Carta de una desconocida
Stefan Zweig nos cuenta una historia intimista. La historia de un amor total, sublime, de absoluta entrega y generosidad. Y su maestría al escribir el relato hace que lo creamos. Que estemos convencidos de que fue así, de que existió.
Esto es lo primero que nos sorprende. Que pese a lo imposible que pueda parecernos el hecho, no dudamos en que pudo haberse producido. Es la forma de narrarlo, de hilvanarlo, de hacer que todo case lo que nos apasiona de la historia. La de una mujer enamorada de un hombre al que tiene idealizado y por el que es capaz de todo tipo de sacrificios. Él, una persona que pese a haber tenido encuentros íntimos con ella, de uno a otro de esos momentos no la reconoce. Ella, toda generosidad y entrega, está enamorada de un hombre egocéntrico que solo vive para su profesión y placer. Además de describir el amor total que siente por él, la carta nos deja entrever la lejanía con la que su amado trata a las personas con las que se relaciona. Solo un trato prolongado hace que las pueda considerar, todo lo demás son momentos que para él no tienen más valor que el placer que pudo obtener, sin necesidad de recuerdo posterior alguno.
Hay otro hecho singular. Los personajes son totalmente anónimos. Ni un solo nombre personal aparece en toda la narración. Sabemos que transcurre en Viena, pero la época es indefinida y los actores intemporales. Quizás en estos tiempos fuese difícil que el caso se diera, pero no me atrevo a asegurarlo.
El autor despliega todo un ejercicio imaginativo. Se traslada mentalmente al alma de una mujer y nos da cuenta de sus más profundos sentimientos, haciendo que vivamos la trama como unos interesados y emocionados espectadores.
La historia fue llevada al cine en 1948. Dirigida por Max Ophüls e interpretada por Joan Fontaine y Louis Jourdan.
El tomo contiene otros dos relatos cortos, Leporella y El refugiado.
Leporella nos cuenta la historia de Crescencia, una joven tirolesa al servicio de una pareja aristocrática. La unión de estas dos personas carece de amor y es tensa.
La vida diaria de Crescencia transcurre con normalidad sin darle importancia al hecho antes comentado, a ella solo le interesa su labor y ahorra para una vejez tranquila. Pero la interrupción de su patrón mediante gestos de interés hacia ella en ausencia de su esposa cambia esta situación. Después de esforzarse por complacer a su amo, la vuelta de su mujer truncará esta situación. Destruida por el dolor Crescencia terminará abruptamente su padecimiento.
El refugiado nos cuenta una historia que se inicia cuando un pescador encuentra sobre unas tablas en el lago de Ginebra el cuerpo de un naufrago. La acción se sitúa en 1918. Al llegar a tierra se difunde la noticia y se averigua que el naufrago es un desertor del frente. Un culto empresario consigue comunicarse con él en ruso. Así se enteran de su historia que va desde las estepas rusas al frente francés, donde cayó herido y deseó volver a su tierra. Creía estar en el lago Baikial cuando solo había llegado al de Ginebra. Pese al trato cordial de la gente él se siente perdido, temeroso y hasta avergonzado.
Finalmente pretende regresar a un hogar que ya difiere del que dejó y al que le será imposible llegar.
Stefan Zweig fue un escritor austriaco. Nació en Viena el 29 de noviembre de 1881 y murió en
Petrópolis, Brasil, el 22 de febrero de 1941.
Fue hijo de una familia de judíos acomodada. Su padre era un próspero y acaudalado fabricante del textil y su madre venía de una familia de banqueros italianos.
Se doctoró en filosofía en la Universidad de Viena. También realizó cursos de literatura que le permitieron codearse con la vanguardia cultura vienesa.
En 1920 se casó con Friderike María Burger von Minternitz a quien había conocido ocho años antes. Ella era una admiradora de su obra.
Azares de la vida le habían llevado a exiliarse en Zurich. Lo hizo durante la primera guerra mundial pese a que al no ser declarado apto para el frente estaba destinado en retaguardia, en la oficina de guerra. Fueron sus convicciones antibelicitas los que empujaron al joven escritor a exiliarse en Suiza. Allí conoció y trabo amistad con Hermann Hesse Thomas Man y Max Reinhardt.
Persona de fuertes ideas antinacionalistas tuvo problemas con la llegada al poder de Hitler. Cuando la influencia nacionalsocialista se hizo patente en Austria se trasladó a Londres durante un tiempo.Pese a que la religión judía no había formado parte de su educación fue declarado “no ario“.
En 1936 sus libros fueron prohibidos en la Alemania nazi.
En 1938 se divorció de su primera esposa. Un año después se volvió a casar con Charlotte Elisabeth Altmann. Al inicio de la segunda guerra mundial se trasladó a Paris y posteriormente a Inglaterra, en donde obtuvo la ciudadanía. Viajó después a América norte y sur dando un ciclo de conferencias.
En 1941 se mudo a Brasil. En Petropolis, junto a su esposa, desesperados ante el futuro de Europa y su cultura, pues creían de verdad que el nazismo se extendería a todo el planeta, un 22 de Febrero se suicidaron. Zweig había escrito:
“Creo que es mejor finalizar en un buen momento y de pie una vida en la cual la labor intelectual significó el goce más puro y la libertad personal el bien más preciado sobre la tierra”.
Su autobiografía “El mundo de ayer”, con publicación póstuma hacía 1944, es un panegírico a la cultura europea que consideraba para siempre perdida.
Tiene una extensa obra publicada entre novelas, relatos, teatro, ensayo y biografías. Pese a ser un escritor de éxito, desde su muerte ha decaído mucho el interés por la lectura de su escritos.
Claus y Lucas “una mirada al mundo con ojos de niño malo”
Comentar lo que Agota Kristof cuenta en la trilogía que presenta bajo el título antedicho es una tarea difícil. La obra se compone de tres relatos, cada uno de ellos con entidad suficiente para ser considerados una novela individual y de hecho así habían sido publicados. El gran cuaderno, (1987); La prueba, (1988) y La tercera mentira (1991).
En El gran cuaderno se describen los hechos de una manera fiel, circunstancia que continúa en La prueba. La tercera mentira, título que implica la existencia de dos mentiras anteriores, se basa tanto en lo poco sugestiva que es la verdad, la realidad, así como la mentira y la falsedad como fundamento de la narración.
En El gran cuaderno los dos hermanos gemelos, Claus y Lucas, nos relatan una historia cruel y amoral basada en hechos reales fielmente expuestos. Lo hacen sin análisis de ningún tipo, ni desde el punto de vista moral ni desde el emocional. Esta condición se da también en la narración de las otras dos novelas, pero aún así, es esta primera la más destacable de las tres y la que más impacta en el ánimo de los lectores.
La prueba continúa lo narrado en la primera novela desde el instante en que Claus cruza la frontera y los hermanos se separan. Este hecho, la separación, hace que la impresión sea de que Claus realmente ha desaparecido. Lo que se lee a partir de aquí está centrado en Lucas, si bien no es él el narrador. Tenemos la sensación de que Claus nunca ha existido y que lo contado en El gran cuaderno no correspondiera a la verdad. Incluso nos parece que estamos hablando de otro Lucas, si bien esto no es cierto tal como un pequeño detalle que se nos revela al final pone de manifiesto.
En esta parte del proceso toman especial relevancia los personajes secundarios. Esta no es tanto la historia de Lucas sino la de quienes le rodean: Victor, Peter, Yasmine, Mathias y Clara. A través de ellos la autora nos introduce en el ambiente de indefensión y arbitrariedad deshumanizada que provoca el totalitarismo, la subyugación del individuo al poder, sea el que sea y el tiempo que sea.
El enigma de esta segunda parte es la personalidad del narrador. Casi al final de La prueba Lucas desaparece y Claus vuelve a ser el centro de la historia.
Finaliza esta parte con un informe policial en el que se solicita la repatriación de Claus T. a través del cual descubrimos que ni Lucas ni el resto de personajes que han aparecido en la novela han existido.
La tercera mentira, novela que da fin a la trilogía, desvela la identidad del narrador de La prueba. Todo lo que hemos sabido de Claus y Lucas lo sabemos mediante la lectura de los cuadernos que ellos mismos (o uno de ellos, o ninguno de ellos) ha ido escribiendo a lo largo de su vida, su infancia en la casa de su abuela, el cambio de personalidad de Lucas tras la separación; la vuelta de Claus hasta su encarcelación. El informe policial nos dice que nada de eso ha ocurrido y que los cuadernos manuscritos por los que conocemos la historia del inexistente Lucas los ha escrito Claus. Volvemos a una narración autobiográfica en primera persona, con la implicaciones narrativas que conlleva especialmente una nueva historia de Claus totalmente distinta a la narrada hasta ahora.
A partir del instante en que sale de la prisión, se convierte en un nuevo narrador, Klaus, que recibe una llamada telefónica de su hermano desaparecido, Lucas. Llegados a este punto conviene aclarar que este Lucas no tiene nada que ver con el Lucas objeto de la narración de La prueba, una invención de Claus y que este nuevo Klaus puede ser también una invención.
El lector no puede concluir nada y ese es el deseo de la autora. Debe dejarse llevar por la demoledora historia que Kristof nos narra y punto. De ahí la dificultad señalada al principio.
Lo que la trilogía Claus y Lucas demuestra es la inutilidad de todo intento de embellecer la realidad a través de la literatura. La realidad nos agobia y nos oprime y la narrativa, como parte de esa realidad, acaba mancillada por la suciedad existente en la misma. Aún así tengamos en cuenta que “por muy triste que sea un libro, nunca puede ser tan triste como la vida”. La autora parece ser que lo consiguió y después dejó de escribir.
Agota Kristof nació en la localidad húngara de Csikvánd el 30 de Octubre de 1935, murió en Neuchâtel, Suiza, el 27 de Julio de 2011. Su obra está escrita en francés.
A la edad de 21 años se marchó de Hungría cuando la Revolución húngara de 1956 fue aplastada por las tropas del Pacto de Varsovia. Junto a su marido y a su hija de 4 meses de edad, escaparon a Neuchâtel. Tras cinco años de exilio y soledad, trabajando en una fábrica, decide dar un giro a su vida. Se separa de su marido y estudia francés, idioma en el que empezará a escribir sus novelas.
Sus primeros pasos como escritora fueron en el ámbito de la poesía y el teatro. El impacto de esas obras será muy inferior al que tienen las novelas de su famosa trilogía, escrita como antes hemos dicho entre los años 1987 y 1991. Por la primera de estas novelas El gran cuaderno recibió el premio europeo a la literatura francesa. Esta novela ha sido traducida a más de 30 idiomas.
En 1995 publicó una nueva novela, Ayer. En 2004 publico un relato autobiográfico titulado La analfabeta.
Su último trabajo es una colección de historias cortas titulada C’est égal. Se editó en 2005.
El amante de Marguerite Duras
Ayer, en el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, hemos comentado una novela de Marguerite Duras, El amante, obra que alcanzo un éxito mundial.
La obra
El amante obtuvo el Premio Goncourt en 1984. Consiguiendo un tiraje de más de tres millones y fue traducida a cuarenta idiomas.
Una francesa de 15 años viaja en un transbordador y no tarda en notar que un hombre de negocios chino, de 26, la mira. Él, loco con la belleza de la niña, se presenta. Ella acepta su invitación de llevarla en un coche negro al internado. Desde entonces, sabe que tiene a ese hombre en sus manos. La aventura dura un año, Marguerite se va a París y no se vuelven a ver. Años después, la escritora recibe una llamada. Duras cuenta el transcurso de la relación en la novela autobiográfica El amante, una historia que la escritora plasmó con 70 años y con la que alcanzó la fama.
En 1992 el director de cine francés Jean-Jacques Annaud rodó la película “El amante” basada en la novela de Marguerite Duras, con Jane March y Tony Leung Ka Fai como actores protagonistas.
La autora
Marguerite Duras, nacida en Saigón, 4 de abril de 1914, pasó su infancia y adolescencia en la Indochina Francesa, experiencia que la marcó profundamente e inspiró muchas de sus obras. En 1932 vuelve a Francia. Estudió Derecho, Matemáticas y Ciencias Políticas. Trabajó como secretaria en el ministerio de las Colonias de 1935 a 1941.
Se casó en 1939 con Robert Antelme. Tuvo un hijo que murió en 1942. Ese mismo año Duras conoce a Dionys Mascolo, que termina siendo su amante. Durante la Segunda Guerra Mundial, ambos participan en la Resistencia francesa. En 1945, pese a su deseo de divorciarse, cuando Robert regresa, en penosas condiciones, del campo de Dachau, ella se queda con él para cuidarle, hecho que relata en su novela El dolor. Se divorcia en 1946.
Sus primeras novelas, Les impudents (1943) y Le vie tranquille (1944) reflejan la influencia narrativa sajona, después evolucionó hacia las formas del “nouveau roman“.
Se dio a conocer con la publicación de una novela de inspiración autobiográfica, Un dique contra el Pacífico (1950). Sus obras posteriores ponen de relieve, en relatos cortos, la angustia y el deseo de los personajes que intentan escapar de la soledad.
Su obra literaria cuenta con unas cuarenta novelas y una docena de piezas de teatro. Su trayectoria dramática fue reconocida en 1983 por la Academia francesa con el Gran premio del teatro. Marguerite Duras dirigió varias películas, entre ellas India Song y Los niños.
Marguerite murió de cáncer de garganta el 3 de marzo de 1996. Está enterrada en el Cementerio de Montparnasse. Sobre su lápida únicamente dos letras grabadas: M.D.
Ya hemos entregado nuestra siguiente lectura: El extranjero de Albert Camus. La comentaremos en la próxima tertulia el martes 15 de mayo.
Sonetos de Maio: 31 días de poesía
Dentro del programa “letras vivas”, que organiza la concejalía de cultura, la Biblioteca del castrillón, te invita a acercarte al mundo del verso a través de varias actividades que se están llevando a cabo durante todo el mes de mayo.
Bajo el título “sonetos de maio: 31 dias de poesía” queremos aproximarnos al especial mundo poético a través de varios medios.
Pero…, que es poesía?, y como podemos reconocerla?, para ella os acercamos la definción que varios autores daban de la misma:
“La poesía es algo que anda por las calles.
Que se mueve,
que pasa a nuestro lado.
Todas la cosas
tienen su misterio, y la poesía
es el misterio que tienen todas las cosas”Federico García Lorca
Hoy recomendamos: “Ethan Frome”, de Edith Wharton.
Aunque el libro nos habla sobre una historia de amor, no es una novela romántica al uso ni mucho menos, es trágica, dura, y con un final inesperado que te sobrecoge. La autora da saltos en el tiempo para revelarnos los detalles del accidente padecido años atrás por el protagonista, Ethan Frome, y conocer así el sufrimiento que ha tenido que soportar durante toda su vida. Este libro me atrapó enseguida y no pude parar de leerlo hasta conocer el desenlace, que para mí fue dramático, turbador e incluso diría que espeluznante.
“Ethan la miró con aversión. Ya no era la criatura lánguida que había vivido a su lado en un estado de hosco ensimismamiento; era una presencia misteriosa y extraña, una fuerza maligna segregada en los largos años de silencioso cavilar. La sensación de la propia impotencia intensificaba su odio. Ella nunca había tenido nada que le interesara, pero a Ethan no le había importado mientras pudo ignorar y controlar. Ahora, ella le dominaba y él la aborrecía.”
Crematorio
É Crematorio un descubrimento total. Un percorrido integral polo espiñazo da nosa sociedade feito no tempo que dura o traxecto en coche do seu narrador. Un esnaquizar os pensamentos para facer unha radiografía que non agocha nada, que de tan íntimo o que se di fica totalmente exposto o interior de cada un dos personaxes retratados.
O crematorio é un título global que parte da realidade da morte de Matías Bertomeu para igualar e facer abrollar os crematorios -purgatorios, infernos, culpas e penas- de cada un dos seus achegados. Da man do seu irmán Rubén, construtor sen escrúpulos e snob de postal septuaxenario (con matóns ao seu servizo, familiar á que pagar as maquías da chantaxe emocional, nova muller pneumática e na treintena…) asistimos a un estruturadísimo retrato da clase alta e toda a coda parasitaria que xorde arredor da desenfreada construción urbanística na costa de Levante. Nun pobo imaxinario, Missent, que podería ser un Benidorm de altísimas torres a pé de praia, ou calquera desas cidades de vacacións prometidas como paraísos de cemento e tixolo, o mosaico de personaxes percorre os alicerces de todo o que fundou a industria dos Bertomeu, dende unha nai autoritaria, “gótica egoística”, alta e agresiva como as torres dunha catedral, até o máis resentido dos sicarios, todos os personaxes que se lamentan pola perda de Matías, ideólogo dunha nova revolución que volva ao campo, ábrese en canle para expoñer sentimentos de insatisfacción, sobre todo.
Narrador principal, Rubén, pedra angular desta familia baseada no poder, nos cartos e na trampa sobre a que subsisten, merodéase sobre a infancia perdida, as figuras antergas e cobiza como motor fundamental; o material como o esparadrapo que une as fendas e que tapa as feridas. A ética e a conciencia chegan a un estado ornamental para dar paso a exquisitez como reflexión, á busca da beleza e do acomodo por riba de valores esenciais. Rubén, o irmán vivo, síntese pegado á sombra do seu irmán, ferve na envexa da súa liberdade que, sen comprometerse con nada -fillos, mulleres, ideas, materiais, partidos- mantivo unha consideración e un respecto do que el non goza.
Todos vistos ao trasluz, ningún personaxe pode fuxir de ser espido e visto na súa miseria. O escritor que, procurado o éxito, agora busca os puntais primordias da vida, o amor e a calma, para poder morrer en paz. O crítico que xustifica a súa creación como busca da idea propia que lle permita sair da mera función de eco para ser voz. A filla que querería ser filla e amante do tío morto. A muller nova que quere ser nai de novas xeracións que herden o poder conquerido…
O texto é agumado, cortante, real; danos unha aproximación a nós mesmos a través da análise de pormenores exquisitos, da observación total de cada movemento do ser humano. Podemos vernos como nun espello, aínda que non nos queiramos recoñecer nese lugar que podrece de corrupción e de avaricia.
O autor vai superpoñendo as voces, os tempos,os espazos, para que caiba todo nun momento, varias vidas ao mesmo tempo facendo un corifeo -ou un coro de carpideiras que choran xunto ao cadáver ao bordo do crematorio- e que cantan as mesmas dores e os mesmos degoros sen diferenciarse nas razóns e nos propósitos primarios: vencer os medos, a morte, conseguir máis, ser o que máis. Fuxir do propio lume que arde na conciencia.
Rafael Chirbes (Tabernes de Valldigna, Valencia, 27 de junio de 1949) é un escritor e crítico literario español, gañador do Premio Nacional de la Crítica 2007.
Novelas
- Mimoun(1988)
- En la lucha final(1991)
- La buena letra(1992)
- Los disparos del cazador(1994)
- La larga marcha(1996)
- La caída de Madrid(2000)
- Los viejos amigos(2003)
- Crematorio (2007)
Ensayos
- Mediterráneos(1997)
- El novelista perplejo(2002)
- El viajero sedentario(2004)
- Por cuenta propia (2010)
Futuro imperfecto
Lo que su autora Xulia Alonso Díaz nos cuenta en esta historia escrita en gallego es su propia vida. Su autobiografía. Y lo hace sin concesiones, incluso diría que de forma violenta. Es una vida de lucha por la supervivencia, una vida que un día quedó atrapada en el mundo de la droga y el VIH. El que la quiera contar y pueda, da una idea de la tremenda guerra que ha tenido que librar con sus adicciones y consigo misma para poder poner en orden sus recuerdos y plasmarlos de forma tan brillante.
Es también una visión de aquellos años 80, recién instaurada la democracia y las libertades personales. Años de sueños y esperanzas, de exploración social, de libertades aparentemente sin fin y de peligros a los que se habían de enfrentar sin preparación alguna. Entre otros el de los paraísos que las drogas parecían prometer y en los que muchos entraron y de los que no saldrían o lo harían con importantes secuelas físicas y psíquicas.
Porque con anterioridad a estas fechas en nuestra sociedad no había habido formación alguna sobre el mal que la droga podía causar al individuo y a la colectividad. Era como si no existieran, como si negando el hecho fuésemos a quedar a salvo de su influencia pese a que nos rodeaban por todas partes y las mafias que las comercializaban estaban preparadas para introducir su consumo a poco que el nivel de vida y las estructuras sociales lo hiciesen posible.
Xulía es una joven de 17 años cuando decide ir a estudiar a Santiago. Ella misma confiesa que a la Universidad solo fue a matricularse. A partir de ese acto su vida quedará unida a cuanta movida hay en dicha capital. Atrás quedaba la vida familiar, autoritaria, represiva, sin espacio para ser ella misma. Xulía era una alumna brillante en su colegio, obediente. Tanto los consejos de su madre como los mandatos de su autoritario padre eran normas que se obligaba a cumplir a rajatabla. Todo aquello, que ya venía quebrándose desde el inicio de su adolescencia, se hizo añicos al llegar a la compostelana ciudad. Tanto que al año siguiente, con 18 años, mayor de edad, se independiza de su familia y después de una etapa un tanto hippie, consigue un trabajo administrativo en las oficinas de la incipiente Xunta de Galicia cuyo salario le proporciona lo suficiente para poder seguir el camino que aparentemente había de hacer de ella una mujer libre y dueña de su futuro.
Pero éste le tenía preparado un cruce singular. Casualmente conoce a Nico. Xulia recuerda su “mirada atlántica” y como la atrapó de por vida. Él también queda prendado de ella y juntos pasarán todos los amargores que el destino les tiene guardados. Ambos caerán en el mundo de la heroína, un mundo que la autora narra con una especial maestría – sinceramente creo que esta novela debían ser de lectura obligada en los institutos de enseñanza media – que hace que el lector se emocione y sufra con ellos los avatares que su adicción les lleva a padecer.
Y aquí vuelve la autora a plantear otro tema de capital importancia, la ayuda que en estos casos puede prestar la familia y sus verdaderos amigos. Los detalles de como ellos los acogen en su lucha por salir de aquel infierno y como unidos, familia amigos e interesados, se esfuerzan en poner todo su afán para que esto sea posible. Una guerra en que toda ayuda es poca, en la que lo principal es el propio deseo de los implicados, ella y Nico, en salir de aquel terrible abismo en el que estaban. No puede expresarse mejor todo lo que se relata, se vive leyéndolo y se desea que el sentimiento que fluye en nosotros llegue como una ayuda moral más.
Si la novela quedará en lo mencionado, la forma en que se entra en la droga y la lucha para salir de ella, ya habría conseguido su objetivo. Pero hay más. Una vez fuera, una vez en la superficie la vida sigue. Ellos dos tienen secuelas importantes y una hija a la que criar. El relato va detallando como la vida de ambos se va complicando con el agravamiento de Nico. Como este hecho cambia toda percepción. Se sabe que el final está más cerca que lejos y se aprende a vivir el presente en toda su intensidad. Así transcurren los dos años que van desde el primer síntoma grave al desenlace final, unos años que se describen con toda la angustia, amor y solidaridad que ellos se tienen y sus fieles y esforzados amigos les brindan. Me gustaría destacar el canto que hace a la profesionalidad médica de la sanidad pública, a su trato humano y personalizado. A la comprensión de sus problemas.
Nico fallecerá tal como habían vaticinado. No había salvación. Pero la vida tiene que seguir y ella deberá afrontarla desde el recuerdo a su amor por él y volcarse en su hija, fruto deseado de ese amor. Todo contado sin caer en el melodrama y en lo fácil. No nos deja indiferentes y menos a los que vivimos aquellos tiempos, conocimos los estragos del SIDA en la sociedad y fuimos testigos de la condena de los que padecían la enfermedad hasta el punto de considerarlos unos apestados. Tuvo que pasar un tiempo para que todos aceptaran que eran unos enfermos más y como tal debían ser tratados.
Xulia Alonso Díaz nació en 1961, en A Rua (Ourense). Cursó bachillerato y COU en el Colegio
Paulo VI de su villa natal y en 1979 marchó a Santiago de Compostela para estudiar Psicología. En enero de 1981 empieza a trabajar como administrativa en la Xunta de Galicia, donde desenvuelve su actividad laboral hasta septiembre de 2008, momento en que causa baja por motivos de salud. El descubrimiento del mundo de las drogas en los primeros años 80 y su superada adicción a la heroína le dejaron secuelas importantes que marcarían su futuro: el VIH.
Futuro imperfecto es su primera novela.
En la habitación
En 1928 a Virginia Woolf le pidieron dar una charla sobre la escritura y la mujer. Ella se planteo la cuestión desde un punto de vista realista ¿quén necesita una mujer para escribir? una habitación propia: es decir independencia económica y personal. Esto se podría extrapolar también al varón.
Nos ocuparemos durante dos semanas de este ensayo que nos llevará a hablar de los roles de genero, profesionales y sociales.
“Las circunstancias materiales suelen estar en contra. Los perros ladran, la gente interrumpe, hay que ganar dinero, la salud falla. La notoria indiferencia del mundo acentúa además estas dificultades… El mundo no le pide a la gente que escriba poemas, novelas, ni libros de historia, no los necesita…”
“Es notable el cambio de humor que unos ingresos fijos traen consigo. Ninguna fuerza en el mundo puede quitarme mis quinientas libras. Tengo asegurados para siempre la comida, el cobija y el vestir. Por tanto no solo cesan el esforzarse y el luchar, sino también el odio y la amargura. No necesito odiar a ningún hombre, no puede herirme. No necesito halagar a ningún hombre, no tiene nada que darme”
Señora de rojo sobre fondo gris de Miguel Delibes
Señora de rojo sobre fondo gris de Miguel Delibes desprende tanto amor y tanta ternura que se ha convertido en una de las novelas preferidas de los integrantes de nuestro club de lectura de Os Rosales, Café con libros, de este último trimestre.
La obra
Considerada como una declaración pública de amor, del autor hacia su mujer, Señora de rojo sobre fondo gris narra, en forma de monólogo, los recuerdos de un pintor sumido en una grave crisis creativa, que cuenta a su hija, el proceso de la enfermedad y muerte de la madre. Su relato se centra en dos acontecimientos: la detención de su hija y su yerno por motivos políticos y, fundamentalmente, la enfermedad y muerte de su mujer, Ana, a los cuarenta y ocho años de edad. Ana contagiaba una sensación de belleza y plenitud que cobró su verdadero alcance sobre el fondo gris de lo cotidiano y los sinsabores de la enfermedad.
Un canto al amor, que expresa la propia angustia del autor frente a la pérdida de los seres queridos, y su temor a la muerte.
Señora de rojo sobre fondo gris, es además, un retrato de Ángeles Castro que pintó Eduardo García Benito y que aparceció en la portada de la novela.
El autor
Miguel Delibes consiguió a la vez el favor de los críticos y el fervor de los lectores. Era un escritor de los de antes: se dio a conocer con un premio, el Nadal, cuando era un perfecto desconocido y siguió fiel hasta el final a su primera editorial, Destino. Nacido en Valladolid en 1920, consiguió sin pretenderlo que se hablara de la Castilla de Delibes como se habla de la Praga de Kafka, del Dublín de Joyce o de la Lisboa de Fernando Pessoa. Fue, así, un escritor de los de antes y el cronista de un mundo también de antes, el campo, un territorio siempre a punto de extinguirse que él convirtió en mítico sin moverse un milímetro de la más cruda realidad.
Entre sus obras destacan La sombra del ciprés es alagada, Mi idolatrado hijo Sisí, El camino, Las ratas, Cinco horas con Mario, Las guerras de nuestros antepasados, El disputado voto del Sr. Cayo, Los santos inocentes o Señora de rojo sobre fondo gris. Ha sido galardonado con el Premio Nacional de Literatura (1955), el Premio de la Crítica (1962), el Premio Nacional de las Letras (1991) y el Premio Cervantes de Literatura (1993). Desde 1973 fue miembro de la Real Academia Española. Muchas de sus obras además han sido llevadas al cine.
La próxima tertulia de Café con libros será el martes, 8 de mayo, en la que comentaremos la obra de Marguerite Duras, El amante.


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