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Anne Brönte, a pequena dos Bronte
Publicado por: Bibliotecas Municipais da Coruña
Hoxe, no aniversario do falecemento de Anne Brontë, lembramos e celebramos a vida e obra dunha das escritoras máis notables do século XIX. Anne, a menor das tres irmás Brontë, naceu o 17 de xaneiro de 1820 en Thornton, Yorkshire, Inglaterra, e faleceu o 28 de maio de 1849, á temperá idade de 29 anos. A pesar da súa curta vida, Anne deixou unha pegada imborrable na literatura inglesa.
No noso Club de lectura de clásicos hai un tempo leimos Agnes Grey, unha das dúas novelas desta poeta e escritora.
Ensombrecida pola prolífica carreira e irresistible personalidade de Charlotte e o éxito de Emily coa inesquecible Cumbres Borrascosas, a obra e personalidade de Anne, tan diferente das súas irmás, tenderon a pasar máis inxustamente desapercibidas.
Aos 16 anos Anne deixou a casa familiar por primeira vez para acudir como alumna á escola na que Charlotte estaba empregada como profesora. Pronto decidiu traballar como institutriz pero as primeiras familias coas que traballou só lle trouxeron decepcións e humillacións: pais despreocupados, nais consentidoras, nenos intratables. Nalgunhas das cartas que escribe ao seu mestre quedan reflectidas as penurias ás que se enfrontaba cada día tentando facer o seu traballo. Todas esas vivencias foron a inspiración para a súa novela Agnes Grey.
Por esa época parece que viviu o seu primeiro amor cun axudante da vigairía do seu pai, de feito, o encantador Mr Weston, de Agnes Grey parece estar inspirado neste mozo, William, e os sentimentos da moza institutriz Agnes por él, fannos pensar na atracción romántica que o coadjuntor exercía sobre a pequena Brontë.
Desgraciadamente pouco sabemos da vida persoal tanto de Anne como de Emily, pois as vivencias de ambas quedaron sempre difuminadas polas irresistibles e dominantes personalidades de Charlotte e de Branwell, o seu irmán.
Se William foi o amor da súa vida, Anne só o reflectiu nas súas novelas e poesía, pois a súa timidez e discrección impedíronlle dar un paso máis aló e vivir o romance que lle gustaría con ese home ideal. A súa dedicación, na súa curta vida, foron case a tempo completo para o seu traballo de institutriz, a súa obra literaria e o seu irmán Branwell.
Entre as tres irmás decidiron abrir unha pequena escola, para gañarse a vida como profesoras sen depender de ninguén máis que do seu propio traballo e, así, poder darlle un impulso ao seu talento literario. As dúas novelas de Anne foron as máis polémicas:
Agnes Grey por expresar con realismo desacostumbrado a vida chea de penurias das institutrices e os malos tratos psicolóxicos e humillacións ás que eran sometidas por moitas familias, os seus fillos e o resto do servizo.
A Inquilina de Tennant Wildfell Hall, foi mesmo censurada pola propia Charlotte: a violencia e a pervensión subxacente en toda a obra, o carácter agresivo e dominante, unido ao alcoholismo de Arthur Huntingdon e os conflitos psicolóxicos da protagonista Helen foron descritos con demasiada crueza para unha sociedade que, aínda coñecendo á perfección situacións como a que mostraba o libro, preferían pechar os ollos ante elas. Branwell morreu de tuberculose e aos poucos meses Emily tamén sucumbiu á enfermidade. Non moito despois seguiulles Anne, deixando a Charlotte sumida na desesperación de ver como os seus tres queridos irmáns deixábana soa, con poucos meses de diferenza.
A doce Anne tratou de reconfortar á súa irmá dedicándolle as súas últimas palabras:
Ten valor, Charlotte, ten valor….
Publicado en Actividades do club, Club de clásicos, Clubes de lectura, Novela sobre a vida cotiá, Novela social e política
Etiquetas: Hermanas Brontë
AGNES GREY
Publicado por: Enrique
Primera novela de Anne Bronte, publicada en 1847.
Quisiera ser institutriz.
Tres palabras que definen el sueño de una joven educada en una casa en la que no falta el amor paterno y fraternal pero en la que se carece de los necesario para vivir con cierta comodidad. Agnes es la hija menor de la familia Grey. Ella es consciente de las necesidades que la familia tiene para llevar una vida con la minima dignidad. Es hija de un clerigo sin más remuneraciones que las que le proporciona su parroquia. Escasas en grado sumo. Su madre, hija de un hacendado renunció a una vida sin penalidades por amor a su marido. El principio las cosas no parecían muy difíciles. Su padre además de los ingresos que le proporcionaba su cargo tenía una pequeña hacienda que suplia el déficit de ingresos. En un momento dado y con objeto de mejorar la situación económica familiar se embarca en una operación financiera que fracasa y le deja como único sustento los mencionado ingresos como clérigo.
Su deseo de ayudar a superar la situación económica en que la familia se encuentra la lleva a plantearse dedicarse a una de las profesiones más habituales para jovenes como ella, educada y erudita hasta cierto grado, la de ser institutriz. Decidia a ello logra ser contratada y descubre el sordido mundo que las reglas sociales de la época ocultan. No es otro que el trato que en aquella época victoriana reciben la que se dedican a este menester. Normalmente los infantes a los que educar son hijos e hijas mimadas y consentidas, sobrevaloradas por sus familiares más directos, padres y madres, que no facilitan la labor educativa de una institutriz. Antes al contrario.
Este ambiente es el que encuentra Agnes en su labor. La noble tarea a la que sueña con dedicarse para conseguir su independencia enconómica y su ideal de mejorar la sociedad se ve minada por la voluntad de los educandos, seres malignos, consentidos y sin respeto alguno a alguien al que consideran inferior. Tampoco su familias se toman en serio la labor de una institutriz a la que consideran una criada más de la casa.
El relato, en ocasiones prolijo, nos detalla la lucha que ella tiene que afrontar para no caer en el desanimo y no rendirse ante tanta incomprensión. No defraudará.
Anne Brontë (Thorton, Yorkshire del Oeste; 17 de enero de 1820-Scarborough, 28 de mayo de 1849) fue una novelista y poetisa británica, la más joven de la familia
Brontë, autora de dos novelas que hoy son clásicas de la literatura inglesa.
Nació en el seno de una familia eminentemente novelesca, la de los Brontë —no sólo porque de ella salieran tres grandes escritoras, sino porque sus vidas y sus circunstancias, hermano Branwell incluido, sirvieron de puntal destacado a sus obras, ya que leer las novelas de las tres hermanas es adentrarse en sus biografías—. Fue la menor de los seis hijos de Patrick Brontë, clérigo de origen irlandés, y de María Branwell. Sus hermanos mayores fueron María (1814) y Elizabeth (1815), nacidas en Dewsbury, Charlotte (1816), Branwell (1817) y Emily Jane (1818), todos ellos nacidos en Thornton. En 1820, su padre fue nombrado rector del hoy famoso Haworth, pueblo de los páramos de Yorkshire, donde la familia se trasladó a vivir y los hermanos comenzaron a crear su fantástico mundo, escribiendo las historias de los reinos imaginarios de Angria, de Charlotte y Branwell, y Gondal, propiedad de Emily y Anne. De las crónicas de Angria se conservan muchos cuadernos, pero de Gondal ninguno.
La madre de Anne murió el 21 de septiembre de 1821 y, en agosto de 1824, Charlotte y Emily fueron enviadas con sus hermanas mayores, María y Elizabeth, al colegio de Clergy Daughters, en Cowan Bridge (Lancashire), donde cayeron enfermas de tuberculosis. María y Elizabeth volvieron enfermas a Haworth y murieron de tuberculosis en 1825. Por este motivo y por las pésimas condiciones del colegio, la familia sacó a Charlotte y a Emily del internado. Anne se desenvolvió en el mundo mágico de esta singular familia en la que la presencia de la muerte de los seres queridos fue una constante desde la infancia —las dos hermanas mayores y la madre fallecidas—, marcándolos con un sello indeleble que surge en sus páginas y a través de sus poemas.
En su niñez se inventaron dos mundos a los que denominaron Gondal y Angria y sobre ellos escribían.
Anne cursó estudios en la escuela, preparándose para ser una institutriz, única salida de la época para las mujeres que querían, o no tenían otro remedio, que trabajar si conseguir un marido no era su objetivo. A los 19 años, entró de institutriz con la familia Ingham en Blake Hall, pero se encontró con unos niños ingobernables y consentidos a los que no le permitían educar con la disciplina que precisaban, y se marchó por propia voluntad, un tanto frustrada en sus ideales educadores. Esta decepcionante experiencia fue luego inspiración para su primera novela Agnes Grey.
Después Anne entraría de nuevo como institutriz, esta vez en casa del reverendo Edmund Robinson en Thorp cerca de York, repitiéndose, con las niñas, los mismos problemas que en el anterior desempeño de su labor docente, aunque en esta ocasión, pudo no sólo dominar a sus alumnas Bessy y Mary, sino que consiguió que las niñas le tomaran verdadero afecto y no la olvidaran nunca.
La corta vida de Anne Brontë, desprovista de todo elemento romántico amoroso, se desliza melancólica entre sus clases, sus novelas, sus paseos por la playa de Scarborough en vacaciones, y el cuidado obsesivo que tenían las tres hermanas, Emily, Charlotte y Anne, por Branwell el niño mimado de la familia a quien se le toleraba cualquier cosa.
En el caso concreto de Anne, ella compartió con su hermano la enseñanza de los niños de la familia del reverendo Robinson. Lo introdujo personalmente allí con objeto de que diera clases de música al pequeño Edmund con el resultado desastroso de que Branwell se enamoró de Lydia Robinson, la madre de su discípulo. La pasión, que duró dos años y medio, ocasionó un verdadero drama familiar para los Brontë -por no hablar ya de los Robinson-: Branwell se dio a la bebida y al opio, sin posibilidad de enmienda.
El alcoholismo del joven Branwell serviría, no obstante, para que Anne escribiese la novela La inquilina de Wildfell Hall, criticada en su tiempo incluso por la propia Charlotte por considerarse que no era “apropiada”, debido a la crudeza del tema, como literatura femenina.
La unión entre las hermanas Brontë se evidencia en que juntas hicieron muchas cosas, planearon el montar una escuela, escribieron poemas que luego presentarían bajo los seudónimos masculinos de Currer, Ellis y Acton Bell. Del librito de poesía se vendieron escasos ejemplares, mientras que de las novelas que publicaron sólo Jane Eyre de Charlotte conoció las mieles de la popularidad. Cumbres Borrascosas de Emily fue prácticamente anatemizada; Agnes Grey de Anne, aceptada; y muy mal vista La inquilina de Wildfell Hall, la segunda novela de Anne, de la que ahora, sin embargo, comienza a hablarse apreciativamente debido a la alta calidad descriptiva de una situación muy delicada y magistralmente escrita: la violencia de género y la influencia del alcoholismo en las vidas de quienes directa o indirectamente lo sufren.
El 24 de septiembre de 1848, Branwell murió a los 31 años; Emily, el 19 de diciembre de ese mismo año, y Anne, el 28 de mayo de 1849.
Los tres murieron de tuberculosis, complicada con otras cosas en el caso del hermano. Branwell no parece poseer vida propia si no es en colaboración con la de sus famosas hermanas, quienes se sirvieron de él para inspirarse: un hombre caprichoso, violento, colérico, débil de carácter y apasionado, siempre egoísta y manipulador, y del cual han quedado unos cuantos retratos hechos a las Brontë, ya que también revelaba una cierta veta artística.
Los postreros días de Anne Brontë fueron tan románticos y tristes como cabía de esperar; fue apagándose como una vela y sus últimas palabras, dedicadas a la superviviente, que no se separaba de su cabecera, son estas:
-Ten valor, Charlotte, ten valor….
Anne Brontë reposa enterrada en Scarborough, un bello lugar costero que ella amó intensamente por haber vivido en él los momentos más felices de su breve existencia.







