Monthly Archives: Maio 2012
La tía Mame
Hay muchas maneras de contar la realidad cuando queremos hacer una crítica sobre ella o sobre una parte de ella, la forma en como se comportan los que se denominan Alta Sociedad. Se puede hacer escribiendo pestes y diatribas contra ellos y su manera de ver y quemar su vida o bien se puede aplicar el humor y, sin dejar de ponerlos verdes, hacer que los que leen lo escrito pasen un rato agradable y divertido. La reflexión, si quieren hacerla, será después y seguro que tanto o más certera que si lo que nos cuentan es un drama. El cine ha hecho esto muchas veces, recuerdo de pasada Historias de Filadelfia o Desayuno con diamantes, entre otras muchas, claro. Precisamente Truman Capote cuando publicó Breakfast at Tiffany’s en 1958 repetía que Holly Golithiy era una mezcla de Lolita y Auntie Mame, esta última el personaje que da nombre a la historia que vamos a comentar.
El texto fue editado en 1955 y tuvo un éxito inmediato. Su autor Patrick Dennis tuvo necesidad de presentar la obra a 20 editores; no es que hiciese 20 copias, es que los 19 primeros la rechazaron. La novela comenzaba así sus críticas sociales, 19 editores no olieron el bombón que les pusieron encima de su mesa y olímpicamente lo despreciaron.
Lo que nos cuenta se enmarca en el final de los años veinte con todo el crack económico cebándose en la sociedad americana del momento. La protagonista es por supuesto Tía Mame pero quien nos narra la historia, a la vez que interviene en ella, es un niño huérfano cuyo padre, hermano de la tal Mame, ha muerto jugando al golf víctima de un ataque al corazón – para que luego digan que es bueno jugar al golf para protegernos de dichos ataques-. Un año antes este señor había hecho testamento dejando toda su fortuna a su hijo, nombrando albacea a la Trust Company de Nueva York y como cuidadora del pequeño a su querida hermana Tía Mame. Pese a la nefasta situación económica general su fortuna está a salvo debido a sus cuidadas inversiones lo que garantiza que se cumpla el resto del testamento que no es otro que su hijo viva en un ambiente selecto y asista a buenos y escogidos centros educativos.
Tía Mame vive en esa burbuja snob de la high society neoyorkina. El crack hará estragos en su riqueza, pero no en el extraordinario espíritu luchador y optimista que ella tiene. Patrick no tendrá problema alguno y sus gastos están garantizados por la eficiente Trust Company, pero Mame se tendrá que apañar por sí misma y lo conseguirá. Pese a esa circunstancia el ambiente que se refleja es el de esa burguesía acomodada del gran Manhattan y de los colegios caros y de gran categoría.
La obra viene dividida en 11 capítulos. A través de ellos asistimos divertidos a la vida y milagros de Tía Mame, desde la creación de disparatados negocios que se van a la ruina casi antes de empezar a su deslumbrante estreno en el teatro o el rápido pase por el mundo de las letras, sin olvidar su no menos excéntrica boda con el sureño Bean. Todo contado con humor calculado para que conservemos siempre la sonrisa y lleguemos a la hilaridad en momentos puntuales.
Tía Mame es una señora elegante, estrafalaria, rica, culta, sensual, ingenua, caprichosa y sentimental. Toda una joya. Encantadora como tía o familiar lejano pero que de ser nuestra madre posiblemente echaríamos a correr. Como antes hemos dicho la novela es una crítica severa de esa sociedad representada por los ricos norteamericanos, compañeros universitarios, arribistas, pero también a algunas actitudes que pudiesen pasar por altruistas como cuando Tía Mame hace el ridículo cada vez que protege a escritores mediocres, madres solteras, pijos descarriados y huérfanos gamberros. Igualmente salen mal parados los trepas sin estilo ni educación. En fin, la novela no solo crítica lo fatuo, lo hace y mucho a la mala educación y al mal gusto.
Seguro que alguna de las escenas narradas no se nos borrarán de la memoria. El final nos deja un buen sabor de boca. Por cierto, hay dos alusiones a España, la primera a El Quijote y la segunda a las prostitutas de Barcelona, lo que en sí ya es un dato curioso y cómico.
Mide la popularidad de la novela el que al año siguiente de su publicación fuese adaptada al teatro siendo todavía al día de hoy uno de los diez espectáculos de Broadway más vistos de la historia.También fue llevada a la gran pantalla en 1058. Interpretó al personaje Rosalind Russell y la dirigió Morton DaCosta.
Patrick Dennis, seudónimo de Edward Everett Tanner III, fue un escritor norteamericano.
Nació en Evanston, Illinois, en mayo de 1921 y murió en Manhattan, Nueva York, en noviembre de 1976. Su padre lo apodó Pat en honor al boxeador irlandés Pat Sweeney del que era un admirador. Cuando Edward tuvo edad para decidir prefirió que le llamasen Pat y no por su verdadero nombre de pila.
Durante la segunda guerra mundial sirvió como conductor de ambulancias en el norte de África y en Oriente Medio.
En Diciembre de 1948 se casó con Louise Stickney con la que tuvo dos hijos.
Hemos de hacer constar que su vida fue muy controvertida. Pese a parecer un convencional padre de familia su realidad era distinta. Era bisexual y en los últimos años de su vida fue un personaje muy conocido en el Greenwich Village’s gay.
Ademas de Tía Mame escribió una segunda entrega titulada La vuelta al mundo de la Tía Mamen y otros trabajos. En los años 70 sus historias pierden popularidad. Deja de escribir y se convierte en mayordomo, ocupación que según dice le gusta. Trabajó un tiempo para Ray Kroc, el fundador de McDonald’s. Estos trabajos los hacía bajo su verdadero nombre por lo que sus empleadores no sospechaban que aquel Tanner fuese realmente el celebre escritor Patrick Dennis.
Murió de cáncer de páncreas en Manhattan a la edad de 55 años.
Con la llegada del siglo XXI se produce un resurgimiento en el interés por sus libros. Se han vuelto a editar y algunas universidades estadounidenses, Yale y Boston, ha incluido cursos sobre su obra.
El último encuentro de Sándor Márai
Hoy en el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, vamos a comentar el libro de Sandor Marai, El último encuentro.
La obra
Un pequeño castillo de caza en Hungría, al pie de los Cárpatos, donde alguna vez se celebraron elegantes veladas y cuyos salones decorados al estilo francés se llenaban de la música de Chopin, ha cambiado radicalmente de aspecto. El esplendor de antaño ya no existe, todo anuncia el final de una época.
Dos hombres mayores, que de jóvenes habían sido amigos inseparables, se citan a cenar tras cuarenta años sin verse. Uno ha pasado mucho tiempo en Extremo Oriente, el otro, en cambio, ha permanecido en su propiedad. Pero ambos han vivido a la espera de este momento, pues entre ellos se interpone un secreto de una fuerza singular. Todo converge en un duelo sin armas, aunque tal vez mucho más cruel, cuyo punto en común es el recuerdo imborrable de una mujer. La tensión aumenta en cada línea hasta que se hace casi insoportable, pero la prosa continúa implacable y precisa, fiel reflejo del empeño de los protagonistas por hurgar hasta en lo más recóndito de sus almas, allí donde se encuentran esas verdades cuyo descubrimiento provoca al mismo tiempo un insoslayable dolor y un incontenible impulso vital.
El autor
Sándor Márai, nació en Kassa (actualmente Kosice, ciudad situada en Eslovaquia) el 11 de abril de 1900. Descendiente de una familia acomodada de origen sajón, su infancia y su pubertad fueron algo conflictivas, ya que se escapó de casa varias veces y por ello fue ingresado en un internado religioso. Desde el año 1918 trabajó como editor y crítico literario en Budapest escribiendo en el Budapesti Napló. Un año después viajó a Alemania, país en el que cursó durante un tiempo estudios de periodismo y ejerció el papel de redactor en varias publicaciones.
En la década de los años 20, Márai, disconforme con el gobierno del simpatizante fascista Miklós Horthy, vivió principalmente entre Alemania y Francia, país en el que residió junto a su esposa Lola Matzner, con quien el escritor húngaro se casó en 1923.
Fue a comienzos de los años 30 cuando Márai regresó a Budapest y en plena Segunda Guerra Mundial volvió a cargar contra los fascistas y los nazis. En este período publicó su admirado libro de memorias Confesiones de un burgués (1934).
Cuando en 1948 el ejército soviético invadió Hungría Márai, también contrario a los regímenes comunistas, dejó su país para exiliarse primero en Suiza, después en Italia y posteriormente en Nueva York, nacionalizándose estadounidense en 1952. Tras la marcha de su país, su obra, tanto novelas, obras de teatro como poemas, fue prohibida en la Hungría comunista, hecho que provocó que su narrativa fuese desconocida internacionalmente hasta la caída del comunismo en los países del Este.
Algunas de sus novelas más importantes, escritas principalmente en el período entre 1928 y 1948 son Música en Florencia, A la luz de los candelabros, El último encuentro, La herencia de Eszter, Divorcio en Buda o La amante de Bolzano, esta última con el protagonismo del aventurero veneciano Giacomo Casanova.
Algunos de sus últimos trabajos publicados en español son La mujer justa, libro escrito en los años 40 que a través de tres puntos de vista cuenta la historia de un pasional triángulo amoroso; Los rebeldes, novela de 1930 centrada en cuatro jóvenes en tiempos de la Primera Guerra Mundial; La gaviota, apasionada relación entre un alto funcionario y una misteriosa joven; o Liberación, con centro en una joven de Budapest que sufre el totalitarismo nazi.
Además de sus novelas, Márai escribió libros de memorias que retratan las convulsiones sufridas por Hungría durante la primera mitad del siglo XX, como la Primera Guerra Mundial (retratada en Confesiones de un burgués) o las invasiones del ejército nazi, primero, y soviético, después (en ¡Tierra, tierra!).
Sándor Márai se suicidó en febrero de 1989, en San Diego (California). Tenía 88 años.
Con este libro finalizamos nuestra lecturas imborrables.
84, Charing Cross Road
Primeiro, hai que diferenciar entre o que sería literatura epistolar -algo con vontade literaria, un único autor que asume dous papeis, unha ficción ou unha realidade ficcionada- e logo o conxunto de cartas con valor literario.
Despois, se a este valor literario se lle engade o valor bibliófilo, ese retrato da paixón polos libros, pola súa beleza, o afán de posuilos, de disfrutar do seu interior tanto como da súa apariencia…Engadimos, ademais, o compoñente histórico, ou como entre as liñas da correspondencia axuntada se pode ver ao trasluz unha época, unha sucesión de esceas vitais, de seres latexantes, que están a vivir en directo un momento e un lugar…
Xuntándoo todo temos o valor específico e crucial dunha obra como 84, Charing Cross Road.
O nome desta rúa de Londres lévanos a un punto determinado, as librarías ateigadas de volumes novos e de vello, de preciosas edicións rescatadas de riquísimas bibliotecas esfareladas pola cobiza, pola ignorancia ou pola morte e, de como o amor polos libros da autora, Helene Hanff (Filadelfia, 1916) é o punto de partida para este libro tan especial.
Desexosa de conquerir novas lecturas, Helenne Hanff ponse en contacto cos libreiros de Marks & Co, a libraría situada no número 84 da Rúa Charing Cross. Frank Doel, o empregada que se encargará de servirlle con pulcritude cada un dos seus pedidos, Frank Doel, será o seu compañeiro neste entrecruzamento epistolar no que trasluce a obsesión polos libros, por escribir, por posuir a esencia das máis diferentes obras literarias e, ao mesmo tempo, a correspondencia humana na que aboia a necesidade, a separación de dous mundos en postguerra.
As voces que van xurdindo como un corifeo arredor das figuras de Helene e Frank dan relevo e veracidade á historia, polo que se humaniza até o extremo de estenderse no tempo durante 20 anos de axuda, de comprensión mutua de dous mundos afastados máis que físicamente, no que a contención do tratamento mercantil das primeiras cartas dá paso á amizade e a familiaridade adquirida a base do humor beningno e a solidaridade de Hanff, así como a profesionalidade e o gusto polos libros da Doel.
Un libro para disfrutar se sabemos ler entre liñas, ir máis aló do texto e preguntármonos o que hai detrás de cada personaxe, deixando de sentírmonos como miróns para sentirnos espectadores dunha partida de xadrez en moitas ocasións, dun pulso intelectual noutras e dun diálogo esperanzador, humano, sempre.
Isabel Coixet levou ao teatro a historia de Helene e Frank, mentres que no cine os seus papeis foron interpretados por Anne Bancroft e Anthony Hopkins.
EL GATOPARDO
Esta novela es la única que su autor Guiseppe Tomasi di Lampedusa escribió en su vida. Fue publicada en 1958, un año después de su muerte, y desde el primer momento atrajo al público hasta el punto de que muchos la consideren una de las cumbres literarias del siglo XX.
La novela narra las vivencias de Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salinas, y su familia entre 1860 y 1910, en Sicilia (Palermo y Palma di Montechiaro).
Desde el desembarco de Garibaldi en la isla de Sicilia, Don Fabrizio asiste con distancia y melancolía al final de una época. La aristocracia comprende que el fin de su predominio se acerca. La nueva clase emergente – burgueses, burócratas y mediocres – aprovecharán el vacío que ellos están dejando. Él se tranquiliza viendo que su sobrino Tancredi Falconeri, a pesar de luchar en las filas garibaldinas o precisamente por eso, será uno de esos nuevos dominantes.
Llegado el verano el príncipe tiene por costumbre trasladarse a su residencia estival de Donnafugata. A su llegada se encuentra con un nuevo alcalde, Don Calogero Sedára. Un burgués de origen humilde, enriquecido y que ha hecho carrera como político. Este personaje tiene una hija de suma belleza, Angélica, del que se enamorará Tancredi, abandonando su idea de contraer nupcias con Concetta hija del príncipe. Angélica suma a su atractivo físico el atractivo económico de la fortuna de su padre.
Don Fabrizio asiste impasible a todo cuanto acontecimiento se desarrolla en su alrededor. No se siente involucrado en nada, ni en lo que le atañe familiarmente, la renuncia de su sobrino a cortejar a su hija y sustituirla por la de Sedára; ni en lo que le pueda afectar políticamente como demuestra el hecho de renunciar a un puesto de Senador en el nuevo régimen. Lo hace por considerar que traicionaría los compromisos que tenía contraídos con el viejo régimen. No obstante comprende y muy bien el momento que le ha tocado vivir. La cosas están cambiando pero el fondo debe mantenerse. La sentencia de Tranquedi “ si queremos que todo siga como está es necesario que todo cambie” hizo famosa la novela y a su escritor. Condensa la realidad de la historia de Sicilia, una isla repetidamente conquistada por pueblos de diferentes culturas a las que las gentes del lugar supieron adaptarse. Don Fabrizio está mostrando cual es la intención de la aristocracia, aceptar la revolución para perpetuarse.
Desde la aparición del pensamiento antedicho en ciencias políticas se denomina “gatopardista” o “lampedusiano” al político, revolucionario o reformista, capaz de ceder o reformar parte de las estructura para conservar el todo sin que nada cambie realmente.
Los Sedára ocuparán el lugar de los Salina en la sociedad, pero, en el fondo, esto no conllevará cambio alguno, salvo que la elegancia y magnificencia de la antigua estirpe será sustituida por la vulgaridad de la nueva clase. Es una exposición muy pesimista ante cualquier tipo de progreso.
La narrativa es otro importante mérito de la obra. Y es curioso el que sea así. El autor, Lampedusa, era un hombre taciturno y reservado, con una existencia dentro de unas pautas de rutina invariables o casi. Todos concuerdan en su escepticismo, en la distancia que ponía entre el mundo y él. Su vida no parece la más indicada para escribir un relato tan hermoso como el que tenemos entre manos, pero lo hizo. Y lo más sorprendente es cuando; en sus últimos años. Lampedusa logra despertar en sus páginas todo el dramatismo y la tensión de los acontecimientos históricos que se dejan oír de fondo y que no son más que los de ese mundo sin fin al que aquella y esta sociedad están firmemente adheridas.
Giuseppe Tomasi di Lampedusa, Principe de Lampedusa y Duque de Palma de
Montechiaro, nació en Palermo el 23 de Diciembre de 1896 y murió en Roma el 23 de Julio de 1957. Sus padres, Giulio Maria Tomasi de Lampedusa y Beatrice Mastrogiovanni Tasca de Cutò eran a su vez príncipes. Fue el segundo hijo de la pareja, pero al muerte de su hermana Stefania le convirtió en hijo único. Estuvo muy ligado a su madre, mujer de una fuerte personalidad y que tuvo un gran ascendiente sobre él. Con su padre tuvo una relación más distante, posiblemente por el carácter del mismo, frio y desapegado. No fue a la escuela en su niñez. Fue educado en la casa familiar por su madre, que le enseñó francés, una maestra particular y su abuela que le leía novelas de Emilio Salgari.
Desde 1911 Tomasi acudió al instituto de secundaria en Roma y posteriormente en Palermo, en los que cursó estudios de letras. En 1915 se matriculó en la facultad de derecho de la Universidad de Roma, si bien no pudo iniciar sus estudios ya que fue llamado a filas. Participó en la derrota de Caporetto y fue hecho prisionero por los austriacos. Recluido en un campo de concentración húngaro consiguió fugarse y volver a Italia a pie. Abandonó el ejercito con el grado de teniente y volvió a su casa de Sicilia. Realizó numerosos viajes en compañía de su madre, no lo abandonaba nunca, y estudió literaturas extranjeras.
En 1932 se casó en Riga con, la más tarde, celebre psicoanalista de origen letón Alexandra Wolff Stromersee (Niza 1895-Palermo 1982). Fueron a vivir con la madre de Giuseppe a Palermo. Las dos mujeres no consiguieron congeniar por lo que Licy, así es como llamaban en familia a Alexandra, regresó a sus propiedades en Letonia. Pero la victoria soviética y la confiscación de sus propiedades hizo que se refugiara en Roma. En 1934 falleció Giulio Tomasi por lo Giuseppe heredó sus títulos. En 1940 fue nuevamente llamado a filas pero quedó exento al comprobarse que administraba una extensa propiedad agrícola. Durante la guerra la familia se refugió en Campo D’orlando. Tras la muerte de su madre en 1946 los esposos se trasladan a Palermo.
Tomasi se alojaba en casa de su primo, el poeta Lucio Piccolo, con el que acudió en 1954 a San Pellegrino Terme para asistir a un premio literario. Es a la vuelta de ese viaje cuando empezó a escribir El Gatopardo, que finalizaría dos años después. La novela no encontró acogida en las editoriales en las que fue presentada, rechazos que conocidos pocos días antes de su muerte causaron amargura en Tomasi. En mayo de 1957 le diagnosticaron un tumor pulmonar. Su novela no fue publicada hasta un año después de su fallecimiento, cuando Elena Croce, hija de Benedetto Croce, la envió a Giorgio Bassani, que la hizo publicar en la Editorial Faltrinelli. El año siguiente, 1959, obtuvo el Premio Strega, el más importante de la narrativa en Italia. En 1960 llevaba más de 50 ediciones y era el primer best-seller italiano.
De Giuseppe Tomasi di Lampedusa se conservan un conjunto de relatos bajo el título general I Racconti. El principal de los cuatro es el titulado La sirena, que fue escrito en el invierno 1956/57, meses antes de morir. En él su narrativa es extraordinaria, mezclando con gran habilidad, en un cuento dentro de otro cuento, realidad, ficción, mito y cultura.
Falleció en Roma mientras dormía. Estaba recibiendo tratamiento para su dolencia. Está enterrado en una sencilla tumba de mármol rodeado de una verja de hierro, en el cementerio de los Capuchinos de Palermo, donde curiosamente había hecho reposar a su “Principe Fabrizio di Salina, de El Gatopardo. Allí se inhumó también a su esposa Alexandra, un cuarto de siglo después.
En 1963 Luchino Visconti la adaptó al cine. Interpretaron los principales papeles, Burt Lancaster, Alain Delon y Claudia Cardinale.
El extranjero de Albert Camus
En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, ayer comentamos la primera novela de Albert Camus, El extranjero.
La obra
Meursault, un chico joven recibe un telegrama anunciando la muerte de su madre, a quien había decidido enviar a un asilo de ancianos puesto que, como admitirá, ya no tenían más nada que decirse. El joven Meursault toma un par de días de descanso de su trabajo y asiste al funeral de su madre durante el cual no siente ni manifiesta congoja alguna y sólo le incomoda el calor implacable del verano argelino y el no poder fumar delante del féretro.
De vuelta en la ciudad se encuentra con una antigua compañera de trabajo con quien inicia una relación y a la que manifiesta estar dispuesto a casarse con ella a pesar de estar convencido de no amarla. En esos días traba amistad con Raymond, un sujeto que aparenta ser un proxeneta y que se halla en problemas con un grupo de árabes. En un paseo a la playa el nuevo amigo de Meursault es amenazado por un grupo de árabes, pasado el incidente Meursault regresa a confrontar a sus adversarios, revolver en mano y deslumbrado por el sol dispara varias veces sobre uno de ellos hasta matarlo.
Meursault personifica la carencia de valores del hombre, degradado por el absurdo de su propio destino, ni el matrimonio, ni la amistad, ni la superación personal, ni la muerte de una madre… nada tenía la suficiente importancia ya que la angustia existencial de este antihéroe inundaba todo su ser.
El autor

Albert Camus nacido en 1913 en Mondovi, Argelia en el seno de una modesta familia de colonos franceses (pieds-noirs) dedicados al cultivo del anacardo. Su madre, Catalina Sintes era menorquina; analfabeta y con problemas de audición. Su padre, Lucien Camus trabajaba en una finca vinícola, cerca de Mondovi, para un comerciante de vinos de Argel, y era de origen alsaciano. De su progenitor, Albert no conocerá más que una fotografía y una significativa anécdota: su señalada repugnancia ante el espectáculo de una ejecución capital. Ubicados en Argel, Camus realiza allí sus estudios, alentado por sus profesores, especialmente Louis Germain en el colegio, de quien guardará un señalado reconocimiento hasta el punto de dedicarle su discurso del Premio Nobel (1957); y también Jean Grenier en el instituto, quien lo introduce en el conocimiento de Nietzsche.
Comenzó a escribir a muy temprana edad: sus primeros textos fueron publicados en la revista Sud en 1932. Tras concluir el bachillerato obtiene un diploma de estudios superiores en letras, en la sección de filosofía.
Argelia sirve de fondo a la primera novela que publicó Camus, El extranjero (1942), y a la mayoría de sus narraciones siguientes. Esta obra y el ensayo en el que se basa, El mito de Sísifo (1942), revelan la influencia del existencialismo en su pensamiento. De las obras de teatro que desarrollan temas existencialistas, Calígula (1945) es una de las más conocidas. Aunque en su novela La Peste (1947) Camus todavía se interesa por el absurdo fundamental de la existencia, reconoce el valor de los seres humanos ante los desastres. Sus obras posteriores incluyen la novela La caída (1956), inspirada en un ensayo precedente; El hombre rebelde (1951); la obra de teatro Estado de sitio (1948); y un conjunto de relatos, El exilio y el reino (1957). Una muerte feliz (1971), aunque publicada póstumamente, de hecho es su primera novela.
Camus murió el 4 de enero de 1960, en un accidente de coche cerca de Le Petit-Villeblevin, Francia lo cual para muchos resulta una muerte irónica, pues él, días antes de su accidente había dicho “No conozco nada más idiota que morir en un accidente de automóvil”. Entre los papeles que se le encontraron había un manuscrito inconcluso, El primer hombre, de fuerte contenido autobiográfico y gran belleza. Fue enterrado en Lourmarin, pueblo del sur de Francia donde había comprado una casa.
En la tertulia de ayer de Café con libros, entregamos nuestra siguiente lectura, con la que cerramos el tercer trimestre de Lecturas Imborrables, El último encuentro de Sándor Márai.
Carta de una desconocida
Stefan Zweig nos cuenta una historia intimista. La historia de un amor total, sublime, de absoluta entrega y generosidad. Y su maestría al escribir el relato hace que lo creamos. Que estemos convencidos de que fue así, de que existió.
Esto es lo primero que nos sorprende. Que pese a lo imposible que pueda parecernos el hecho, no dudamos en que pudo haberse producido. Es la forma de narrarlo, de hilvanarlo, de hacer que todo case lo que nos apasiona de la historia. La de una mujer enamorada de un hombre al que tiene idealizado y por el que es capaz de todo tipo de sacrificios. Él, una persona que pese a haber tenido encuentros íntimos con ella, de uno a otro de esos momentos no la reconoce. Ella, toda generosidad y entrega, está enamorada de un hombre egocéntrico que solo vive para su profesión y placer. Además de describir el amor total que siente por él, la carta nos deja entrever la lejanía con la que su amado trata a las personas con las que se relaciona. Solo un trato prolongado hace que las pueda considerar, todo lo demás son momentos que para él no tienen más valor que el placer que pudo obtener, sin necesidad de recuerdo posterior alguno.
Hay otro hecho singular. Los personajes son totalmente anónimos. Ni un solo nombre personal aparece en toda la narración. Sabemos que transcurre en Viena, pero la época es indefinida y los actores intemporales. Quizás en estos tiempos fuese difícil que el caso se diera, pero no me atrevo a asegurarlo.
El autor despliega todo un ejercicio imaginativo. Se traslada mentalmente al alma de una mujer y nos da cuenta de sus más profundos sentimientos, haciendo que vivamos la trama como unos interesados y emocionados espectadores.
La historia fue llevada al cine en 1948. Dirigida por Max Ophüls e interpretada por Joan Fontaine y Louis Jourdan.
El tomo contiene otros dos relatos cortos, Leporella y El refugiado.
Leporella nos cuenta la historia de Crescencia, una joven tirolesa al servicio de una pareja aristocrática. La unión de estas dos personas carece de amor y es tensa.
La vida diaria de Crescencia transcurre con normalidad sin darle importancia al hecho antes comentado, a ella solo le interesa su labor y ahorra para una vejez tranquila. Pero la interrupción de su patrón mediante gestos de interés hacia ella en ausencia de su esposa cambia esta situación. Después de esforzarse por complacer a su amo, la vuelta de su mujer truncará esta situación. Destruida por el dolor Crescencia terminará abruptamente su padecimiento.
El refugiado nos cuenta una historia que se inicia cuando un pescador encuentra sobre unas tablas en el lago de Ginebra el cuerpo de un naufrago. La acción se sitúa en 1918. Al llegar a tierra se difunde la noticia y se averigua que el naufrago es un desertor del frente. Un culto empresario consigue comunicarse con él en ruso. Así se enteran de su historia que va desde las estepas rusas al frente francés, donde cayó herido y deseó volver a su tierra. Creía estar en el lago Baikial cuando solo había llegado al de Ginebra. Pese al trato cordial de la gente él se siente perdido, temeroso y hasta avergonzado.
Finalmente pretende regresar a un hogar que ya difiere del que dejó y al que le será imposible llegar.
Stefan Zweig fue un escritor austriaco. Nació en Viena el 29 de noviembre de 1881 y murió en
Petrópolis, Brasil, el 22 de febrero de 1941.
Fue hijo de una familia de judíos acomodada. Su padre era un próspero y acaudalado fabricante del textil y su madre venía de una familia de banqueros italianos.
Se doctoró en filosofía en la Universidad de Viena. También realizó cursos de literatura que le permitieron codearse con la vanguardia cultura vienesa.
En 1920 se casó con Friderike María Burger von Minternitz a quien había conocido ocho años antes. Ella era una admiradora de su obra.
Azares de la vida le habían llevado a exiliarse en Zurich. Lo hizo durante la primera guerra mundial pese a que al no ser declarado apto para el frente estaba destinado en retaguardia, en la oficina de guerra. Fueron sus convicciones antibelicitas los que empujaron al joven escritor a exiliarse en Suiza. Allí conoció y trabo amistad con Hermann Hesse Thomas Man y Max Reinhardt.
Persona de fuertes ideas antinacionalistas tuvo problemas con la llegada al poder de Hitler. Cuando la influencia nacionalsocialista se hizo patente en Austria se trasladó a Londres durante un tiempo.Pese a que la religión judía no había formado parte de su educación fue declarado “no ario“.
En 1936 sus libros fueron prohibidos en la Alemania nazi.
En 1938 se divorció de su primera esposa. Un año después se volvió a casar con Charlotte Elisabeth Altmann. Al inicio de la segunda guerra mundial se trasladó a Paris y posteriormente a Inglaterra, en donde obtuvo la ciudadanía. Viajó después a América norte y sur dando un ciclo de conferencias.
En 1941 se mudo a Brasil. En Petropolis, junto a su esposa, desesperados ante el futuro de Europa y su cultura, pues creían de verdad que el nazismo se extendería a todo el planeta, un 22 de Febrero se suicidaron. Zweig había escrito:
“Creo que es mejor finalizar en un buen momento y de pie una vida en la cual la labor intelectual significó el goce más puro y la libertad personal el bien más preciado sobre la tierra”.
Su autobiografía “El mundo de ayer”, con publicación póstuma hacía 1944, es un panegírico a la cultura europea que consideraba para siempre perdida.
Tiene una extensa obra publicada entre novelas, relatos, teatro, ensayo y biografías. Pese a ser un escritor de éxito, desde su muerte ha decaído mucho el interés por la lectura de su escritos.
Claus y Lucas “una mirada al mundo con ojos de niño malo”
Comentar lo que Agota Kristof cuenta en la trilogía que presenta bajo el título antedicho es una tarea difícil. La obra se compone de tres relatos, cada uno de ellos con entidad suficiente para ser considerados una novela individual y de hecho así habían sido publicados. El gran cuaderno, (1987); La prueba, (1988) y La tercera mentira (1991).
En El gran cuaderno se describen los hechos de una manera fiel, circunstancia que continúa en La prueba. La tercera mentira, título que implica la existencia de dos mentiras anteriores, se basa tanto en lo poco sugestiva que es la verdad, la realidad, así como la mentira y la falsedad como fundamento de la narración.
En El gran cuaderno los dos hermanos gemelos, Claus y Lucas, nos relatan una historia cruel y amoral basada en hechos reales fielmente expuestos. Lo hacen sin análisis de ningún tipo, ni desde el punto de vista moral ni desde el emocional. Esta condición se da también en la narración de las otras dos novelas, pero aún así, es esta primera la más destacable de las tres y la que más impacta en el ánimo de los lectores.
La prueba continúa lo narrado en la primera novela desde el instante en que Claus cruza la frontera y los hermanos se separan. Este hecho, la separación, hace que la impresión sea de que Claus realmente ha desaparecido. Lo que se lee a partir de aquí está centrado en Lucas, si bien no es él el narrador. Tenemos la sensación de que Claus nunca ha existido y que lo contado en El gran cuaderno no correspondiera a la verdad. Incluso nos parece que estamos hablando de otro Lucas, si bien esto no es cierto tal como un pequeño detalle que se nos revela al final pone de manifiesto.
En esta parte del proceso toman especial relevancia los personajes secundarios. Esta no es tanto la historia de Lucas sino la de quienes le rodean: Victor, Peter, Yasmine, Mathias y Clara. A través de ellos la autora nos introduce en el ambiente de indefensión y arbitrariedad deshumanizada que provoca el totalitarismo, la subyugación del individuo al poder, sea el que sea y el tiempo que sea.
El enigma de esta segunda parte es la personalidad del narrador. Casi al final de La prueba Lucas desaparece y Claus vuelve a ser el centro de la historia.
Finaliza esta parte con un informe policial en el que se solicita la repatriación de Claus T. a través del cual descubrimos que ni Lucas ni el resto de personajes que han aparecido en la novela han existido.
La tercera mentira, novela que da fin a la trilogía, desvela la identidad del narrador de La prueba. Todo lo que hemos sabido de Claus y Lucas lo sabemos mediante la lectura de los cuadernos que ellos mismos (o uno de ellos, o ninguno de ellos) ha ido escribiendo a lo largo de su vida, su infancia en la casa de su abuela, el cambio de personalidad de Lucas tras la separación; la vuelta de Claus hasta su encarcelación. El informe policial nos dice que nada de eso ha ocurrido y que los cuadernos manuscritos por los que conocemos la historia del inexistente Lucas los ha escrito Claus. Volvemos a una narración autobiográfica en primera persona, con la implicaciones narrativas que conlleva especialmente una nueva historia de Claus totalmente distinta a la narrada hasta ahora.
A partir del instante en que sale de la prisión, se convierte en un nuevo narrador, Klaus, que recibe una llamada telefónica de su hermano desaparecido, Lucas. Llegados a este punto conviene aclarar que este Lucas no tiene nada que ver con el Lucas objeto de la narración de La prueba, una invención de Claus y que este nuevo Klaus puede ser también una invención.
El lector no puede concluir nada y ese es el deseo de la autora. Debe dejarse llevar por la demoledora historia que Kristof nos narra y punto. De ahí la dificultad señalada al principio.
Lo que la trilogía Claus y Lucas demuestra es la inutilidad de todo intento de embellecer la realidad a través de la literatura. La realidad nos agobia y nos oprime y la narrativa, como parte de esa realidad, acaba mancillada por la suciedad existente en la misma. Aún así tengamos en cuenta que “por muy triste que sea un libro, nunca puede ser tan triste como la vida”. La autora parece ser que lo consiguió y después dejó de escribir.
Agota Kristof nació en la localidad húngara de Csikvánd el 30 de Octubre de 1935, murió en Neuchâtel, Suiza, el 27 de Julio de 2011. Su obra está escrita en francés.
A la edad de 21 años se marchó de Hungría cuando la Revolución húngara de 1956 fue aplastada por las tropas del Pacto de Varsovia. Junto a su marido y a su hija de 4 meses de edad, escaparon a Neuchâtel. Tras cinco años de exilio y soledad, trabajando en una fábrica, decide dar un giro a su vida. Se separa de su marido y estudia francés, idioma en el que empezará a escribir sus novelas.
Sus primeros pasos como escritora fueron en el ámbito de la poesía y el teatro. El impacto de esas obras será muy inferior al que tienen las novelas de su famosa trilogía, escrita como antes hemos dicho entre los años 1987 y 1991. Por la primera de estas novelas El gran cuaderno recibió el premio europeo a la literatura francesa. Esta novela ha sido traducida a más de 30 idiomas.
En 1995 publicó una nueva novela, Ayer. En 2004 publico un relato autobiográfico titulado La analfabeta.
Su último trabajo es una colección de historias cortas titulada C’est égal. Se editó en 2005.
El amante de Marguerite Duras
Ayer, en el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, hemos comentado una novela de Marguerite Duras, El amante, obra que alcanzo un éxito mundial.
La obra
El amante obtuvo el Premio Goncourt en 1984. Consiguiendo un tiraje de más de tres millones y fue traducida a cuarenta idiomas.
Una francesa de 15 años viaja en un transbordador y no tarda en notar que un hombre de negocios chino, de 26, la mira. Él, loco con la belleza de la niña, se presenta. Ella acepta su invitación de llevarla en un coche negro al internado. Desde entonces, sabe que tiene a ese hombre en sus manos. La aventura dura un año, Marguerite se va a París y no se vuelven a ver. Años después, la escritora recibe una llamada. Duras cuenta el transcurso de la relación en la novela autobiográfica El amante, una historia que la escritora plasmó con 70 años y con la que alcanzó la fama.
En 1992 el director de cine francés Jean-Jacques Annaud rodó la película “El amante” basada en la novela de Marguerite Duras, con Jane March y Tony Leung Ka Fai como actores protagonistas.
La autora
Marguerite Duras, nacida en Saigón, 4 de abril de 1914, pasó su infancia y adolescencia en la Indochina Francesa, experiencia que la marcó profundamente e inspiró muchas de sus obras. En 1932 vuelve a Francia. Estudió Derecho, Matemáticas y Ciencias Políticas. Trabajó como secretaria en el ministerio de las Colonias de 1935 a 1941.
Se casó en 1939 con Robert Antelme. Tuvo un hijo que murió en 1942. Ese mismo año Duras conoce a Dionys Mascolo, que termina siendo su amante. Durante la Segunda Guerra Mundial, ambos participan en la Resistencia francesa. En 1945, pese a su deseo de divorciarse, cuando Robert regresa, en penosas condiciones, del campo de Dachau, ella se queda con él para cuidarle, hecho que relata en su novela El dolor. Se divorcia en 1946.
Sus primeras novelas, Les impudents (1943) y Le vie tranquille (1944) reflejan la influencia narrativa sajona, después evolucionó hacia las formas del “nouveau roman“.
Se dio a conocer con la publicación de una novela de inspiración autobiográfica, Un dique contra el Pacífico (1950). Sus obras posteriores ponen de relieve, en relatos cortos, la angustia y el deseo de los personajes que intentan escapar de la soledad.
Su obra literaria cuenta con unas cuarenta novelas y una docena de piezas de teatro. Su trayectoria dramática fue reconocida en 1983 por la Academia francesa con el Gran premio del teatro. Marguerite Duras dirigió varias películas, entre ellas India Song y Los niños.
Marguerite murió de cáncer de garganta el 3 de marzo de 1996. Está enterrada en el Cementerio de Montparnasse. Sobre su lápida únicamente dos letras grabadas: M.D.
Ya hemos entregado nuestra siguiente lectura: El extranjero de Albert Camus. La comentaremos en la próxima tertulia el martes 15 de mayo.
Sonetos de Maio: 31 días de poesía
Dentro del programa “letras vivas”, que organiza la concejalía de cultura, la Biblioteca del castrillón, te invita a acercarte al mundo del verso a través de varias actividades que se están llevando a cabo durante todo el mes de mayo.
Bajo el título “sonetos de maio: 31 dias de poesía” queremos aproximarnos al especial mundo poético a través de varios medios.
Pero…, que es poesía?, y como podemos reconocerla?, para ella os acercamos la definción que varios autores daban de la misma:
“La poesía es algo que anda por las calles.
Que se mueve,
que pasa a nuestro lado.
Todas la cosas
tienen su misterio, y la poesía
es el misterio que tienen todas las cosas”Federico García Lorca











