Category Archives: Club Castrillón

El consuelo de Anna Gavalda

Anna Gavalda vuelve a una historia de personajes desubicados. Personas que, sin que nada les falte, no se encuentran dentro del círculo social en el que viven. Añoran otros momentos y también consideran que no han sabido encontrar aquel camino soñado en su juventud, esa etapa de la vida en que  planificaron las circunstancias y metas que se consideraban idóneas para alcanzar la felicidad y el éxito.

Y no es que a Charles Balanda, personaje central de la novela, le hayan fallado todos esos sueños. No. Tiene una profesión que le gusta y en la que es reconocido, arquitecto, si bien el desarrollo de la misma no es de su total complacencia. Se relaciona mal que bien con su familia, especialmente bien con sus padres y con una de sus hermanas, Claire, letrada de también reconocido prestigio, pero ahí  acaban sus circunstancias positivas. Su vida sentimental es pobre por no decir inexistente. Vive con Laurence, una bella y seductora mujer, pero su convivencia es difícil y el amor inicial hace tiempo que se ha extinguido. Por no haber no hay ni sexo. Es Mathilde, la hija adolescente del primer matrimonio de su pareja y por la que siente un sincero cariño, la que evita que abandone esa casa. Ella, con sus problemas y necesidad  de ayuda y afecto, compensa la frialdad del ambiente hogareño, en el que, debido a los continuos viajes que su profesión le obliga a realizar, pasa muy pocos días al año.

En este estado de cosas un hecho viene a golpear su actual statu quo. Una carta de su más que amigo de la infancia y juventud, Alexis, le anuncia la muerte de su madre Anouk, la persona que más había influido en su formación juvenil. Anouk, de profesión enfermera, madre soltera, de una entrega y bondad sin límites, capaz de darse a todos antes de pensar en ella. Charles prefería su compañía y la de Alexis a la de sus propios hermanos y padres. Se criarán juntos, compartirán todo y nada parece que pueda quebrar la amistad y cariño que se tienen. Alexis es una persona con una excepcional aptitud para la música y dedicarse a ella es lo que más desea para el futuro. Todo empieza a cambiar cuando  sus vidas tienen que separarse. Charles se va a la universidad a estudiar su carrera, Alexis hará lo mismo con su afición, pero mientras el primero llevará una vida normal, Alexis, cuyo triunfo como músico no tarda en llegar, será victima de las drogas y su problema arrastrará a su madre Anouk.

La noticia de la muerte de Anouk hace revivir los recuerdos adormecidos de Charles. Poco a poco se habían ido distanciando, tanto de ella como de Alexis. Para él es un momento crítico. Siente la necesidad de volver a reencontrar lo perdido, de conocer que ha pasado, de saber de su amigo. Se da cuenta de lo pobre que es su existencia y de alguna manera quiere explorar si existe otro camino y si aún es posible tomarlo.

Contacta con Alexis, casado y con hijos, chico y chica. Curado de su adicción a las drogas y viviendo una vida holgada, segura y anodina. Por ella ha tenido que pagar un precio, su renuncia a la música. El día que lo visita se da la circunstancia de que la hija quiere dormir en una granja cercana, su madre a regañadientes lo consiente pero es necesario acercarle el corrector dental. Charles se ofrece a llevárselo y así poder salir momentaneamente del ambiente que se ha encontrado en el hogar de su viejo amigo. Acompañado por el hijo de este se acerca a la granja, una autentica arca de Noe. Allí conoce a Kate y su vida de un giro total.

Kate también es una persona fuera del lugar en el que debería estar. Tiene a su cargo a los hijos de su hermana, fallecida junto a su marido en un accidente. Pero no solo a ellos, tiene mucho más a su cargo. Por esa circunstancia ha renunciado a su profesión y a su vida, entregándose por completo a la misión que se ha impuesto. Es una expiación, ya que se siente responsable de las muertes antes comentadas toda vez que ella les animó a realizar el fatídico viaje.

Charles cree llegado el momentos de dar un nuevo enfoque a su existencia, de priorizar sus acciones y encaminarlas hacía la persona de Kate, a la que según va conociendo va admirando y amando más. Ella puede dar sentido a todo lo que hace y al tiempo él puede proporcionarle el amor al que renunció desde el momento que se asumió las responsabilidades de su vida actual.

Lo que la autora nos cuenta es algo que ya hizo en “Juntos nada más” -hay una alusión a los personajes centrales de ese libro en una secuencia de la historia-. La importancia de las relaciones personales abiertas y francas. Esas capaces de tejer una urdimbre en la que el amor, el aprecio, la amistad están por encima de todo lo demás. No nos llega con la familia, ni siquiera con la que nosotros formamos si no basamos todo  en un cariño sólido y a prueba de dificultades. Éstas siempre aparecerán a lo largo del tiempo y será la forma de asumirlas y enfrentarlas lo que dará consistencia a las relaciones afectivas. El ejemplo de Mathilde es esclarecedor. Prefiere la compañía de su padrastro a la de su propios padres. Charles también por encima de todo prefiere la de Kate con todo lo que significa y representa. Será otra vida pero será la que de verdad podrá considerar suya.

En ocasiones el libro es algo repetitivo, pero en general su lectura es agradable y aunque adivinamos como va a terminar la historia  no por ello dejamos de leer con interés lo que la autora nos narra, quizás porque todos hemos tenido esos sueños que nunca hemos podido ver hechos realidad o no nos hemos atrevido a dar los pasos necesarios para conseguirlos.

Anna Gavalda nació en Boulogne-Billancourt, un suburbio de clase alta ubicado en las afueras de París, el 9 de Diciembre de 1970. Es periodista y escritora.

En 1992 gana el Premio France Inter con La carta de amor más hermosa. Mientras trabajaba como periodista en 1999 publica una relación de relatos cortos, Quisiera que alguien me esperase en algún lugar, que tuvo un gran éxito de crítica y ventas, alcanzó los 700.000 ejemplares en Francia y fue traducido a 19 idiomas. En el año 2000 gana con estos relatos el Grand Prix RTL-Lire.

Su novela La amaba, fue publicada en Francia en el año 2002 y la consagró a nivel internacional al ser un éxito de ventas en 21 países. Ese mismo año publicó 35 kilos de esperanza, dedicado a aquellos de sus estudiantes que eran malos en la escuela y sin embargo gente fantástica.

En 2004 publica Juntos, nada más. Ha sido otro éxito de ventas. Su argumento sirvió de base para la realización de una película del mismo título, cuyo estreno se produjo en Noviembre de 2007.

Divorciada y madre de dos hijos, reside en Melun, Seine-et-Marne a unos 50 Km al sudeste de París. Además de escribir novelas colabora en la revista Elle.

Berlín, 1945

El título de la novela sugiere que nos vamos a encontrar con una narración sobre la vida en dicha ciudad en el año de la derrota de Alemania por los aliados. Y efectivamente es así. El autor nos relata como era la vida en aquella ciudad y en aquellos momentos.

La forma de como lo hace es la que da singularidad al libro. Porque “Berlín 1945″ es una novela policíaca, de crímenes, un argumento típico de una “novela negra“. Hay un asesino, un inspector que trata de detenerlo, unas victimas, en fin lo normal en el género. Lo que ya no es normal y confiere a la obra su singularidad es la forma de narrar lo que sucede. La manera no puede ser más imaginativa y cumple todas las funciones que como lector espero que me  informe: como era la vida allí, como vivían los personajes, quienes son, de donde vienen, las pesquisas para descubrir al autor de los crímenes etc..

Lo que el autor, Pierre Frei, hace es contarnos la historia a través de las vidas de las víctimas. Cada una de las personas asesinadas tenía hasta entonces una vida que se había desarrollado en la Alemania nazi. Así que nos la relata. Nos introduce en esas historias y nos detalla con mucho acierto como eran esas personas. Llegamos a conocerlas de manera íntima, es más, llegamos a empatizar con ellas por lo que cada muerte nos duele, tal es la simpatía que estos personajes femeninos provocan en nosotros. Sabemos cual va a ser su final pero mientras leemos sus historias llegamos a obviarlo.

El hilo conductor de la novela son estos asesinatos. Cada uno de ellos, cuatro en total, son una historia que daría para otra novela. Estos personajes son de condición muy diversa, una actriz, una enfermera madre de un niño con síndrome de Down, una aristócrata y una prostituta. En todas ellas hay un denominador común, sus ansias de sobrevivir a cualquier precio. Por medio de los relatos de sus vidas el autor alcanza a tocar nuestra sensibilidad, pero lo hace de una manera sincera, sin falsas situaciones. Al contrario, son historias que destacan por su realismo.

Todas las víctimas tienen una misma característica. Son rubias, altas y muy hermosas. Su muerte también es común, estranguladas al tiempo que violadas con un objeto punzante. Todas ellas están pasando un momento amargo, de insuficiencia y necesidad. Son alemanas y por tanto vencidas. Los crímenes se comenten en un barrio llamado Onkel Toms, una zona controlada por los americanos. Al ser las víctimas alemanas la policía militar que es la responsable del área, traspasa la investigación a la recientemente creada nueva policía alemana, que cuenta con escasos recursos de hombres y material. De este trabajo se ocupara el inspector Dietrich, casado, con dos hijos, mutilado de guerra – le falta una pantorrilla -. A través de él sabremos más de como para ellos era la vida en aquellos momentos, sus temores, carencias e ilusiones. Incluso por sus hijos nos enteraremos de lo que hacían los jóvenes entonces.

La narración describe someramente como se desarrollaba la relación a pie de calle entre las fuerzas de ocupación americanas y los habitantes de la zona. Así nos enteramos del interés de los yanquis por conseguir confraternizar con sus antiguos enemigos, la forma de proporcionarles empleo y medios de vida, el asentamiento de las familias en los pocos edificios que quedaron en pie en aquel Berlín destrozado por la guerra y la férrea  defensa que en sus calles hicieron los últimos soldados del III Reich antes de que los rusos se adueñaran de toda la capital. La disciplina con que los alemanes aceptaron la situación creada.

Pierre Frei sabe de lo que habla. Él nació en Berlín en 1930 y se crió en los alrededores de la estación de metro Onkel Toms Hüte, barrio que escogió como escenario de la novela que nos ocupa. A los 23 años tuvo un éxito extraordinario con su primera novela Pernod wächst nicht auf Bäumen. Es autor de guiones para el cine y la televisión. Fue corresponsal en Roma, El Cairo, New York y Londres. Actualmente vive retirado en una granja en Gales

La ciudad automática

“Decía un poeta español que, en Nueva York, las estrellas le parecían anuncios luminosos. A mi, en cambio, los anuncios luminosos me parecen estrellas, y Nueva York, es en mi concepto, una ciudad romántica, no a pesar de su brutalidad y su codicia, si no por ellas precisamente.”

Antes de seguir comentando la novela conviene recordar algo de la personalidad de sus autor, Julio Camba. Es un periodista de principios de siglo XX. Por consiguiente es una persona acostumbrada a llevar al relato acontecimientos, situaciones, paisajes, costumbres, etc.. Todo aquello que conforma la vida de quien se dedica a la mencionada actividad. Y así lo hace, pero añadiendo una especial y humorística visión a todo lo que describe. Hay certezas que por crueles y malas que sean parecen menos trágicas si son tratadas con un sentido positivo y humorístico, irónico incluso. Esta forma de ver y decir y escribir lo que a su alrededor sucede y ve, es consustancial al autor del libro y constituyen su más característico rasgo literario.

Lo que nos va a contar es como aprecia aquel Nueva York en los años posteriores al crack del 1929. Al tiempo dejará plasmada su admiración y devoción por esta ciudad. La ciudad del “presente“, ni del pasado ni del futuro, del “presente” único y continuado. Declara que Nueva York,  leit motiv del libro, le irrita. No obstante acecha cualquier oportunidad que pueda darse para ir allí, atraído cual mosca al panal de miel, pero una vez llegado siente una terrible indignación contra todo, lo que hace aumentar su inquina, sin disminuir su interés por volver tan pronto la ocasión lo permita.

A través de las páginas del libro describirá todo lo que la ciudad le muestra, e incluso aquello que le oculta pero él intuye. Sus hombres, razas, religiones, modos de convivir y comerciar, edificios, etc. etc.. De todo hará astillas, frases y párrafos que describen  todo lo que ve, con sus singular manera de apreciarlo, relatando anécdotas que siempre terminan en un apunte de pura filosofía, en una personal opinión llena de humor e ironía.

Aconsejaría no perder de vista la época en que fue escrita la obra. Desde entonces ha llovido mucho y sin dejar de ser “presente“, la sociedad neoyorkina ha cambiado. Ya no hay “ley seca“, por ejemplo, y en Nueva York se puede hoy degustar los mejores caldos del mundo. En otros temas no se han dado tan radicales cambios. Entonces estaban pagando las consecuencia de una burbuja bursátil, similar a la que hace solo dos años asoló a las economías de esta parte del planeta, y por el mismo motivo, el ansia desenfrenada de beneficios. De aquel crack Camba nos cuenta la vitalidad de la ciudad para recuperar el pulso lo antes posible. Es probable que si ahora escribiese sobre la actual situación también nos informase de ese afán ciudadano por levantarse y volver a ser el faro del mundo.

Para terminar una de sus sublimes frases sobre su relación con la gran metrópoli: “nos atrae (Nueva York) porque uno no puede vivir al margen del tiempo, y nos rechaza por la estupidez enorme del tiempo en que le ha tocado vivir a uno”. 

Julio Camba, nació en Villanueva de Arosa, Pontevedra, el 16 de Diciembre de 1882 y murió en Madrid el 28 de Febrero de 1962.

Su venida al mundo se produce en una típica familia de clase media. Su padre era practicante y maestro de escuela. A los 13 años se escapa de casa y embarca como polizón en un barco que va a Argentina. A su llegada se introduce en los círculos anarquistas de Buenos Aires y hace sus primeros pinitos literarios en panfletos y proclamas. Debido a estas actividades en 1902 es expulsado de aquel país junto a otros anarquistas extranjeros.

Ya en España empieza a colaborar con El Diario de Pontevedra, pero rápidamente se traslada a Madrid en donde escribe para publicaciones ácratas como El Porvenir del Obrero. En pocos meses creará su propio periódico en la calle de la Madera: El Rebelde. En esta aventura le acompañará Antonio Apolo. A partir de 1905 comienza a colaborar como cronista en El País, rotativo republicano. Sus escritos son de temática variada y en ellos pone de relieve su independencia. En 1907 abandona el anterior periódico y comienza su tarea de cronista parlamentario en España Nueva. Por aquellos días comienza el juicio por el atentado contra Alfonso XIII el día de su boda. Es llamado a declarar debido a que mantenía cierta relación con el autor del mismo Mateo Morral. La relación, aunque escasa, era cierta y en diversos artículos explica la poca importancia de la misma, fruto de las ideas anarquistas de ambos personajes.

Su vida como corresponsal comienza en 1908, cuando Juan Aragón lo incorpora a la plantilla de La Correspondencia de España. Por entonces ya sus textos reflejaban el escepticismo y la brillantez que lo acompañaran durante toda su carrera.

El primer destino como corresponsal es Turquía. Allí cubrirá las elecciones y el cambio de régimen. A su regreso cambia de redacción y entra en El Mundo que lo contrata para sus corresponsalías de París y Londres. En 1912 comienza a escribir bajo la rúbrica de Diario de un español en La Tribuna. Volverá a la capital inglesa y enviará sus primeras crónicas desde Alemania para este medio. Un año después, en 1913 comienza a colaborar con el diario monárquico ABC, colaboración que le duró hasta su muerte, salvo algunas interrupciones, como la que lo llevó a escribir para El Sol. En este último periódico esta 10 años (1917-1927). A su vuelta al diario de los Luca de Tena vuelve por segunda vez a Nueva York. Sus crónicas desde allí se recogen en el libro que nos ocupa “La ciudad automática”, como otras muchas.

Durante la guerra civil muestra simpatías por las causa franquista y sus crónicas se editan en ABC en Sevilla. Colabora también con el diario Arriba. En este medio comienza la reelaboración de crónicas y artículos antiguos que, o bien están ligados con hechos actuales o bien basados en la memoria del autor. Estas crónicas retrospectivas serán una constante a partir de entonces, editadas en ABC o en La Vanguardia. En 1949 fija su residencia en el Hotel Palace de Madrid hasta su muerte.

No deja de ser curiosa su evolución social y política. Del anarquista activo en su juventud bonaerense a simpatizar con un régimen dictatorial de derechas como fue el de Francisco Franco.

Tiene editados 18 libros que abarcan desde 1907 a 1958. Por orden cronológico son El destierro; Londres; Alemania, impresiones de un español; Playas, ciudades y montañas; Un año en otro mundo; La rana viajera; Aventuras de una peseta; El matrimonio de Restrepo; Sobre casi todo; Sobre casi nada; La casa de Lúculo o el arte de comer; Haciendo de República; La ciudad automática; Esto, lo otro y lo de más allá; Etc. etc.; Mis páginas mejores; Ni fuh, ni fah; Millones al horno. 

Casa de Muñecas – Hedda Glaber

CASA DE MUÑECAS

Vamos a leer una obra estrenada en 1879. Es un clásico del teatro y de la literatura universal. En muchas escuelas y universidades es una lectura obligatoria. ¿El motivo?. Trata uno de los grandes temas de todas las sociedades, la familia. Su estructura, su composición y jerarquía, su fundamento como base de la sociedad. Desde el momento de su estreno se convirtió en un auténtico escándalo literario, ya que como tal se considera el Teatro.

Lo que su autor trata es la sumisión de la mujer, aquí representada por Nora, a la autoridad total de su padre y de su marido. A los deseos de ésta de salir de ese círculo, en el que se la consideraba una propiedad y no una persona.

La obra levantó ampollas. La polémica fue aún más furiosa debido a la inconfesada sospecha de que lo que en ella se cuenta y visualiza era verdad. Ibsen no trata en ningún momento del adulterio, tema constante en el teatro de bulevar desde el drama a la farsa. Lo que hace Ibsen es mostrar la verdad frente al sacrosanto edificio construido por la tradición, las convenciones y los intereses sociales. Todo el teatro de Ibsen se funda en dos principios: la verdad y la libertadlas verdaderas columnas de la sociedad“.

HEDDA GABLER

Es otro drama incluido en el tomo. Narra la historia de una mujer orgullosa, hija de un prestigioso general. Busca sin éxito la felicidad y la dicha que iluminen su vida. Por conveniencia se casa con Jorge Tesman aunque su verdadero amor es Eilert Lodvorg, a quien ella al rechazarlo hace que él busque consuelo en el alcohol. Toda la obra es una lucha de la protagonista contra su propio destino. Al no poder salir victoriosa buscará en el suicidio la solución a sus problemas vitales.

Ambas obras constituyen una ruptura en el mundo teatral de su tiempo. Pese a estar escritas hace más de un siglo sus planteamientos siguen vigentes. De hecho se consideró que los personajes de las mismas, Nora y Heddar, son junto con Ana Karenina y Madame Bobary, los que sirven de inspiración a los movimientos feministas que nacieron al final del siglo XIX y que han tenido tanta importancia en el pasado siglo XX y en este inicio del XXI.

Decía Ibsen que para comprender su teatro hay que conocer como era la sociedad noruega de aquel momento. Una sociedad que habitaba un país hermoso pero al mismo tiempo con una climatología muy dura que lo condiciona. Largos inviernos donde apenas hay horas de luz. Añorando el sol y lo que representa, días más largos y en consecuencia la posibilidad de relacionarse con otras personas de manera continuada. Porque este es otro de los problemas, las relaciones sociales. La mayor parte de la población, sobre todo en el norte, vive en granjas muy separadas unas de otras. Esto hace que se sepa muy poco de  los vecinos lo que lleva a preocuparse unicamente de  los propios problemas. La gente así se hace introvertida y seria. Cavilan constantemente sobre si mismos y esto les hace dudar y en ocasiones perder el ánimo. Es lógico que consideren que aquellos pilares sobre los que se asienta la  sociedad no deban presentar grietas. Uno de esos pilares, sin duda el más importante, es la familia concebida como una inmutable pirámide jerárquica. Con sus obras Ibsen remueve esos cimientos y provoca el escándalo que le acompañó siempre.

Henrik Ibsen fue un dramaturgo y poeta noruego. Nació en 1828 en Skien, pequeña localidad al sur de Noruega y murió en Mayo de 1906 en Cristianía, actual Oslo. Esta considerado el más importante dramaturgo noruego y uno de los autores que más han influido en la dramaturgia moderna, padre del drama realista moderno y antecedente del teatro simbólico. En su época sus obras fueron consideradas escandalosas por una sociedad dominada por los valores victorianos, al cuestionar el modelo de familia y de sociedad dominantes. La vigencia de sus planteamientos tienen reflejo en el hecho de que sea uno de los autores no contemporáneos más representado en la actualidad.

Debido a la ruina del negocio de su padre la familia tuvo que trasladarse a una granja en las afueras de Gjerpen, única propiedad que su progenitor logra salvar de la quiebra. Henrik tiene 8 años. Diariamente recorrerá 5 kilómetros para asistir a la escuela. Todo ésto influye para que se convierta en un niño introvertido y solitario.

En 1842 regresan a Skien y Henrik con 14 años ingresa en un colegio religioso. Sin embargo años después, ya en su edad madura, se declaraba ateo. En este colegio permanecerá hasta los 16 años en que por necesidades económicas se traslada a Grimstad para trabajar como auxiliar de farmacia. Durante su estancia en esta localidad apenas se relaciona, acentuando su carácter introvertido. Termina los estudios de secundaria y comienza a estudiar medicina, carrera que nunca acabará. Al tiempo comienza a interesarse por la literatura y escribe sus primeros poemas y obras dramáticas.

En 1850 se traslada a Cristianía donde vuelve a retomar sus estudios. Pese a que su situación económica no es buena decide vivir de sus obras. No lo tiene fácil. Publica Catilina bajo el  seudónimo de Brynjolf Bejarme que es mal acogida y no consigue que se represente. Colabora con el periódico de la Sociedad de Estudiantes Samfumdsbladet y con la revista satírica y política Andhrimner. El 26 de septiembre de 1851 se representa por primera vez una de sus obras, La tumba del guerrero, en el Cristiania Theater.

1852 será un año importante en su vida. Se traslada a Bergen donde ha conseguido ser nombrado ayudante de dirección en el recientemente establecido Det norske Theatre, con el compromiso de estrenar una de sus obras al año. Estrena cuatro obras en dicho teatro, La noche de San Juan, una nueva versión de La tumba del guerrero (la primera versión la había escrito durante su estancia en Grimstad), La señora Inga de Ostraad y La fiesta en Solhaug. Es en esta ciudad donde conoce a la que será su mujer, Susanna Thoresen, hija de un clérigo protestante, con la que contrae matrimonio en 1858. Un año antes había realizado viajes de estudio a Dresden y Copenhague.

En 1864 abandona Noruega y se traslada a Roma donde un año después se reunirá con su familia. Ibsen consideró no vivir en el ambiente luterano y conservador de Cristianía y comenzó un exilio de 27 años. En Roma residirá 4 años.

En 1868 se traslada a Alemania, primero a Dresden y después a Munich. Para entonces ya es un dramaturgo con reconocimiento internacional y sus obras se representan en diversos países de Europa. Viaja a Egipto invitado como representante noruego a la inauguración del Canal de Suez (1869). En 1878 vuelve a Roma donde residirá durante 7 años. En todo este tiempo de exilio voluntario es cuando escribe su principal obra dramática, sus dramas realistas y simbolistas.

En 1891 regresa a Noruega. Tiene 63 años. En 1895 fija su residencia en Cristianía. Esta ciudad junto con Copenhague y Estocolmo (las tres capitales escandinavas), celebran solemnemente el septuagésimo aniversario de Ibsen. Posteriormente sufre diversos ataques de apoplejía que van minando su salud hasta dejarlo postrado en cama totalmente paralítico. Muere en 1906 a los 78 años de edad.

La extensa obra de Henrik Ibsen se puede dividir en tres etapas. La primera es romántica y recoge la tradición y el floclore noruego. Aún así en esta etapa representa lo que él consideraba defectos del carácter noruego.

La segunda sería la del llamado realismo socio-crítico. En ella se interesa por los problemas sociales de su tiempo y los convierte en tema de debate. Los estrenos de sus obras se dieron lugar a grandes polémica y escándalos. Ibsen en esta etapa cuestiona los fundamentos de la sociedad burguesa.

La tercera etapa se caracteriza por un teatro cargado de simbolismo. Predomina en ella un sentido metafórico.

Un defensor de toda su obra fue el Nobel Bernard Shaw. De su teatro diría que es el exponente de la obra bien hecha. Sus argumentos son creíbles y sus personajes reales, por los que al espectador le cuesta poco identificarse con ellos.

Su obra tuvo una influencia en otros autores de su tiempo como Chejov o Strindberg. El teatro del siglo XX está en deuda con el y sus obras no han perdido vigencia como lo demuestra el que sigan representándose en estos momentos.

Divorcio en Buda

La historia se enmarca en el Budapest de entreguerras. Los tres principales personajes de la misma, Kristóf Kömives, Imre Greiner y Anna Fazekas viven inmersos en aquella sociedad. Hungría es una nación independiente después de haber pertenecido durante siglos al Imperio Austro-Húngaro y ello ha conllevado un sinfín de cambios en los comportamientos sociales. Todo lo que parecía inmutable se ha desmoronado y nuevas formas de vida y costumbres se desarrollan en lo publico y privado.

Kristóf Kömives es juez en Budapest. Es un hombre de ideas tradicionales, ideas que entiende debe defender por encima de todo dentro del respecto a la legalidad vigente y que en él, debido a su puesto, es una exigencia. Se esfuerza por que su imagen sea acorde con su profesión y confía en que algún día podrá emular profesionalmente a su padre, juez también, del que algunos dicen que marcó una época en el desempeño de su cargo.

Imre Greiner es médico. Es de origen humilde. Su vida ha sido una lucha para conquistar un lugar entre la burguesía de su ciudad. Ambos, Imre y Kristóf se conocen de su época universitaria, si bien no se puede decir que hayan sido amigos.

Anna Fazekas es una mujer de clase acomodada. En la actualidad está casada con Imre. Conoce también a Kristóf con quien coincidía en actos sociales y en la práctica del tenis, deporte que ambos practicaban.

Estos son los perfiles de los principales personajes. Hace ya muchos años que sus vidas no se cruzan, por lo que significa una sorpresa para nuestro Juez el que llegue a su mesa de trabajo un expediente de divorcio en el que figuren los otros dos actores del drama, Imre y Anna. Ambos se han casado y Anna desea la separación aduciendo “abandono del hogar familiar” por parte de Imre. Los recuerdos de su relación con la ahora Sra. Greiner hacen retornar a su mente situaciones que creía olvidadas y que de alguna forma alteran su apacible vida burguesa.

Aún así no dejara de ser un expediente más que tramitar. De hecho piensa en citar a ambos y certificar su deseo de separación. Pero un hecho impide que el curso de los acontecimientos se desarrolle con esta normalidad. Aquella noche, la de la llegada a su despacho del expediente comentado, el Sr. Greiner se presenta en su casa con la noticia de que su esposa, Anna, se ha suicidado.

Durante esa noche Kristóf hará frente al aluvión de sentimientos encontrados que inundan su espíritu al mismo tiempo que será testigo de la confesión de Imre, que le relatará la historia de su matrimonio y sus actos por encumbrarse socialmente, entre los que está dicha boda. Kristóf escuchará todo lo que ignoraba sobre ellos y sobre todo constatará el abismo que los separa. Por un lado él, un burgués, que renunció a todo lo desconocido para defender y perpetuar los valores de la sociedad en la que se crió y educó. Por el otro lado, Imre, un advenedizo que por conquistar a una mujer que por su posición le permitiría la entrada en esa sociedad, se entrego a una existencia basada en la impostura y la falsedad.

Será una conversación larga y sincera, la primera vez que ambos hablan de vivencias y sentimientos hasta ahora no compartidos con otros. Pese a lo dramático de la situación está sirve para aclarar conceptos y plantearse nuevas formas de vivir y tratarse, de remediar en lo posible los errores que hasta ese momento hubiesen cometido. El mundo vive en aquellos días momentos cruciales y es probable que los acontecimientos que están a punto de producirse no les permita rematar sus deseos de cambio, pero deben intentarlo.

Sándor Márai fue un novelista y periodista húngaro. Nació en el año 1900 en la entonces ciudad húngara de Kassa, (hoy Kosice y perteneciente a Eslovaquia). Murió en San Diego, California en 1989, suicidándose mediante un disparo en la cabeza, cuando tuvo conocimiento de que estaba condenado  a pasar el resto de su vida en un hospital dependiendo de otros para su cuidado.

Descendía de una acomodada familia de origen sajón. Su infancia y pubertad fueron conflictivas ya que se escapó varias veces de casa, por lo que fue internado en un colegio religioso. Posteriormente se trasladó a Liepzig para estudiar periodismo, carrera que abandonó. Viajó por Europa, especialmente por Europa Central, visitando París capital cultural de la época, donde tuvo contactos con alguno de los representantes más significados de las vanguardias estéticas del momento.

En 1928 se instala en Budapest comenzando una carrera literaria con la que se labra un gran prestigio, debido a la calidad de su prosa. Se le compara a Thomas Mann y Stefan Zweig y sus obras se venden sin problemas y se traducen a multitud de idiomas.

Si bien aplaudió que la Alemania Nazi obligase a Checoslovaquia y Rumanía a devolver a Hungría los territorios perdidos por el Tratado de Trianon, escribió contundentes artículos en contra del nazismo, declarándose un profundo antifascista, cosa no muy recomendable en la Hungría del momento. Su fama y prestigio lo mantuvieron a salvo de represalias de calado.

A los 23 años se casa con una dama judía. Este hecho será determinante para que abandone su país escapando del nazismo. En el año 1948 con el establecimiento del régimen comunista en Hungría es tachado de decadente y burgués y sus libros son prohibidos.

No le sorprendió, ya que él había escrito con anterioridad, refiriéndose a los nazis, lo siguiente: “De hecho, los alemanes son magos. Han acertado a realizar el milagro de que cualquier ser humano decente espere honestamente y lleno de anhelo a los rusos, a los bolcheviques que llegan como libertadores“. Al igual que era antifascista lo era también anticomunista.

Aunque destacó principalmente en la narrativa, también escribió obras de poesía, teatro y ensayo, así como múltiples colaboraciones periodísticas. En sus novelas, escritas en húngaro, analiza la decadencia de la burguesía de su país durante la primera mitad del siglo XX, en títulos como El ultimo encuentro, La herencia de Eszter, La mujer justa o la novela que ahora leemos,  Divorcio en Buda. Además de sus novelas, Márai escribió libros de memorias que relatan las convulsiones vividas por Hungría en esa primera mitad del siglo, como la Primera Guerra Mundial (retratada en Confesiones de un burgués) o las invasiones del ejercito nazi primero y el soviético después ( en ¡Tierra,Tierra!).

La soledad de los números primos

Los números primos solo son exactamente divisibles por 1 y por si mismo. Ocupan su sitio en la interminable serie de los números naturales, …. . Son números solitarios, sospechosos, y por eso encantan a Mattia, que unas veces pensaba que en esa serie figuraban por error, como perlas ensartadas en un collar, y otras veces también ellos querrían ser como los demás, números normales y corrientes, y que por alguna razón no podían.

Alice y Mattia son los protagonistas principales de esta historia. Son dos personas condicionadas por los episodios que vivieron en su niñez. Episodios que les dejaron una huella imborrable y hicieron que sus comportamientos sean diferentes de los de sus contemporáneos. Ambos se conocen, se aprecian y se quieren. Estas circunstancias serían elementos suficientes para que sus vidas estuviesen unidas y siguiesen un mismo camino. Pero no es así. Algo hay entre ellos que impide esta total unión y pese al trato continuo e incluso íntimo, al conocimiento mutuo que tienen de su problemática, sus destinos serán paralelos, sin que se vislumbre un punto en el que puedan confluir.

La historia comienza en la infancia de ambos. Esta infancia tiene una circunstancia común, unos padres muy preocupados por su evolución.  El padre de Alice deseando que se convierta en una figura del esquí. Forzándola a ello, sin preguntar si le gusta, sin miramientos ni debilidades. Ella debe alcanzar esa meta. Los de Mattia preocupados por las relaciones de sus hijos con el resto de niños de su edad.  Mattia un superdotado intelectualmente, Michela, su gemela, atrasada mental, tienen dificultades para mantener dichas relaciones. Esos afanes paternos fueron la causa indirecta de que ocurrieran los hechos que marcaron profundamente la personalidad de ambos

Sorprende la asociación que Palolo Giordano hace del comportamiento de los personajes que nos ocupan con los números primos, y de manera especial su relación con aquellos de estos números que podemos llamar especiales, números como el 11 y el 13, el 17 y el 19 o el 41 y el 43.  Están muy próximos, separados únicamente por otro numero entero que hace que, pese a esta proximidad, no puedan juntarse. Así son sus vidas.

La novela no hace concesiones. Mediante una cuidada prosa nos va contando la  evolución de ambos desde su adolescencia a la edad adulta. Indaga hasta el fondo en sus singularidades, sin dar respiro ni momentos de calma. Aquello que parece que puede terminar de manera amable acabará de forma nada agradable debido al enfoque que ellos hacen de todas las situaciones, tan singular, tan única.

Lo que sí nos dice es que nuestra personalidad se forma a edades muy tempranas. Que los hechos que ocurren en dichos momentos van a tener una influencia capital en como seremos a lo largo de nuestra vida. Podremos mejorar y cambiar algo, pero aquello que llevamos dentro desde entonces estará siempre con nosotros, aletargado, preparado para aparecer cuando las circunstancias así lo requieran.

El final de la historia es coherente con el desarrollo de la misma. Que nadie espere un final en el que se solucionan los problemas descritos durante el proceso que se narra. Sin ser un final trágico tampoco lo es feliz. El autor prefiere dejarlo así, abierto, con los personajes uno al lado del otro pero sin estar unidos. Como números primos especiales que son.

Paolo Giordano nació en Turín en 1982. Sigue residiendo allí, concretamente en San Mauro Torinese. En el año 2001 se diploma con una calificación excepcional (100/100) en el Liceo Científico Estatal “Gino Segré” de Turín. Finaliza su licenciatura en Física de las interacciones fundamentales, graduándose cum laude en la Universidad de Turín.

Es el autor de la novela que nos ocupa. Fue editada en Italia en el año 2008, ganando ese mismo año el Premio Campiello a la mejor Opera Prima, el Premio Fiesole Narrativa Under 40º y el Premio Strega. A sus 26 años es el escritor más joven que ha ganado este último y prestigioso galardón. Este libro ha sido el más vendido en Italia en el año 2008, más de un millón de copias.

Según el autor, la historia que cuenta es “Extremadamente representativa de un cierto mundo juvenil de la burguesía, de la burguesía opulenta, que ofrece comodidades a sus propios hijos dejándolos enla más absoluta soledad y abandonados a si mismos“. La idea de fondo de la novela nació durante la fase de la escritura que duró nueve meses.

El título de la obra fue elegido por Antonio Franchini, editor de Mondadori, en el año 2007. Giordano
la había titulado “Dentro y fuera del agua”, que permanece como título del quinto capítulo. Ha sido traducida a varios idiomas, (francés, inglés, holandés, portugués y español).

En el año 2010 la novela ha sido llevada al cine bajo la dirección de Saverio Costanzo. Firman el guión el propio director y el autor de la obra. Al contrario que el libro la película no ha tenido éxito alguno.

El tiempo entre costuras

“La normalidad no estaba en los días que quedaron atrás: tan sólo se encontraba en aquello que la suerte nos ponía delante cada mañana. La normalidad no era más que lo que mi propia voluntad, mi compromiso y mi palabra aceptaran que fuera y, por eso, siempre estaba conmigo.”

La impresión que la novela deja es la extensión de temas que trata dentro de una simplicidad narrativa que el lector agradece. La intensidad de la historia va incrementándose conforme avanza. Al principio nos parece un tanto anodina. Pero casi sin darnos cuenta las circunstancias de la vida de la protagonista, Sira Quiroga, van cambiando y haciéndose cada vez más complejas. Al tiempo la autora, con una habilidad digna de elogio, nos va describiendo el entorno en que éstas se desarrollan, introduciendo hechos y personajes reales dentro de la ficción que compone el relato. Lo hace de manera creíble y sin distorsionar lo que de verdad pasó.

La acción se desarrolla desde un Madrid de preguerra a un Tanger internacional, en Tetuán en plena guerra civil española, nuevamente Madrid  terminada ésta y al final Lisboa. Todos estos parajes serán los escenarios en que nuestra modista, porque eso es lo que es y muy famosa, corre toda suerte de aventuras.

En este sentido la novela es un thriller. Una novela de espías y tramas, donde nadie es lo que aparenta ser. En este ajetreo apenas queda sitio para los sentimientos personales. Hay cosas que hacer y son trascendentes y a ellas hay que dedicar todo el esfuerzo posible. Pues bien, pese a ello en el comportamiento de los protagonistas tiene cabida sentimientos muy loables, amistad, bondad, auxilio, amor. Es la amistad de Sira con Rosalinda Fox. Es el auxilio y la amistad de Candelaria, la matutera. Es la bondad y amistad del inspector don Claudio, es el amor de Sira y Marcus. De esto también nos habla María Dueñas. Lo hace como algo más, dentro de la normalidad que mencionamos en las primeras líneas de este análisis.

Y es que el mundo de Sira se define bien en los párrafos iniciales. Ella hará que sea normal todo lo que le acontezca. Lo asumirá y buscará la solución adecuada. Acertará en la mayoría de las veces y también este acierto se encuadrará dentro de esa normalidad.

Son varios los personajes reales que son parte de la historia que nos ocupa. En todos los casos su presencia se hace con un total respeto a los hechos que acaecieron en su momento y en la que ellos han tenido una parte activa. Es otro de los méritos de la autora, hacer también creíbles los encuentros de la protagonista con dichas personas dentro del desarrollo de la trama.

María Dueñas nació en Puertollano, Ciudad Real, en 1964. Es doctora en Filología Inglesa y profesora titular en la Universidad de Murcia. Ha impartido docencia en universidades norteamericanas, es autora de trabajos académicos y ha participado en múltiples proyectos educativos, culturales y editoriales. Esta es su primera novela. Las últimas noticias sobre la novela indican que existe la intención de llevarla al cine.

Pantaleón y las visitadoras

“Intente al principio contar esta historia en serio. Descubrí que era imposible. Fue una experiencia liberadora, que me reveló las posibilidades del juego y el humor en la literatura”.

Esta fase aparece en la contraportada del libro escrita, como es natural, por el propio Mario Vargas Llosa.

En ella el autor ya nos da alguna pista sobre su novela. Esta basada en un hecho real pero es tan extraño que contarlo tal como sucedió, sin darle un toque de humor, de ironía y humanidad, no sería posible. Es necesario este aditamento y la magia de la literatura para poder describirlo y entenderlo.

La historia comienza cuando el recientemente ascendido capitán del ejercito peruano Pantaleón Pantoja, militar sin vicios, fiel cumplidor del deber que se le asigne, casado y sin hijos; recibe el encargo de organizar un servicio para lograr la satisfacción sexual de los hombres destinados en la Amazonía peruana; para lo cual y en el más absoluto de los secretos, deberá contratar a un grupo de mujeres que se encarguen de este menester.  A éstas se les conocerá con el nombre de “visitadoras”. Por supuesto, el Ejercito como institución debe quedar totalmente al margen, lo que obligará a nuestro personaje a no poder vestir el uniforme reglamentario ni decir cual es su profesión y rango. Vamos, que debe hacerse pasar por un simple y competente proxeneta. Su esposa, Francisca,  (Pochita), con la que todo comparte y a la que le es totalmente fiel, debe ignorar todo lo relativo a la tarea encomendada.

En principio Pantaleón se resiste ha cumplir tan peculiar orden pero sus argumentos caen en saco roto. Ello le obliga trasladarse a Iquitos, capital de dicha zona selvática mencionada y allí actuar en la más absoluta clandestinidad, aunque teniendo discretas reuniones con el enlace que se le asigna que será el interlocutor entre él y sus “clientes”. Esta organización tiene un nombre clave, Servicio de Visitadoras para Guarniciones, Puestos de Frontera y Afines (SVGPFA). Los servicios de estas mujeres se llamarán “prestaciones” y deberán complacer primero a soldados y luego a rangos superiores si así son requeridas.

Según empieza a rodar el asunto se van complicando las cosas en el aspecto personal. Entre las meretrices se encuentra una mujer muy seductora, Olga Arellano, (La Brasileña) la cual se involucra con Pantaleón, llegando este a serle infiel a su esposa.

Pantaleón es un hombre que se hunde por la solidez de sus principios (Vargas Llosa)

Luego La Brasileña es asesinada por un grupo de nativos furibundos. Pantaleón se presenta en su entierro vistiendo su uniforme militar, lo hace para levantar la moral a las trabajadoras, pero al tiempo   descubre el secreto que estaba obligado a guardar. Desde ese momento los problemas aumentan. El SVGPFA recibe críticas tanto internas como externas y Pantaleón se ve en la tesitura de clausurar el servicio bajo la presión de sus superiores, ninguno de los cuales se responsabiliza de la orden que lo    instituyó.

Todo esto  hace pensar a Pantaleón que su carrera en el Ejercito ha tocado techo, pero sus superiores, quizás para descargar su mala conciencia, le envían muy lejos, al  lago Titicaca, en plenos Andes peruanos, a hacerse cargo de una guarnición enclavada en aquel lugar.

Con esta novela el autor ganó en el año 1975 el Premio Latinoamericano de Literatura.

Ha servido de base como guión cinematográfico en dos ocasiones, en 1975 y 1999. La primera vez hubo de rodarse en la República Dominicana. Fue co-dirigida por José María Gutiérrez Santos y el propio Mario Vargas Llosa, que hace un breve papel secundario representado a un mando militar . No tuvo mucho éxito y ademas fue censurada por el régimen militar que gobernaba Perú en aquel momento. Más tarde, en 1981, ya en democracia, pudo ser estrenada, si bien le censuraron una escena en la que un sacerdote castigaba a una “visitadora” por sus actos.

En 1999 vuelve a ser llevada al cine de la mano de Francisco J. Lombardi quien ya había adaptado a este arte otro libro del autor, La ciudad y los perros.

También fue adaptada al teatro por el director colombiano Jorge Alí Triana y su hija Verónica Triana. Tuvo su estreno mundial en 2009 en el Teatro Repertorio Español de Nueva York, con música del también colombiano Andrés Cabas y un elenco multi-nacional.

 

Mario Vargas Llosa, nació en Arequipa, Perú, el 28 de Marzo de 1936. Su nombre completo es Jorge Mario Pedro Vargas Llosa. Vio la luz en el seno de una familia de clase media de ascendencia mestiza y criolla. Fue el único hijo de Ernesto Vargas Maldonado y Dora Llosa Ureta. Ambos se separaron pocos mese antes de su nacimiento. Su padre volvió a casarse con una mujer de origen alemán con la que tuvo dos hijos, hermanastros del escritor, Enrique y Ernesto Vargas.

Mario vivió con su familia materna. Su abuelo era quien mantenía las necesidades económicas de su madre. Vivió en Cochabamba (Bolivia) y en Piura (Perú) donde comenzó sus estudios. Primaria en el Colegio Salesiano Don Bosco y secundaria en el Colegio San Miguel de Piura. Por aquel entonces  Mario creía que su padre había muerto ya que eso fue lo que le dijeron para ocultar el divorcio de sus progenitores.

En 1946 se traslada a Lima, donde conoce a su padre. El matrimonio  restableció su convivencia y vivieron en un barrio de clase media de la Capital. Estudia entonces en el Colegio La Salle de los    Hermanos de las Escuelas Cristianas. La relación con su padre fue siempre tortuosa, tanto por el carácter del mismo, violento en ocasiones, como por  el resentimiento que tenía hacia la familia Llosa. Otro hecho significativo de su convivencia fue la incomprensión que el tenía hacía su interés por la literatura.

A los 14 años es enviado al Colegio Militar Leoncio Prado, (Callao, Perú), un internado donde cursó 3º y 4º de educación secundaria. Allí tuvo que soportar la rígida disciplina miliar. Según su testimonio fue la época en la que más leyó y escribió. Entre sus profesores figuraba el poeta surrealista Cesar Moro, quien por un tiempo le dio clases de francés. Sus autores preferidos en dicha época fueron Victor Hugo y Alejandro Dumas.

En el verano de 1952 se produce un cambio sustancial en su vida. Aprovechando las vacaciones comienza a trabajar como ayudante en el diario limeño La Crónica. Poco después pasó a ser aprendiz  de periodista y se le encomiendan reportajes y entrevistas sobre notas locales. Al terminar el proceso vacacional no vuelve al colegio militar, se traslada a Piura y vive con su tío, cursando en dicha ciudad el último año de secundaria en el Colegio San Miguel de dicha localidad.

En 1953 Vargas Llosa ingresa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde cursa Derecho y Literatura. Participó en la política universitaria a través de Cahuide, nombre con el que se mantenía vivo el Partido Comunista a la sazón perseguido por el gobierno de Manuel A. Odría. Poco tiempo después se distanciaría del grupo y se inscribiría en el Partido Demócrata Cristiano de Héctor Cornejo Chávez. Por aquel tiempo trabaja como asistente del renombrado historiador sanmarquino Raúl Porras Barrenechea en una obra que nunca llegó a concretarse: varios tomos de una monumental historia del Perú

En 1955, con 19 años, contrajo matrimonio con Julia Urquidi, tía política por parte materna,  que era 10 años mayor. Este matrimonio causo un verdadero disgusto y rechazo en la familia, viéndose forzados a separarse durante un tiempo estando recién casados. Para poder mantener una vida en común, el joven Mario se vio obligado a realizar hasta siete trabajos simultáneos: en librerías con Porras Barrenechea , escribiendo para varios medios e incluso catalogando nombres de las lápidas del Cementerio Presbítero Matías Maestro.

Vargas Llosa comienza de verdad su carrera literaria en 1957 con la publicación de sus primeros relatos, Los Jefes y El abuelo. Al graduarse en la Universidad en 1958 fue considerado el alumno sanmarquino más distinguido en Literatura, por lo que recibió una beca para continuar sus cursos de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad a la que se traslada y desde la que en 1960 después de culminar su beca se muda a Francia con la intención de conseguir otra para estudiar allí. Recién llegado a París se entera de que su solicitud ha sido denegada. Pese a la precaria situación financiera en que se encuentran, Mario y Julia deciden quedarse en la mencionada capital, donde Vargas Llosa comienza a escribir de forma prolífica.  En 1964 Mario y Julia se divorcian. Un año después Vargas Llosa se casa con su prima Patricia Llosa, con quien tuvo tres hijos.

En 1971 bajo la dirección del profesor Alonso Zamora Vicente, obtiene un Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid con la calificación de Sobresaliente Cum Laude defendiendo su tesis doctoral titulada: García Márquez: lengua y estructura de su obra narrativa, luego publicada bajo el título: García Márquez: historia de un deicidio.

Sus novelas más destacadas, incluyendo la que leemos en estos momentos son:

La casa verde (1965); Conversaciones en la Catedral (1969); La mencionada García Márquez; Historia de un deicidio (1971); Pantaleón y las visitadoras (1973); La tia Julia y el escribidor (1977); La guerra del fin del mundo (1981);El pez en el agua (1993); Los cuadernos de don Rigoberto (1997):La fiesta del Chivo (2000), llevada al cine por su primo Luis Llosa; El paraíso en la otra esquina (2003); Travesuras de la niña mala (2006). Está previsto que el próximo 3 de Noviembre se publique El sueño del celta, última novela de Vargas Llosa. Versa sobre la vida de Roger Casament, cónsul británico en el Congo Belga que se dedicó a denunciar las atrocidades del régimen de Leopoldo II en el país africano.

Mario Vargas Llosa cuenta en su haber con numerosos premios anteriores al actual Nobel de Literatura. Los más destacados son: El Premio Rómulo Gallegos, (1967, por su novela La casa verde), y el Premio Cervantes (1994). A estos hay que añadir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras otorgado en 1986. Otros premios son: El Premio Nacional de Novela del Perú; el de la Paz de los libreros de Alemania; el Planeta de 1993 y el Biblioteca Breve otorgado por La ciudad y los perros.

Asimismo es miembro de la Academia Peruana de la Lengua, de la Real Academia Española y tiene numeroso títulos Doctor Honoris Causa otorgados por numerosas y prestigiosas Universidades del mundo. Ha sido condecorado por el gobierno francés con la Legión de Honor (1985) y el gobierno de Perú le concedió la condecoración Orden del Sol en el grado de Gran Cruz con Diamantes, su más alta distinción.

Ha tenido participación activa en la política de su país, decantándose por posiciones liberales y conservadoras.

Desde 1993 cuenta con la nacionalidad española sin que ello implique la renuncia a la suya de naciemiento, la peruana.

Inés y la Alegría

“La Historia inmortal hace cosas raras cuando se cruza con el amor de los cuerpos mortales”.

Es una frase que se repite a lo largo de la novela que vamos a comentar. Y no cabe duda que es cierta. La Historia con mayúscula, por lo general se centra en los grandes episodios acaecidos a la humanidad a lo largo del tiempo. Grandes hechos que cambiaron de alguna forma el devenir cotidiano de mucha gente y que alumbraron otras formas de pensar y gobernar;  pero rara vez nos explica aquellas pequeñas y humanas acciones que dieron lugar a que se desbocaran los acontecimientos que hicieron posible la importancia de lo sucedido.

Esto es lo que pretende la autora de este libro. Poner de relieve como algunas cosas personales, íntimas incluso, son el inicio de la bola de nieve que arrastrará a muchos a situaciones extremas para ellos y para su forma de ver el mundo.

La novela parte de un hecho real e Histórico, la invasión del Valle de Arán en 1944 por parte del ejercito de la UNE, (grupo de exiliados españoles, en su mayoría comunistas), que había luchado con éxito contra los alemanes en el sur de Francia. Este episodio de nuestra Historia poco conocido y documentado, es el trasfondo que elige para desarrollar su obra.

Justifica la frase inicial las relaciones personales que mantienen personas capitales en el desarrollo de los hechos. Por una parte Dolores Ibarruri, Pasionaria, con su compañero de partido y amante Francisco Antón. La dolorosa separación de ambos al final de la guerra civil española, ella a salvo en Moscú y él recluido en un campo de concentración en el sur de Francia. El nombramiento de Carmen dePedro como responsable del PCE en esa zona francesa. Su encuentro y amores con Jesús Monzón Reparaz y la utilización de éste del cargo que tiene su compañera para controlar y desarrollar el Partido en su territorio y elaborar el plan de la invasión comentada. Son historias, con minúscula, que de no haber sucedido no hubiese ocurrido el suceso recogido en la otra Historia, con mayúscula.

La autora para contarnos lo que sucedió crea una ficción; con unos personajes que también nos cuentan otras historias. Porque tanto Inés como Galán, como el resto de intervinientes en el relato nos describen tanto sus sentimientos como la forma de vida que desarrollaron antes, durante y después de haberse consumado el episodio histórico base de la novela.

Almudena Grandes se esfuerza en hacernos ver como eran las circunstancias imperantes en aquellos  días, meses, años, tanto en lo político como en lo social. Como era la  vida cotidiana de las personas atrapadas en aquel preciso tiempo. Vidas de perdedores y aún así gente comprometida con sus ideales que no dudan en arriesgar todo lo que poseen por conquistar las metas que sus utopías les señalan.

Inés, hija de una familia acomodada y de derechas con un hermano falangista y comprometido con el alzamiento, aislada en un Madrid en guerra  e influenciada por su amiga y doncella Virtudes, abrazará la causa republicana y comunista y colaborará con el Socorro Rojo desde su casa. Finalizada la guerra nos cuenta su apresamiento y permanencia en prisión, de donde la sacará su hermano para internarla en un convento. De allí la volverá a sacar  para llevarla consigo a su casa en Pont de Suert, Lérida, de donde escapará para unirse a los invasores del Valle de Arán en Bossóst. Allí conocerá a Galán, de quien se enamorará y con quien compartirá su vida futura.

Galán, nombre de guerra del comandante del ejercito republicano Fernando González Muñiz, asturiano de Gera, concejo de Tineo (Asturias), minero e involucrado en el levantamiento de 1934; huido a Francia y vuelto a España para unirse al ejercito de la república, exiliado, guerrillero y  capitán del ejercito de la UNE, (Unión Nacional Epañola). También se enamorará de Inés, uniendo ambos  sus vidas, sus anhelos y sus sueños desde aquellos tristes días de 1945 hasta el presente.

El resto de personajes, tanto masculinos como femeninos, de parecidas historias a las de los dos principales, están también convenientemente desarrollados en la trama. Entre ellos destaca el de Adela, la esposa del hermano de Inés. La amistad y cariño que por Inés siente le llevará a arrostrar todo tipo de peligros, sociales y familiares, con la única finalidad de poder  visitarla y tratarla en Francia, en Toulouse, donde el destino  llevó a Inés y Galán, después del fracaso de la aventura de Arán. Para Adela, Inés es todo lo que ella desearía ser pero no se atreve.

Allí en Toulouse, Inés,  asociada a otras camaradas abrirán un restaurante español, al que por nombre pondrán “Inés, La cocinera de Bossost“. Lo subtitularán como “el mejor restaurante español en Francia“.

Este establecimiento será el punto de encuentro de prácticamente todas las personas que intervienen en el libro, tanto las de ficción como las reales. Porque será allí donde la autora hace coincidir a los históricos, Dolores Ibarruri, Carmen de Pedro, Agustín Zoroa, etc., con los de ficción. Esta interacción está hecha con maestría y dentro de un contexto que posibilita pensar que pudo suceder como se cuenta.

Como la misma Almudena dice, el final de la novela es abierto. Ella ha pretendido recordar un hecho histórico poco conocido por el público en general y al tiempo contar como vivieron las personas inmersas en aquel devenir.  Cuales eran sus problemas, miedos, ansias, esperanzas. Como fue aquel momento de lucha armada contra la dictadura, como esta lucha evolucionó hacía la reconciliación nacional; que solo fue posible después de la muerte de Franco. Lo hace desde un punto de vista republicano y comunista, con sencillez, como si fuese un notario que levanta acta de lo cotidiano.

Es posible que en determinados momentos a algunos el relato les parezca farragoso e incluso extenso y repetitivo. Es cierto que su desarrollo tiene picos y valles, pero en conjunto es un buen libro y además anima a ampliar lo que cuenta, a enterarse de quienes eran los que intervinieron en esa etapa  de nuestra Historia, que como queda dicho es muy poco conocida y lo poco, muy distorsionado. La narración los cita profusamente logrando que tengamos una amplia visión de ellos en aquel momento.

Almudena Grandes nació en Madrid en 1960. Cursó estudios de Geografía e Historia en la Universidad Complutense. Trabajó en el mundo editorial hasta que en 1989 ganó el premio de narrativa erótica La sonrisa vertical con su primera novela, Las edades de Lulú. Este éxito que la catapultó a una fama inmediata, fue su carta de presentación y ella confirmó su buen hacer como escritora con la publicación de Te llamaré Viernes (1991) y Malena es un nombre de tango (1994). En 1996 publicó Modelos de mujer, un volumen recopilatorio de algunos de sus relatos breves. Dos años más tarde apareció Atlas de geografía humana, que obtuvo una amplia aceptación por parte de la crítica y el público. Con posterioridad ha publicado Los aires difíciles -premio Arcebispo San Clemente 2001-, Castillos de cartón (2004), el libro de relatos Estaciones de paso (2005) y El corazón helado (2007), títulos que la han convertido en una de las voces narrativas más relevantes de nuestro país.

Han sido llevadas al cine sus novelas Malena es un nombre de tango y Los aires difíciles y Atlas de geografía humana. Asimismo el relato El lenguaje de los balcones, de su mencionado libro Modelos de mujer e inspirado en un poema de su marido Luis García Montero, sirvió de base para la película  Aunque tu no lo sepas.

En 2008 le concedieron el VII premio de novela José Manuel Lara y el premio Gremio de libreros de Madrid.

La nueva biblioteca municipal de Azuqueca de Henares (Guadalajara) lleva su nombre.

Colabora con el diario El País y es contertuliana en la Cadena Ser.