Category Archives: Clubes de lectura
A la caza del amor de Nancy Mitford
Nesta obra de Nancy Mitford (1904-1973) facemos un percorrido pola vida dunha extravagante familia inglesa. Ten moito de autobiográfico.A verde campiña inglesa, as mansións, as rúas de Londres, os cans e manadas de relucintes cabalos dispostos a correr tralo raposo, serventes acostumados ós desatinos dos señores, arrendatarios hipócritas, propietarios que pasaban o tempo dormitando nos seus clubes ou cazando nas súas terras… A mirada da autora esta chea de optimismo, de luz, describe sen xuizos e con humor a decadente aristocracia inglesa de mediados do século XX.
A historia está narrada por Fanny que vai presentando eses personaxes da súa familia que pertencen ó mundo antes descrito. A verdadeira protagonista é Linda (alter ego da autora), guapa e soñadora que andará á caza do amor e pasaremos páxinas e maridos. Disfrutaremos da lectura e da historia con humor, ternura e despreocupación.
A Jassy sólo le importaba el dinero porque estaba ahorrando para fugarse: siempre llevaba encima su libreta de ahorros y sabía en todo momento cuanto tenía, hasta el último cuarto de penique. Luego, por algún milagro de su testarudez, pues a Jassy se le daban muy mal las cuentas, traducía esta información a un número determinado de días en una habitación amueblada.
– ¿Cuánto has reunido ya, Jassy?
– El viaje a Londres y un mes, dos días y una hora y media en una habitación con derecho a baño y desayuno.
El enigma consistía en saber de dónde saldrían las otras comidas. Jassy estudiaba los anuncios de las habitaciones en The Times todas las mañanas; la más barata que había encontrado hasta entonces estaba en Clapham, y tan ansiosa estaba por obtener el dinero con el que haría realidad su sueño, que podíamos estar seguras de hacernos con unas cuantas gangas tanto en la mañana de Navidad como en su cumpleaños. Jassy tenía ocho años por aquel entonces.
La bestia del Corazón
Cada persona tiene un amigo en cada pedacito de nube
es lo que pasa con los amigos en este mundo sembrado de horror
también mi madre decía es muy normal
Nada de amigos
piensa en cosas serias.
Estos versos resumen los deseos de los protagonistas en recordar que deben seguir siendo libres.
La autora nos relata estas ansias de libertad. De cambio social. De mejora personal. Estamos en la Rumanía de Ceausesco. Un régimen político tiránico y despiadado como pocos.
La historia comienza con los pormenores que llevan al suicidio a una de las compañeras de la protagonista, Lola. Como fueron sus últimos días. A partir de aquí ella tendrá que luchar por conservar su yo en aquel mundo opresor y estrecho representado simbólicamente por el reducido cubículo que comparte con otras chicas que solo se diferencian por el número de medias que cada una guarda en su maleta. Ella tendrá que ser la memoria de Lola a través de lo que leyó de su diario en el que manifestaba sus deseos de amar de mejorar socialmente, de cambiar su vida. Ideal de los que bajo aquella y todas las dictaduras se atreven a pensar, a volar por encima de los muros que los cercan.
No está sola en ese intento. Tres jóvenes de la residencia masculina con ansias similares la unirá a su lucha. Esa labor les llevará a una casa de verano, donde ellos esconden sus cuadernos, sus diarios y donde existen libros que no deben leer ni ellos ni nadie por ser contrarios al pensamiento único. Juntos evolucionarán y tratarán de resistir los embates de los partidarios del régimen que quieren anular sus voluntades y domeñar sus deseos, destruir su individualidad, su libertad y futuro.
Es una novela dura y triste. Como es la vida que los protagonistas relatan. Una lucha constante por sentirse libres, mantener sus esperanzas sin ver posibilidades de ello. Conservar su amistad y ánimo enviándose cartas. Urdiendo argucias para evitar la censura, un cabello del pelo en cada misiva. Mandando al exterior listas de desaparecidos que les hagan sentirse más libres y respirar en aquel país-prisión que les ha tocado en suerte.
Si tuviera que definir más la obra diría que es una exposición de muerte y miedo. Muerte de allegados que han vivido largo tiempo oprimidos. Muerte de los que dejan de luchar y prefieren el tránsito. Muerte de los que son apartados, marcados como enemigos. Toda la novela nos habla de eso y del poder de represalia del Estado. De sus métodos y amenazas.
Müller nos va contado todo esto con detenimiento y de forma muy detallada. No es una lectura fácil. Utiliza muchas metáforas para referirse a la rutina diaria. Solo las plantas y los dementes parecen escapar al influjo pernicioso del régimen. Las unas por su propio ciclo y los otros por que son abandonados a su suerte, ignorados y por tanto libres.
Una de esos dementes, su propia abuela, enseña a la protagonista que dentro de nosotros llevamos una bestia en el corazón. Un animal que es su yo más íntimo. El que mediante sus incomprensibles impulsos nos ayuda a ahuyentar las llamadas de la muerte y así nos protege para poder seguir siendo nosotros mismos.
Herta Müller nació en Timisoara, Rumanía en el año 1953, concretamente en un lugar germanohablante llamado Banat. Es hija de unos granjero suabos del Banato. Su padre sirvió en la II guerra mundial en un batallón de las Waffen-SS y su madre fue deportada a la Unión Soviética en 1945 y pasó cinco años en un campo de trabajo en Ucránia. Estudió filología germánica y rumana en la Universidad Oeste de Timisoara entre 1973 y 1976. Formó parte de una tertulia de escritores idealistas rumano-alemanes. Entre 1977 y 1979 trabajó como traductora técnica en una fábrica de maquinaria de la que fue despedida por no cooperar con la Securitatea Statului, la policía secreta del régimen comunista rumano. Subsistió empleada en una guardería e impartiendo clases de alemán, siendo al tiempo acosada e interrogada más de cincuenta veces por la Securitate.
Su primer libro, la colección de cuentos Niederungen, fue publicado en 1982, censurado como la mayoría de las obras de aquel tiempo. Dos años más tarde fue publicado entero en Alemania al tiempo que aparecía la obra Drückender Tango, un libro muy crítico con la corrupción, la intolerancia y la opresión del régimen comunista de Nicolae Ceausesco. A causa de ello se le prohibió seguir publicando en su país, aunque sus libros se premiaban, comentaban y eran muy apreciados en Alemania y Austria, contra la unánime oposición de la prensa oficial rumana.
En 1987 Müller marchó a Alemania con su marido, el también novelista Richard Wagner. En los años siguiente hizo algunos lectorados en diversas universidades alemanas y de otros países, fijando su residencia en Berlín. Müller es miembro de la Academia Alemana de Oratoria y Literatura de Darmstadt. Abandonó el PEN Club como forma de protesta por la decisión de reunir las asociaciones de Alemania del Este y del Oeste tras la caída del muro de Berlín.
Nunca olvidó su paso por las manos de la Securitate y así en julio de 2008 publicó una carta abierta a Horia-Roman, presidente del Instituto Cultura Rumano, como protesta por financiar una escuela rumano-alemana en la que trabajaban dos antiguos informadores de la policía comentada.
Sus relatos destacan las duras condiciones de vida en la Rumanía de Ceausesco. Como una dictadura deteriora y rompe toda relación humana.
El 8 de Octubre de 2009 se anunciaba la concesión del Premio Nobel de Literatura, basándose en su capacidad para describir “con la concentración de la poesía y la franqueza de la prosa, el paisaje de los desposeídos”.
Cuenta en su haber con muchos otros premios. Sus obras han sido traducidas a 21 idiomas y en España publicadas por las editoriales Siruela, Mondadori y Plaza y Janés.
La soledad de los números primos
Los números primos solo son exactamente divisibles por 1 y por si mismo. Ocupan su sitio en la interminable serie de los números naturales, …. . Son números solitarios, sospechosos, y por eso encantan a Mattia, que unas veces pensaba que en esa serie figuraban por error, como perlas ensartadas en un collar, y otras veces también ellos querrían ser como los demás, números normales y corrientes, y que por alguna razón no podían.
Alice y Mattia son los protagonistas principales de esta historia. Son dos personas condicionadas por los episodios que vivieron en su niñez. Episodios que les dejaron una huella imborrable y hicieron que sus comportamientos sean diferentes de los de sus contemporáneos. Ambos se conocen, se aprecian y se quieren. Estas circunstancias serían elementos suficientes para que sus vidas estuviesen unidas y siguiesen un mismo camino. Pero no es así. Algo hay entre ellos que impide esta total unión y pese al trato continuo e incluso íntimo, al conocimiento mutuo que tienen de su problemática, sus destinos serán paralelos, sin que se vislumbre un punto en el que puedan confluir.
La historia comienza en la infancia de ambos. Esta infancia tiene una circunstancia común, unos padres muy preocupados por su evolución. El padre de Alice deseando que se convierta en una figura del esquí. Forzándola a ello, sin preguntar si le gusta, sin miramientos ni debilidades. Ella debe alcanzar esa meta. Los de Mattia preocupados por las relaciones de sus hijos con el resto de niños de su edad. Mattia un superdotado intelectualmente, Michela, su gemela, atrasada mental, tienen dificultades para mantener dichas relaciones. Esos afanes paternos fueron la causa indirecta de que ocurrieran los hechos que marcaron profundamente la personalidad de ambos
Sorprende la asociación que Palolo Giordano hace del comportamiento de los personajes que nos ocupan con los números primos, y de manera especial su relación con aquellos de estos números que podemos llamar especiales, números como el 11 y el 13, el 17 y el 19 o el 41 y el 43. Están muy próximos, separados únicamente por otro numero entero que hace que, pese a esta proximidad, no puedan juntarse. Así son sus vidas.
La novela no hace concesiones. Mediante una cuidada prosa nos va contando la evolución de ambos desde su adolescencia a la edad adulta. Indaga hasta el fondo en sus singularidades, sin dar respiro ni momentos de calma. Aquello que parece que puede terminar de manera amable acabará de forma nada agradable debido al enfoque que ellos hacen de todas las situaciones, tan singular, tan única.
Lo que sí nos dice es que nuestra personalidad se forma a edades muy tempranas. Que los hechos que ocurren en dichos momentos van a tener una influencia capital en como seremos a lo largo de nuestra vida. Podremos mejorar y cambiar algo, pero aquello que llevamos dentro desde entonces estará siempre con nosotros, aletargado, preparado para aparecer cuando las circunstancias así lo requieran.
El final de la historia es coherente con el desarrollo de la misma. Que nadie espere un final en el que se solucionan los problemas descritos durante el proceso que se narra. Sin ser un final trágico tampoco lo es feliz. El autor prefiere dejarlo así, abierto, con los personajes uno al lado del otro pero sin estar unidos. Como números primos especiales que son.
Paolo Giordano nació en Turín en 1982. Sigue residiendo allí, concretamente en San Mauro Torinese. En el año 2001 se diploma con una calificación excepcional (100/100) en el Liceo Científico Estatal “Gino Segré” de Turín. Finaliza su licenciatura en Física de las interacciones fundamentales, graduándose cum laude en la Universidad de Turín.
Es el autor de la novela que nos ocupa. Fue editada en Italia en el año 2008, ganando ese mismo año el Premio Campiello a la mejor Opera Prima, el Premio Fiesole Narrativa Under 40º y el Premio Strega. A sus 26 años es el escritor más joven que ha ganado este último y prestigioso galardón. Este libro ha sido el más vendido en Italia en el año 2008, más de un millón de copias.
Según el autor, la historia que cuenta es “Extremadamente representativa de un cierto mundo juvenil de la burguesía, de la burguesía opulenta, que ofrece comodidades a sus propios hijos dejándolos enla más absoluta soledad y abandonados a si mismos“. La idea de fondo de la novela nació durante la fase de la escritura que duró nueve meses.
El título de la obra fue elegido por Antonio Franchini, editor de Mondadori, en el año 2007. Giordano
la había titulado “Dentro y fuera del agua”, que permanece como título del quinto capítulo. Ha sido traducida a varios idiomas, (francés, inglés, holandés, portugués y español).
En el año 2010 la novela ha sido llevada al cine bajo la dirección de Saverio Costanzo. Firman el guión el propio director y el autor de la obra. Al contrario que el libro la película no ha tenido éxito alguno.
Diario del año de la peste de Daniel Defoe
No ano 1722 Daniel Defoe publica “Diario del año de la peste”. É unha novela ambientada no ano 1665 en Londres, ano da peste, da gran epidemia, da morte negra. Defoe intenta facernos participes dunha crónica, coma se o que estivese contando fose a súa experiencia pero o autor contaba con cinco anos en dito ano.
A novela esta escrita de corrido, sen pausa, sen capítulos, coma se quixese facernos participes dese clima de medo, de caos, das presas por escapar desa morte negra. Cita barrios e rúas de Londres para afianzar a verdade da súa historia. É testemuña dos comportamentos humanos: dos heroicos e dos mesquiños.
Daniel Defoe é outro deses escritores ingleses de vida fascinante. Nado en 1660 e tivo unhaa educación desordenada, gañouse a vida con distintas actividades sin éxito, estivo condenado á exposición na picota por un panfleto político, pasouse dun bando político a outro, actuando como espía e con varias traicións a súas costas… No ano 1719 publica Robinson Crusoe, que lle daría fama case inmediata, ó igual que Moll Flanders. Finaría no 1731, vivindo na clandestinidade e fuxindo das súas deudas.
Al estar paralizados todos los ramos de actividad, los empleos cesaron, desapareciendo el trabajo y, con él, el pan de los pobres; y los lamentos de los pobres eran, ciertamente, muy desgarradores al principio, si bien el reparto de limosnas alivió su miseria en ese sentido. Cierto es que muchos escaparon al campo, mas hubo miles de ellos que permanecieron en Londres hasta que la pura desesperación les impulsó a salir de la ciudad, al solo fin de morir en los caminos y servir de mensajeros de la muerte, pues hubo quienes llevaron consigo la infección y la diseminaron hasta los confines más remotos del reino.
Muchos de ellos eran los miserables seres de objeto de la desesperación a que he aludido antes; y fueron aniquilados por la desgracia que sobrevino después, pudiendo decirse que perecieron, no por la peste misma, sino por sus consecuencias; señaladamente, de hambre y de escasez de todas las cosas elementales, sin alojamiento, sin dinero, sin amigos, sin medios para conseguir su pan de cada día ni nadie que se lo proporcionase, ya que muchos de ellos carecían de lo que llamamos residencia legal y por ello no podían pedir nada a las parroquias.
Cando os solitarios se xuntan
O pouso da historia é ben sinxelo: todos estamos terriblemente sós neste mundo. O individuo nace e marcha só; polo camiño ramifícase a través de familiares e amigos, pero a historia de cada un resúmese a base de monól
ogos.
Anna Gavalda (Boullogne-Billancourt, 1970) é rotunda ao titular o seu sexto libro como Xuntos, nada máis, coa finalidade de contar catro historias que ao lector lle serán cercanas e máis que reais, para xuntalas e nada máis – c´est tout-. Catro individuos amasados nos sentimentos de fracaso, frustración e resignación, van entrecruzando as súas vidas até acompasar os ritmos e dirixirse cara a un destino común, a través da solidariedade entre Frank, Camille, Philibert e Paulette.
Nada teñen en común unha artista plástica agochada tras o seu traballo como señora da limpeza, cun cociñeiro queimado polos seus asuntos familiares así como o seu medo ás perdas, medo que comparte coa súa avoa, a que ten que abandonar temporalmente nunha residencia de maiores mentres se recupera dun accidente, e aos que se une como contrapunto de humor e realidade inquedante a figura dun aristócrata vido a menos, último vestixio dun xeito de vida xa esquecido e que se burla con amargura dos tempos da Francia dourada e absolutista.
Catro espazos vitais que se xuntan nun espazo real de catrocentos metros, un piso do centro de París onde todos coidarán de todos, tratarán de compoñer os anacos rotos de vidas difíciles e contrariadas, fuxidas, medos e inquedanzas.
Ás veces sostida baixo un falso teito de doutrina (o amor trunfante, a amizade que fixa os eixes sobre os que xira o planeta…), a novela sostense grazas a representar os catro puntos cardinais da vida humana: a xuventude, a vellez, a inocencia e o medo, coas relacións interpersoais como aglutinante do paso dunha a outra idade. Representando cada quen un papel que asume reaccións negativas como a fuxida cara ao propio interior, a desconfianza, o illamento, desde o momento en que os catro comezan a interactuar chegan a darse accións positivas -ás veces demasiado forzadas e previsibles, sen contar coa verdadeira natureza do ser humano, no da personaxe de ficción-, que crean lazos, que van xuntando, nada máis, a aqueles catro seres feridos que comezan a cicatrizar en común as súas feridas vitais.
El último encuentro

“Al mismo tiempo, más allá de las mujeres, de los distintos papeles, más allá del mundo, se vislumbraba un sentimiento más fuerte que ningún otro. Un sentimiento que tan sólo los hombres conocen. Se llama amistad.”
De eso fundamentalmente trata la novela que tenemos entre manos. De la amistad entre los dos principales protagonistas, Kònrad y Henrik.
El último encuentro es una novela corta. El tema central es el reencuentro de estos dos amigos después de 41 años de separación tanto física como intelectual. Está ambientada en el Imperio Austro-Hungaro, ya en decadencia. Con una prosa fácil y a la vez subyugante nos introduce en aquel tiempo, en como era el esplendor de la familia, los bailes, las cacerías, los menús, en fin, como era lo cotidiano en aquel vivir. Sin olvidar las relaciones intimas, el amor, las ilusiones, los proyectos de futuro.
Parece que el destino ha decidido que ambos tengan una meta común en la carrera que han elegido, o al menos, que han hecho, la militar. Pero no va a ser así. Kònrad no siente esa carrera como su vocación. Le viene impuesta por su padre, una persona honorable pero venida a menos, que hace todo tipo de sacrificios para que su hijo pueda estudiar y graduarse como oficial. Pero su espíritu artístico y delicado le lleva a renunciar a dicho rango y marcharse. Recorre Singapur y Malasia, terminando en Inglaterra, adquiriendo la nacionalidad británica. Henrik por el contrario sigue la carrera escogida, llega a general y sus días parece que terminarán en su hacienda familiar, un pequeño castillo al pie de los Cárpatos.
El momento del reencuentro da ocasión a Márai para desarrollar todo un abanico de reflexiones sobre la naturaleza humana. Según va avanzando la conversación entre los dos, que en realidad es un largo monólogo entre uno que habla y otro que escucha y, a lo sumo, asiente o hace alguna observación, van saliendo sinuosidades del alma humana y misterios de su naturaleza. Todo bajo la exquisita corrección que la buena educación impone. Como es natural hay una mujer, mejor dicho hay más de una mujer, tres en concreto, la madre de Henrik, francesa; la nodriza que le acompaña desde su nacimiento hasta el momento presente y su esposa. Pese a estas presencias estamos hablando de un mundo totalmente masculino, militar, de valores sólidos: amistad, deber, honorabilidad. Un mundo rígido del que Kònrad quería salir y lo hizo. Primero a través de la música y el arte y después exiliándose en el Lejano Oriente. Escapa también de una culpabilidad, cuya explicación será el motivo del encuentro de los dos amigos después del tiempo transcurrido.
Son las reflexiones del protagonista principal las que soportan todo el contenido de la novela. Y el final, al que se dirigen todas estas explicaciones, queda en el aire. Lo quiere así el autor para que sea el lector, que también como Kònrad es un oidor de todo lo que se dice, determine cual ha sido y de quien, la culpa y el pecado. En realidad esto no es lo importante. Lo importante son las reflexiones que se encadenan hasta llegar a una conclusión. El tiempo también juega su papel en todo el relato, ya que su paso ha atemperado las emociones ayudando a analizar las relaciones habidas: el amor, la amistad, el honor, la traición, la cobardía, el valor.
Sándor Márai fue un novelista y periodista húngaro. Nació en el año 1900 en la entonces ciudad húngara de Kassa, (hoy Kosice y perteneciente a Eslovaquia). Murió en San Diego, California en 1989, suicidándose mediante un disparo en la cabeza.
Descendía de una acomodada familia de origen sajón. Su infancia y pubertad fueron conflictivas ya que se escapó varias veces de casa, por lo que fue internado en un colegio religioso. Posteriormente se trasladó a Liepzig para estudiar periodismo, carrera que abandonó. Viajó por Europa, especialmente por Europa Central, visitando París capital cultural de la época, donde tuvo contactos con alguno de los representantes más significados de las vanguardias estéticas del momento.
En 1928 se instala en Budapest comenzando una carrera literaria con la que se labra un gran prestigio, debido a la calidad de su prosa. Se le compara a Thomas Mann y Stefan Zweig y sus obras se venden sin problemas y se traducen a multitud de idiomas.
Si bien aplaudió que la Alemania Nazi obligase a Checoslovaquia y Rumanía a devolver a Hungría los territorios perdidos por el Tratado de Trianon, escribió contundentes artículos en contra del nazismo, declarándose un profundo antifascista, cosa no muy recomendable en la Hungría del momento. Su fama y prestigio lo mantuvieron a salvo de represalias de calado.
A los 23 años se casa con una dama judía. Este hecho será determinante para que abandone su país escapando del nazismo. En el año 1948 con el establecimiento del régimen comunista en Hungría es tachado de decadente y burgués y sus libros son prohibidos.
No le sorprendió, ya que él había escrito con anterioridad, refiriéndose a los nazis, lo siguiente: “De hecho, los alemanes son magos. Han acertado a realizar el milagro de que cualquier ser humano decente espere honestamente y lleno de anhelo a los rusos, a los bolcheviques que llegan como libertadores“. Al igual que era antifascista lo era también anticomunista.
Aunque destacó principalmente en la narrativa, también escribió obras de poesía, teatro y ensayo, así como múltiples colaboraciones periodísticas. En sus novelas, escritas en húngaro, analiza la decadencia de la burguesía de su país durante la primera mitad del siglo XX, en títulos como Divorcio en Buda, La herencia de Eszter, o la novela que ahora leemos, El último encuentro. Además de sus novelas, Márai escribió libros de memorias que relatan las convulsiones vividas por Hungría en esa primera mitad del siglo, como la Primera Guerra Mundial (retratada en Confesiones de un burgués) o las invasiones del ejercito nazi primero y el soviético después ( en ¡Tierra,Tierra!).
O conto vermello. A Carapucha
Hoxe lemos algunhas das versións da Carapuchiña Vermella
, se cadra un dos contos de fadas clásicos máis versionados de todos os tempos. Desde a versión de Charles Perrault, que xa mudaba elementos do conto oral facendo aparecer unha avoíña enferma e desaparecer -ou mellor, agochando sutilmente- as perversións eróticas do lobo que fai espirse á nena, até os nosos días, atopamos versións máis ou menos moralizantes, picantes, heróicas, con ou sen cazador, con ou sen avoa, mesmo atendendo a razóns e licantropía.
Desde Caperucita en Manhattan (Carmen Martín Gaite), até Na boca do lobo (de autores galegos como Manuel Darriba, Isidro Novo ou Quico Cadaval), o que non muda é a carapucha, a pe
za de tea vermella que viste ás veces a unha cativa inocente e outra a unha preadolescente arrichada, unha ensimesmada moza postmestrual ou toda unha lolita das de manual de seducción.
As nosas versións foron as de Roald Dahl en Contos en verso para nenos perversos (http://poemaseningles.blogspot.com/2006/01/rohald-dahl-little-red-riding-hood-and.html), o poema de tal título de Anne Sexton e a marabillosa e enigmática versión de Marilar Aleixandre.
Estando una mañana haciendo el bobo
le entró un hambre espantosa al Señor Lobo,
así que, para echarse algo a la muela,
se fue corriendo a casa de la Abuela.
“¿Puedo pasar, Señora?”, preguntó.
La pobre anciana, al verlo, se asustó
pensando: “¡Este me come de un bocado!”.
ROALD DAHL
Pero hai un cento máis, desde poemas a cancións, desde versións road-movie até anuncios de cosméticos e perfumes que nos venden a inocencia que, así vai avanzando a crueldade deste mundo, así vai caendo pouco e pouco, como a capa roxa da nena no conto das tabernas, aquela, a versión máis colorada
DIARIO DUN ANNUS HORRIBILIS
1664 foi o ano da grande peste que esquilmou grande parte da poboación londiniense. Precedida a catástrofe case dunha maneira esotérica e premonitoria pola pasada dun meteorito moi cerca da terra e que se puido ver desde o lugar que logo sería arrasado, a grave peste foi asumida como unha desgraza enviada como castigo, e contra a que pouco se podía facer.
Así o entendeu e deixou constancia Daniel Defoe que, aínda que moi novo (nacido en 1660), foi testemuña e sobrevivinte da vaga de mortes, polo que aporta a súa visión totalitaria, á maneira dunha relación de mortos, parroquias, andacios, remedios e medidas tomadas polas autoridades, no que el considera un DIARIO DO ANO DA PESTE pero que se separa de selo por razóns estilísticas.
Pese a constituir unha crónica fiel e pormenorizada, progresiva, que vai desde a aparición dos primeiros casos da doenza en parroquias cercanas ó que aínda hoxe é o núcleo principal de Londres, Defoe baséase en documentos reais, listados periódicos de enterramentos e actas e bandos en que se nomean especialistas médicos e se dan a coñecer medidas que poidan frear a rápida extensión da sombra da morte e da desolación que deixa ao seu paso.
Formalmente non podemos falar dunha novela; non existen personaxes -agás na historia dos tres amigos-, nin hai unha intención de ser unha reportaxe xornalística, ao non existir concreción de datos e ás veces parafraséase, retórnase a puntos que rozan a mera sucesión de anecdotas e datos sen orde concreta.
Falar de Daniel Defoe é falar de Robinson Crusoe, de Moll Flanders, pero tamén de vida picaresca, de débedas, de cartos gañados de todos os xeitos posibles, de activismo político desordeanado e de condeas públicas á picota.
É curioso pensar que o libro está escrito en plena efervescencia da Ilustración, da busca da razón que pasa por enriba das portas pechadas que impón a fe, xa que o puritanismo presbiteriano que emana dos argumentos de Defoe impregnan o DIARIO dun pouso moralizador, dunha xustificación do castigo polo crime, onde se chega a dicir que “Deus actúa a través de causas naturais”, outorgándolle ás súas palabras e á obra en si, outra nova posibilidade, a de ser tratada como unha narración histórica dentro dun sermón filosófico (máis ben relixioso) e moral.
Lonxe, moi lonxe, queda o valor de divertimento desta obra, o interese para o lector resúmese no coñecemento dunha época dura, a situación de emerxencia nun momento dado, a súa progresividade e a visión das medidas, a través do ensaio e o erro, na busca dunha fin para a situación.
Familias que abandonan as súas pertenzas e marchan sós cara ao campo. Casas pechadas e rúas enteiras desoladas por falta de habitantes ou pola terrible mortandade. Familias enteiras emparedadas nas súas casas, sen discernir os membros aínda sans dos xa morredeiros, e funcionarios posto ao servizo da vixiancia das ditas familias, contadores de mortos, espías de fuxidos, ignoradores de pregarias, auxiliares da morte.
Curioso tamén é o feito de que o autor se apropie como testemuña duns feitos reais, cos que conviviu pero desde a desmemoria que dá o contar con só catro anos de idade. Mais aínda así a historia funciona porque se basea na experiencia, porque o coñecemento construído sobre dela irradia verosimilitude e, máis alá, verdade. Defoe constrúe o seu ensaio sobre os recordos da infancia, as anecdotas escoitadas, as lecturas de tratados e documentos oficiais do suceso e tamén as conversas mantidas con supervivintes. O valor chega a través desta verdade, o que pode facer o lector é asumir cómo empregar este falso diario, se como unha xanela a un tempo e un espazo esgotados, ou como un sermón cargado de asunción do castigo, de conformismo.
La ciudad automática de Julio Camba
Segundo libro de Julio Camba, o periodista nado en Vilanova de Arousa en 1884 e finado en Madrid en 1962. Este libro trata de Nova Iorque, cidade que visitou despois do crack do 29. Fala da cidade e a das suas xentes, da relación de amor-odio coa gran urbe…
Me paso la vida acechando la menor oportunidad para venir aquí, llego, y en el acto me siento poseído de una indignación terrible contra todo. Nueva York es una ciudad que me irrita, pero que me atrae de un modo irrestible: la vorágine, el abismo, el pecado, las mujeres fatales, las drogas malditas…Para mí Nueva York es la ciudad romántica por excelencia. ¿Conciben ustedes nada más románticopara poner un ejemplo concretoque esto de prohibir las bebidas alcohólicas a fin de elevar a la categoría de delito el acto de tomarse un aperitivo?Nueva York es, ante todo, el momento presente. Es el momento presente sin más relación con el porvenir que con el pasado. El momento presente íntegro, puro, total, aislado, desconectado. Sólo Nueva York ha acertado a encarnar nuestra época, y probablemente ésta es la verdadera causa de que la gran ciudad nos atraiga y nos rechace a la vez de un modo tan poderoso. Nos atrae porque uno no puede vivir al margen del tiempo, y nos rechaza por la estupidez enorme del tiempo en que le ha tocado vivir a uno.
Julio Camba era un xornalista que introduxo o humor nas súas crónicas: unha mezcla entre a columna de opinión e o microrelato. O que lle gustaba era a boa vida: viaxar, comer e beber ben, coñecder xente, falar con todo o mundo.
Disfrutemos da ironia, da retranca e atopemos as coincidencias do crak do 29 coa situación actual…

Outravolta contando historias

Retomamos as lecturas, os comentarios e os fíos condutores de todas as nosas sesións e, por ser bastante dispares os títulos escollidos para esta tempada, buscamos un tema común para aproveitar ao máximo o tempo que temos: os contos populares.
A través da oralidade, mentres se traballaba, se descansaba ou se adiaba a hora de marchar para a cama, desde moi vello, os nosos maiores contábanse e contábannos contos. Traducidos e remodelados polo tempo e as voces sucesivas, os contos de hai séculos aínda perviven entre nós e os que os nosos avós nos contaran serán, con pequenas adaptacións ao tempo presente e ás circunstancias, os que contaremos aos nosos netos.
A Carapuchiña de Charles Perrault xa existira nas tabernas, moito tempo antes de que el o publicase, e estando a medias entre conto de medo e picante, onde a nena se ispe, prenda por prenda, perante o lobo. O mesmo pasou cos demais, e con aqueles contos dos irmáns Grimm, que se basearon en experiencias orais previas.
Sen disposicións de morrer, o conto oral segue vivo e, como criatura biolóxica, adáptase ao medio. As versións modernas tratan de borrar as moralexas desfasadas e sexistas, tratando de rescatar a función primeirísima da contística popular: a educación de nenos.
A día de hoxe, son moitas as versións que se fan daqueles vellos contos de fadas clásicos. Desde unha Carapuchiña perdida por Manhattan (Carmen Martín Gaite) ou outra que lle leva a contra ao lobo e en verso (Roald Dahl) até unha Brancaneves vampírica como é a primeira versión que lemos estes días, a da autora de relatos góticos e de horror, Tanith Lee.
En Branca como a neve, vermella como o sangue (que se atopa nunha antoloxía de relatos de mulleres vampiras da editorial Valdemar), asistimos a unha renovación do conto clásico, onde a branquísima nena non se reflicte no espello da madrasta, e os ananos son sete árbores que toman vida á noite. Impecable na busca da simboloxía clásica dos contos de fadas e na súa readaptación, a historia de Bianca -moderna Brancaneves-, funciona a todos os niveis. Un conto poético, visual, sensorial, que da unha volta máis á icona da madrasta e o mito vampírico.







