Category Archives: Novela sobre a vida cotiá
ADIOS FANTASMAS
Nadia Terranova nos transporta a su ciudad de origen, Mesina, en la isla de Sicilia, a traves del personaje central de esta novela, Ida Laquidara, quien a sus 36 años vive con su marido en Roma. El objeto de su viaje a Mesina es la llamada de su madre para hacer una limpieza en su casa de los objetos que contiene, toda vez que piensa ponerla en venta y no desea deshacerse de nada sin contar con su opinión.

Ida regresa a la que durante muchos años fue su hogar y con ella regresan todos los acontecimientos que marcaron su existencia desde muy corta edad, desde los 13 años.
Es hija de un matrimonio acomodado. Su padre profesor de instituto tiene un trabajo que aparentemente le agradaba. Su madre trabaja como recepcionista en el Museo local y está también satisfecha con su ocupación. En apariencia el matrimonio no tiene mayores problemas. En un momento dado su padre entra en un profunda depresión que hace que abandone todo, incluso su trabajo. Esto cambia totalmente la situación familiar. El enfermo necesita cuidados pero la familia como tal necesita ingresos que la sostenga. Su madre no está dispuesta a dejar de trabajar y deja a Ida, una niña adolescente, que cuide de su padre en su ausencia.
En un momento dado el padre desaparece. Nadie es capaza de dar con él ni de saber que pudo haber pasado. Ida se siente culpable y al mismo tiempo culpa a su madre por no haber sabido retener a su progenitor. En su mente se acumulan pensamientos no la dejan vivir en paz. Con la vuelta a su ciudad natal estos pensamientos, pese a no haber estado nunca ausentes, se reavivan. Hacen que recuerde a su padre, los momentos felices vividos en su compañía, sus desvelos por cuidarle. Su adolescencia, tan lejana ya, vuelve con fuerza. Su amistad con Sara, etc. . También vuelve el rencor que le guarda a su madre por todo lo pasado en aquel tiempo y que condicionó de forma importante la relación entre ambas durante el tiempo que vivieron juntas.
Su madre ha mandado hacer reparaciones en la azotea de la vivienda para arreglar una goteras que podrían poner porblemas a la futura venta. Se encargan de dichas obras un padre e hijo de origen griego. Esta circunstancia pondrá en contacto a Ida con el hijo del albañil, Niko. Esta conexión así como el encuentro con su antigua amiga Sará, serán determinantes para que Ida vaya abandonando su “fantasmas” y pueda regresar con su marido con una visión más positiva. También hará que las relaciones con su madre mejoren en lo posible
He de reconocer que la novela, de no mucha extensión, está escrita con una prosa cuidada, fluida. Nos habla de la pérdida y heridas abiertas, de como una depresión no influye solo en quien la sufre, también en todo el entorno familiar y afectivo. La desaparición de un ser querido sin saber las causas deja un sentimiento de frustación difícil de asimilar, de la incomunicación con los seres más próximos, del muro que dicha situación levanta y enquista toda relación.

Nadia Terranova (Mesina, Sicilia, 1978) es escritora. Graduada en Filosofía y doctora en Historia Moderna, lleva años colaborando con diferentes medios de comunicación de su país y dando clases en la Scuola del Libro de Roma. … Es autora también de siete libros infantiles, por los que ha recibido numerosos premios.
GALVEIAS
Durante un minuto entero, en Galveias se sucedieron explosiones continuas, sin intervalos, sin descanso. O también es posible que fuera una sola explosión, larga, que durara un minuto entero.

Este suceso parece ser lo que condiciona todo lo que seguidamente nos narra el autor, José Luis Peixto. A partir de aquella noche de un indeterminado día de 1984, en la que el pueblo fue blanco de algo venido del cielo. No se sabe bien lo qué, pero sí se sabe que hizo temblar a todo el vencindario y propagó un intenso olor a azufre; que perduraría en el tiempo y condicionaría la vida de los residentes de la localidad, esos y los siguientes días de intensa lluvia. Este suceso nos sirve de punto de partida para que los conozcamos, tanto en su dimensión pública como en sus facetas más privadas e íntimas.
Y así va relatando historias que tienen por protagonistas a los diferentes habitantes de la localidad. Los hermanos Cordato, que llevan 50 años sin hablarse; la brasileña Isabella, que compagina la venta del pan con la dirección de un burdel; el cartero Joaquin Janeiro y su doble vida; Miau, el tonto del pueblo; la maestra; el Funesto, que hará honor a su nombre; el borrachin del cura, etc. etc.
Todos ellos son descritos de forma magistral por la prosa del autor. Nos puede parecer un poco densa en algunos momentos, pero al final entendemos que su prolija descripción de los hechos es necesaria para dar contenido a la narración y hacer que esta emocione y cale en el lector.
Dice el autor en una entrevista que “en esta novela todo tiene nombre, a excepción de ese objeto”, cuya presencia “se siente en toda la ella pero no llega a ser compleamente clara. Y el hecho de no poner nombre a esa pesencia perturbadora hace que solo sea emoción, sensación, que es lo que tiene que ver con el miedo”.
Y es así. El final del relato sorprende. Queda indefinido. Sorprende la historia de la niña recien nacida y la admiración que provoca su olor, olor a bebe, sin pizca de azufre. Sorprende la reación de los habitantes de Gaveias de ir al lugar donde se produjó el impacto de lo que cayó del cielo y por tanto también sorprende que se quede en eso, en un IR.
José Luís Peixoto (nacido el 4 de septiembre de 1974) es uno de los novelistas contemporáneos más aclamados y leídos de Portugal.
Nació en un pequeño pueblo del interior de Portugal, Galveias, en la región del Alentejo. Terminó una licenciatura de Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidade Nova de Lisboa. Fue profesor durante algunos años en Portugal y en Cabo Verde antes de convertirse en escritor profesional en 2001.
Sus libros se traducen actualmente a 26 idiomas.
Al mal tiempo, mejor cara
Hablando de accidentes, justo ahora ve un perro corriendo delante de él por la carretera. Por puro reflejo, Ferdinand pisa el freno. Los neumaáticos chirrían, y la grava sale despedida. Los amortiguadores dejan escapar un quejido. El coche da un bandazo y por fin se detiene en mitad de la calzada.
Si no hubiese recogido al mencionado perro a Ferdinand nunca se le hubiese ocurrido entrar en la casa de Marceline. No la encontraría inconsciente y con un fuerte olor a gas en el ambiente. Su reacción es inmediata, trata de despertarla, lo que logra, y luego de llevarla a un centro médico para que la traten. Supone que ha querido suicidarse. No es así, la tubería del gas está roida, con pequeños agujeros y eso ha producido el escape. En fin, seguir contando lo que tan magnificamente nos relata BarbaraConstantine la autora de la novela que tenemos entre manos sería un sacrilegio.
Este hecho enfrenta a Ferdinand con la realidad de su vida. Él está solo, y a su alrededor hay otros en su misma situación. Vive en una casa amplia que magnifica aún más esa soledad. Las lluvias torrenciales han arruinado el tejado de la casa de su vecina y comprende que no puede dejarla en la situación en que se encuentra. La invita a compartir su vivienda mientras no pueda arreglar la suya. Marceline acepta y se traslada con sus pertenencias más queridad entre la que se encuentra un violonchelo, el perro ya mencionado, un gato y un burro “muy inteligente”.
Asi comienza una transformación total en la granja de Ferdinand. Detras de Marceline vendrá Guy, un amigo de toda la vida que recientemente ha enviudado y está deshecho. Luego Hortense y Simeone, “las hermanas Lumier“, Muriel, una joven estudiante de enfermería así como un también joven Kin, estudiante del instituto del pueblo a quienes sus padres le han retirado la asignación que le permitía vivir de pensión. Todos ellos formarán un solidario grupo que ayudandose mutuamente logran encauzar sus vidas, tener nuevos horizontes y metas. En una palabra vivir nuevamente olvidandose de su edad o situación personal. Superar sus baches y apoyarse mutuamente.
Destacar las dos cartas que el nieto mayor de Ferdinand le escribe a su difunta abuela pidiendo en la primera que si tiene algo que decirle lo haga metiendose en sus sueños y la segunda recriminándole que se hubiese equivocado y que hubiese acudido a los sueños de su hermano más pequeño y no a él. Son un acierto de la autora en toda regla.
¿Es posible un convivencia así?. Entiendo que en el medio rural, donde la gente está más cercana y donde se conocen puede logarse. Un medio urbano lo tiene más complicado, si bien recordando otra novela francesa que trata de un tema parecido “Juntos nada más” vemos que sí es posible. La conviencia no es solo una cuestión familiar, también lo es de sentimientos y en ocasiones esta segunda opción es más fuerte que la primera.
Agrada el tema y agrada su lectura, máxime en este tiempo que nos está tocando vivir. Que mejor final sobre lo que la autora no propone en su exitoso libro.
BARBARA CONSTANTINE (Niza, 1955) es hija del mítico cantante y actor estadounidense, pero que desarrolló su carrera en Francia, Eddy Constantine . Hija también de Helene Mussel, bailarina estrella del Ballet de Montecarlo. Con raíces familiares en Biarritz, donde pasa largas temporadas, ha trabajado en el mundo del cine como script en diversos rodajes y ha publicado cuatro novelas. Vive entre Le Berry, por amor al campo; Biarritz, por motivos familiares, y París.
Escritora tardía debuta en la literatura en 2007, siendo ya abuela, con Allumer le chat (2007) después de haber construido su carrera profesional en la danza, primero, y luego en el cine, donde ejerció durante “casi cuarenta años” como ayudante de dirección de realizadores tan conocidos como Robert Altman, Cédric Klapish, Olivier Assayas, Raúl Ruiz o Michel Piccoli, entre otros.
Otro libro que me gustaría destacar de esta escritora es “Tom, pequeño Tom, hombrecito Tom” (2009; Seix Barral, 2011), libro catalogado para un público juvenil pero no por ello carente de interés para el adulto: narra la historia de un niño que parece un adulto y una madre que parece una adolescente.
Con este libro ganó el Premio Charles Exbrayat en 2010.

Comprende y le interesa el movimiento ya global de ‘Los indignados‘ “horrorizada” se dice Constantine por el maltrato de la sociedad actual hacia las personas mayores, los niños y los jóvenes, por eso comprende y le interesa el movimiento de los indignados.






































