Final de año, por Jorge Luis Borges
Final de año
ni esa metáfora baldía
que convoca un lapso que muere y otro que surge
ni el cumplimiento de un proceso astronómico
aturden y socavan
la altiplanicie de esta noche
y nos obligan a esperar.
las doce irreparables campanadas.
La causa verdadera
es la sospecha general y borrosa
del enigma del Tiempo;
es el asombro ante el milagro
de que a despecho de infinitos azares,
de que a despecho de que somos
las gotas del río de Heráclito,
perdure algo en nosotros:
inmóvil.
Ulises
En el club hemos decidido sumergirnos en una obra cumbre de la literatura, Ulises, de James Joyce. Lo hacemos conscientes de la dificultad que esta osadía conlleva. Estamos seguros que llegaremos a finalizarla y como ya nos pasó en otras ocasiones, Don Quijote, La montaña mágica, Las Benevolas, etc., nos sentiremos muy contentos de haber consumado su lectura y mucho más, satisfechos de todos los comentarios que serán el pan y la sal de nuestras reuniones semanales.
Empezamos diciendo que la obra esta considerada por una gran parte de la crítica como la mejor novela de habla inglesa del siglo XX. La descripción que en la misma hace del Dublín de aquellos años es comparable a la que de Londres hizo Dickens o el París de Balzac.
La novela describe las aventuras por la ciudad de Dublín del pequeñoburgues irlandés Leopold Bloom durante el día 16 de Junio de 1904. –Desde 1922 año de la publicación de la novela, los admiradores de Joyce celebran el Bloomsday, el día de Bloom, en homenaje al libro y a su autor – . El protagonista de la novela es judío, pero los episodios de aquel día siguen el modelo de La Odisea. Parece que así Joyce quiso recordarnos que nuestra cultura es un país atravesado y bañado por dos ríos: uno de ellos nace en Israel, el otro en Grecia. Ríos que alimentan a esta cultura con textos de ricas y variadas historias. (Dietrich Schwanitz).
La fecha del 16 de Junio de 1904 no está escogida al azar. Es el día en que el autor se citó por primera vez con la que después sería su pareja, Nora Barmacle (Connemara, Irlanda 21 ó 24 de marzo de 1884-Zürich 10 de abril de 1951).
Además del personaje principal ya citado, otro le acompaña ese día, Stephen Dedalus- ambos álter ego del autor, Leopold (Joyce viejo), Stephen (Joyce joven)-. El título alude al héroe de La Odiesa de Homero. Existe todo un sistema de paralelismo entre las dos obras.
Ulises es una novela extensa: su original en lengua inglesa tiene 267.000 palabras en total, con un vocabulario de más de 30.000. La narración está dividida en 18 capítulos y a primera vista el libro parece desestructurado y caótico. Joyce utiliza un estilo diferente para cada uno de los capítulos del libro. El más usado es el monólogo interior, (“corriente de la conciencia” en la terminología de William James), que consiste en expresar los pensamientos del personaje sin una secuencia lógica, como ocurre en el pensamiento real. La culminación de esta técnica narrativa es el epílogo de la novela, el famoso “monólogo de Molly Bloom“, en el que el relato, sin signos de puntuación, emula el fluir, libre y desinhibido del pensamiento.
Autores como D. H. Lawrence, Virgina Woolf, Juan Benet y Richard Aldington, entre otros, emitieron juicios negativos sobre la novela. Por su parte el autor afirmó “que con el objetivo de alcanzar la inmortalidad había introducido tantos enigmas y rompecabezas en el texto, que iba a mantener ocupados a los pensadores durante siglos discutiendo sobre el mismo”. Igual lo consigue.
James Agustine Aloysius Joyce (Dublín, 2 de Febrero de 1882-Zurich 13 de Enero de 1941),
fue un escritor irlandes reconocido mundialmente como uno de los más importantes e influyentes del siglo XX. Joyce es aclamado por su obra maestra, Ulises, y por su controvertida novela posterior, Finnegans Wake (1939). Igualmente ha sido muy valorada la serie de historias breves titulada Dublineses (1914), así como su novela semiautobiográfica Retrato del artista adolescente (1916). Es un componente destacado de la corriente literaria denominada modernismo anglosajón, junto a autores como T. S. Eliot y Virginia Woolf, entre otros.
Aunque paso la mayor parte de su vida fuera de Irlanda, su universo literario se encuentra fuertemente enraizado a la ciudad de Dublín, ciudad que le provee de los escenarios, ambientes y personajes necesarios para llevar a cabo su narrativa.
Cursa estudios secundarios en el internado de los jesuitas, experiencia que dejará una profunda huella en su obra literaria. Posteriormente ingresa en la Facultad de Filosofía de la University College de Dublín, donde principalmente se dedica al estudio de lenguas, inglés, francés e italiano. Terminada su estancia en dicha universidad en 1902 se traslada a París. Tras regresar a Dublín, para asistir a la muerte de su madre, en 1904 vuelve definitivamente al continente acompañado de Nora Bernacle, con quien contraerá matrimonio en 1931.
Hasta su muerte en Zürich en 1941, reside sucesivamente en Roma, Trieste y París, dando clases de inglés y dedicado a la creación de su obra, que consta de dos libros de poemas, Chamber Music (1904) y Pomes Penyeach (1927), el drama Exiliados (1914), un libro de relatos, Dublineses (1914) y las novelas Retrato del artista adolescente (1916), Ulises (1922) y Finnegans Wake (1939).
Tanto la obra de Joyce como su propia persona han sido adaptadas al cine en diversas ocasiones después de su muerte.
YA NO PISA LA TIERRA TU REY
Moitas veces reflexionamos sobre o sentido que ten un clube de lectura, xente de plurais procedencias e gustos, niveis culturais e aspiracións, que nos xuntamos apretadamente arredor do mesmo título, imposto por non sei qué criterio. Sabemos de antemán que non chegaremos a uniformidades, a conclusións, que despois de dúas horas os temas derivarán cara aos nosos aspectos persoais, que se perderá o espírito primeiro, que pesará máis o non que o si e que ás veces o libro quedará a medias como un bocado esquecido.
Pero logo, pese ao si e o non, resta o descubrimento, e dámoslle resposta ao para qué. Para descubrir.
Principalmente estamos nun clube deste estilo para sair da casa, para ler, para xuntármonos, para coñecer xente, para isto ou para aquilo, pero o que nos une, por riba das calidades e das cualidades lectoras é o descubrimento.
Penso que eu me apuntaría a un clube de lectura porque alongaría os meus brazos para poder chegar aos andeis aos que por min mesma nunca chegaría, que daría atopado libros, autoras e autores, textos e capas que eu soa non, nunca. Que o marketing deslúmbranos até cegarnos, que moitas veces non podemos pasar máis aló dos andeis publicitarios, que funcionan como barricadas de best-sellers que non nos deixan ir máis alá. E entón chega, o descubrimento. Alguén de quen nunca temos escoitado falar, e os nosos reparos, a anti-intrepidez.
No caso de Cristina Sánchez-Andrade (Compostela, 1968) era o absoluto descoñecemento, ninguén, ningún de nós a escoitara nunca. Achegámonos a ela por sabela da casa –ese apelido- e polo fantástico título YA NO PISA LA TIERRA TU REY. O resultado: descolocados totalmente polo achádego non podemos entender que non se lle dea o coñecemento suficiente a esta autora que bebe do realismo máxico de raíces cunqueirianas pero tamén influída polo vido de alénmar.
A novela, máis un conto que se alonga até declinar e esluirse, ten unha estrutura complexa e incerta formalmente que atenta contra as bases estándar do relato.
Narradores plurais, personaxes crípticos e múltiples, monxas que actúan como un corifeo, ausencia de espazo e tempo, chiscadelas a coordenadas galegas, unha linguaxe sinestésica e cargada de acertados galeguismos que nos van atrapando pouco a pouco.
A forma vai collendo altura sobre o contido para abranguer moitos elementos estilísticos nunha trama simple: un pazo e un convento, un marqués, unha abadesa e unhas novicias –vinte ou máis- que actúan e falan e doen como unha soa. Un matrimonio concertado cunha misteriosa dama para evitar que o galo asalte as galiñas choutando por riba das tapias. As alegorías, a soidade grupal, a perda da liberdade, a perda da identidade esluida no interior dun grupo, a interdependencia…
O relato vai despuntando cara a todos os puntos cardinais, pero non conclúe en ningunha parte, bríndanos pasaxes excelentes, e unha técnica impecable para destacar a retórica. Onomatopeias galeguizadas, sinestesia da máis pura, descripcións animalizadas que perfilan personaxes incriblemente estraños pero próximos ao lector, brillantez e frescura máximas nesta historia de lealdades e traizóns, de espazos pechados e liberdades, de rostros agochados e olladas múltiples, de monxas, abadesas, marqueses e lacaios, novicias lavandeiras, negras, grandes, pequenas e contestatarias que, as veces, semella que non leva ao lector cara a ningures, pero coa convicción de que percorrer ese camiño, só polo feito de ver o que acontece e como se vai contando, paga a pena.
Merçé Rodoreda y su espejo roto
En el Club de los Lunes de Forum comenzamos una nueva lectura. Espejo roto de Merçé Rodoreda será la mejor de nuestras compañías.
Mercè Rodoreda i Gurguí (Barcelona 1908 – Girona 1983)
De formación autodidacta (sólo recibió educación escolar entre los siete y los diez años), llegó a la literatura a través de la poesía popular y publicó tempranamente por su cuenta la novela Sóc una dona honrada? (1932).
Ingresó al periodismo político en defensa de sus ideales catalanistas, en Clarisme (1933-1934).
Este mismo año, la publicación de las novelas Del que hom no pot fugir y Un dia en la vida d’un home le abrirían las puertas a la publicación de cuentos en las páginas de La Publicitat.
La siguiente novela, Crim (1936), cierra un conjunto novelesco del que la autora posteriormente renegaría. Cuentos por Al otro lado.
Durante la Guerra Civil española trabajó en el Comissariat de Propaganda de la Generalitat de Catalunya y en la Institució de les Letres Catalanes
Al término de la guerra se exilió, y la primera larga etapa, en París y Burdeos, supuso una larga interrupción de su obra, pero también la maduración y el acopio de experiencias y lecturas que, a la larga, beneficiarían a su narrativa
En 1973 regresó de su exilio y se instaló primero en Barcelona y luego en el pueblo de Romanyà de la Selva, cerca de Girona.
Fue una autora reconocida y premiada. Obtuvo el Premio Gabriel Sijé de Novela Corta por Plantar un árbol. Gana el Premio Losada Diéguez por Chamábase LLuís en 1989. En la actualidad colabora en diversas publicaciones como el Suplemento El Semanal.
Página web Fundación Merçe Rodoreda
Su obra
Está considerada la escritora de lengua catalana contemporánea más influyente, tal como lo atestiguan las referencias de otros autores a su obra y la repercusión internacional, con traducciones a cuarenta idiomas diferentes.
Su producción abarca todos los géneros literarios; Rodoreda cultivó tanto la poesía como el teatro o el cuento, aunque destaca especialmente en la novela. Póstumamente se descubrió una vertiente más, la pintura, que había quedado en segundo término por la importancia que Rodoreda daba a la propia escritura. Fue una constante en su obra la elección como protagonistas de personajes femeninos que encarnan diferentes momentos y fases de la vida de la mujer
Escribo porque me gusta escribir. Si no me pareciera exagerado diría que escribo para gustarme a mí misma. Si de rebote lo que escribo gusta a los demás, mejor. Quizás es más profundo. Quizás escribo para afirmarme. Para sentir que soy … Y acabo. He hablado de mí y de cosas esenciales en mi vida, con una cierta falta de medida. Y la desmesura siempre me ha dado mucho miedo
Mercè Rodoreda, Prólogo Mirall Trenca
Espejo Roto
El verdadero protagonista de esta obra es el tiempo. Los años inexorables que van deshaciéndolo todo Y ese paso del tiempo está contado de la manera más inquietante y efectiva que jamás he visto. Rodoreda, que es una narradora magistral, inventa recursos…
Es una novela es una novela ideológica y de intenciones en la que nadie se .
El libro se divide en tres partes, claramente diferenciadas:
La primera que se decica básicamente a Teresa, la segunda cuando sofía ya es mayor, aparece casada y con hijos y la última es la parte de la decadencia final, la más pequeña de las tres, el tiempo pasa más rápido y desaparecen los personajes claves coincidencio con la guerra.
El estilo de la autora incluye descripciones exahustivas y que requieren que nos paremos en ellas para poder contextualizar mejor el libro. Merçé Rodoreda fue comprada con Virigina Woolf por su capacidad descriptiva y simbolismo
La mayoría de las novelas de Rodoreda, como La plaza del diamante tienen un único protagonista, una mujer, que se encarga de narrar en primera persona los hechos que van sucediendo de forma casi autobiográfica.
En Espejo roto la variedad de protagonistas hizo que la autora cambiara su estilo. Esta voz con una función narrativa va variando a lo largo de la obra, presentando así los puntos de vista de los diversos personajes. En Espejo roto no hay un único protagonista sino que son varios y todos ellos muy diferentes.
Cada uno de estos personajes tiene su propia visión de la vida. Y cada una de estas visiones, igual que un espejo roto, no son más que fragmentos de la realidad. La unión de todos estos fragmentos es los que permite comprender la totalidad de la obra
Cada uno de estos personajes tiene una personalidad diferente. Teresa es una mujer que ama la vida pero a la que la vejez le gana la batalla. Es una mujer fuerte, capaz de sortear los prejuicios sociales de la época en la que vive.
En el año 2001 se realizó una adaptación televisiva de la obra Espejo roto. Josep Maria Benet fue el encargado de adaptar el texto.
El formato elegido fue el de una serie de 13 capítulos, dirigidos por Orestes Lara e interpretados entre otros por Carmen Elías, Emma Vilarasau e Irene Montalá. La producción corrió a cargo de Televisión de Cataluña.
Obras de Merçé Rodoreda en Bibliotecas Municipales
- La plaza del diamante
- Aloma
- Jardín junto al mar
- Mi Cristina y otros cuentos
- Espejo roto
- La señorita Florentina y su amor Homero ; El maniquí
- Cuentos
El ancho mar de los sargazos
Para comentar lo que me ha parecido la novela intenté olvidar la relación que la misma tiene con la magistral historia a la que rinde homenaje, Jane Eyre. Jean Rhys la escribió con este fin y sin que nos demos cuenta la leemos pensando en la conexión entre ambas, lo que personalmente me ha supuesto un escollo a la hora de centrarme en el relato que nos ocupa.
La trama se desarrolla en el Caribe, en los años posteriores a la emancipación de los esclavos. Esta circunstancia es importante en el desarrollo de todo lo que nos cuenta, toda vez que la protagonista es hija de un esclavista. Una “cucaracha blanca” como le llaman sus convecinos. Es una mujer atractiva que arrastra una herencia genética muy complicada. Su padre ha fallecido dejándola con su madre, criolla de Martinica, en sus posesiones de Jamaica. Esta contrae nuevo matrimonio que termina igualmente con el fallecimiento de su nuevo marido. Antoinette, así se llama la protagonista, debe vivir en ese difícil mundo que le ha tocado en suerte. Y no lo tiene fácil. Su madre no la quiere por lo que ella vuelca todo su afecto en su criada Christophine, negra y también de Martinica. Trágicos sucesos que culminan con su casa destruida afectan a su vida de forma sensible. Será internada en un colegio hasta que llega a la edad de poder casarse. Y así ocurre. Un joven inglés la desposará, más por la fortuna que ha heredado de su padrastro que por el amor que le inspira. Comienza así una nueva vida, lejos de Jamaica, en otra isla, con otros criados y con la inseparable Christophine.
Su pasado y las dudas de su marido sobre su salud mental llevarán a Antoinette a Inglaterra y aquí su vida entronca con la novela antes citada.
No es un libro de lectura fácil. La autora ha intentado plasmar el clima de odio, ambición, frustraciones y pasiones que envolvieron a los habitantes de aquellas islas caribeñas repobladas con negros venidos de África para realizar los trabajos agrícolas y de servidumbre en un régimen de esclavitud total . Negros que culparon a los esclavistas de su destino sin querer ver que “sus hermanos africanos los vendieron allí para tal fin”. Un mundo cruel y despiadado que a nadie dejó indiferente. Era una tierra de oportunidades y allí acudieron muchos en busca de fortuna con lo que ello conlleva respecto al comportamiento humano.
Mi opinión es que la autora describe este ambiente de forma creíble, dando forma a las emociones y fantasmas que afloran a lo largo del relato, sin concesión alguna a la sensiblería. Resaltar que la historia está narrada desde el punto de vista de los dos principales protagonistas, lo que añade interés a la misma, ya que la configura desde una visión distinta de los hechos contados.
He de reconocer que siento cierta admiración por las personas capaces de escribir historias que rellenan lo que otros omitieron. La figura de la loca en Jane Eyre apenas está explicada. ¿Como era su vida antes?, ¿que circunstancias la llevaron a aquel estado?, ¿quien era en realidad la mujer del protagonista?. Son esas preguntas las que llevan a la autora a concebir un pasado para dicho personaje dando lugar al libro que tenemos entre manos. Me hizo recordar la novela que una de nuestras compañeras del Club, Susana Castillo, escribió sobre los amores del hijo de Rosalía de Castro,”El nieto de Rosalía”, partiendo de un simple comentario que Manuel Rivas hace en una de sus más famosas novelas, “Os libros arden mal”. Son sin duda alardes imaginativos dignos de todo elogio.
Jean Rhys, cuyo nombre original era Ella Gwendolen Rees Willianms, fue una novelista
caribeña de la primera mitad del siglo XX. Aunque sus primeras novelas datan de 1920 y 1930, no fue considerada una escritora de relevancia hasta la publicación de “El ancho mar de los sargazos” en 1966. Esta precuela de la novela Jane Eyre de Charlotte Brontë ganó en 1967 el prestigioso premio literario otorgado por WH Smith, el WH Smith Literary Award.
Había nacido en Roseau cuando Dominica aún era colonia británica, hija de padre galés y madre criolla con raíces escocesas. A los dieciséis años se trasladó a Inglaterra donde trabajó como corista sin demasiado éxito, llevando una vida de bohemia hasta tal punto que llegó a ingresar en la prisión de Holloway.
En 1920 se trasladó al continente, viviendo temporalmente en París, continuando con su vida bohemia y viviendo en la pobreza. Es en este tiempo cuando toma contacto con el mundo del arte modernista y la literatura. Son también los años en que se convierte en una alcohólica, problema que mantuvo toda su vida. Sus experiencias en la sociedad de entonces y sus sentimientos de sentirse desplazada influyeron y formaron parte de alguno de sus trabajos. También su difícil niñez, en la que no acabo de ser aceptada ni por la sociedad criolla ni por la europea en su isla natal.
Estas circunstancias se reflejan en los personajes femeninos de sus obras, mujeres desplazadas de sus ambientes naturales y dejadas al albur de sociedades con pobres valores familiares. Su estilo mezcla técnicas modernistas y sensibilidades de la sociedad caribeña de la que provenía.
Su obra fue publicada y promocionada entre otros por Ford Madox Ford. Diana Athill, de la editorial Andre Deutsch, ayudo a Rhys a llegar nuevamente al ancho público cuando más alejada se encontraba del favor de este. Ella fue la responsable de la publicación de El ancho mar de los sargazos, obra que adaptó la televisión de la BBC.
Durante el último periodo de su vida vivió en Londres en compañía de su amigo interprete de jazz británico, George Melly. Escribió una sarcástica canción de amor para él junto a Jhon Chilton, titulada Life with you.
Falleció en Exeter el 14 de Mayo de 1979. Sus escritos y efectos personales se encuentran en la Biblioteca Marc Farlin de la universidad de Tulsa.
Sus novelas abarcan un amplio periodo de tiempo, desde la primera en 1927 (La orilla izquierda y otras historias) hasta el mismo año de su muerte, 1979, (Una sonrisa, por favor). Incluso se publicaron obras escritas por ella después de su fallecimiento.
Lo que esconde tu nombre, Clara Sánchez
En el club de lectura de Os Rosales, Café con libros, terminamos este trimestre con nuestras lecturas de mujeres escritoras del s. XX de la mano de Clara Sánchez y su libro, Lo que esconde tu nombre
La obra
Lo que esconde tu nombre es un subyugante relato de terror sin efectos sobrenaturales, y es también, y ante todo, una absorbente novela sobre la memoria y la redención de la culpa.
Sandra ha decidido retirarse a un pueblo de la costa levantina: ha dejado el trabajo y, embarazada, pasa los días intentando aplazar la decisión de qué hacer con su vida. En la playa conoce a un matrimonio de octogenarios noruegos que parecen la solución a los problemas de Sandra.
Julián, un anciano que acaba de llegar de Argentina, superviviente del campo de exterminio de Mauthausen, sigue paso a paso las idas y venidas de los noruegos. Un día Julián aborda a Sandra y le revela detalles de un pasado que a Sandra sólo le suenan por alguna película o algún documental: horrores en blanco y negro que no tienen nada que ver con ella. Aunque el relato de Julián le parece a Sandra descabellado, empezará a mirar de una forma nueva a los amigos, las palabras y los silencios de la pareja de ancianos, sin darse cuenta de que el fin de su inocencia está poniendo su vida en peligro…
La autora
Clara Sánchez nació en Guadalajara, pasó su infancia en Valencia y se estableció en Madrid, donde estudió Filología Hispánica en la Unviersidad Complutense.
En 1989 publicó la novela Piedras preciosas, a la que siguieron No es distinta la noche (1990), El palacio varado (1993), Desde el mirador (1996), El misterio de todos los días (1999), Últimas noticias del paraíso, por la que recibió el Premio Alfaguara de Novela 2000, Un millón de luces(2004) Presentimientos (2008) y Lo que esconde tu nombre, que obtuvo en 2010 el Premio Nadal de Novela.
Su última novela publicada, este mismo año, es Entra en mi vida donde Clara Sánchez vuelve a ese mundo de secretos y mentiras íntimas que tan bien domina.
Ha sido galardonada con el premio Gérman Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre Lectura publicado en 2006 por la columna titulada “Pasión Lectora”.
Colabora habitualmente en El País. Y durante unos cinco años lo hizo en el programa de cine de TVE “Qué grande es el cine”. Actualmente se dedica a escribir y tiene un blog www.elboomeran.com
Presentación da Escolma Poética Versus na Biblioteca Forum
O luns 10 de decembro ás 19:30 h na Biblioteca Municipal do Forum preséntase a Escolma Poética “Versus”, editado pola Organización Cultura O.L.C.A
A presentación correrá a cargo de catro dos cinco autores que conforman a escolma “Versus”: Antón Borrazás, Miguel Queipo, Óscar de Souto y Manuel G Pombo. Despois tera lugar un recital poético a cargo do grupo VERSUS ( Antón Borrazas, Miguel Queipo e Javier Seijas coa colaboración de Lourdes M. Fernández).
Una habitación propia
El libro es un ensayo sobre la condición femenina. Virginia Woolf expone sus reflexiones sobre el papel de la mujer en la sociedad y en especial en la literatura como escritora.
Todo surge de una conferencia que ella dio sobre este tema. La preparación de la misma le lleva a reflexionar sobre el papel de la mujer en el mundo que le rodea. Estamos en 1929 y poco antes las mujeres han conseguido el derecho al voto. Aún así siguen siendo seres no considerados por sus congéneres masculinos.
Lo que nos cuenta no deja de sorprendernos. No obstante no hace tanto tiempo en que esto era lo normal. Era normal que no se les diera educación superior limitándose su formación a lo básico, aún en las capas pudientes de la sociedad. No por eso dejaron de surgir mujeres que rompieron los estrictos moldes en los que las encajaban y sobresalieron en diferentes campos del saber humano, pero no era lo habitual y el esfuerzo a que se vieron obligadas duplicaba y triplicaba el del hombre para conseguir iguales fines. Ella repasa la importancia que para la mujer tiene el contar con autonomía financiera y un lugar en el que pueda ser ella misma y tener su privacidad. Su habitación, ese espacio que la permita despojarse de todo perjuicio y ser ella sin más interferencias que las que se autorice.
Escrito en los albores del siglo XX su exposición sigue vigente. Aún hoy perduran las discriminaciones pese a los logros alcanzados en cuanto a igualdad de oportunidades. Las mujeres siguen obligadas a demostrar su valía mucho más allá del parámetro exigido a sus congéneres masculinos. Los perjuicios sobre sus capacidades y esfuerzos están en muchos aspectos vigentes. El trabajo de Virginia Woolf sigue estando de actualidad y continuará así hasta que de verdad la sociedad admita que no existen diferencias entre sus miembros por razón de sexo y sí por razones de competencia, conocimientos, responsabilidad y dedicación.
Virginia Woolf nació en Londres en 1882 y falleció en Sussex en 1941. Fue una novelista,
ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y escritora de cuentos británica. Está considerada una de las más destacadas figuras del movimiento literario del siglo XX.
Hija de un erudito eminente, a su formación contribuyó en gran medida el ambiente familiar, frecuentado por personalidades artísticas, literarias y políticas. Ella no fue a la escuela pero recibió clases de profesores particulares y de su propio padre, Sir Leisle Stephen. Su madre fue Julia Prinsep Stephen, persona de gran belleza, musa de fotógrafos y pintores prerrafaelistas. Ambos eran viudos y aportaron al hogar hijos de sus primeros matrimonios. Leisle y Julia tuvieron cuatro hijos más, Virginia, Thoby, Vanessa y Adrián.
Virginia comenzó a padecer depresiones tras la repentina muerte de su madre en 1895, cuando tenía 13 años de edad. Tras la muerte de su padre en 1904 se agravaron estos síntomas y fue brevemente ingresada. Sus crisis nerviosas y recurrentes periodos de depresión parecen que estuvieron provocados por el acoso sexual que tanto ella como su hermana Vanessa parecieron a manos de sus medio hermanos George y Gerald Duckworth, hijos del primer matrimonio de su madre. Estas circunstancias parecen ser el motivo de sus frecuentes crisis definidas como un trastorno bipolar.
Tras la muerte de su padre, Virginia, Vanessa y Adrián se trasladan a vivir a Bloomsburyconvirtiendo su residencia en un centro de reunión de antiguos compañeros universitarios de su hermano mayor, entre los que se encontraban el escritor E. M. Forster, el economista J. M. Keynes y los filósofos Bertrand Russell y Ludwing Wittgenstein y que sería conocido como el grupo o círculo de Bloomsbury.
En 1912 se casó con el economista Leonard S. Woolf y juntos fundaron con escasos medios la editorial Hogarth Press, que presentó a autores entonces desconocidos como Katherine Mansfield y T. S. Eliot, desempeñando un importante papel en la literatura inglesa de entreguerras.
Su enfermedad la llevó al suicidio en 1941. Después de escribir una maravillosa carta de despedida a su marido en la que le reafirmaba su amor por él y agradecía los maravillosos años vividos a su lado, se puso su abrigo, llenó los bolsillos de piedras y se arrojó a las aguas del rio Ouse, cerca de su casa, y se ahogó. Su cuerpo fue encontrado 18 días después, sus restos incinerados y enterrados bajo un árbol en Rodmell, Sussex.
Su obra literaria de de una gran extensión. Sin querer hacer de menos ninguna de sus obras citaremos aquí su primera novela, Fin de viaje (1915), La señora Dolloway (1925), Orlando (1928) y la última Entre actos (1941).
Fue además una escritora de cuentos, biografías, ensayos y teatro. El cine se ocupo de su persona en diferentes ocasiones.
La habitación de invitados
El verdadero protagonista de la novela es el cáncer, o mejor el proceso de este en el cuerpo humano y los efectos secundarios que dicho proceso tiene en el devenir de los que lo sufren y en el de aquellos que configuran su entorno. La ciencia médica ha alcanzado un elevado porcentaje de éxitos en su lucha contra esta plaga, pero aún así muchos casos siguen estando fuera de su paraguas y el drama de quienes los padecen es singular y siempre doloroso.
Y esto es lo que nos viene a contar Helen Garner. La protagonista, también llamada Helen– se supone que el relato es en buena parte autobiográfico- acoge en su casa de Melbourne a su íntima y admirada amiga Nicola a petición de esta. La idea que Nicola tiene es estar con su amiga un máximo de tres semanas durante las cuales tiene intención de someterse a una cura de medicina alternativa en la que confía plenamente y que no duda que curará la enfermedad que padece, un cáncer muy extendido para el que la medicina oncológica no tiene remedio.
Ambas mujeres son persona adultas, con edades por encima de los sesenta años, independientes, modernas, cultas. Ambas van a vivir una experiencia inédita, la una como enfermera ocasional y la otra como enferma aferrada a un milagro y por tanto sin querer tener una conciencia clara de la gravedad que padece.
Desde este punto de vista es un canto a la amistad. Los sufrimientos de Nicola afectan a Helen de forma importante, no solo en su psiquis, también en lo físico, noches sin dormir, un ir de un sitio a otro acompañándola, etc.. Pero sobre todo siente impotencia por no ser capaz de hacer comprender a su amiga que el tratamiento elegido por ella no solo no es curativo si no que es perjudicial y dañino.
Por su parte Helen es consciente de que su fe en estos cuidados alternativos es lo que le queda. Es su esperanza de poder superar la enfermedad y volver a ser la persona vital que siempre ha sido.
Este desacuerdo está abriendo una brecha en la profunda amistad que se profesan. Lo que está sucediendo infiere en sus estilos de vida y no están seguras de querer renunciar a nada que varíe la forma en que la tienen configurada.
La autora no profundiza en la forma de ser de los personajes de la trama. Como antes comenté no son lo principal de la narración. Cuenta la evolución del mal y lo hace sin sentimentalismos pero con sentimiento. Recalca las exigencias de la amistad y nos hace recapacitar sobre a donde llegan los límites de esta. Cuales son nuestras capacidades de entrega y de ayuda y cual es la capacidad que tenemos de no pensar en nuestra propia vulnerabilidad. Al tiempo hace una despiadada crítica a todos aquellos que sin fundamento médico alguno ni experiencias que les avalen, venden cuidados y formulas curativas que hacen concebir falsas esperanzas a los que sufren esta dolencia.
La novela fue premiada con el Premio Barbara Jefferis en el año 2009
Helen Garner es una novelista australiana nacida en el año 1942. Estudio en la Universidad de Melbourne y se graduó con un Bachillerato en Artes.
Desde 1966 a1972 trabajó como profesora de secundaria en varias escuelas. Se caso con Bill Garner en 1968 divorciándose en 1971. Tienen una hija, actriz, músico y escritora, Alice Garner.
En 1972 la despidieron del Departamento de Educación de Vitoria por dar una lección de educación sexual no programada a sus alumnos de 13 años en Fiztroy Escuela Secundaria. El caso transcendió y Helen Garner ganó notoriedad en Melbourne y en el resto del país.
Contrajo matrimonio dos veces más. En la actualidad no esta casada.
Cuando decide escribir es en un momento en que tanto los escritores australianos como las escritoras escasean. Desde el primer momento la definen como una escritora estilista, realista y feminista. Su primera novela Monkey Grip data del años 1977 y relata la vida de de unos beneficiarios de ayuda social que viven en unos apartamentos estudiantiles de Melb0urne. Tuvo un éxito inmediato. Ganó el Premio Libros del Consejo Nacional en 1978 y fue llevada al cine en 1982. Según afirmó el libro estás basado en apuntes personales tomados en su época estudiantil.
Esto ha sido una constante en el resto de sus novelas. Incluso en la que ahora tratamos ya que relata una experiencia vivida. Esto hace que sean un reflejo de la realidad, que no siempre ha encontrado aceptación entre sus compatriotas.
En la mayoría de sus escritos aborda el deseo sexual y la familia, en una exploración entre el comportamiento sexual y la organización social; entre la anarquía del deseo y la fuerza de la institución, representada por la familia; la idea de la “casa” como imagen, símbolo, sitio y paz.
Esta en posesión de diversos premios literarios. Entre sus obras destacan además de la ya citada, Bach de los niños y La sala de repuesto. Ademas de novelas ha escrito cuentos infantiles y colaborado en guiones cinematográficos.









