellísima película que protagonizaron Michelle Pfeiffer, Daniel Day-Lewis y Winona Ryder.

La autora

Edith Wharton (Nueva York, 1862 – París, 1937) nació en el seno de una familia acomodada. Se movió siempre en los círculos de la alta sociedad de Estados Unidos y de Europa, y en ésta conoció a Henry James, entre muchos otros intelectuales, que ejercería una duradera influencia en su vida y su obra. Publicó sus primeros relatos breves en Scribner’s Magazine, si bien tuvo que esperar al éxito de La casa de la alegría (1905) para que se la reconociesen como una de las novelistas más importantes de su época. Establecida en París desde 1907, durante la guerra mundial organizó activamente ayudas a los refugiados, lo que le mereció la Legión de Honor. Entre sus más de cuarenta obras destacan la citada La edad de la inocencia, su autobiografía Una mirada atrás, y, entre sus novelas en torno a la guerra, Un hijo en el frente.

Plazos: este martes, 13 de marzo, comentaremos la primera parte de la obra, dejando la segunda parte para nuestra tertulia del martes 20 de marzo.

El guardián entre el centeno de J. D. Salinger

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, seguimos descubriendo la ciudad de Nueva York, esta vez de la mano de la célebre novela de J. D. Salinger, El guardián entre el centeno.

La obra

El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye), también traducido como El cazador oculto, se publicó Estados Unidos en 1951, provocando numerosas controversias por su lenguaje provocador y por retratar sin tapujos la sexualidad y la ansiedad adolescentes. Es considerado por numerosos expertos como uno de los libros más importantes del siglo XX, de lectura obligatoria en institutos de medio mundo.

Su protagonista, Holden Caulfield, un joven de 17 años, se ha convertido en un icono del resentimiento adolescente. Escrito en primera persona, El guardián entre el centeno relata las singulares peripecias de Holden en la ciudad de Nueva York, después de ser expulsado de Pencey Prep, su escuela preuniversitaria.  Se trata de un adolescente inadaptado, que a través de sus críticas reflexiones sobre la sociedad, demuestra su miedo a hacerse adulto…

El título del libro hace referencia a un poema que se explica en el libro, que trata sobre un “guardián entre el centeno” que evita que “los niños caigan  en el precipicio”.

Más información sobre este título lo podéis encontrar en el Blog del Club de lectura virtual de las Bibliotecas, en el artículo: “El guardián entre el centeno: o mundo visto por un adolescente“.

El autor

Jerome David Salinger (Nueva York, 1919 – Cornish, Nuevo Hampshire, 2010) es considerado un autor de culto, innovador de la literatura de Estados Unidos, pero que vivió apartado de la escena pública. Se trata de un personaje misterioso, esquivo con los medios de comunicación, del que apenas se conocen imágenes.

Al igual que Holden, Salinger también fue un niño problemático que fue expulsado de diferentes escuelas. Nacido en Nueva York en 1919, comenzó a escribir en su adolescencia, a la luz de una linterna bajo las sábanas y durante los cuatro años que sirvió en el ejército durante la II Guerra Mundial, siempre llevó consigo una máquina de escribir. Pronto comenzó a buscar colaboraciones en diversas revistas y fue The New Yorker (su revista de referencia, que hoy publica en versión digital todas sus colaboraciones) la que identificó su talento y con la que firmó un contrato de casi exclusividad.

En la cima de su fama Salinger decidió abandonar Nueva York y mudarse al campo, lejos de la vida pública. Pero todavía tres obras suyas verían la luz: Franny and Zooey (Franny y Zooey), en 1961, Raise High the Roof Beam, Carpenters and Seymour: An Introduction, en 1963 (Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción) y, su última pieza publicada, Hapworth 16, 1924, un cuento corto que llenó las páginas de The New Yorker, en junio de 1965. En las Bibliotecas Municipales disponemos además de la obra Nueve cuentos (1953).

Esta tarde, nuestra tertulia la dedicaremos a analizar la primera parte de la obra (hasta el capítulo 13 inclusive). El próximo martes, 6 de marzo, completaremos la lectura de El guardián entre el centeno, y entregaremos nuestro próximo libro, dentro ya de nuestro tercer trimestre, dedicado en esta ocasión a Lecturas Imborrables

Cartas de amor a la biblioteca

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, esta tarde de San Valentín, no sólo vamos a terminar de comentar la novela Brooklyn Follies, de Paul Auster. Queremos recordar además las grandes novelas de amor que más nos han gustado. Pero no sólo eso: sino que vamos a proponer a los lectoras y lectores de nuestro Club que escriban cartas de amor a la biblioteca. Os preguntareis: ¿pero esto… a qué viene?

Campaña Yo AMO las Bibliotecas Públicas

El Sábado 4 de Febrero de 2012, en consonancia con la jornada internacional de defensa de las bibliotecas inspirada por el británico National Libraries Day, la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas (PCPP) dio inicio oficial a la Marea Amarilla. Para ello convocó a todas las personas que aman las bibliotecas a demostrarlo abrazándolas con una cadena humana, lo que dio lugar a las más variadas muestras de apoyo al sistema bibliotecario público y de rechazo a su creciente desmantelamiento.

La Marea Amarilla se propone como un movimiento ciudadano colectivo, formado tanto por usuarias y usuarios como por profesionales de las bibliotecas, con el objetivo común de defender el concepto de servicio publico bibliotecario ante los recortes que viene sufriendo por parte de la Administración, y muy especialmente en los últimos años con la excusa de la crisis económica.

La PCPP propone además al colectivo bibliotecario que programe actividades para el próximo 23 de Abril, Día Internacional del Libro, con un punto común: pedir a usuarias y usuarios que digan con sus propias voces qué significa para ellos la biblioteca; más concretamente, a partir del lema Yo amo las bibliotecas públicas, que escriban cartas de amor basadas en su propia experiencia, cartas que transmitan la idea de que las bibliotecas son necesarias y tienen una gran utilidad social.

Copiamos a continuación un documento, adaptación de una publicación de la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA), en la que se dan 12 razones para amar a las bibliotecas. Puede servir como punto de partida o inspiración para quienes se animen a escribir su carta de amor….

12 razones para amar a las bibliotecas

Las bibliotecas salvaguardan nuestra libertad y ayudan a mantener la salud de la democracia. Las bibliotecas ofrecen los siguientes 12 motivos para su defensa y para demostrar que son imprescindibles para la sociedad:

1. Las bibliotecas garantizan el acceso a la información de los ciudadanos, necesario para que se puedan tomar decisiones informadas.

2. Las bibliotecas rompen fronteras entre los distintos grupos sociales y dan servicio a todos por igual: niños, familias, personas mayores, inmigrantes, poblaciones diversas, colectivos privados de libertad o con dificultades de acceso, enfermos, invidentes, sin techo, etc.

3. Las bibliotecas allanan el terreno para la igualdad de oportunidades al ofrecer sus servicios a los usuarios sin consideraciones de clase, rango, o poder adquisitivo.

4. Las bibliotecas fomentan el pensamiento independiente, valoran al individuo y ofrecen alternativas al pensamiento único al proveer acceso a las tendencias culturales minoritarias.

5. Las bibliotecas estimulan la curiosidad, nutren la imaginación y alimentan la creatividad.

6. Las bibliotecas abren la mente de los niños, porque la biblioteca es el territorio de lo extraordinario. Y estimulan la responsabilidad al ofrecer la posibilidad de tener un carné propio para acceder a todos los materiales que ofrecen.

7. Las bibliotecas devuelven a la sociedad más de lo que cuestan. Hay multitud de ejemplos de negocios y oportunidades surgidos al calor de los recursos bibliotecarios.

8. Las bibliotecas son capaces de construir comunidades al conectar a la gente con la información que necesita y con los demás.

9. Las bibliotecas cohesionan a las familias gracias a sus múltiples actividades de apoyo, como ayudas para hacer los deberes, alfabetización, escuela de padres, extraescolares, cuentacuentos, clubes de lectura y otras muchas.

10. Las bibliotecas son lugares de tolerancia, como lo garantiza el hecho de que cualquier usuario puede encontrar algo ofensivo entre sus materiales.

11. Las bibliotecas ofrecen un espacio que despierta sensaciones de respeto, tranquilidad y placer intelectual similares a las de un santuario. En la biblioteca estamos a solas con nuestros pensamientos, pero compartimos el espacio con desconocidos.

12. Las bibliotecas albergan el pasado, lo preservan. Conocer el pasado sirve para evitar repetir errores en el presente.

Brooklyn Follies de Paul Auster

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, seguimos descubriendo la ciudad de Nueva York, esta vez de la mano del célebre escritor norteamericano Paul Auster y su novela Brooklyn Follies.

La obra

Un pequeño resumen del argumento lo leemos en la contraportada del libro:

“Nathan Glass ha sobrevivido a un cáncer de pulmón y a un divorcio después de tres décadas de matrimonio, y ha vuelto a Brooklyn, el lugar donde pasó su infancia. Hasta que enfermó era un vendedor de seguros; ahora que ya no tiene que ganarse la vida, piensa escribir El libro del desvarío humano. Contará todo lo que pasa a su alrededor, todo lo que le ocurre y lo que se le ocurre. Comienza a frecuentar el bar del barrio y está casi enamorado de la camarera. Y va también a la librería de segunda mano de Harry Brightman, un homosexual culto que no es quien dice ser. Y allí se encuentra con Tom, su sobrino, el hijo de su amada hermana muerta. El joven había sido un universitario brillante. Y ahora, solitario, conduce un taxi y ayuda a Brightman a clasificar sus libros… Poco a poco, Nathan irá descubriendo que no ha venido a Brooklyn a morir, sino a vivir.”

Esta novela, que en España se publicó en el año 2006, ya fue leída y comentada en el Ciberclub de las Bibliotecas Municipales allá por 2007. Aquí os dejamos el enlace para conocer más detalles de Brooklyn Follies y su autor.

Otra lectura que os recomendamos para comprender mejor la obra es la crítica, que José María Guelbenzu publicó en El País, titulada:  El lado feliz de la tragedia, dónde la define como una verdadera comedia fantástica, como un cuento de hadas. “Nathan Glass y su tribu se convierten en ese grupo de gente capaz de ver el lado bueno de las cosas, la relatividad de las contrariedades y el sinsentido de los destinos marcados”.

El autor

Novelista, poeta y guionista, Paul Auster nació en 1947 en Nueva Jersey y estudió en la Universidad de Columbia. Tras un breve perí­odo como marino en un petrolero, vivió tres años en Francia, donde trabajó como traductor, “negro” literario y cuidador de una finca; desde 1974 reside en Nueva York. Fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006 por su carrera literaria.

Se dio a conocer como escritor con la publicación de La invención de la soledad (1982), obra autobiográfica, y, sobre todo, con la Trilogía de Nueva York (1985-1986). Se inició en la novela con El país de las últimas cosas (1987), a la que seguirían otros títulos como El palacio de la luna (1989) y La música del azar (1990).

Paul Auster ha trabajado también como guionista en The music of chance (1993), Smoke (1995) y El centro del mundo (2001), como codirector en Blue in the face (1995), como director en Lulu on the bridge (1998) y como guionista, director y productor en La vida interior de Martin Frost (2007).

Autor prolífico y muy leído, en su bibliografía, traducida a veinticinco idiomas, se cuentan asimismo Leviatán (1992), El cuaderno rojo (1993), Vértigo (1994), Tombuctú (1997), el ensayo autobiográfico A salto de mata (1998), El libro de las ilusiones (2003), La noche del Oráculo (2004), Brooklyn Follies (2005), Viajes por el Scriptorium (2006), Un hombre en la oscuridad (2008), Invisible (2009), Sunset Park (2010) y la también autobiográfica Diario de invierno (2012).

Si ya tenéis ganas de empezar a leer su última novela, Diario de invierno, recién editada y que pronto tendremos en las Bibliotecas, podéis leer un fragmento en la web de la editorial Anagrama.

Además, es autor de varios libros de poemas, como Espacios blancos (1983), Fragmentos del frío (1988)  y Cimientos (1990), entre otros, así como de El arte del hambre (1992), una recopilación de artículos y ensayos sobre literatura francesa, inglesa y estadounidense. En 2005 su cuento El palacio de cristal fue reeditado en una versión ilustrada realizada por Paul Karasik y David Mazzuchelli.

Cambiando de tercio, en Café con libros, no sé si recordáis que comentamos en la tertulia de Kafka y la muñeca viajera, que Auster hace mención el relato en Brooklyn Follies. Y es que en un diálogo entre dos de los personajes de la novela, se relata ese momento de la vida del escritor Franz Kafka. Qué delicia volver a recordar esta lectura!

Y con todo esto y muchas más cosas que saldrán, mañana comenzamos la tertulia de Café con libros dedicada a Paul Auster. Recordad que quedamos en traer leídas las primeras 151 páginas. El siguiente martes, 14 de febrero, completaremos la lectura de Brooklyn Follies y entregaremos el próximo libro del Club…

La ciudad automática de Julio Camba

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, cambiamos de rumbo con la lectura de La ciudad automática de Julio Camba. A pesar de seguir ambientada en la ciudad de Nueva York, en esta ocasión abandonamos el humor de La tía Mame, por un conjunto de ensayos breves, eso sí, narrados con mucha ironía.

La obra

En La ciudad automática, Julio Camba, uno de los mejores y más irónicos periodistas que ha dado España en el siglo XX, narra las impresiones que recogió en su segundo viaje a la ciudad de Nueva York, a principios de la década de 1930.

El título de La ciudad automática se refiere al carácter mecánico y de producción en serie que iba tomando cuerpo en el mundo y la sociedad modernas a lo largo del siglo XIX y XX -y que quedaban plasmadas de una forma deslumbrante y sobrecogedora en la ciudad de Nueva York: la nueva capital del mundo (reemplazando a París por aquél entonces).

Estructurado en ensayos breves -agrupados en temáticas como “Rascacielos”, “La mecanización”, “El embrutecimiento de la cultura” o “Comunismo y capitalismo”-,  y con un fino sentido del humor, Julio Camba nos va narrando en primera persona lo que sus ojos, su estómago y su desconcertado entendimiento van viviendo y experimentando durante estas semanas en las que se instaló a vivir en el mundo del futuro: el país de la ciudad automática.

El autor

Julio Camba nace el 16 de diciembre de 1882 en Vilanova de Arousa, Pontevedra. En 1987 embarca como polizón hacia Buenos Aires. Dos años después es deportado a España por anarquista. En 1901 publica algunos versos. Comienza a colaborar en Diario de Pontevedra y viaja a Madrid en 1903.  Escribe para  El País,  España Nueva o Lunes de El Imparcial. En 1905 informa en Constantinopla para La Correspondencia de España.

Como redactor de El Mundo viaja a París, Londres y Munich. Desde entonces trabaja para ABC y se instala en Berlín hasta el comienzo de la I Guerra Mundial. En 1916 realiza su primer viaje a Estados Unidos donde volverá tras el crack del 29. En 1949 fija su residencia en el Hotel Palace de Madrid hasta su muerte. El 28 de febrero de 1962 fallece Julio Camba, a consecuencia de una embolia.

Enlaces de interés

Este próximo martes, 31 de enero, completaremos la lectura de La ciudad automática. Y al finalizar nuestra tertulia, ya entregaremos el siguiente libro del Club: Brooklyn Follies de Paul Auster.

La tía Mame de Patrick Dennis

Tras el parón navideño, en el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, comenzamos nuestro segundo bloque con mucho humor. En esta ocasión todas las novelas estarán ambientadas en Nueva York.

Y es que con La tía Mame nos sumergimos en el Nueva York de los años 30-50 y del glamour, la vitalidad y el optimismo que era capaz de generar Mame. Pero a la vez, en nuestra tertulia destacamos dos facetas más de un personaje tan controvertido: su lado más manipulador a la hora de conseguir sus objetivos y su gran tesón en los momentos más duros de su vida para salir adelante con humor y alegría.

La obra

Mame, rica soltera en un Nueva York que está a punto de cambiar los felices años veinte por los duros años treinta, recibe la inesperada herencia de un sobrino en edad escolar, poseedor de un lúcido escepticismo que lo mantiene a salvo (casi siempre) de los disparatados acontecimientos que se sucederán a partir de entonces en su vida.

Ese cándido pequeño que buscaba en el diccionario el significado de palabras como lesbiana, daiquiri, psicoanálisis, relatividad y Schoenberg no tarda mucho en descubrir que, aun siendo excéntrica y caprichosa, su tía es también fascinante, leal y apasionada. Y que su inagotable entusiasmo atrae a todos cuantos la rodean “como una flautista de Hamelín”.

Es difícil leer las aventuras de La tía Mame, a cada cual más absurda y extravagante, sin soltar una carcajada. Hasta el lector menos jovial se descubrirá sonriendo ante sus esfuerzos por convertirse en eficiente empleada de unos grandes almacenes, actriz polifacética o escritora de éxito, entre otros muchos oficios por los que pasa a la misma velocidad con la que conduce su Rolls-Royce. Porque éste es, sin duda, un libro cargado de humor, pero de un humor que esconde, emboscada entre pieles de zorro blanco y cócteles en el Cotton Club, una mirada crítica que cae sobre todo cuanto se pone a su alcance, ya sean los intelectuales liberales o los financieros conservadores, la bohemia neoyorquina o la sureña vida rural…

La obra, en su versión dramática o musical ha sida representada en numerosas ocasiones, triunfando en Brodway y contando con actrices de renombre, como Rosalind Russell, Angela Landsbury, Lucille Ball o Silvia Pinal, dando vida a la inefable Mame Dennis, una suerte de Susan Vance más madura pero igual de excesiva e impetuosa que el personaje que inmortalizara Katharine Hepburn en La fiera de mi niña (Bringing up Baby, 1938).

El autor

Patrick Dennis (Evanston, Illinois, 1921 – Nueva York, 1976), seudónimo de Edward Everett Tanner III, fue un icono de la bohemia de Nueva York, además de uno de los escritores norteamericanos más populares de los años cincuenta y sesenta del siglo XX. La tía Mame, que había sido rechazada por diecinueve editores, vendió, al ser publicada en 1955, más de dos millones de ejemplares en Estados Unidos y se mantuvo 112 semanas en la lista de los diez libros más vendidos del New York Times. Dennis se convirtió en 1956 en el primer escritor en conseguir colocar en esa misma lista tres títulos, firmados con tres seudónimos distintos: La tía Mame, The Loving Couple: His (and Her) y Guestward, Ho!

Pese a la popularidad de su obra, Dennis siguió trabajando en distintos oficios hasta establecerse, bajo el seudónimo de Edward Tanner, como mayordomo profesional.  Falleció en Manhattan a los 55 años.

Si os apetece sumergiros en una gran cantidad de detalles sobre La tía Mame, Nueva York y el ambiente en el que se desarrolla la obra, una de nuestras lectoras nos ha recomendado un enlace al blog Viajes desde mi sillón.

Y ya comenzamos La ciudad automática, de Julio Camba. Para el próximo martes, 24 de enero, debemos traer leídas las primeras 90 páginas.

Un viejo que leía novelas de amor de Luis Sepúlveda

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, terminamos nuestro primer trimestre con Un viejo que leía novelas de amor de Luis Sepúlveda, último libro de este bloque, dedicados al mundo de la lectura.

La obra

Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo.

Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -«del verdadero, del que hace sufrir»- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías.

Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolívar Proaño difícilmente abandonarán nuestra memoria.

El autor

Luis Sepúlveda (4 de octubre de 1949, Ovalle, Región de Coquimbo) es un escritor chileno, autor de cuentos y novelas, entre las que se destaca Un viejo que leía novelas de amor. Actualmente reside en Gijón, España. Al terminar la enseñanza secundaria en Concepción, estudió dirección teatral en la Escuela de Teatro de la Universidad Católica.

Es uno de los escritores en lengua española más leídos y traducidos de Europa. Participó en el movimiento estudiantil de su país; fue apresado por vender droga a los comandantes del ejército chileno y, más tarde, durante el régimen militar, tuvo que exiliarse. En 1980 fijó su residencia en Lima (Perú), donde trabajó como escritor y periodista. Ha escrito colaboraciones para periódicos y revistas de España y América Latina. Ha cultivado diversos perfiles de la narrativa, como el relato ecologista, el cuento infantil, la novela de intriga, la novela policiaca, la novela negra y la crónica de viajes.

Entre sus títulos figuran: Un viejo que leía novelas de amor (1992), obra que transcurre en la selva ecuatoriana, en el mundo de los indios shuar o jíbaros, y que ha recibido el premio Tigre Juan y otras distinciones internacionales, además de haber sido traducida a catorce idiomas; Mundo del fin del mundo (1994), premio de novela corta Juan Chabás; Nombre de torero (1994); Patagonia Express (1995); Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar (1996); Desencuentros (1997), libro de cuentos; Diario de un killer sentimental (1998); Yacaré (1998); Historias marginales (2000); y Hot Line (2002), una novela negra protagonizada por un detective mapuche.

En 1999, el director chileno Miguel Littín llevó al cine su novela Un viejo que leía novelas de amor, con el título de Tierra del Fuego. El director australiano Rolf de Heer hizo una versión de la misma novela en 2001. Un viejo que leía novelas de amor es su novela más vendida, teniendo en su haber 18 millones de copias.

El lector de Bernhard Schlink

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, continuamos con la novela de Bernhard Schlink, “El lector”. En esta ocasión, la vamos a comentar en dos sesiones. Así que tenemos que dividir la lectura: el próximo martes 22 de noviembre, debemos traer leído hasta la página 80. Ya para el siguiente martes, 29 de noviembre, leeremos el resto del libro (págs. 83-203) y entregaremos la última novela de este primer bloque, dedicadas al mundo de la lectura y los libros.

La obra

Michael Berg tiene quince años. Un día, regresando a casa del colegio, empieza a encontrarse mal y una mujer acude en su ayuda. La mujer se llama Hanna y tiene treinta y seis años. Unas semanas después, el muchacho, agradecido, le lleva a su casa un ramo de flores. Éste será el principio de una relación erótica en la que, antes de amarse, ella siempre le pide a Michael que le lea en voz alta fragmentos de Schiller, Goethe, Tolstói, Dickens… El ritual se repite durante varios meses, hasta que un día Hanna desaparece sin dejar rastro… Ocho años más tarde, siendo estudiante de Derecho, Michael vuelve a verla, pero en una situación que nunca hubiera podido imaginar.

Y hasta aquí os podemos contar. Porque no queremos desvelar el argumento antes de tiempo. La semana que viene ahondaremos con mucho más detenimiento en los aspectos más destacados de esta historia.

El autor

Bernhard Schlink es un escritor y especialista en leyes alemán nacido el 6 de julio de 1944 en Bielefeld. Ha sido juez del Tribunal Constitucional del lander de Renania del Norte-Westfalia y profesor de Historia del Derecho en la Universidad Humboldt de Berlín. Como escritor cobró fama con una serie de novelas de corte policiaco protagonizadas por Selbst (juego de palabras que en alemán significa “yo mismo”). La primera de sus novelas de esta serie, de 1987, Selbs Justiz (La justicia de Selb) fue escrita en colaboración con Walter Popp. Posteriormente aparecerían Die gordische Schleife (El nudo gordiano, 1989), que fue merecedora del premio Glauser, y Selbs Betrug (El engaño de Selb, 1992).

Der Voesler (El lector, 1995), parcialmente autobiográfica, fue un éxito de ventas en Alemania y se tradujo posteriormente a varias docenas de idiomas, ganando los premios Hans Fallada, Ehrengabe y Welt (los tres en Alemania), Grinzane Cavour y Laure Bataillon en Francia y Grinzane Cavour en Italia. Publicado en castellano dos años después de su aparición y ya reeditado seis veces, ha generado varios debates acerca de la literatura alemana. En 2008 fue adaptada al cine por el director Stephen Daldry, teniendo como protagonistas a Ralph Fiennes y a la actriz británica Kate Winslet, que consiguió varios premios por su interpretación.

Kafka y la muñeca viajera de Jordi Sierra i Fabra

En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, continuamos con nuestras primeras lecturas, dedicadas al mundo del libro, la literatura y las librerías. En este caso, con la novela de Jordi Sierra y Fabra, “Kafka y la muñeca viajera”.

La obra

Se trata de un relato basado en una anécdota real de Kafka: en 1923 redactó unas cartas para contentar a una niña que había perdido su muñeca, fingiendo que la misma muñeca se las escribía para explicarle por qué se había marchado. El relato comienza cuando Kafka, paseando por el parque Steglitz, ve a una niña llorando: se interesa por lo que le pasa y averigua que se llama Elsi y que ha perdido a Brígida, su muñeca. Kafka se presenta como un cartero de muñecas y le asegura que, al día siguiente, le traerá una carta de Brígida.

Son muchas las novelas del autor montadas ficcionando un suceso recogido en la prensa o elaborando una trama sobre una cuestión en el candelero. Las indiscutibles cualidades de narrador y de conexión con la mente juvenil de Sierra i Fabra hacen que sus relatos tengan impacto inmediato y tirón popular, incluso aunque su calidad a veces podría ser mayor. Él mismo, cuando hace años le preguntaron por su modo de escribir, declaró: “Escribo de un tirón y ni me lo leo […]. No creo en la perfección, creo en el instinto”.

Kafka y la muñeca viajera tiene un ritmo sincopado, con numerosas frases cortas separadas por puntos y aparte, a veces para marcar el paso del tiempo, a veces para indicar preguntas que se formula Kafka, a veces para realizar una pausa o para repetir algo enfáticamente. Tal vez lo mejor de la historia sea lo bien que se recrean los posibles pensamientos del escritor cuando tiene delante a la niña llorando y cuando va viendo sus reacciones ante lo que le cuenta. Se puede pensar que seguramente la niña, ninguna niña, podría formular tan bien algunas preguntas; que probablemente Kafka no diría ciertas cosas que suenan algo forzadas; que algunas frases más poéticas podrían suprimirse y tensar más la narración, que algunos adjetivos suenan desproporcionados… Pero da igual: la historia engancha como está, el lector avanza deseando saber qué pasará, y el tirón del relato aumenta por lo que tiene de acercamiento humano a un personaje como Kafka, tan poco conocido a pesar de su fama.

El autor

© Francesc Gómez

Jordi Sierra i Fabra es un escritor y comentarista musical español que nació el 26 de julio de 1947 en Barcelona. Aunque comenzó a escribir ya con ocho años, terminó su primera novela larga, de 500 páginas, con sólo 12. Realizó estudios de aparejador mientras trabajaba durante el día en una empresa de construcción, y a partir de 1968 comenzó a publicar artículos en La Prensa de Barcelona y en el Nuevo Diario de Madrid, al tiempo que co-fundaba El Gran Musical de la Cadena Ser. A partir de 1970 abandonó sus estudios y trabajó para viajar por todo el mundo acompañando a los grandes de la música. Publicó su primer libro, “1962-72 Historia de la Música Pop”, que resultó ser un éxito comercial. Al tiempo que desarrollaba diversos oficios relacionados con el mundo de la música siguió escribiendo ficción, quedando finalista y ganando varios premios. En 1977 fundó la conocida revista Super Pop; al año siguiente quedó finalista del Premio Planeta de Novela. A partir de ahí se sucederían los premios: el Premio Ateneo de Sevilla, el Gran Angular de Literatura Juvenil, el Premio Edebé; se dedica a dar giras por España dando charlas en colegios e institutos. Varias de sus obras son adaptadas a la televisión, al cine y al teatro. En el año 2010, Sierra i Fabra supera los 400 libros escritos y nueve millones de libros vendidos en España, siendo uno de los diez autores más leídos en los centros educativos del país.