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Cuando sale la reclusa
A la tripulación: Pasada la latitud 52º sur. Silencio durante dos días. Descanso para todos equipo de guardia mínimo, dar de comer a los mirlos. Detalles, el viernes, 14,00.
Y se volvió a echar, pensando que cuando Magallanes descubrió el paso del estrecho, la naves habían disparado las salvas de la victoria. Él no deseaba nada de ese estilo.
Esta nueva novela de la escritora francesa Fred Vargas,-seudónimo de Fréderique Audoin-Rouzeau-, no deja de sorprendernos. De ella se dice que es un caso poco frecuente en el género negro y, leída la obra que tenemos entre manos, tenemos que dar la razón a aquellos que así la clasifican.
La narración tiene todo lo que gusta del género, argumento llevado con solidez, personaje central poderoso y original, secundarios adecuados, inteligencia, respecto por el lector y dialogos interesantes cuando no brillantes.
La novela se inicia con el bueno de Jean-Baptiste Adamsberg de vacaciones en Islandia con un hijo que ha descubierto hace poco y con el movil hundido en un montón de mierda de oveja. Una llamada le hace volver a París para un asunto que necesita de su inteligencia. Un homicidio solucionado rápidamente y que solo nos sirve para adentrarnos en el entorno del comisario en cuestión y en la brigada en la que está destinado. Nos va dando pistas del caracter del citado comisario, de su asombrosa intuición y de lo que algunos denominan saber ver entre la bruma, así como las cualidades del resto de los componentes del grupo.
Y aquí, mientras se resuelve el caso por que ha tenido que regresar a su brigada surge por pura casualidad un nuevo motivo de investigación, la muerte de varias personas debido a la picadura de una araña, la Loxosceles rufescens, más conocida como ” la reclusa”. Es un caso curioso ya que el veneno de este arácnido aunque doloroso e irritante no suele ser mortal. Otra circunstancia que le llama la atención es que no suele ser un animal agresivo, al contrario se esconde con facilidad y es muy difícil detectar su presencia.
Seguimos la lectura y las andanzas del inspector sobre el tema, un asunto que en principio no parece implicar a la policia y si a la sanidad pública; pero al que nuestro comisario Adamsberg no deja de prestarle toda su atención consiguiendo involucrar poco a poco a la casi totalidad de los integrantes de su unidad. Es una lectura un tanto tediosa, llena de datos y detalles no muy comprensibles. En ese tiempo también se ocupan de otros casos pero al final se centran en estas defunciones de una manera total y con todo el esfuerzo necesario.

Hasta la mitad del relato al lector le cuesta entrar en materia, pero una vez pasadas esas 200 primeras páginas la trama se hace más patente y los hechos comienzan a interesar cada vez más y a meternos de lleno en el beregenal montado. Disfrutamos de lo que leemos y casi lamentamos que nos vayamos acercando al final de la historia.
Hay en el texto humor, ironía y escenas de gran ternura como es la que toda la brigada encabezada por el mencionado Adamsberg se moviliza para socorrer y salvar a cinco crías de mirlo que han nacido en el patio de la comiseria. Es un grupo humano de valía y no hay duda de que él, Adamsberg, es el aglutinador del mismo. Una persona al que su pensamiento funciona mejor cuando alguien le hace frente; un despistado con dos relojes que no funcionan pero dotado de una inteligencia que sabe usar y de una intuición que rara vez se equivoca.
La autora sabe como introducirnos en la trama, como a través de nuestros prejuicios e inquietudes tomamos partido y tenemos que luchar contra la tentación de justificar al asesino ya que nos está librando de la escoria que en toda sociedad anida.
El final está muy bien llevado. Es lo de menos, hemos disfrutado llegando hasta él y de eso va la historia. Hay quien clasifica “Cuando sale la reclusa” como una obra maestra del género. Espero que nos guste y como a los que ya la han leído disfrutemos de lo que esta maestra del género negro nos cuenta con su maestría.
Un pero a todo lo dicho, los nombres de los personajes. En ocasiones nos hacen perder el hilo y no estamo seguros del lugar que ocupan en la brigada. Por lo demás nada que decir.
Fred Vargas, seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau (París, 7 de junio de 1957), es una escritora francesa.
Autora de novelas policíacas, escogió como seudónimo el de “Vargas”, el mismo que escogió su hermana gemela Joëlle, pintora conocida bajo el nombre de Jo Vargas. Este alias hace referencia al personaje de María Vargas, interpretado por la actriz Ava Gardner en el film La condesa descalza.
Frédérique Audoin-Rouzeau, nacida en París, a menudo escrito por error “Audouin-Rouzeau”,2 es la hija de Philippe Audoin, escritor surrealista próximo a André Breton. Tiene por hermano al historiador Stéphane Audoin-Rouzeau, especialista de la Primera Guerra Mundial y codirector del centro de investigación de la “Historia de la Grande Guerre”, que es quien le inspiró el personaje de Lucien Devernois.
Arqueozoóloga e historiadora de formación, escribió en el año 2003 una obra científica sobre la peste negra, titulada Les Chemins de la peste, le rat, la puce et l’homme.3 Su primera novela recibió el premio del Festival de Cognac en 1986.4
Fred Vargas apoyó en las elecciones europeas de 7 de junio de 2009 la candidatura de Daniel Cohn-Bendit y las listas de los ecologistas del partido Europe Écologie. También suscribió un manifiesto durante la campaña titulado “Nous y sommes”.56 Es tímida y se niega a firmar autógrafos; afirma que comenzó a escribir por diversión y que «la novela policíaca deriva de la literatura épica».78
En 2018 es galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Letras convirtiéndose en la séptima mujer que lo gana.9
Personajes principales
- Jean-Baptiste Adamsberg: personaje principal en la mayoría de sus novelas, Comisario de policía sin verdadero método de investigación.10
- Adrien Danglard: inspector, metódico y de saberes enciclopédicos, adjunto del anterior; divorciado, padre de cinco hijos y gran consumidor de vino blanco y cerveza.
- Camille Forestier: música, tiene una turbulenta relación con el comisario Adamsberg. Apodada “la petite chérie” durante sus primeras apariciones, tiene un hijo del comisario.
- Violette Retancourt: teniente y preferida de Adamsberg. Mejor no fiarse de su corpulencia; ella puede hacer de todo.
- Marc Vandoosler, apodado “San Marcos”: hombre de familia durante el día, medievalista por la noche. Le encanta llevar pesados anillos de plata.
- Lucien Devernois, apodado “San Lucas”: historiador especialista en la primera guerra mundial. Utiliza al hablar muchas expresiones de esa guerra. Este personaje está inspirado en el hermano de la autora.
- Mathias Delamarre, apodado “San Matias”: arqueólogo especialista en la prehistoria. A menudo pasea en sandalias y rara vez va vestido decentemente.
Estos tres últimos personajes, apodados los Evangelistas viven en la misma casa, «La Baraque Pourrie», con el viejo Vandoosler, ex-policía, tío y padrino de Marc. Cada morador ocupa un piso entero, determinado en función de la época que estudia. Matías está instalado en el primer piso, Marc en el segundo, Lucien en el tercero y Armand en el cuarto.
- Armand Vandoosler: antiguo policía, epicúreo, caprichoso y tío de Marc.
- Joss Le Guern: ex marino, gordo y brutal.
- Ludwig Kehlweiler: antiguo policía, tiene una red de chivatos y un sapo llamado Bufo.
- La Boule: el gato del comisario; una gran bola de pelo.
Algunas de sus novelas han sido llevadas al cine y televisión. Esta en posesión de númerosos premios, entre los que se encuentra el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018
La lluvia antes de caer
“Pues la mía es la lluvia antes de caer”. Pero eso, antes de caer, en realidad no es lluvia. “Pues es solo humedad, humedad en las nubes”. “¿Entiendes entonces que no existe la lluvia antes de caer?. Tiene que caer para que sea lluvia”. Thea respondió, “Ya se que no existe. Por eso es mi favorita. Porque no es necesario que algo sea de verdad para hacerte felíz, ¿no?”.
Jonathan Coe nos narra un relato fuera de lo normal. A través de la descripción de veinte fotografías que guardaba la tia Rosamond, que forman parte de la herencia que deja a sus herderos, dos tercios para lo hijos de su hermana, Gill y David y el otro para una desconocida Imogen, o casi desconocida ya que Gill recuerda haberla visto una vez, hace unos veinte años. Se tratata de una niña de siete años rubia y ciega, pero con un temperamento que encantó a todos los que en asistieron a aquel evento. Desde entonces nunca más tuvieron contacto con ella y desconocen su paradero y si todavía permanece viva.
Al ir a casa de la difunta se encuentran con otra sorpresa. Una coleción de fotografias, veinte en total, -alguna son postales turísticas- y una serie de cintas grabadas, -tantas como fotografías hay- y que explican lo que las mismas representan. Las cintas las ha grabado la propia Rosamund poco antes de su muerte o suicidio; y correlativamente van contando no solo la foto en sí, también la historia que la motivó y las circunstancias de las peronas que en ellas aparecen. Estas circunstancias configuran el relato de la vida y relaciones de todos los que en ellas figuran, En realidad el autor lo que nos narra es la historia de la familia desde los albores de la segunda guerra mundial hasta nuestros días. En el relato Imogen tiene una representación crucial, representa la zona oculta de la trama familiar, la fatalidad de la que nadie es culpable aunque todos sean hipotéticos responsables.
Contar a un ciego lo que se ve en una fotografía no es fácil, Añadir a esto lo que se puede decir de cada personaje, ambiente, adornos u otros elementos que componen la misma es a mi juicio complicado. Pese a todo el autor lo hace con bastante fluidez. No se puede decir que la lectura sea cómoda y fácil. Sobre todo porque el relato deja a la voluntad del lector circunstancias que de sintetizarse en el libro lo harían farragoso en extremo.
En todo caso lo que cuenta engancha. Como si se tratatase de episodios de una serie televisiva al finalizar uno deseamos continuar con el siguiente. Es mucho lo que nos dice, ambiciones, logros, infidelidades, amores, tendencias sexuales, Rosamond se declara prontamente homoxesual e incluso describe alguno de sus momentos amorosos de una manera magistral.
Otro rasgo a destacar es que se trata de una historia de las mujeres que configuran la familia, madres e hijas que se traspasan sus debilidades y frustraciones, a la vez que se ocultan sus querencias,
Cuenta esto y ademas nos va relatando el paso del tiempo. Empieza en el final de los años treinta y termina en nuestros días. Es un repaso a la evolución de la sociedad y las costumbres. Al esfuerzo de reponerse de una guerra como fue la última mundial y los logros y fracasos de la sociedad actual.
Al final nos encontramos que la destinataria de las cintas no sabrá que fueron grabadas para ellas.Había fallecido y de un forma muy similar a la de su propia abuela, lo que añade un ápice de simbolismo a la narración.
Jonathan Coe (19 de agosto de 1961 (57 años) Bromsgrove, Worcestershire) es un novelista y escritor inglés, que empezó
a sobresalir a finales del siglo XX, con novelas que a la vez son sátiras políticas sobre la Inglaterra de 1980 (los llamados años grises), como What a Carve Up!
Coe estudió en la King Edward’s School, de Birmingham (donde pasó su infancia y juventud), y a continuación en el Trinity College, de Cambridge. Enseñó en la University of Warwick, donde completó su formación con un MA y con un doctorado en Literatura Inglesa. Se interesó además siempre por la música, incluyendo la contemporánea.
Su escritor favorito, según dice, es Henry Fielding; y Coe recuerda que escribió en 1734 Don Quixote In England, en la que añadía: «escrito a la manera de Cervantes». A su juicio, inauguró una tradición novelística y teatral del humor inglés, cuyo origen está en Don Quijote, pero defendiendo la dignidad y el heroísmo.
Su primera novela la publicó en 1987. Más cercana al presente, La lluvia antes de caer, de 2007, tiene un tono distinto, introspectivo e íntimo, que ha sido muy alabado.
Recientemente ha declarado: “Me encuentro en una posición muy difícil, ya que tengo novelas de éxito en muchos países pero en cada país es una novela diferente. España y Alemania son los únicos en los que La lluvia antes de caer es el más exitoso. En Inglaterra o Francia prefieren mis sátiras políticas. Pero a mí me gustaría escribir otro libro melancólico e introspectivo, ya que creo que son mis mejores libros, aunque ahora mismo estoy escribiendo una sátira política muy contemporánea”. El libro que escribe trata del tipo de vida defendido por las políticas de Cameron.1
En España, la editorial Anagrama ha publicado ocho novelas suyas (las seis primeras en traducción de Javier Lacruz), y el Círculo de Lectores ha contribuido a divulgar su obra con una edición de ¡Menudo reparto!. Hoy en día es considerado un clásico contemporáneo.
También ha escrito libros sobre Humphrey Bogart (traducido) y James Stewart
Tierra de campos
Para mi el reto era emprender un camino prfesional que respondiera a mi vocación juvenil. Para mi padre, en cambio, nacido aún en época medieval, soñar era un rasgo de delirio. ¿Como podría yo juzgarlo?. ¿Como podría no entender su racanería, su prudencia, su sumisión, sus certezas, sus miedos y su fatalismo?.
Una narración que sorprende desde el principio de la misma, que nos habla de los objetivos y anhelos de dos generaciones, “Dani Mosca” y la de su progenitor.
El motivo del relato es el traslado de los restos de su padre, muerto un año antes en la capital donde residían, a su pueblo natal; una localidad pérdida en la llanura que conforma ese territorio llamado geograficamente Tierra de Campos. De allí salió su padre decidido a no seguir una vida sumisa y esclava de agricultor. Supo a base de esfuerzo lograr un relativo éxito en su profesión de “pataconero“, -de pequeño prestamista-, de aquellos que ayudaban a los que sin garantías suficientes no tenían oportunidad de conseguir del sistema bancario un reducido préstamo que sirviese para alcanzarun algún objetivo que mejorara su vida y la de su famlía. O darse un capricho. Y allí estaba el Sr. Campos, amable, atento, amigable. Él solucionaba estos asuntos sin más trámites que darse un apretón de manos y el compromiso de pagar la deuda en pequeños y accesibles plazos. Así era su vida. Una vida que un mal día se truncó y fue inhumado en una tumba en uno de los grandes e impersonales camposantos de la ciudad.
Ahora, un año después, su hijo Dani decide que los restos de su padre deben reposar en la tierra que le vió nacer y que pese a todo nunca olvidó. Decidido a llevar a cabo tal labor se embarca en un viaje con tal propósito. Es un periplo extraño. Lo es por que el transporte se realiza en un coche funebre, que lleva un ataud que contiene los mencionados restos. Es además un recorrido largo. Su único acompañante es el chofer, un ecuatoriano llamado Jairo, locuaz y ocurrente, acostumbrado al trabajo de transportar muertos lo que le hace inmune a sentimientos que sabe ajenos a su persona. Aún así encontraremos agradable su aportación a la historia y en muchas ocasiones nos olvidaremos que la misma se desarrolla a bordo de ese vehículo que por ir solitario transportando lo que lleva, se hace más singular durante todo lo que el viaje dura.
Durante el mismo Dani reflexiona sobre su vida, su relación con su padre, con los que fueron sus colegas en el grupo musical que desde el instituto formaron, “Las Moscas”. Así se hicieron llamar y no pasaron desapercibidos. De hecho él pasó de Dani Campos a Dani Moscas, sin que le importase que le llamasen de esa forma. Los otros dos componentes principales del grupo son Gus y Animal. Tan distintos que parece imposible que pudiesen compenetrarse ni siquiera tocando. Dani es el compositor, tanto en lo que a música se refiere como a la letra de las canciones. Gus aporta su histronismo y Animal la fuerza de su batería. Habrá un cuarto componente, variable en cuanto a persona que sea el que sea no tendrá más importancia que tapar la carencias musicales de Gus.

Mientras queman kilómetros el autor hace que Dani repase su vida, desde que tuvo en sus manos la primera guitarra eléctrica. Desde que supo que eso es lo que quería ser, músico. Su amistad con Gus, todo excesos; con Animal todo fuerza; sus amores y desamores, su lucha por entender el mundo en que quiere vivir y del que quiere vivir; los peligros de la época en cuanto a sexo, droga, enfermedades, etc.. La relaciones con sus novias y al final con su exposa, japonesa y con sus hijos. El fin del grupo que se produce el día que Gus se suicida, porque es él, Gus, el que marca la diferencia con los otros, Son sus excentricidades lo que les hace singulares, pese a que sus canciones hablan y bien de temas universales; amor, lucha de clases, femenismo, dolor, violencia, vida y muerte. Sin Gus en el escenario no valen las palabras, de alguna forma el con su gestualidad les daba sentido.
De todo eso va el relato y gusta leerlo. Si he de ser sincero es la novela que a mi, una persona que no ha vivido ni de lejos las peripecias de los personajes aquí descriptos me hubiese gustado escribir sobre mi propias vivencias. Ma ha agradado como lo hace el Sr. Trueba. Espero que a todos nos parezca igual.
David Trueba (Madrid, 10 de septiembre de 1969) es un escritor, periodista, director de cine, guionista y actor español.
Es el hermano menor de una familia madrileña con ocho hijos, entre ellos el ganador del Óscar Fernando Trueba. No ingresó en el colegio hasta los siete años debido al afán de su madre por retenerlo. Desde pequeño adquirió el hábito de escribir con la máquina de escribir Olivetti Lettera 35 que vendía su padre en su trabajo de venta ambulante.
De vocación periodista, tras su paso por el colegio religioso de los salesianos en el barrio de Estrecho en Madrid, ingresó en la facultad de Ciencias de la Información rama de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Mientras cursaba sus estudios trabajó en cortometrajes y escribió la película Amo tu cama rica que dirigió Emilio Martínez Lázaro. Al terminar sus estudios completó su formación en Estados Unidos, donde realizó un curso de guion en el American Film Institute, en la que le impartió clase Leonardo Bercovici, y quien le corrigió el primer borrador de su guion Los peores años de nuestra vida, donde se autorretrató como un joven enamoradizo, romántico, adverso a la idea de estabilidad laboral…
Antes de su viaje a Estados Unidos en 1992, en España ejerció diversos trabajos: letrista para Rosa León, también escribió la letra de la canción de Andrés Calamaro para su película Bienvenido a casa que fue nominada al Goya a la Mejor Canción Original en 2006; periodista para El País y El Mundo; guionista de programa televisivo en Sopa de gansos y Querido Rafael (sobre la figura de Rafael Alberti). Volvería a trabajar en televisión entre 1993 y 1994 como codirector del programa El peor programa de la semana.
Emilio Martínez Lázaro le contrató en 1991 para hacer el guion de Amo tu cama rica. Su buen entendimiento profesional se tradujo en la filmación del posterior guion de David, Los peores años de nuestra vida, a su vuelta de los Estados Unidos.
En 1996 se produjo su salto a la dirección con La buena vida, inspirada en la obra de François Truffaut, Louis Malle y J. D. Salinger. En ella, Trueba rememoró la adolescencia como una etapa vital dolorosa, solitaria, de la que sólo se podría escapar gracias al influjo del amor. Tras una larga búsqueda en los institutos madrileños seleccionó a Fernando Ramallo por su mirada melancólica. Ese mismo año ganó el Premio al Mejor Videoclip al dirigir a Albert Pla en su versión del clásico de Lou Reed Walk on the Wild Side retitulado El lao más bestia de la vida. Con el mismo cantante rodaría el espectáculo teatral Albert Pla supone Fonollosa.
Al año siguiente la Academia le recompensó con una doble candidatura a los Premios Goya al mejor director novel y al mejor guion original.
Su siguiente largometraje, Obra maestra (2000), se demoró cuatro años y en él narró las vicisitudes de un director de cine aficionado que secuestra a una actriz de éxito para convertirla en la protagonista de su propio film.
Dos años más tarde abordó su proyecto más ambicioso, Soldados de Salamina, adaptación cinematográfica de la novela homónima de Javier Cercas, una ficción sobre un periodista que investiga los hechos en el fusilamiento de Sánchez Mazas, así como una disertación sobre la relatividad de la heroicidad. El largometraje es seleccionado por la Academia para representar a España en los Óscar, pero no obtuvo la candidatura, aunque el documental Balseros, donde David Trueba fue coproductor y coguionista con Carles Bosch, sí lo consiguió. Su trabajo de guionista para otros directores ha continuado con ciertos paréntesis, aunque ha colaborado en películas de Álex de la Iglesia, Tony Gatliff o su hermano Fernando Trueba como Two Much o La niña de tus ojos, cuyo guion escribió junto a Rafael Azcona.
En 2004 aceptó el cargo de vicepresidente de la Academia de Cine Española que dejó tras tres años en la institución.
En 2005 rodó su cuarta película, Bienvenido a casa, sobre una joven pareja (formada por Alejo Sauras y Pilar López de Ayala), que empieza su vida personal —nacimiento de un hijo incluido— como profesional. La cinta se presenta al Festival de Málaga, en el que David es galardonado con el premio al mejor realizador.
En 2006 dirige junto al polifacético Luis Alegre la película conversación La silla de Fernando en la que se da a conocer un Fernando Fernán Gómez brillante e inteligente. La película obtuvo el aplauso unánime de la crítica.
En 2010 dirigió ¿Qué fue de Jorge Sanz?, miniserie de seis capítulos producida por Canal+, creada por Jorge Sanz y él mismo, y de la que también es responsable del guion. Se trata de una ficción en clave de comedia basada en parte en hechos reales, en el que el actor Jorge Sanz se interpreta a sí mismo en un momento de declive profesional, problemas económicos y desorientación personal.
Ha publicado seis novelas en la editorial Anagrama, Abierto toda la noche de 1995, Cuatro amigos de 1999, Saber perder de 2008 , Vivir es fácil con los ojos cerrados de 2013, Blitz de 2015 y Tierra de campos de 2017 y desde hace años escribe cada domingo una columna en la revista Dominical que se entrega con casi una veintena de diarios españoles, entre ellos El Periódico de Catalunya. Durante 2010 escribe una columna diaria en el periódico El País. Algunas de sus columnas periodísticas están recogidas en los libros Artículos de ocasión y Tragarse la lengua.
Recibió el Premio Nacional de la Crítica de 2008 por su novela Saber perder. Sus novelas han sido traducidas a más de quince idiomas, incluido el inglés, alemán, griego, checo, portugués, italiano, holandés y francés. En 2010 Saber perder ha sido elegida finalista del prestigioso Premio Médicis a raíz de su publicación en Francia en la editorial Flammarion.1
En 2013, escribe y dirige Vivir es fácil con los ojos cerrados, con la que consigue su mayor éxito, haciéndose con siete premios Goya, entre ellos Mejor película, Mejor director y Mejor guion original.
Filmografía
Guionista
- Amo tu cama rica (1991), junto con Martín Casariego y Emilio Martínez Lázaro.
- Los peores años de nuestra vida (1994).
- Perdita Durango (1997).
- La niña de tus ojos (1998).
- Balseros (2003).
Director y guionista
- La buena vida (1996).
- Obra maestra (2000).
- Soldados de Salamina (2002).
- Bienvenido a casa (2006).
- La silla de Fernando (2006).
- ¿Qué fue de Jorge Sanz? TV (2010).
- Madrid, 1987 (2011).
- Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013).
- Salir de casa (2016).
- Casi 40 (2018).
Actor
- Evilio, de Santiago Segura (1992).
- Amo tu cama rica, de Emilio Martínez Lázaro (1992).
- Los peores años de nuestra vida, de Emilio Martínez Lázaro (1994).
- Suspiros de España y Portugal, de José Luis García Sánchez (1995).
- Airbag, de Juanma Bajo Ulloa (1997).
- Adiós con el corazón, de José Luis García Sánchez (2000).
- Más pena que gloria, de Víctor García León (2001).
- El elefante del rey, de Víctor García León (2003).
- ¡Hay motivo!, de varios directores (2004).
Obra escrita
Novelas
- Abierto toda la noche (Anagrama, 1995).
- Cuatro amigos (Anagrama, 1999).
- Saber perder (Anagrama, 2008).
- Madrid, 1987 (2013).
- Blitz (Anagrama, 2015).
- Tierra de campos (Anagrama, 2017).
Otros
- 2003 – Diálogos de Salamina: un paseo por el cine y la literatura (con Javier Cercas; Luis Alegre, ed.; David Airob, fot.)
- 2013 – Érase una vez, antología de artículos, Debate.
- 2013 – Vivir es fácil con los ojos cerrados Cuaderno de rodaje, Malpaso Ediciones, 2014
ABRIL ENCANTADO
Al finalizar el curso 2017-2018 en Junio pasado y para que no nos olvidásemos del Club, nos recomendaron la lectura de este libro durante el estío, lo que dado su argumento personalmente me pareció un acierto. La sipnosis del mismo es la siguiente:
Para aquellos que aprecian las glicinias y el sol. Se alquila pequeño castillo medieval italiano amueblado durante el mes de abril. Permanecen los sirvientes necesarios. Z, Apartado 100, The Times.
Este anuncio, en el The Times que se encontraba en un club de mujeres de Londres una tarde de febrero, -un club desagradable y una tarde triste- a donde Mrs. Wilkins (Lotty) había ido a desayunar despúes de ir de compras, es el comienzo de una aventura en la que ella y otras tres mujeres, Mrs. Arbuthnot (Rose), Mrs. Fisher y Lady Caroline Dester, serán impulsadas lejos del humedo, oscuro y ruidoso Londres, a un castillo en Italia, San Salvatore, rodeado de un frondoso jardín y desde el que se alcanza a ver una preciosa panorámica sobre mar Mediterraneo que baña la costa a sus pies y los montes que rodean el enclave.
El motivo que impulsa a las cuatro señoras, desconocidas entre sí, a realizar el viaje y tomarse un descanso en un aparentemente edénico lugar es la imperiosa necesidad que tienen de romper sus rutinas, de reflexionar sobre la cotidianidad de su quehacer diario, de cambiar sus vidas tal como las afrontan y conocen; en fin, de buscar un revulsivo que remueva lo que parece no tener posibilidad de variar.
Mrs. Wilkins y Mrs. Arbuthnot están casadas. Sus vidas matrimoniales son desoladoras y la sensación que ambas tienen es de fracaso. Ellas son las que llevan la inciativa en la realización del viaje. Juntas encuentran a Mrs. Fisher, una anciana que vive de recuerdos, de la época dorada en la que se codeaba con lo más granado de la sociedad cultural de Londres. Precisa de un lugar retirado y hermoso para recordar aquellos momentos de explendor y fortalecer su ánimo para soportar lo que le resta de solitaria existencia. Reforzar los sentimientos y recuerdos de aquellos dorados días.
Lady Caroline completa el elenco. Es una mujer en lo mejor de su vida, 28 años, hermosa, con esa belleza atrayente que excluye en el que la admira cualquier defecto que su poseedora pueda tener. De hecho aunque se muestre contraridada sus admiradores no lo notarán, al contrario, se sentirán impelidos a aumentar sus lisonjas y agasajos. Ella aborrece todo ese trato, huye de él y supone que quizás en ese paradisiaco lugar alcance la soledad que ansía.
La llegada al castillo es sorpresiva. Mrs. Wilkins y Mrs. Arbuthnot deciden adelantar un día su llegada para preparar el recibimiento a sus compañeras. Pero ellas, Mrs. Fisher y Lady Caroline han tenido el mismo pensamiento, llegar las primeras para hacerse con los mejores aposentos y acondicionarse a su gusto, sin miramientos hacía las demas. No es empezar con buen pie, pero así fue el principio esta estancia veraniega.
Aposentadas según sus preferencias, en las que las dos promotoras salen peor libradas, se enfrentan a algo hasta entonces no tenido suficientemente en cuenta. Amalgamar los diferentes caracteres que adornan sus personalidades. En teoria Mrs. Wilkins es la mas apocada, al menos esa es la impresión que las demas tienen de ella. Incluso Mrs. Arbouthnot, la que primero la conoció, piensa así. Además Mrs. Wilkins tiene el defecto de dar opinión sin que nadie se la pida y ser en ello tajante. Se permite en ocasiones actuar como una vidente asegurando que pasará esto o aquello. Otro defecto que debe ser corregido y que la buena y caritativa Mrs. Arbuthnot está dispuesta a lograr. No solo ella piensa así. Mrs Fisher está también disgustada por las salidas de tono de la joven Mrs. Wilkins; no la soporta y procura alejarse todo lo que puede de ella en aquellos momentos en que por fuerza no tienen que estar juntas, como son los almuerzos y cenas. Lady Caroline simplemente la ignora, no es de su clase y en ocasiones se arrepiente de haberse embarcado en esta aventura con gente como ella. Nadie puede llegar a sospechar que será ella, Mrs. Wilkins, la primera en ser influenciada por el nuevo ambiente, por el sol, por la belleza y aroma de la floresta, por el color y brillo del mar. Ella será la que influya en las demás de forma positiva, empezando por Lady Caroline. Descubre la necesidad que ella tiene de soledad, de no ser molestada, y así lo hace constar ganándose el afecto de aquella de la que más alejada parecía estar.
También es ella, Mrs. Wilkins, la que siente el impulso de tener que compartir todo lo que está disfrutando, toda la belleza que allí brinda una naturaleza pródiga en encanto y bienestar. Necesita poder comentarlo con alguien carcano y a quien ella ame. A su marido. No importa que él la tenga un tanto abandonada, ella lo quiere y comprende que eso es lo más importante en su vida. Escribirá una carta pidiéndole que se reuna con ella. Así lo expone a las otras personas del grupo en especial a Mrs. Arbuthnot, instándole a que ella tambien reclame la presencia de su esposo. Para Mrs. Fisher esto es una locura, ¡hombres en aquel lugar!, tendrá que aislarse aun más. Pondrá empeño en que no ocurra lo que Mrs. Wilkins propone. Mrs. Arbuthnot no se deja convencer y parece decidida a no alentar a su esposo el viaje a Italia. Lady Caroline no dice nada, ella quiere tener a los hombres lejos, pero si se trata de los maridos de las otras dos será posible mantenerlos a distancia.
Contra todo pronóstico Mr. Wilkins acepta la propuesta de su esposa. Es más, la acepta muy complacido de que ella se encuentre en compañía de Mrs. Fisher y Lady Caroline. Él es abogado y las dos señoras mencionadas son damás de posicición desahogada, pueden precisar sus servicios y él estaría encantado en proporcionarles el asesoramiente que precisasen en cualquier caso. Su aprecio por su esposa sube muchos enteros y tiene la sensación de no haber sabido valorarla. En unas pocas fechas se planta en el castillo. Ese momento es uno de los más conseguidos de la novela. El encuentro de Mr. Wilkins y Lady Caroline merece estar en los anales de la comicidad escrita. La autora lo narra con toda clase de recursos y la forma de detallar el ambiente y los hechos hace que sintamos que los estamos presenciando in situ. Que humor y que maravilla de relato. Magnífico de verdad.
El temor a que el marido de Lotty (Mrs. Wilkins), pudiese indisponer a Lady Caroline contra él queda anulado por lo que sucede. Ella se da cuenta que su amiga Lotty es más sensible y valiosa que lo que por su aspecto puede parecer. Lamenta haberla juzgado erroneamente.
La convivencia se reanuda y Lotty se siente una persona nueva, ha recuperado la estima y el cariño de su esposo, se atreve a atender a Mrs Fisher estando pendiente de que no se encuentre sola o la falte algo, sigue insistiendo en que su amiga Rose escriba a su marido pidiéndole que se persone en el castillo. Su amistad con Lady Caroline se incrementa con gran regocijo por parte del Mr. Wilkins al considerar que las probabilidad de que pueda entrar al sercicio de la dama en cuestión como asesor de lo que sea aumentan. Lotty gana enteros en el ánimo de todos y en especial en el de Mrs. Fisher lo que tiene a esta asombrada.
Y cuando parecía que el tiempo que queda de estancia en la mansión se reduciría a más de lo mismo aparece en escena un nuevo personaje, Mr. Briggs. Es el dueño del castillo y teniendo que ir a Roma por asuntos personales no resiste la tentación de pasarse por la casa para ver como se encuentras sus inquilinas, si son bien tratadas y si todo está a su satisfacción.
Su llegada trastoca el statu quo alcanzado. Mr. Briggs se encuentra con Lady Caroline y claro, queda hechizado. Ella a su vez considera que su tranquilidad ha quedado anulada. Allí hay un hombre, guapo, joven, e interesante que se convertirá en lo que ella considera a todo ellos, un apresador, uno más que querrá hacerla suya, que solo se fijara en su fachada, algo que aborrece. Le desaira y no le considera aunque por educación le escucha y soporta en las reuniones que se producen y de las que no puede escapar. Esta actitud disgusta y mucho a Mrs. Fisher, que encuentra a Mr. Briggs encantador, el hijo que ella hubiese deseado tener. Está furiosa, no puede creer que una cara bonita pueda transformar a un hombre encantador en un idiota. Detesta a Lady Carolina.
Una vez más Lotty intervendrá. Animará a Mr. Briggs a quedarse a dormir en el castillo; es el dueño. Su aceptación la satisfará si bien su marido no está totalmente de acuerdo. Pero ha aprendido a respetar sus decisiones que hasta el momento han sido adecuadas y nada dice.
El día empezó con la sorpresa de la llegada de Mr. Briggs y no será la única. A la tarde Lady Caroline descubre en la vereda en la que se oculta de los acosos indeseados de unos y otros a un personaje que ella conoce de Londres, Mr. Ferdinand Arundel. Es un hombre ya entrado en años, grueso, sin mayores atractivos que su fama como escritor. Él le comenta que ha hecho un alto en su viaje a Roma para verla, que conoce su estancia allí por su madre. Lady Caroline está asombrada pero sabe que no puede hacer otra cosa que ser la anfitriona que se espera de ella. Le invita a que cene en la mansión y conozca al resto de huespedes. Aceptada la propuesta se disculpa para ir a arreglarse y deja solo a Mr. Arundel. Este vagando por la casa descubre a Rose y ella queda impactada. Mr. Arundel es Frederick Arbuthnot, su marido. Ella al fin le había escrito y supone que su presencia se debe a este hecho. Él nada dice en contra pero sabe que se encuentra en un verdadero apuro. Eso sí, el cariño con que su esposa le recibe le sorprende y hace renacer el antiguo amor que ambos han tenido. Pero ¿y el equívoco de personalidad?, ¿como se va a solucionar?. La cena está a punto de celebrarse y la presencia de Lady Caroline será una bomba. Y lo sería si Lotty no interviniese de la forma extraordinaria que la autora narra, asi como todo lo que queda para llegar al final de la historia en la que ya tenemos agrupados a todos sus protagonistas.
He de confesar que esta ha sido una de las pocas veces que lamento que una novela se haya terminado. Me encantaría seguir leyendo, seguir disfrutando de la prosa de Elizabeth von Arnim, para mí todo un descubrimiento. Humor, ironía, valentía con la propia vida. Ese sentimiento de dar sin esperar recibir, es el amor que siente Lotty por su esposo, él es el fin. Es lo que descubre al final Lady Caroline, es la aceptación de Mrs Fisher por el cariño que ha despertado en Mrs. Wilkins que a su vez ha conquistado nuevamente a su esposo, es la pasión renovada de los Arbuthnot por encima del tiempo y de los daños que en el aspecto personal ocasiona. Es en definitiva la necesidad de reinventarse cada dia para que todo parezca nuevo y posible, para que no se agoten las metas, para que podamos entregarnos a esa gran aventura que es vivir, soñar, amar.
Una buena novela, con una prosa cuidada, unos conocimientos de jardinería excelsos y, sin otras infulas, un deseo de que el lector disfrute y piense en lo que puede tener si no se cierra a compartir y ser feliz.
Elizabeth von Arnim, de soltera Mary Annette Beauchamp (Sídney, Australia, 31 de agosto de 1866 – Estados Unidos, 9 de febrero de 1941) fue una escritora británica.
Elizabeth fue educada en Inglaterra. A los 24 años se casó con el barón von Arnim y tras adoptar su nombre, se trasladó a las posesiones que su marido tenía en Pomerania (Alemania).
Escribió más de una veintena de libros, la mayoría de ellos novelas. Fue muy admirada en su tiempo, y cobró actualidad en 1993, cuando Mike Newell llevó al cine su novela Un abril encantado. En 1935, Harry Beaumont había dirigido también una versión cinematográfica de esta novela.
Ya se había filmado una película basada en Mr. Skeffington (Vicent Sherman, 1944) con Bette Davis y Claude Rains.
ESPEJO ROTO
Una novela se hace con una gran cantidad de intuiciones, con cierta cantidad de imponderables, con agonías y con resurrecciones del alma, con exaltaciones, con desengaños, con reservas de memoria involuntarias … toda un alquimia.
Así comienza el prólogo que de su propia novela Espejo roto hace la autora Mercé Redoreda. Parece querer decirnos que los que nos va a contar es algo vivido, algo que presenció o que le fue contado de forma muy directa. Parece querer narrar su propia experiencia o al menos hechos que conoció de manera muy cercana.
Lo que nos relata es la historia de una familia de la alta burguesia catalana, los Valldaura, desde los primeros años del siglo XX hasta el comienzo de la Guerra civil española. Los momentos de auge y decadencia de dicha estirpe están aquí reflejados en la vida de tres mujeres, Teresa, Sofía y María. Teresa es la que da origen a la historia. Mujer de clase baja, -es una pescatina-, posee una belleza fuera de lo común, circunstancia por la que D. Nicolau Rovira, anciano y rico, la desposa y la introduce en la alta sociedad de la Ciudad Condal. A la muerte del Sr. Rovira vuelve a casarse. Esta vez su esposo es un rico diplomático, Salvador Valldaura. Con él se instala en un enorme caserón con amplios jardines, árboles y estanques sito en el barrio de San Gervasí. Esta mansión jugará un papel importante en la vida de la familia, será la casa madre y al mismo tiempo les aislará del exterior, de lo que ocurre tras sus muros.
Teresa tendrá una hija y disfrutará de una existencia acomodada, pero no será feliz. Arrastra un secreto en su vida. A la vez en la de su marido hay un amor fracasado y trágico. Al final, el tiempo, -un importante personaje en la saga-, hará su labor y vivirá su propia decadencia, lejos aún de la del conjunto familiar.
Su hija Sofía, es una mujer “adusta, seca, llena de cosas admirables, pero un poco difícil de descubrir”, se casará con Eladi, el hombre del que estuvo siempre enamorada. Tiene hijos e hijas y una existencia en apariencia tranquila, pero siempre parece rondarle la infelicidad.

La tercera de nuestra protagonistas es María, ahijada de Sofía. Es una persona contradictoria y su destino tal vez sea el más drámatico.
El relato se completa con un sinfin de personajes: las criadas, (todas mujeres), Olivia, Marina, Marieta, Felicia, Armanda. Estas dos últimas serán testigos de la exaltación y caida de la casa Valldaura. Los maridos: Salvador y Elandi, que pasan sin pena ni gloría por la historia; los hijos: Ramón y Jaume, y los amigos Eulalia y Rafael.
La novela está narrada en tercera persona por un narrador que lo hace desde el punto de vista de las tres protagonistas. Cada una da su propia versión de lo que ocurre y todas estas, como en un espejo roto, son fragmentos de la realidad que al unirse nos permiten hacernos una idea cabal de lo qué y cómo todo sucedió.
La autora detalla con un leguaje hermoso y fluido temás que no por conocidos dejan de interesar si están, como es el caso, bien desarrollados. Quizás peque de detallista, pero no parece cansar lo que nos cuenta y sí nos hace vivir el ambiente que se respiraba en aquel instante lo que, a mi juicio, mejora la narración. Incluso nos hace deleitarnos con párrafos hermosos llenos de candor y poesia, que son un contrapunto a otros en los que nos expone toda la crudeza de lo que se vive; el dolor, la pena, la muerte.
No cabe duda de que es un excelente relato sobre la caducidad del ser humano, expuesta aquí con toda su crudeza.
Mercè Rodoreda i Gurguí (Barcelona, 10 de octubre de 1908 – Gerona, 13 de abril de 1983) fue una escritora española.
Está considerada una de las escritoras de lengua catalana más influyente de su época tal como lo atestiguan las referencias de otros autores a su obra y la repercusión internacional, con traducciones a cuarenta idiomas diferentes. Su producción abarca todos los géneros literarios; Rodoreda cultivó tanto la poesía como el teatro o el cuento, aunque destaca especialmente en la novela. Póstumamente se descubrió una vertiente más, la pintura, que había quedado en segundo término por la importancia que Rodoreda daba a la propia escritura:
Escribo porque me gusta escribir. Si no me pareciera exagerado diría que escribo para gustarme a mí misma. Si de rebote lo que escribo gusta a los demás, mejor. Quizás es más profundo. Quizás escribo para afirmarme. Para sentir que soy … Y acabo. He hablado de mí y de cosas esenciales en mi vida, con una cierta falta de medida. Y la desmesura siempre me ha dado mucho miedo.
Mercé Rodoreda: Prólogo de Espejo roto
La autora nació el 10 de octubre de 1908 en una pequeña casa con jardín de la calle de San Antonio, actualmente calle de Manuel Angelón, en el barrio de San Gervasio de Cassolas, Barcelona. Fue hija única del matrimonio formado por Andreu Rodoreda Sallent y Montserrat Gurguí Guàrdia, ambos eran grandes amantes de la literatura y el teatro y, de hecho, habían asistido a clases de declamación en la Escuela de Arte Dramático, que posteriormente sería el Instituto del Teatro, impartidas por Adrià Gual. Su madre también tenía un gran interés por la música.
Rodoreda solo cursó la educación primaria durante dos años, desde 1915 hasta 1917, y en dos escuelas diferentes: el Colegio de Lourdes del barrio de Sarriá y otro centro más cercano a su casa, en la calle de Padua, a la altura de la calle de Vallirana, en Barcelona. El abuelo materno, Pere Gurguí, era un admirador de Jacinto Verdaguer -de quien había sido amigo- y había colaborado como redactor en las revistas La Renaixença y L’Arc de Sant Martí. En el año 1910, Pere Gurguí hizo levantar un monumento en memoria de Jacinto Verdaguer en el jardín de su casa en el que había un grabado con las dos obras más importantes del autor, Canigó y La Atlántida ; ese espacio se convirtió en el lugar de fiestas y reuniones de la familia. La figura del abuelo marcó intensamente a Mercè y llegó a considerarlo su «maestro». Gurguí le inculcó un profundo sentimiento catalanista y un amor a la lengua catalana y a las flores, que quedaron bien reflejados a lo largo de toda la obra de Mercè Rodoreda.
Un Amor
Primero la vida. Después un amor.
De este autor ya habíamos leído Una madre. Una historia basada en una familia compuesta por la Mamá, –Aurelia-; Silvia, la hija mayor; Fernando y Enma. La lectura de aquella novela nos dejó un buen recuerdo. Ahora unos años después sigue la saga con Amalia cerca de los 0chenta años, Silvia casada con John y con su trabajo, Fernando sin pareja estable y su hermana Enma, homosexual como él, a punto de casarse con Magali. En escena aparece tia Inés, amiga de Amalia desde su juventud y de la que se suponían se había separado al divorciarse esta de su marido cosa que no había sido bien aceptada por el círculo de amistades del matrimonio.También se incorpora a la historia una asistenta rusa, Oksana, que con su experiencia y filosofía influye y da estabilidad a alguno de los problemas que Fernando, Fer en el libro, tiene en su vida.
Lo que cuenta en las 459 pag. del relato es lo que sucede en 24 horas. Las anteriores a la boda de Enma y Magali. El día de la boda es también el del cumpleaños de Aurelia. Es un coincidencia. Y como no hay dos sin tres, otro suceso se produce y altera el estado de ánimo de la familia. Tomando esa base el autor hace un repaso de los acontecimientos que el clan ha tenido en los ultimos años, ocho aproximadamente. La habilidad de contar la historia es tal que aunque los saltos en el tiempo son constantes y sin aviso, el lector no pierde nunca el sentido narrativo ni deja de estar pendiente de la celebración de la boda que es el acontecimiento que los ha reunido. El detalle del desarrollo de la ceremonia civil como el posterior y familiar festejo del hecho en una casa rural, despejará muchos de los problemas que tanto familiares como particulares tienen los principales personajes del evento.
La narración está plagada de momentos deliciosos. Nos hace reir, nos hace emocionarnos, nos hace sentirnos participes de lo que se expone, nos hace querer a esas personas, con sus complicaciones, anhelos, virtudes y defectos. Ya el anterior relato resaltaba que no era una familia tipo. De sus cuatro componentes dos son homosexuales; además tienen personalidades muy distintas, todos, mamá Aurelia incluida; pero aún así la impresión que nos causa lo que se cuenta es que forman un todo. Un todo al que se unen los que no son directamente familiares, como tia Inés, Magali y Oksana. Ese conjunto tiene un imán muy poderoso, Amalia, con su forma ser, de amar, de enfrentarse a sus dudas, debilidades y defectos, de acoger y justificar lo que los demás hacen, de perdonar. Ella es el nudo gordiano de la historia. Ella es la que la ensambla. Es un personaje que se hace querer, por que ella es UN AMOR, ese amor que todos deseamos tener, ese puerto al que volver después de ser zarandeados por la marejada de la existencia.
Hay un narrador, Fer. A través de él conocemos los distintos episodios familiares que aquí se detallan. Destacar igualmente el mérito que a mi juicio tiene la forma de narrarlo; el léxico usado es simple, normal, nada rebuscado. Lo forman palabras cotidianas que todos usamos en nuestro hablar diario. Es algo que ya en la obra anteriormente citada habíamos resaltado. Además el que los personajes están perfectamente definidos y desarrollados, que nada parece sobrar ni faltar, ayuda a encontrar la lectura muy amena y engancharse a ella. En definitiva un libro para leer con calma, empaparnos de lo que cuenta y de las muchas frases llenas de sentido común que en el texto aparecen.
Alejandro Palomas nació en Barcelona en 1967.
Estudio Filología Inglesa en la Universidad de Barcelona, completando su formación en el New College de San Francisco, donde cursó una maestría en Poesía.
Desde entonces ha trabajado como traductor de importantes autores, así como escribiendo para varios medios de comunicación, actividades que ha compaginado con su pasión por la escritura.
A lo largo de su carrera literaria ha publicado varias novelas, como El tiempo del corazón; El secreto de los Hoffman, (con el que fue finalista del Ciudad de Torrevieja 2008) o El alma del mundo (también finalista del Premio Primavera). Sus dos úlltimos libros, Una Madre y Un hijo, han recibido el aplauso de la crítica.
Con la novela que nos ocupa ha ganado el Premio Nadal del presente año 2018.
Los restos del día
“Cada vez me parece más probable que haga un excursión que desde hace unos días me ronda por la cabeza.”
Es la primera frase que leemos en el prólogo de esta novela y quien la piensa es una persona que no ha hecho viaje alguno por iniciativa propia; que durante la mayor parte de su vida no ha salido de la mansión en la que se encuentra, Darlington Hall, donde ha servido de mayordomo durante los últimos 30 años a las ordenes de su entonces propietario Lord Darlington, fallecido hace tres años. Ahora la propiedad pertenece a un rico norteamericano, mister Farraday, que le ha propuesto el viaje que está pensado hacer y para cuya realización le presta su propio vehículo y pagará los gastos de combustible que tal odisea origine. Él, mister Farraday, debe ausentarse durante un periodo corto de tiempo y no ve lógico que su mayordomo no pueda tomarse un asueto y disfrutar de los encantos de un viaje que considera tiene más que merecido.
En la toma de esta decisión pesa en mr. Stevens, nuestro personaje principal, un importante empeño. Debe contratar una ama de llaves. Con esta finalidad se propone visitar a la antigua ocupante de tal puesto en Darlington Hall, miss Kenton. Espera convencerla de que acepte volver, máxime cuando una reciente carta de esta señora le hace pensar que su estado civil ha cambiado y echa de menos el trabajo que abandonó hace años.
He de confesar que lo que más me extrañó del libro es que un relato tan tipicamente inglés como es el que aquí se detalla esté escrito por un japones. Kazuo Ishiguro es oriundo de dicha nación, aunque con seis año de vida fuese traladado a Inglaterra donde se desarrolló como persona y escritor. Sigue viviendo en Londres.
Lo que en la novela con todo lujo de detalles y de forma muy agradable y fácil de leer nos detalla es el súmmun de la manera de ser de un mayordomo inglés. Que la visión de esta forma de actuar y pensar sea desarrollada por alguien no inglés, ni siquiera británico, y lo haga de forma tan brillante es algo que me ha dejado impresionado. En general se ajusta a lo que muchos de nosotros tenemos interiorizado de lo que debe ser quien densempeñe esta labor en las grandes familias inglesas, al menos hasta la segunda guerra mundial que pudo cambiar, y de hecho lo hizo, el rol que esta labor tenía fijado. En suma, encuentro el libro muy interesante y exclarecedor sobre la tarea de estas personas en el devenir diario de dichas familias. No solo en lo privado también y en especial en lo público, manifestado en las reuniones que se producian en las mansiones y en la discreción sobre quienes asistían y lo que allí ocurria y se comentaba.
Steven es un ejemplo de lo que la profesión exigía a aquellos que como él querían alcanzar la excelencia en el desarrollo de la misma; entrega, fidelidad, renuncia a la propia personalidad y aceptación de todo lo que el señor requería, sin pensar si era o no apropiado.
A lo largo del relato se van narrando situaciones, hechos y momentos que nos hacen conocer a fondo como es nuestro personaje. Su renuncia a sus propias ideas, emociones, deseos, etc., todo en aras a que el prestigio de su señor no se viese menoscabado por su falta de profesionalidad o agilidad mental para solucionar situaciones embarazosas. Pero su forma de hacer va más allá. Esa busqueda de lo excelso hace que para los que le rodean sea considerado como una persona sin sentimientos ni corazón. Alguien ajeno a emociones como la empatía, el amor humano o simplemente el cariño familiar. Solo hay un objetivo y debe lograse por encima de todo.
El viaje tiene un contratiempo. Se queda sin gasolina y al pueblo al que llega le toman por alguien más importante de lo que es. Le toman por todo un caballero, vamos, un prohombre. Él no les sabe sacar de su error, en parte satisfecho de poder alardear de su conocimeinto y trato con importantes personalidades políticas, como mr. Eden o Churchill. Será a la mañana siguiente y debido a la conversación que tiene con el doctor de la zona, que le acompaña hasta su auto y ayuda a solucionar el problema del combustible, cuando todo su mundo se pone en cuestión. Lo hablado con dicho médico le hace recordar dos importantes hechos acaecidos en Darlington Hall. El primero cuando en presencia de su señor fue inquerido a responder a preguntas de alta política y economia para las que no tenía respuesta y así lo hizo constar. Desconocía que era una artimaña para fundamentar la idea de que la democracia era algo pasado, que solo los entendidos deberían llevar las cuestiones de estado, de que el pueblo llano no estaba capacitado para estas funciones y en consecuencia los parlamentos democráticos no eran eficaces. Deberían suprimirse y dejar las manos libres a quienes sí sabían lo que se debería hacer.

El segundo de sus pensamientos se centró en una reunión que en dicha casa su señor Lord Darlington celebró junto al primer ministro británico, el ministro de asuntos exteriores y el embajador de Alemania en Londres. En aquella ocasión Lord Darlington abogaba por que el primer ministro e incluso el Rey visitasen Berlin y lograsen un acuerdo con Hitler sobre la situación internacional. Que viesen los avances de este país e Italia en materia social para promerver en Gran Brataña cambios que propiciasen un régimen como aquel que regían la vida de dichos paises. Recuerda que mister Cardinal, que pasa la aquella noche en la mansión, le hizo ver que su señor estaba haciendo algo indigno, algo que se podía considerar traición. Que en los últimos años había sido una marioneta en manos del embajador del Reich. Que junto a otros influyentes señores en la vida social y política de Gran Bretaña habían facilitado la entrada en el país de propaganda fascista. Y que él, como mayordomo, debería tener un conocimiento de lo que estaba ocurriendo y en modo alguno secundar todo lo que el señor hacía por considerar que esa era su obligación.
Estas circunstancia hacen que todo lo que pensaba del bien hacer de su vida se tambalee. Todavía queda por pasar otro asunto importante. Su encuentro con miss Kenton, ahora mistress Benn. La conversación con ella ahondará más su sensación de haber perdido una parte importante de su vida. Aquella parte correspondiente a sus sentimientos más profundos. Ha vivido sin amar nada más que a su profesión, en su devenir no ha tenido tiempo para buscar una compañera, para formar su propia familia, para ser algo más que un mayordomo eficaz y eficiente.
De vuelta del viaje se encuentra en estas reflexiones, lamentando las pérdidas habidas y el tiempo pasado. Alguien le hace ver que de nada vale lamertar lo ya ocurrido. Lo importante es la que resta por vivir y el nuevo camino ha recorrer evitando los errores pasados.
Kazuo Ishiguro nació en Japón pero con apenas seis años su familia se trasladó a Londres (Inglaterra), donde terminó fijando su residencia y adquirió su nacionalidad. Desde los 5 a los 12 años estudió piano; 2 en 1978 se graduó en Inglés y Filosofía por la Universidad de Kent y en 1978 obtuvo el máster de Escritura Creativa por la Universidad de East Anglia. Comenzó a hacer guiones para series de televisión y pequeños relatos. Después vinieron sus novelas, que se caracterizan por una psicología de angustia y recuerdo del pasado, con escasos personajes y un hilo argumental débil, muy al modo oriental. El Japón de la posguerra, el nazismo y los periodos anteriores a la II Guerra Mundial son los temas más tratados en sus obras.
Ha recibido los más importantes premios literarios, como el Premio Nobel de Literatura en 2017, el Premio Booker, el Premio Whitbread (mejor autor novel británico del año) y su obra ha sido traducida a 28 idiomas.
Obra (entre otras)
Novelas
- Pálida luz en las colinas (A Pale View of Hills, 1982), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1994.
- Un artista del mundo flotante (An Artist of the Floating World, 1986), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1994.
- Lo que queda del día o Los restos del día (The Remains of the Day, 1989), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1992.
- Los inconsolables (The Unconsoled, 1995), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 1997.
- Cuando fuimos huérfanos (When We Were Orphans, 2000), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 2001.
- Nunca me abandones (Never Let Me Go, 2005), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 2005.
- El gigante enterrado (The Buried Giant, 2015), trad. de Mauricio Bach, publicada por Anagrama en 201
Adaptaciones cinematográficas
- Lo que queda del día (The Remains of the Day, 1993), dirigida por James Ivory, producida por Mike Nichols, Ismael Merchant y John Calley, con guion de Ruth Prawer Jhabvala, e interpretada por Anthony Hopkins, Emma Thompson, Christopher Reeve, James Fox, Hugh Grant y Ben Chaplin.
- La película obtuvo 8 candidaturas a los Premios Óscar, 5 candidaturas a los Premios Globo de Oro y 6 candidaturas a los Premios BAFTA, pero de todas estas nominaciones solo obtuvo el premio BAFTA a la mejor actuación para Anthony Hopkins.
- Nunca me abandones (Never Let Me Go, 2010), dirigida por Mark Romanek, con guion de Alex Garland, e interpretada por Carey Mulligan, Keira Knightley y Andrew Garfield.
- La película obtuvo 5 candidaturas a los premios de la Academia de Ciencia Ficción, Fantasía y Películas de terror, pero solo obtuvo el galardón a la mejor actuación secundaria para Andrew Garfield.
Aunque la joven estudiante no había podido leer nunca
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Narciso de Gabriel Fernández, nado no
“La familia es como un bosque: desde fuera parece impenetrable, pero desde dentro ves que cada árbol tiene su posición.” – Proverbio 
Yaa Gyasi (nacida en 1989) es una novelista ghanés-estadounidense.






