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Francamente, Frank

Las palabras también pueden ser los emisarios más inadecuados de nuestros sentimientos.

Richard Ford, Premio Princesa de Asturias de este año 2016, a través de uno de sus celebres personajes literarios, Frank Bascombe, sin duda uno de los más imborrables, provocativos y queridos personajes de la moderna literatura estadounidense, nos narra cuatro historias que describen situaciones de la vida en aquel país, como son las consecuencias de desastres naturales impredecibles, el racismo, la vejez y por último la amistad.  Bascombe tiene ahora sesenta y ocho años, edad en que buena parte  de tu existencia vital ya ha transcurrido. Por consiguiente no es extraño que las opiniones que expone estén  influenciadas por esta circunstancia, tamizadas por la experiencia de lo vivido y por las consideraciones que la edad permite hacer sobre lo que es importante para el resto de nuestro discurrir y aquello de lo que podemos prescindir sin sufrir una merma en la calidad de la vida venidera.

El relato nos lleva al Estado de New Jersey y concretamente a la localidad de Haddam. Es en ese espacio terrenal donde se desarrollan dichos hechos y son sus singularidades y las de las personas que lo habitan, las que dan forma a como ocurren los sucesos. Para el lector no americano esta circunstancia puede llegar a ser un handicap, sobre todo cuando hace referencia a personajes del mundo literario, artístico o político desconocidos para una buena parte de las personas que  allí no viven. También el hecho de ser muy detallista puede en algunos momentos llegar a cansar y hacerno farragosa la lectura; si bien en su descargo hay que constatar que su prosa es sencilla y las frases y pensamientos que nos va dejando aquí y allá son sencillamente buenos. Muy buenos incluso.

Como en anteriores ocasiones en está también hay una critica feroz a la forma de vida americana. Son historias a través de las que lanza sus envenenados dardos contra el fanatismo religiosos, el Tabernáculo del Amanecer de la Iglesia Episcopal Metodista Africana, la Asociación Nacional del Rifle, el Tea Party, el racismo, el desprecio hacía los veteranos de esas guerras lejanas que en el fondo no son entendidas por una mayoría de gente a la vez víctima de un nacionalismo de opereta. Añade su toque contra la vejez y las diversas formas de disfrazar la vida en esos momentos, formas más encaminadas a conseguir pingües beneficios que a facilitar lo que pueda quedar de existencia. Critica también como se gestionan desastres naturales, en este caso el huracán Sandy, y que pese a su cotidaneidad dejan sin recursos a miles de personas cuyos seguros no cubren las pérdidas que tienen que soportar.

En definitiva, Richard Ford a traves de su icónico Bascombe, con un gran equipaje de nostalgia y sabiendo que no queda mucho tiempo futuro, sigue quejándose del “sueño americano” en el que ha dejado de creer. Lo hace a sus anchas, con un corrosivo humor no siempre apreciado por el lector foraneo mientras desayuna All-Bran, masca chicle y teme al alzhéimer.

Richard Ford nació en Jackson (Misisipi), el 16 de Febrero de 1944.

Sus padres fueron Edna y Parker Carroll Ford. A los 16 años murio su padre de un ataque al corazón. Su madre tuvo que buscar un trabajo. Para facilitar esto envió a su hijo, que se había convertido en un problemático adolescente,- “robaba coches, me peleaba, hacía carreras“- junto a su  abuela que administraba un hotel en Little Rock (Arkansas). Allí dejó de meterse en líos y todo ¨fue genial“. Años más tarde su madre se reunió con ellos.

A los 19 años Ford trabajó como fogonero en el Ferrocarril Misuri Pacífico en Little Rock. Disléxico, no era un buen estudiante y confiesa que no tenía talento para las matemáticas. “Para hacer algo bien tengo que trabajar más duro que otra gente. No puedo hacer muchas cosas al mismo tiempo, tengo que concentrarme en una sola” reconocería.

Ingresó en la Universidad de Michigan a estudiar administración hotelera, pero tras el primer año se cambió a literatura. Se graduó en 1966. Fue en la universidad donde conoció a Kristina Hensley, con quien se casó en 1968.

Probó diversos trabajos, pero en fin optó por ir a continuar sus estudios superiores en Saint Louis, para lo que eligió Derecho. Pero entonces “intervinieron la suerte y el amor”:

Me robaron del coche todos mis libros de Derecho unos días antes de los exámenes. Estaba hundido. Había trabajado duro para estar ahí. Pero me robaron los libros. Y entonces me pregunté si de verdad quería hacer lo que estaba haciendo. Era como si el destino me brindara una segunda oportunidad para decidir. ¿Qué otra cosa podría estar hacendo?, me pregunté. Y pensé: podría casarme con Kristina, mudarme a Nueva York, pasarlo bien e intentar ser un escritor. Fue un puñado de estrellas que se alinearon, algunas oscuras y otras brillantes. Y elegí la dirección de la estrella brillante, que era Kristina”.

Debido en parte a su dislexia no habría leído prácticamente nada hasta los 18 años. Esa enfermedad es la que lo hace ser un lector lento pero al tiempo estima que le ayuda a escribir, “me hace ser más cuidadoso“, señala. Enamorado de la literatura y ya decidido a convertirse en narrador hizo una maestría de escritura creativa en la Universidad de California que terminó en 1970.

Seis años más tarde salió su primera novela, “Un trozo de mi corazón”. En 1981 le siguió “La última oportunidad”.

“Publiqué mi segunda novela y tuvo buenas críticas. Pero nadie la compró. Enconces cogí un trabajo de periodista deportivo. Y pensé que si podía conservar aquel empleo lo haría para siempre. Era divertido, era fácil, estaba bien pagado, viajabas por todo el mundo…… era perfecto”, recuerdad Ford.

Trabajaba para Inside Sports. Cuando cerró y lo rechazaron en Sports Illustrated decidió retornar a la ficción y fue entonces cuando creo su personaje más conocido, Frank Bascome, protagonista de varios libros suyos. “Un personaje feliz, con un trabajo que le gusta, periodista deportivo, que ha superado un pasado infeliz. Alguien que intenta hacerse un hombre mejor, un hombre feliz”

El periodista deportivo, (1986) es una novela sobre un escritor fracasado convertido en periodista deportivo. Esta obra lo consagró: la revista Time la eligió una de las cinco mejores novelas del año. Además fue finalista del Premio Faulkner 1987.

La seunda novela de la serie de Frank Bascome, El día de la independencia (1995) obtuvo el premio Pulitzer y el Faulkner, siendo el único autor que ha ganado ambos premios por el mismo libro.

Se ha querido ver en Frank Bascombre el álter ego de Ford y considerar que las historias que protagoniza son autobriográficas. A eso Ford ha constestado: “pero yo no tengo dos ex mujeres, ni hijos, no soy agente inmobiliario, no he ido a la Universidad de Michigan (sic)….. La buenas novelas no son autobiográficas, estaría limitado a lo que el autor es. Mi concepción de lo que es una buena novela es aquella que utiliza la imaginación para provocar que el lector experimente lo impredecible. Esto sucede cuando el escritor imagina cosas que están muy lejos de su propia vida cándida”.

Vive con su esposa en Boothbay (Maine).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A flor de piel

“No imagino que los anales de la Historia hayan aportado un ejemplo de filantropía tan noble y tan extenso como este” (Edward Jenner .- 1806)

Tenemos que agradecer a Javier Moro que haya escrito esta epopeya. A algunos les refrescará la memoria y para otros, la mayoría me parece a mi, les hará conocer e interesarse por una de las proezas sanitarias más importantes de la humanidad. Los que la llevaron a cabo salvaron millones de vidas y a la postre comenzaron la erradicación de una de las enfermedades que mayor número de víctimas se había cobrado en los siglos en los que su curación era imposible, la viruela.

La historia nos cuenta como se proyectó y llevó a cabo esta gesta. La idea parte de un hombre dotado de una excepcional intuición, fuerte personalidad y una desmedida ambición de gloria, Francisco Xavier Balmis.  Sus conocimientos médicos, adquiridos a base de estudio y práctica, son excepcionales. Es además un organizador nato y sabe a quien dirigirse para lograr las ayudas necesarias para la magna empresa que desea realizar. Así alcanza el favor real. Carlos IV le otorgará su placet. El Rey es un hombre ilustrado, comulga con las ideas de Balmis sobre la necesidad de mitigar las enfermedades allí donde se producen y tambien prevenirlas sí, como es el caso, existe la forma de hacerlo. No solo ayuda con dinero y recomendaciones a sus Virreyes de más allá del ancho mar océano, también en la composición del equipo que debe acompañarle. Como ayudante le impone, más que le sugiere, a otro médico bien dotado de conocimientos, el Dr. Josep Salvany. A ellos se les unirán enfermeros y prácticantes y lo más importante de todo, los portadores del fluido de la vacuna. Estamos en principios del siglo XIX y el transporte del preciado fluido presenta muchas dificultades. Existen algunas formas de hacerlo pero no son seguras. Solo una lo es. Debe transportarse de brazo a brazo. Esto es, hay que inocularlo en una persona sana que no haya padecido la enfermedad anteriormente y que tampoco  haya estado en contacto con ella. Cuando la pústula se produce habrá que mantenerla durante unos días hasta el momento preciso en que se pueda traspasar su pus a otro individuo de iguales características que el anterior. Así  las veces necesarias para llegar con el fluido en condiciones al punto de destino.

Para hacer de portadores se piensa en niños, de unos cuatro a diez años. Las dificultades de encontrar personas que quieran ceder a sus hijos voluntariamente para este fin y más sabiendo que se van al otro lado del mundo, hace que se piense en incorporar como transportistas a niños incluseros. Primero en Madrid, donde se inicia la aventura y luego en La Coruña, de donde parten para América, la organización se hace con el número de niños necesario.

Y es en esta última ciudad donde se incorporará a la expedición una mujer excepcional, Isabel Zendal. Es joven y de origen campesino, lo que no impide que sepa leer y escribir y llevar registros. Es la Rectora de la inclusa de La Coruña. Tiene un hijo de soltera pero aún así es respetada por aquellos que la conocen. Pese a las resistencias de los marinos que componen la dotación de la María Pita, nombre del barco que les llevará al Nuevo Mundo, Isabel se embarca en la aventura. Para ella es la oportunidad de mejorar su condición social. Ya no será una “madre soltera“. El Rey le otorga el título de Doña. Además su hijo podrá llevar sus apellidos. Otro motivo que le impulsa a embarcar es no dejar solos a los niños que hasta ese momento estaban a su cargo en el hospicio coruñes. Sabe que las condiciones a bordo serán difíciles y duras y ella se considera preparada para ayudar a sobrellevarlas.

La novela además de hablarnos de Balmis, Salvany y otros muchos sujetos que estuvieron en aquella epopeya, lo hace de este personaje femenino, Isabel Zendal. Sin ella no hubiese sido posible finalizar con éxito la gesta. Ella será la base sobre la que Balmis asentará su hazaña. Ella influirá en la forma de actuar y pensar del médico. También en Salvany, más sociable que Balmis y tan excepcional como él, que pese a la incurable enfermedad que padece no duda en partir a esa aventura. Será el encargado de llevar la vacuna a América del Sur. Y sobre todo ella se encontrará a si misma, evolucionará como persona. Será fiel a la encomienda real, pero no volverá a España. Se quedará en Puebla. Con su hijo Benito y con su otro hijo, Cándido de la Caridad, madrileño, inclusero, aventurero, a quíen ella protegió desde el principio. Su historia nos emociona de principio a fin. Sin lugar a dudas fue una extraordinaria mujer.

La narración está escrita de forma muy amena. Engancha y no deja indiferente. No es lógico que una persona real como Isabel Zendal sea desconocida para la mayoría de los habitantes de La Coruña. Hoy en día, la Escuela de Enfermería de la Facultad de Medicina de Puebla lleva su nombre y la Organización Mundial de la Salud en 1950 la nombró “primera enfermera de la Historia en misión internacional“. El Premio Nacional de Enfermeria, que cada año concede el Gobierno de México, lleva el nombre de Isabel Cendala Gómez.También la Asociación de Enfermería Comunitaria y la Cátedra Balmis de Vacunología de la Universiad de Alicante han firmado un convenio específico para la creación del Premio Nacional de Enfermería “Isabel Zendal y Gómez, Contrastan todos estos recuerdos y méritos con que en la ciudad que le dió la responsabilidad de dirigir su inclusa y la vió partir hacia un incierto destino, solo tiene dedicada a su memoria  una pequeña calle en el barrio viejo, la calle de Isabel López Gandalia, y una placa en el balcón Balmis en el museo cientifico Casa del Hombre.Domus

Javier Rafael Moro Lapierre, nació en Madrid el 11 de Febrero de 1955.

Estudió el bachillerato en el Liceo Francés de Madrid. Desde muy joven viajó con su padre, ejecutivo de la TWA, a países de África, Asia y América. Estos viajes en los que descubre el mundo constituyen los mejores recuerdos de su infancia y dejan una huella que aparecerá más tarde en sus libros.

Entre 1973 y 1978 estudia Historia y Antropología en la Universidad de Jessieu. Ha trabajado como invesigador en varios libros de Dominique Lapiérre -del que es sobrino carnal- y Larry Collins. También ha coproducido películas basadas en la obra de Ramón J. Sender, (Valentina y 1919; Crónica del alba).

Para escribir su primera novela, Senderos de libertad, viajó durante tres años por la Amazonía en avioneta, canoa, autocar e incluso a pie, para poder reconstruir la historia de Chico Mendes, un humilde cauchero que se convirtió en símbolo internacional de la defensa del medio ambiente.

Su secunda novela, El pie de Jaipur, apareció tres años más tarde y es la primera en estar ambientada en Asia. La periodista y escritora Maruja Torres dijo de esta obra “debería leerla todo el mundo porque trata, como alguno de los múltiples seres reales que lo pueblan dice en algún momento, de lo importante que es ‘lo que hacemos con lo que nos queda’. O sea de la superación de frustraciones”.

A esta le siguieron otros tres libros cuya acción transcurre en ese continente: Las Montañas de Buda, Era medianoche en Bhopal, Pasión india y El sari rojo, que según ha explidado “es la historia dramatizada de la familia Gandhi a traves de los ojos de Sonia

Su septimo libro, El imperio eres tú, vuelve a estar ambientado en América del Sur. Es la novela que le valió el Premio Planeta 2011

En 2015 publica “A flor de piel”

Es Patrono de la Fundación “Ciudad de la Alegría”.

 

Un año más de “Café con Libros”

Este año Leonardo Padura inauguró nuestra Lista de Deseos, Wishlist, en “Café con libros” y siguiendo las sugerencias de nuestras lectoras nos centramos en escritores africanoslatinoamericanoscómics, literatura escrita por mujeres, autores españoles actuales, literatura gallega y como no, en un apartado que titulamos “Además…” donde fuimos incorporando títulos, al filo de los escritores que nos fueron visitando en la ciudad en este curso y a los que tuvimos el privilegio de escuchar.

Leer a Padura antes de comenzar el curso fue por un grato motivo. Carmen Ramos, nuestra cronista oficial, lo recogió en este ya quinto capítulo de “Café con Libros”.

Amigas, queridas lectoras…Un año más,aquí llega la mano que casi todo lo anota y que después empieza a leer, a leer y a leer…

Dice el refrán que gallegos y asturianos primos hermanos, será por eso, por ser provincia limítrofe o porque, modestia aparte, los clubes de lectura de La Coruña somos maravillosos. Sea cual fuere el motivo, el caso es que La Fundación Princesa de Asturias nos invitó por segundo año consecutivo a un encuentro con Leonardo Padura, Premio Princesa de Asturias de Las Letras 2015. Previamente al viaje, como lectoras aplicadas que somos hicimos los deberes, porque no podíamos presentarnos ante el escritor cubano sin haber leído ninguno de sus libros. PAISAJE DE OTOÑO y el cuento Mirando al sol fueron las obras elegidas para leer y comentar. En Oviedo nos esperaba Leonardo Padura, bueno a nosotras y a 1500 lectores más. Este año el encuentro se desarrolló bajo el lema Padura, coartada perfecta. La entrevista fue realizada por el guionista y director editorial Felipe Hernández Cava.

Después de su presentación y de ver el vídeo representativo de la labor que realizan los clubes de lectura de las bibliotecas públicas de España, Padura se dirigió a los lectores diciendo: “Verles a ustedes me demuestra que vale la pena hacer lo que hago” Esto es muy emotivo, muy fuerte”, estas fueron las primeras palabras del premiado visiblemente emocionado…

Empezar un curso formando parte de los Premios Princesa de Asturias supuso poner el listón muy alto a la hora de planificar lecturas para Sira y para mí. Pero creo que lo superamos con buena nota…

Este año, tras la visita de la adorable Xulia Alonso y gracias a la inestimable ayuda de Javier Pintor, pudimos recibir en nuestra biblioteca a dos de las personas más carismáticas que hemos conocido: Pedro Feijoo y Miguel Gallardo.

Pedro Feijoo, autor cercano, divertido y dicharachero ya nos había mostrado en sus “Paseos pola Coruña Literaria” (organizado por la  AELG)  todas las localizaciones de su novela A memoria da choiva.  Nos encandiló de tal manera que decidimos leer su obra para desentrañar el mundo de Rosalía y le invitamos a hablar de lo que más le gusta, escribir novelas  y comentarlas con sus lectores.

Miguel Gallardo nos fascinó hablando del mundo de su hija María y su último cómic María cumple 20 años, que refleja la vida de los autistas cuando se hacen adultos.

Dibujar para María todo el rato para tratar de comunicarme con ella, me ha enseñado que la ilustración es un lenguaje. Y para comunicarte no necesitas tanta técnica. Con María descubro que el dibujo es una línea en un trozo de papel. Y si así me puedo comunicar con María, también puedo hacerlo con el resto.

Junto a nuestros compañeros de Fancómic recibimos al magnífico Capitán Gallardo, que nos habló de los entresijos del mundo del cómic y nos animó a implicarnos con los que más nos necesitan, para que sientan que somos una parte importante de sus vidas y que podemos hacer muchas cosas juntos.

Este ha sido también el año de los encuentros con autores noveles de la ciudad, que se prestaron a charlar con los integrantes de los clubs, en la Biblioteca del Ágora. Miriam Chepsy con sus Mundos imaginarios y la dulce Marga Rosende con Las huellas de la memoria, nos acercaron a sus universos literarios y a las dificultades de publicar una primera obra.

Hemos tenido el privilegio de conocer y escuchar a los mejores escritores e ilustradores del momento, Nélida Piñón, Enrique Redel, Clara Usón, Daniel Sánchez Arévalo, Marta Sanz, Elvira Lindo, Alejandro Palomas, Manuel Gutiérrez Aragón, Maria Oruña, Juan Cruz, Andrés Trapiello, José Ovejero, Ignacio del ValleNajat El HachmiErnesto MalloJordi Sierra i FabraMónica Rodríguez, Manuel Rivas, Anxos Sumai, Inma López Silva, Belen Gopegui, José Miguel MuletInés Martín RodrigoAntonio RubioEl Hematocrítico, Laura Restrepo, Eduardo Sacheri MiguelAnxo Prado, Emma Ríos… y muchos otros que nos quedan en el tintero.

Todos ellos han estado en nuestra ciudad gracias a ciclos tan interesantes como el  “Libros en Directo” ,  “Conversaciones con…” ,  “A creación literaria e os seus autores” y ” A libro abierto”. Gracias también a los libreros y bibliotecarios de A Coruña que siguen apostando por traer a estos autores a presentar sus libros en sus espacios y que están convirtiendo la ciudad en un referente literario nacional.

Como no sólo de lectura vive el hombre … visitamos en el Kiosko Alfonso la exposición “Los objetos hablan”, formada por cuadros de las colecciones del Museo del Prado. Viajamos a la tierra de Manuel María para rendirle homenaje. En Rábade, inauguramos un monumento dedicado a Don Manuel escuchando un recital de sus poemas de la mano de algunos integrantes de los clubs y pudimos visitar su casa y escuchar la voz maravillosa de Uxia. Uno de los días mas bonitos que hemos vivido en los clubs de lectura de A Coruña.

Intentar compartir con todos lo que ha supuesto un año más de “Café con Libros” es una tarea maravillosa porqué tenemos la suerte de contar con Carmen Ramos.  A lo largo del año va apuntando qué leemos, lo que nos transmiten esas lecturas y todos los momentos inolvidables que vivimos juntas.

En su último capítulo nuestra cronista se ha superado al incorporar en forma de cuento todas las lecturas y vivencias de estos últimos cinco años: encuentros con autores, viajes, exposiciones, homenajes culinarios, cumpleaños … y sobre todo la amistad.

Amin Maalouf decribe en una frase de su obra Los desorientados lo que tal vez, dentro de unos años, sintamos cada uno de nosotros:

“Se pierde la memoria de las palabras, pero no la memoria de las emociones”

“Café con Libros” , continuará…

                                                                                                      ¡¡Felices lecturas de verano!!

La traductora

¿Es posible que una mujer musulmana sea al mismo tiempo moderna y creyente?

Tenemos ante nosotros una obra singular. Y lo es porque en ella se habla de algo muy presente en nuestras sociedades occidentales, la convivencia pacífica entre dos maneras de enteder la vida: la occidental, representada por nuestra cultura judeo-cristiana y la islámica representada por aquellos que creen en esa religión y siguen la cultura que ella inspira.

No hablamos de rupturas ni de inmersión de una cultura en la otra. Sammar, musulmana, viuda y con un hijo que vive en Sudán, trabaja en la universidad de Aberdeen, en Escocia. Ella se ha criado en Gran Bretaña, conoce bien la  sociedad en la que habita. Tiene un buen empleo, trata con personas cultas y tolerantes, pero aún así siente un fuerte extrañamiento. Busca consuelo en su fe y es musulmana practicante.

Rae es un profesor de ciencias políticas que habla árabe. Es un estudioso de la cultura islámica. Escocés de nacimiento y educado también en Gran Bretaña siente un atractivo especial por la cultura oriental. Es agnóstico.

Motivos de trabajo los emparejan. Sammar no deja de sentirse atraida por él, primero de una forma amistosa que se traduce en amor con el día a día. Él, separado de su primera mujer, con una hija que estudia en Suiza, no es indiferente a lo que observa en Sammar, sin proponérselo se siente atraido por ella y en el fondo enamorado de  esa mujer sensible, valiente e inteligente.

Lo que podia quedarse en una novela rosa, o en algo crítico hacia las relaciones de los dos mundos, se covierte en un relato apasionante. Sammar no va a dejar sus principios religiosos por un amor mundano, aunque este sea ilusionante y no tenga duda alguna que sería algo que la hiciese feliz. Su cultura y sus creencias religiosas exigen que su compañero sea musulmán. Rae deberá recitar la shahada, las palabras de testimonio de que no hay otro dios que Alá, si así como ella desea, quieren labrar un futuro común.

Por otra parte Rae tampoco desea perder a Sammar. Conoce a fondo de la religión coránica, estudio en el que se encuentra cómodo y del que saca conclusiones espirituales. Va descubriendo poco a poco que no es tan insensible a dicha fe como quiere creer. De hecho Sammar no se explica como sabiendo tanto del Islam   no se convierte. Será un proceso largo muy bien descrito por la autora. No solo describe con mucho acierto este proceso, también los estados emocionales de la protagonista, sus dudas y miedos, sus soledades y esperanzas, el profundo amor por su cultura, por su fe y por su hijo y demás familia. Aún así llegado el caso no dudaría en seguir a Rae si este al fin cumple su sueño de convertirse y desposarla.

Es un canto a la tolerancia, al comprender al otro y en su caso a hacernos ese otro.

Leila Aboulela nos viene a decir que el mundo no está predistinado a tener que copiar solo el canon occidental. Que es posible vivir en él amigablemente desde los dos puntos de vista. En la novela es el varón quien abraza la otra religión, lo que es algo muy poco común en la literatura al uso.

No podemos negar que nuestros conceptos religiosos impregnan nuestra manera de vivir. Es cierto que en nuestras sociedades occidentales no son los preceptos religiosos los únicos que dictan la normas de convivencia, pero aún así siguen teniendo una fuerte influencia. En las sociedades islámicas esta influencia es mayor, incluso total. Cuando ambas culturas ocupan un mismo espacio se producen conflictos que deben ser resueltos mediante la convicción, separando la vida pública de la privada, lo que no cabe duda no resultará fácil ni rápido en el caso de los postulados islámicos.

Leila Aboulela nació en El Cairo en 1964, es una escritora sudanesa en inglés.

Aunque nació en Egipto crecio en Jartum donde estudió en la Khartoum American School y economía en la Universidad de Jartum. Más tarde le concedieron un título M. Phil. en estadística en la London School of Economics.

Vivió muchos años en Aberdeen y actualmente vive en Doha. Sus novelas han sido nominadas varias veces al Orange Prize.

 

 

Los peces no cierran los ojos

El descubrimiento de la inferioridad sirve para decidir sobre uno mismo

Esta es una de las numerosas frases antologicas que salpican la narración que Erri De Luca va desgranando a lo largo de las páginas de este libro. Y es cierto, solo desde el conocimiento de nuestras posibilidades seremos capaces de evolucionar y para ello debemos ser conscientes de cuales son nuestros puntos débiles, puntos que nos obligarán a esforzarnos para superarlos y lograr aquellos fines que deseemos alcanzar.

El autor nos explica como puede ser de difícil y complicado el paso de la infancia a la adolescencia. Para hacerlo se basa en, suponemos, su propia experiencia. Sitúa a nuestro protagonista y narrador pasando junto con su madre un indeterminado verano en una isla cercana a Nápoles. Están en un pueblo costero de pescadores con una playa que sirve de escenario de una buena parte de la narración. Su padre está en EEUU por motivos de trabajo. Nuestro personaje, del que no facilita ni descripción física ni nombre alguno, como tampoco del resto de personajes y lugares que intervienen en la historia; acaba de terminar la escuela primaria, eso sí, con un año de adelanto. Está en ese momento de transición de la niñez a la adolescencia. Es un muchacho inteligente y en consecuencia los cambios que se están produciendo en su personalidad le afectan y le hacen recapacitar sobre ellos, ser muy consciente de lo que está sucediendo.  Se encuentra más cómodo hablando con los lugareños, sobre todo con los pescadores, que con otros muchachos de su edad. Tiene amistad con uno de estos pescadores, sale con él a pescar, rema en su barca, en fin, vive esa experiencia de los primeros actos de responsabilidad, ya que así considera el que le deje remar o ayudar en las tareas de la recogida de los anzuelos que larga.  Muestra orgulloso las durezas que aparecen en sus manos por hacer estos trabajos.

La relación con su madre es buena. Ella no deja de ayudarle y facilitarle su ocio. En la playa conoce a una niña, algo mayor que él y por consiguiente más desarrollada psíquicamente.  Hablan, se conocen y se siente atraído. Esta situación levanta envidias y reconcores en otro grupo de muchachos, mayores que él, que aprovechan cualquier pretexto para provocarlo y atacarlo.

Curiosamente nuestro protagonista no les rehuye. Al reves; uno de sus pensamientos considera que el que le produzcan algún daño, incluso alguna rotura, le ayudará en su evolución. Odia su aspeto físico, no lo considera acorde con su mentalidad actual, es un “torpe cascarón el cuerpo infaltil“. Se considera más evolucionado que lo que refleja su constitución. Es ya un adolescente dentro de una armadura de niño.

El autor con una prosa sencilla, eficaz y fácil de leer va desgranando la transcendente evolución de la personalidad de nuestro protagonista, a la vez nos va dejando una seríe de aseveraciones  sobre diversos temas de esa evolución y de las relaciones sociales que la rodean. Conceptos como el amor, la amistad, la dignidad, el aceptar las consecuencias de los actos que provocamos sin descargar en otros la responsabilidad de lo sucedido, etc., aparecen a lo largo de las páginas del libro. No es una novela al uso, no se trata de una simple historia del paso de la niñez a la adolescencia. Es algo más, es el relato de unas vivencias en la que muchos nos podemos sentir reflejados, ya que lo que nos expone son momentos y situaciones que en su día podemos haber experimentado y a las que no dimos la dimensión que De Luca sí les ha dado.

Si tuviese que hacer alguna recomendación sobre la lectura de este relato es que lo hagamos con calma, que mastiquemos las frases que nos relagala y que nos paremos a pensar sobre ellas. Seguro que nos divertiremos y al tiempo recordaremos cosas que teníamos arrinconadas en ese gran desván que es la memoria de cada cual.

 

Erri De Luca es uno de los escritores más pestigiosos de la narrativa actual. Nacido en Nápoles en 1950, participo en el Mayo del 68 y fue militante de izquierdas enrrolado en el grupo revolucionario Lotta Continua. Trabajó como obrero de la construcción, operario en una fábrica de Fiat, camionero y condujo vehículos de ayuda humanitaria durante la guerra de los Balcanes. Construyó con sus propias manos la casa en la campiña romana donde hoy vive. Practica, con tranta regularidad como entusiasmo, el alpinismo. Aprendió de manera autodidacta diversas lenguas, como el hebreo o el yiddish. Es lector perpetuo y apasionado de la Biblia -aunque ha dicho que no es creyente- alguno de cuyos libros ha traducido al italiano.

Entre otros galardones ha recibido el Premio France Culture y el Femina Étranger, en Francia. También el premio Petrarca en Alemania. Ha escrito más de cincuenta obras literarias.

No quiero dejar pasar esta breve biografía sin hacer mención a una de las frases libro que tenemos entre mano y que se refiere a las personas que como él han nacido en la importante y singular ciudad de Nápoles, dice así:

“Nacer y crecer en Nápoles agota el destino: vaya uno donde vaya, ya lo ha recibido como dote, mitad lastre, mitad salvoconducto”

Viajes con Heródoto

Se acerca el momento de cerrar esta última etapa de los clubs de lectura, y en la Biblioteca Ágora no  queremos hacerlo sin antes comentar un libro que a algunas de las lectoras y lectores de los miércoles nos ha parecido una de los títulos más recomendables del año. Se trata de Viajes con Heródoto, del escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinsky.

Kapuscinsky (Pinsk, 1935 – Varsovia 2007) fue periodista, reportero, historiador y ensayista. Durante su infancia se desplazó por el territorio polaco, huyendo de los bombardeos de los ejércitos nazi y soviéticos, hasta asentarse en Varsovia, ciudad especialmente castigada por la guerra, donde estudió arte e historia. Pronto entró a trabajar en un pequeño periódico y desde entonces compaginó su labor periodística con la actividad literaria. En 2003 recibió el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, y fue uno de los pocos reporteros que llegó a ser candidato al Nobel de Literatura.

                                   El autor en su apartamento de Varsovia

Viajes con Heródoto es un libro de difícil clasificación: autobiografía, crónica periodística, literatura de viajes, ensayo…. se entremezclan en estas páginas para dar lugar a un relato apasionante en el que este “gran maestro de periodistas” nos traslada las claves de su narrativa.

Kapuscinsky comienza su relato hablándonos de su paso por la universidad; una época de miseria cultural y social en la que toma por primera vez contacto con Heródoto, cuya obra todavía no había sido traducida al polaco.

Pronto entra a trabajar en un pequeño periódico, lo que le permite viajar por su país natal y conocer su territorio. Y con este conocimiento se despierta su ansiedad por saber que hay al otro lado. Por cruzar la frontera.

La ocasión se le presenta cuando, tras la visita de Nehru a Polonia, es enviado a la India, a donde se desplazará sin conocer su idioma ni cultura, sin más compañía, ahora sí, que un grueso volumen de la “Historia” de Heródoto, libro que le acompañará en éste y otros muchos viajes alrededor del mundo.

A través de múltiples anécdotas y reflexiones, con una prosa cautivadora, deliciosa,  el autor nos traslada su asombro y  entusiasmo ante todo lo que va observando, escuchando, asimilando: un mundo poblado de dioses, lenguas  y culturas con códigos propios  en el que sólo se puede penetrar a través de la “empatía” y de la aceptación de la diversidad, de la Otredad.

Paralelamente a ese viaje en el espacio y a través de los textos de Heródoto, que va intercalando y comentando, Kapuscinsky viaja en el tiempo, hacia un pasado remoto en el que el aplastante ejército persa avanza persa sobre las estepas de Asia, sometiendo tribus y pueblos, hasta enfrentarse definitivamente contra las tropas griegas. Griegos contra persas, el este contra el oeste: una confrontación que abarca todo el mundo conocido, y perdura a través de los milenios.

persasLos inmortales, tropa de élite del ejércitos persa

Kapuscinsky se pregunta qué pudo haber llevado a Heródoto, alma gemela de un tiempo pasado,  a viajar por todo el universo conocido y por conocer, descubriendo otros lugares, pueblos y culturas, hablando con todos aquellos que estaban dispuestos a hacerlo, intercambiando opiniones, valorándolas, rechazando unas y aceptando otras, contrastándolas…  Y concluye que no pude haber sido sino la curiosidad, el deseo de saber, y el afán por conservar la memoria de la humanidad. Porque conocer a los demás nos permite conocer el mundo, y entendernos a nosotros mismos:

“Y Heródoto, con su entusiasmo y apasionamiento de niño, parte en busca de esos mundos. Y descubre algo fundamental, que son muchos y que cada uno es único. E importante. Y que hay que conocerlos porque sus respectivas culturas no son sino espejos en los que vemos mejor reflejada la nuestra. Gracias a esos otros mundos nos comprendemos mejor a nosotros mismos, puesto que no podemos definir nuestra identidad hasta que o la confrontamos con otras”

En el dossier que adjuntamos puedes encontrar más información sobre el autor y su obra

Viajes_con_Heródoto-page-001Dossier “Viajes con Heródoto” en  pdf 

“Sonata de otoño / Sonata de invierno”, de Ramón del Valle-Inclán.

Sonata de Otoño

Una de las últimas lecturas del curso en el club de lectura de Monte Alto ha sido “Sonata de otoño / Sonata de invierno”. Begoña Varela, su coordinadora, nos cuenta las impresiones que esta lectura les ha causado.

Este año se celebra el 150 aniversario del nacimiento de Valle-Inclán. Maestro de la sátira y el esperpento, leer a Don Ramón ha sido un placer y ha dado pie a hablar de la generación del 98, de teatro y de música.
Las sonatas toman el título de un estilo de composición musical con el que guardan cierto paralelismo, y relatan las memorias ficticias del Marqués de Bradomín en diferentes momentos de su vida amorosa.
Comenzamos con “Sonata de otoño” (1902) que se desarrolla en Galicia, cuando Bradomín se encuentra en un pazo con una antigua amante a punto de morir. En “Sonata de invierno”(1905) Bradomín, herido en la Guerra Carlista, se encuentra convaleciente en un convento de Navarra, donde seduce a la joven Maximina, que resultará ser su hija. Con gran maestría, Don Ramón nos presenta a un Bradomín carente de escrúpulos que se ceba con un morbo sin límites en unas situaciones totalmente delirantes.

La prosa modernista de este gallego “católico, feo y sentimental” es un despliegue de ingenio. Brillante, mordaz e irreverente y original. Así lo hemos definido entre todos.

O último día de Terranova

Hay lugares que nunca deberían desaparecer

Todos sabemos lo que es una libreria. Es más, estoy seguro que es un lugar que acostumbramos a visitar con bastante frecuencia. Siempre las consideré un contenedor mágico. En sus estanterias están las historias y aventuras que a la inmensa mayoría de nosotros nos  hubiera gustado vivir; emociones que nos llegan muy hondo, amores que serán hitos en nuestra imaginación y que desearíamos haber tenido. Pues de eso va esta novela, de una libreria que después de muchos años va a desaparecer. Y no lo va a hacer porque su dueño quiera desprenderse de ella, o que sus libros ya no interesen a los lectores, no, lo hace arrastrada por esa ola gigantesca, mayor que el más grande de los tsunamis, que en estos tiempos arrasa con todo lo antiguo, con todo lo que no da un importante beneficio crematistico, con aquello que tiene más valor espiritual que material. Lo hace arrastrada por la especulación. Ese nuevo Atila que justifica todas estas destrucciones. Lo antiguo lo convierte en viejo y por tanto su valor es residual, lo viejo equiparable a inservible se tira y listo.

El último propietario de esta librería llamada Terranova es Vicenzo Fontana. Una librería que ha estado ahí desde hace más de sesenta años. Que ha soportado todo tipo de peligros. Tiempos duros en que dirigida primero por sus padres, Amaro y Comba, y por su tío Eliseo y  despues por él, superviviente de una poliomielitis que lo un tiempo en un pulmón de acero y de la que le quedó de secuencia una importante cojera. En todos esos años el local fue un lugar de refugio para cuantos disentian, una mina donde encontrar libros prohibidos y en general un referente cultural. Allí llegaban tanto los libros permitidos y oficiales como los clandestinos, ninguno de ellos podía considerarse fuera de lugar, exiliado, una vez traspasada su acogedora puerta. En definitiva un sitio donde almacenar la memoria para vivirla una y otra vez y nunca olvidarla.

Y no es que Vicenzo fuese siempre un entusiasta de los libros. En su juventud se alejó de este ambiente. Vive en Madrid donde conoce a Garúa, una enigmática chica argentina con la que en 1975 regresa a Terranova. Es entonces cuando se da cuenta de la importancia de lo que los libros atesoran, como ayudan y enseñan, como acompañan y como salvan.

Con estos mimbres Manuel Rivas construye una emocionante historia. La compone lo que nos narra de unos personajes bien construidos, con sus aciertos y errores, con sus momentos de valor y con otros en que se sienten perdidos, con sus deseos, sus anhelos alcanzados o no, con aquello que imaginaron pero jamás expusieron.

Y todo lo hace con esa característica suya de narrar con fluided, intercalando ideas y pensamientos de aqui y de allá, que asientan lo que nos cuenta y hacen interesante el relato.

Manuel “Manolo” Rivás Barrós es un escritor, poeta, ensayista y periodista español cuya obra se desarrolla fundamentalmente en lengua gallega, aunque también escribe artículos en castellano para el diario El País.

Nació el 24 de Octubre de 1957 en la calle Maroladel barrio de Montealto en A Coruña. Estudió secundaria en el  IES de Monelos. Desde hace muchos años vive en Vimianzo. La totalidad de su obra literaria está escrita originalmente en gallego, salvo los mencionados artículos escritos para El País. Su libro de cuentos ¿Que me quieres, amor? incluye el relato de “La lengua de las mariposas“, que sirvió de base para el guión de la película homónima. Tiene una extensa bibliografía, relatos como Ella, maldita alma; La mano del emigrante; Las llamadas perdidas. Novelas cortas como Los comedores de patatas; El lápiz del carpintero (Premio de la Crítica española y llevada la cine por Antón Reixa) y En salvaje compañía.

Sus últimas obras son El héroe, teatral; Los libros arden mal, novela; Os Grouchos, un ensayo periodístico. Muy recientemente ha salido su novela, Todo es silencio, en la que aborda el tema del narcotráfico en esta tierra gallega. Esta recopilación de títulos es indicativa y no abarca la totalidad de sus escritos.

Junto con Suso del Toro es la cabeza visible de una generación de narradores gallegos con amplio eco de crítica y publico en España.

En cuanto a su obra periodística, buena parte de sus mejores reportajes están compilados en El periodismo en un cuento, usado como libro de texto en numerosas facultades de Ciencias de la Información, así como en los volúmenes Toxos e flores; Galicia, el bonsai atlántico; Galicia, Galicia; Mujer en el baño y Una espía en el reino de Galicia.

Periodista desde los quince años ha trabajado en diversos medios de prensa, radio y televisión. Ha sido socio fundador de Greenpeace en España, ocupando cargos directivos en su organización durante varios años. Durante la tragedia del Prestige participó en la creación de la plataforma ciudadana Nunca Mais. Esta casado y es padre de dos hijos, varón y hembra.

 

 

CONCURSO ‪#‎MeuLibro‬

– Que si, un lote completo!!!
– Nas biblios?
– Claro, o día 23 é o Día do Libro e dende ElClú pensamos que qué mellor xeito de celebralo que compartir as nosas lecturas participando no concurso que facemos.
– Que boa idea! E que dis que hai que facer?
– Fácil! Empregas o hashtag #meulibro e compártelo nas redes.
– E que teño que dicir?
– Pois o libro que esteas a ler, o que máis che gustou ou que recomendarías…
– Vale, e que dis que hai que poñer?
– #meulibro
– Ah! Pois voulle sacar unha foto e compartilo agora mesmo no Instagram das Biblios!

Xa vedes, na Biblioteca Infantil e Xuvenil de Durán Loriga, ElClú celebra o#‎DíadoLibro‬ cun concurso para conseguir un lote sorpresa de libros e materiais multimedia a través das redes das Bibliotecas Municipais (Facebook, Instagram, Twitter…) indicando cal é o #meulibro. Só tedes que subir o título ou portada do libro que queirades entre hoxe 21 ata o xoves 29 de abril. O venres 30 de abril farase o sorteo e publicarase o nome d# afortunad#

E se tedes dúbidas de cal escoller (sabemos que non é doado) na Biblioteca Infantil e xuvenil (Durán Loriga) temos unha mostra celebrando os aniversarios de Cervantes e Shakespeare que poden dar pistas!!!

El héroe discreto

Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la única herencia que vas a tener

Esta novela es la primera publicada por Vargas LLosa después de obtener el premio nobel de literatura en el año 2010.

Es un relato con dos escenarios distintos en su ubicación pero con un transfondo similar, la resistencia de dos personas normales a perder lo que con tanto esfuerzo y dedicación han conseguido.  Nuestros protagonistas son Felicito Yanaqué, empresario del transporte de Piura, e Ismael Carrera exitoso hombre de negoicios de Lima.

Felicito Yanaqué dueñó de “Transportes Narihualá” casado con Gertrudis y padre de dos hijos, Miguel -de cuya paternidad duda y cuya gestación forzó su matrimonio- y Tiburcio. Es un hombre que se ha hecho a si mismo. Desde la más absoluta pobreza ha conseguido poner en funcionamiento una empresa que goza de prestigio y rentabilidad. No está lo que se dice enamorado de su esposa y en consecuncia se ha buscado un “apaño” en la persona de la bella Mabel, a la que ha convertido en su amante y como se dice vulgarmente “le ha puesto un piso”. Es feliz así y todo parece sonreirle hasta el momento en que comienza a recibir anónimos pidiéndole un estipendio para que nada malo le pase a él, a su familia, a su negocio y a Mabel. Estos anónimos vienen firmados con una pequeña araña. Felicito, persona en apariencia débil, tiene un caracter indomable forjado en su impenitente lucha por conseguir su bienestar y en consecuencia no oculta el hecho. Pone la circunstancia en conocimiento de la Policía, encargándose del caso el capitán Silva y el sargento Lituma. Al tiempo y en la prensa local publica un manifiesto en el que se niega a avenirse a los extorsionadores. Esto lo convierte en un héroe popular pero a la vez hace que sus enemigos empiecen con acciones cada vez más violentas, como son quemar sus oficinas y secuestrar a su amante.

El desarrollo de la investigación de este secuestro y en general de la extorsión supondrá no solo el esclarecimiento del asunto; también dará lugar a inesperados e importantes descubrimientos.

Ismael Carrera, dueño de una compañía de seguros, tiene que luchar contra la desmedida ambición de sus dos hijos, – Miki y Escobita-, verdaderos parásitos sociales; que sin darse cuenta de que él, Ismael, les escucha, cuando se encontraba reponiéndose de un infarto,  celebran anticipadamente su muerte y el reparto de la herencia. Ayudado por Don Rigoberto, abogado y gerente de su empresa y por su fiel chofer Narciso trama librarse de las desmedidas ambiciones de sus vástagos. La solución consiste en casarse con su sirvienta, Armida, de manera discreta y partir inmediatamente en luna de miel por Europa. Sus testigos son los mencionados Rigoberto y Narciso que tendrán que apechugar en su ausencia con las amenazas de los dos perillanes. Estos, jovenes, atléticos y violentos, intentan que declaren ante un Juez que fueron obligados a actuar de la forma en que lo hicieron en la boda de su padre. Que testifiquen que este no está en su cabales y por tanto la boda debe considerarse nula. Es especial la actuación de Don Rigoberto que tenía pensado jubilarse y gozar de un merecido descanso con su esposa Lucrecia y su hijo Fonchito.

Este último también aporta su granito a la historia y a la deseada y no lograda paz familiar, al relatar sucesivas aparciones de un señor llamado Edilberto Torres.

Es curioso que algunos de los personajes que intervienen lo han hecho antes en otras novelas del mismo autor, como es el caso de:

  • Lituma (Lituma en los Andes, La csa verde, ¿Quien mato a Palomino Molero?, La Chunga)
  • Rigoberto (Elogio a la madrastra y Los cuadernos de Rigoberto)
  • Lucrecia (Elogio a la madrastra)
  • Fonchito (Elogio a la madrastra)

Mario Vargas Llosa, nació en Arequipa, Perú, el 28 de Marzo de 1936. Su nombre completo es Jorge Mario Pedro Vargas Llosa. Vio la luz en el seno de una familia de clase media de ascendencia mestiza y criolla. Fue el único hijo de Ernesto Vargas Maldonado y Dora Llosa Ureta. Ambos se separaron pocos mese antes de su nacimiento. Su padre volvió a casarse con una mujer de origen alemán con la que tuvo dos hijos, hermanastros del escritor, Enrique y Ernesto Vargas.

Mario vivió con su familia materna. Su abuelo era quien mantenía las necesidades económicas de su madre. Vivió en Cochabamba (Bolivia) y en Piura (Perú) donde comenzó sus estudios. Primaria en el Colegio Salesiano Don Bosco y secundaria en el Colegio San Miguel de Piura. Por aquel entonces  Mario creía que su padre había muerto ya que eso fue lo que le dijeron para ocultar el divorcio de sus progenitores.

En 1946 se traslada a Lima, donde conoce a su padre. El matrimonio  restableció su convivencia y vivieron en un barrio de clase media de la Capital. Estudia entonces en el Colegio La Salle de los    Hermanos de las Escuelas Cristianas. La relación con su padre fue siempre tortuosa, tanto por el carácter del mismo, violento en ocasiones, como por  el resentimiento que tenía hacia la familia Llosa. Otro hecho significativo de su convivencia fue la incomprensión que el tenía hacía su interés por la literatura.

A los 14 años es enviado al Colegio Militar Leoncio Prado, (Callao, Perú), un internado donde cursó 3º y 4º de educación secundaria. Allí tuvo que soportar la rígida disciplina miliar. Según su testimonio fue la época en la que más leyó y escribió. Entre sus profesores figuraba el poeta surrealista Cesar Moro, quien por un tiempo le dio clases de francés. Sus autores preferidos en dicha época fueron Victor Hugo y Alejandro Dumas.

En el verano de 1952 se produce un cambio sustancial en su vida. Aprovechando las vacaciones comienza a trabajar como ayudante en el diario limeño La Crónica. Poco después pasó a ser aprendiz  de periodista y se le encomiendan reportajes y entrevistas sobre notas locales. Al terminar el proceso vacacional no vuelve al colegio militar, se traslada a Piura y vive con su tío, cursando en dicha ciudad el último año de secundaria en el Colegio San Miguel de dicha localidad.

En 1953 Vargas Llosa ingresa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde cursa Derecho y Literatura. Participó en la política universitaria a través de Cahuide, nombre con el que se mantenía vivo el Partido Comunista a la sazón perseguido por el gobierno de Manuel A. Odría. Poco tiempo después se distanciaría del grupo y se inscribiría en el Partido Demócrata Cristiano de Héctor Cornejo Chávez. Por aquel tiempo trabaja como asistente del renombrado historiador sanmarquino Raúl Porras Barrenechea en una obra que nunca llegó a concretarse: varios tomos de una monumental historia del Perú

En 1955, con 19 años, contrajo matrimonio con Julia Urquidi, tía política por parte materna,  que era 10 años mayor. Este matrimonio causo un verdadero disgusto y rechazo en la familia, viéndose forzados a separarse durante un tiempo estando recién casados. Para poder mantener una vida en común, el joven Mario se vio obligado a realizar hasta siete trabajos simultáneos: en librerías con Porras Barrenechea , escribiendo para varios medios e incluso catalogando nombres de las lápidas del Cementerio Presbítero Matías Maestro.

Vargas Llosa comienza de verdad su carrera literaria en 1957 con la publicación de sus primeros relatos, Los Jefes y El abuelo. Al graduarse en la Universidad en 1958 fue considerado el alumno sanmarquino más distinguido en Literatura, por lo que recibió una beca para continuar sus cursos de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad a la que se traslada y desde la que en 1960 después de culminar su beca se muda a Francia con la intención de conseguir otra para estudiar allí. Recién llegado a París se entera de que su solicitud ha sido denegada. Pese a la precaria situación financiera en que se encuentran, Mario y Julia deciden quedarse en la mencionada capital, donde Vargas Llosa comienza a escribir de forma prolífica.  En 1964 Mario y Julia se divorcian. Un año después Vargas Llosa se casa con su prima Patricia Llosa, con quien tuvo tres hijos.

En 1971 bajo la dirección del profesor Alonso Zamora Vicente, obtiene un Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid con la calificación de Sobresaliente Cum Laude defendiendo su tesis doctoral titulada: García Márquez: lengua y estructura de su obra narrativa, luego publicada bajo el título: García Márquez: historia de un deicidio.

Sus novelas más destacadas, incluyendo la que leemos en estos momentos son:

La casa verde (1965); Conversaciones en la Catedral (1969); La mencionada García Márquez; Historia de un deicidio (1971); Pantaleón y las visitadoras (1973); La tia Julia y el escribidor (1977); La guerra del fin del mundo (1981);El pez en el agua (1993); Los cuadernos de don Rigoberto (1997):La fiesta del Chivo (2000), llevada al cine por su primo Luis Llosa; El paraíso en la otra esquina (2003); Travesuras de la niña mala (2006). Está previsto que el próximo 3 de Noviembre se publique El sueño del celta, última novela de Vargas Llosa. Versa sobre la vida de Roger Casament, cónsul británico en el Congo Belga que se dedicó a denunciar las atrocidades del régimen de Leopoldo II en el país africano.

Mario Vargas Llosa cuenta en su haber con numerosos premios anteriores al actual Nobel de Literatura. Los más destacados son: El Premio Rómulo Gallegos, (1967, por su novela La casa verde), y el Premio Cervantes (1994). A estos hay que añadir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras otorgado en 1986. Otros premios son: El Premio Nacional de Novela del Perú; el de la Paz de los libreros de Alemania; el Planeta de 1993 y el Biblioteca Breve otorgado por La ciudad y los perros.

Asimismo es miembro de la Academia Peruana de la Lengua, de la Real Academia Española y tiene numeroso títulos Doctor Honoris Causa otorgados por numerosas y prestigiosas Universidades del mundo. Ha sido condecorado por el gobierno francés con la Legión de Honor (1985) y el gobierno de Perú le concedió la condecoración Orden del Sol en el grado de Gran Cruz con Diamantes, su más alta distinción.

Ha tenido participación activa en la política de su país, decantándose por posiciones liberales y conservadoras.

Desde 1993 cuenta con la nacionalidad española sin que ello implique la renuncia a la suya de nacimiento, la peruana.