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Almas Grises

La vida no es más que la búsqueda de unas migajas de oro

Esta es una de las frases lapidarias que el autor incluye en esta novela ganadora del  prestigioso premio Renaudot y elegida Libro del Año por los libreros franceses y la revista Lire.

Es un relato hermoso, descarnado y profundo. Con la disculpa de investigar  el asesinato  de la pequeña Belle de Jour, de 10 años, hija del propietario del restaurante Rébillon, el autor y por boca del comisario encargado de la investigación de el Caso, describe con todo lujo de detalles y una prosa digna de admirar lo que en aquel tiempo pasaba y como eran las gentes que componían la sociedad en la que los hechos sucedieron. En ocasiones se excede en el tiempo para relatar lo que, con posterioridad, le sucedió a alguno de los intervinientes en la historia.

Escribe dos novelas en una, la que nos cuenta la investigación y la que nos relata la vida y sentimientos del narrador; entrando y saliendo de ellas de forma sutil e inteligente. La narrativa hace que los hechos, aún siendo singulares en cada caso se complementen, logrando un todo que nos impacta. No hay opción a la indiferencia y el desenlace final es la mejor muestra de ello.

El relato se centra en los años de la primera guerra mundial, la Gran Guerra. Se localiza en un pequeño pueblo cerca de la línea del frente, pueblo desde el que se escucha el fragor de las batallas, las explosiones de los obuses; ruidos que por cotidianos han dejado de tener importancia. Como también han dejado de ser noticia los soldados que llegan para incorporarse a la linea de fugo o los heridos y muertos que vuelven de allí después de cada acción bélica. Una situación como ésta hace que la muerte sea un componente más del día a día. Pese a querer ignorarla está totalmente presente y, en consecuencia, las personas se acostumbran a vivir con esa presencia, insensibilizándose a lo que la misma representa.

Mediante la narración vamos conociendo los personajes que intervienen en la trama. Así nos encontramos con el Fiscal Destinat, habitante de el Palacio, la más importante casa de la población. Viudo, rico, frio, inmaduro y duro con los criminales a los que acusa ante el tribunal de V, partido judicial al que pertenece el pueblo. Es uno de los principales actores del drama o de los dramas que se relatan. Para el comisario será el principal sospechoso de la muerte de Belle y su frustración fue no haber podido conseguir que el Juez Mierck lo interrogase. En el momento de ocurrir el crimen el Fiscal estaba jubilado.

Este Juez es otro de los protagonistas destacados. Nos lo representa como un ser por encima del bien y del mal. Como el Fiscal es duro en sus sentencias, sin que le tiemble el pulso al firmar la muerte de los reos, petición que Destinat  hacía a la mínima oportunidad. Conoceremos su vesania y falta de escrúpulos.

El coronel Matziev. Militar que una vez tuvo la valentía de ponerse de parte del capitan Dreiyfus, en el celebre caso que conmocionó a Francia a finales del siglo XIX lo que le costó años de ostracismo en el escalafón. Dado que el pueblo en el que sucede el asesinato está cerca del frente y en consecuencia bajo la jurisdicción militar, es el encargado de supervisar la pesquisas para su esclarecimiento. Conoce por tanto al Juez Mierck y entre ambos surge un profundo sentimiento de amistad, tanto por ser de la misma clase social como por afinidad en los métodos a emplear para llegar a sentar ante la justicia al o a los asesinos de la pequeña.

La señorita Lysie Verhareine, joven que llega al pueblo de sorpresa y en el momento en que la plaza de maestro está vacante. Dice que ella es maestra y se ofrece para ocupar el puesto. Es aceptada y por excepcionales circunstancias se alojará en un edificio situado en el parque del Palacio, donde antes residían los ingenieros de la fábrica existente en el lugar, con el beneplácito y complacencia del Sr. Destinat.

Clemence la esposa del narrador que tanto influye en sus pensamientos y en sus actos. Será una obsesión en la vida del inspector ya que se considerará culpable de su muerte, hecho que influirá y de que forma, en la sorprendente acción que nos desvela al final de la novela.

El inspector, del que no conocemos su nombre, narrador de la historia. Viudo desde poco después del asesinato. Por lo que nos cuenta deducimos que es un hombre atormentado por las circunstancias que dieron lugar a la muerte de su esposa, a cuyo recuerdo queda ligado de forma total. El motivo de no acabar con su vida es el esclarecimiento de el Caso, aún después de que este fuese juzgado y dado por resuelto. Es honrado consigo mismo y no oculta sus flaquezas.

Aparte de los que se comentan, desfilan por las páginas del libro muchos otros. Son un variopinto mosaico de seres con sus virtudes y defectos que hacen que el relato sea humano y no se almibare en ningún momento pese a las oportunidades que tiene para ello. De la misma forma hace una crítica al patrioterismo que un acontecimiento tan trágico como el sucedido provocó en las fuerzas públicas francesas, y al mercantilismo que acompañó a aquella ola.

La novela esta bien estructurada, el relato tiene la holgura suficiente y hace que nos interesemos por su desarrollo de principio a fin. Es difícil dejar de leer una vez empezado. Nos hace vivir situaciones que son típicas en momentos semejantes. El odio de los soldados hacia los obreros de la fábrica, hombres de su misma edad, que no van al frente por su condición laboral. La alegría por recibir una herida que imposibilite el seguir luchando, ya que ello es un seguro de vida. La desinteresada entrega a la labor de cuidar y sanar a los heridos en combate de quien menos se espera o la sorpresa al ver el interior de la barraca de la chamarilera de la zona, etc.. Sin que nos describa ni una sola acción de guerra sentimos lo que ésta significó para todos los que la vivieron directa o indirectamente.

Philippe Claudel (Nancy 1962) es un escritor francés.

Ha sido docente y guionista de cine y televisión. Durante su época de maestro dio clases en liceos y en la Universidad de Nancy II, donde fue profesor de Antropología Cultural y Literatura. En su tiempo libre también impartió clases a niños discapacitados y a presos.

Gran admirador de Simenon y del Jean Giono de la posguerra, publico su primer libro, Meuse I’oubli, cuanto tenía treinta y siete años. Ha sido premiado diferentes veces, Francia Televisión 2000 y el premio Goncourt de Novela en el 2003 por Petites mécaniques. Almas Grises es su quinta novela. Tiene otro premio importante el Goncourt de los Estudiantes en 2007 por El informe Brodeck.

En 2008 fue director y guionista de la película Il y a longtemps que je t’aime (Hace mucho que te quiero) que consiguió, entre otros premios, el César a la mejor ópera prima. Su segundo film, de 2011, lleva por título Tous les soleils (Silencio de amor).

Encontro con Nieves Abarca, autora de “Crímenes Exquisitos” no Forum

Este xoves 18 ás 19.30 horas na Biblioteca do Forum, teremos a oportunidade de charlar con Nieves Abarca, autora de “Crímenes exquisitos”,  publicado por Ediciones Vértice, narra a historia do peculiar crime de Lidia Naveira:

unha moza galega que desaparece unha mañá de xuño antes de ir a clase. A primeira ollada, unha historia dun asasinato como outro calquera. Pero non é así: aparece vestida de noiva, ramo de flores -e que flores- incluído, flotando nas augas do parque de Eirís. Pálida, como a neve recentemente caída, Lidia evoca algo, pero que? 
Javier Sanjuán, criminólogo reputado, dará coa clave nada máis ver as fotos que a inspectora que se encarga do caso, a moza Valentina Negro, ensínalle tras unha conferencia: o asasino, ao que alcumarán máis tarde “El Artista”, recreou unha famosa obra de arte do século XIX, a Ofelia de John-Everett Millais.

Ofelia muerta de Millais

Ofelia muerta de Millais

A obra que xa foi lida polos nosos Clubes de lectura, acadou unha gran acollida entre o público, e no noso blog podedes ler algunhas reseñas e comentarios dos lectores e lembrade que o libro está dispoñible nas nosas bibliotecas.

El maestro Juan Martínez que estaba allí

La guerra no la hacen los hambrientos.

Una novela que estamos leyendo en otro club cuenta una historia que se puede confundir con la autobiografía de la autora. Preguntada esta si eso era así contestó: “Yo no he contado la historia tal como fue, lo hice tal como me hubiese gustado que fuese”.

Esta definición podríamos aplicarla a la novela que nos ocupa. Lo que nos cuenta es lo que Juan Martínez, nacido en Burgos , bailarín flamenco, le relato sobre los azarosos años iniciales de la primera guerra mundial y especialmente lo acontecido en los de la implantación  de la revolución bolchevique en Rusia, que ellos vivieron allí, siendo allí  la capital de Ucránia, Kiev.

Con todas las deformaciones que se quieran suponer no cabe duda que lo narrado es algo que  se  basa en testimonios de alguien que lo vivió en primera persona. Las circunstancias que se dieron en aquel lugar, en aquellos  años  de la casi desconocida guerra civil que asoló Rusia y terminó con la implantación del sistema soviético y el aplastamiento de toda disidencia. Se describen una serie de incidentes dramáticos que sin darnos  cuenta nos atraen y encandilan y nos hacen pensar en si son o no reales ya que parecen sacados de las peores pesadillas de la mente humana.

También es interesante la forma en que el autor, Chaves Nogales, periodista republicano, nos  narra los hechos. Lo hace de una manera neutral, sin dejar de señalar crueldades o bondades según el color político de quien las realiza. Es probable que haya influido en ello la manera de contar del testigo de estos sucesos, una persona que no deja lugar a dudas que no tiene más interés en el mundo que ganarse la vida con su arte y que huye de todo signo político u opresión. El inicio de la guerra mundial le coge en Turquía y allí permanece hasta que esta se acerca peligrosamente a su capital. Decide trasladarse a Rusia a través de Bulgaria y Rumanía pensando que en un país tan grande encontrará lugares en que la guerra no incomode demasiado y poder seguir viviendo de lo que sabe hacer y que parece lo hace muy bien. No es así y los acontecimientos le hacen pasar por unas situaciones que no tenía previstas y en las que su principal  ocupación será sobrevivir junto a su compañera Sole.

La novela está escrita en 1934. Lo que cuenta es un presagio de lo que pocos años después sucedería en España y en Europa, la imposición de unos modelos de convivencia a sangre y fuego. En este sentido entendemos que la novela es manifiestamente contraria a todo belicismo.

Pese a la tragedia que se nos  expone hay momentos en que asoma el humor, o al menos a tomar las cosas como vienen aunque esto nos parezca irónico. Pero la supervivencia tiene estas cosas y como antes comenté, en el fondo lo que Chaves nos relata se parece mucho a un guión de esos programas televisivos en los que los protagonistas tienen que apañárselas para salir adelante sin otros recursos que su ingenio y capacidad de adaptación al medio en que se encuentran.

Animo a leer el prólogo que de la novela hace Andrés Trapiello. Es muy esclarecedor sobre la personalidad del autor y las circunstancias en que escribió esta y otros libros sobre temas de actualidad en aquellos momentos, alrededor de los años 3o del siglo pasado.

Manuel Chaves Nogales, nació en Sevilla en 1897 y falleció en Londres en 1944.  Su familia era de clase media y un gran nivel cultural.

Cuando contaba 17 años (1914) fallece su padre. Esto le lleva a simultanear sus estudio de Filosofía y Letras con trabajos de periodismo, actividad muy ligada a su parentela ya que tanto su abuelo materno como su tío por parte de padre habían ejercido esa profesión. De 1918 a 1921 aparece como redactor de El Noticiero Sevillano y La Noche. En 1920 publica su primer libro, Narraciones maravillosas y biografías de hombres humildes y desconocidos.

En 1921 ya casado y con una hija se traslada  a Madrid . Trabaja en El Heraldo – del que llegó a ser redactor jefe- coincidiendo con Cesar González Ruano. Comienza a participar en tertulias literarias y en año 1927, fecha importante para las letras hispanas, gana el premio más prestigioso del periodismo español, el Mariano de Cavia, por el reportaje La llegada de Ruth Elder a Madrid, la primera mujer en cruzar en solitario el Atlántico  a bordo de un avión Junkers.

Entre 1927 y 1937 su vida es un constante ir y venir desde España a Europa. Son años en los que alcanza el cenit profesional, realizando audaces reportajes. Es un entusiasta de la naciente aviación embarcándose en arriesgadas peripecias aéreas que relata en La vuelta al mundo en un avión. Un pequeño burgués en la Rusia roja (1929). La bolchevique enamorada también se inspira en ese viaje. En 1930 volvió a recorrer Europa y de ese periplo son otros libros sobre la revolución soviética, Lo que a quedado del imperio de los zares (1931)y la novela que nos ocupa, El maestro Juan Martínez que estaba allí (1934).

En 1935 publicó su obra más famosa, Juan Belmonte, matador de toros. Su vida y sus hazañas. Esta biografía del maestro Juan Belmonte está considerada como uno de los mejores libros taurinos que se han escrito. En 1931 se convirtió en director de Ahora, periódico próximo a las tesis de Manuel Azaña, de quien Chaves fue políticamente partidario. Viaja mucho y escribe sobre los acontecimientos que se están produciendo. Entrevistó a Josehp Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler, al que calificó de “ridículo e impresentable” y advirtió de los campos de trabajo del nuevo nazismo alemán.

Al estallar la Guerra Civil en España se puso al servicio de la República. Aguantó hasta que el gobierno abandono Madrid,  momento en que se exilió en París. Es allí donde escribe su testimonio sobre la contienda, que lleva el título de A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España (publicado en Chile en 1937). Esta obra es un alegato contra las brutalidades de la guerra incluidas las de su propio bando, el republicano.

Convencido demócrata luchó contra el fascismo que amenazaba Europa, poniendo su pluma al servicio de este fin. Ello le granjeo un lugar en la lista de la Gestapo. Cuando los alemanes llegan a París, Chaves se traslada a Londres solo, (su mujer e hija regresan a España en 1940). Allí vive durante cuatro años ejerciendo su actividad periodística y denunciando los extremos tanto de la derecha como de la izquierda.

Su muerte por peritonitis se produjo en Mayo de 1944. Tenía 46 años de edad. Está enterrado en Londres.

Un árbol crece en Brooklyn

“Algunos lo llaman el árbol de Cielo. Caiga donde caiga su semilla de ella surge un árbol que lucha por crecer. Crece entre solares delimitados por tablas entre montones de basura abandonada. Es el único árbol que crece en el cemento. Crece exuberante …, sobrevive sin sol, sin agua, hasta sin tierra, en apariencia. Podríamos decir que es bello, si no fuera porque haya tantos de su misma especie.”

Este es el párrafo, que compone el prólogo del libro,  define el argumento que trata. Por que lo   que la autora nos cuenta es una historia o mejor unas historias de superación, de vencer las dificultades y de buscar la luz del sol entre todo lo que lo tapa y parece no querer dejarnos  respirar ni vivir.

En la novela se relata la lucha de aquellos que desean una vida mejor que la que encontraron al   nacer. Es una narración preciosa, con personajes de peso, especialmente los femeninos alrededor de los que gira todo lo que se expone.  Todo lo que se dice tiene mucho de autobiográfico. De hecho cuando a la autora, Betty Smith,  le preguntaban  sobre esto solía decir que “lo que ahí se contaba era su vida tal y como habría debido ser y no como realmente fue”.

La protagonista principal es Francie, la hija mayor de la familia Nolan. Es una niña sin nada en su físico que destaque  pero dotada de una notoria inteligencia y una gran afición a las letras. En ello influyó el deseo que su madre tenía de dar a sus hijos una cultura que les permitiese salir de la miseria en la que viven. Para ello siguió el consejo que a ella le dio la suya, que cada día les leyera una o dos páginas de la Biblia o de Shakespeare hasta que fueran capaces de leerlos por si mismos.

Cerca de la casa en la que viven hay una biblioteca. En ella se provee Francie de libros para leer. Lo hace sentada en la escalera de incendios de su vivienda a la sombra del árbol que crece en el patio.

Su madre, Katie, es una mujer bella, con mucho carácter. Se casó muy joven enamorada de un guapo y simpático hombre con ínfulas de artista, Johnny Nolan,  que nunca supo estar a su altura. Es ella la que lleva el peso de la casa, esforzándose para que no falte lo elemental y tratando de educar a sus hijos de forma adecuada. Su hijo menor,  Neely, es un personaje secundario de la historia que sin embargo goza más de su cariño que Francie. Refleja en este sentido la acendrada cultura de dar valor al varón por el mero hecho de serlo, sin pararse a pensar si sus capacidades son mayores o no que las de la hembra.

Otro personaje singular es la tía Sissy. Hermana mayor de Katie. Es una persona ignorante ya que no pudo ir al colegio. No tendrá cultura pero su cariño por los suyos es proverbial y está dotada de una inteligencia natural que le sirve para desenvolverse con seguridad en los ambientes en los que se mueve. Por supuesto es un apoyo para Katie y su familia.

Este libro está escrito en 1943. Cuenta la dura vida  de los emigrantes  del viejo mundo que abandonaron sus países  en busca del sueño americano en los finales del siglo XIX y albores del XX.  Se detallan momentos amargos y difíciles pero al mismo tiempo se narran otros de esperanza y felicidad. Es también una ventana por la que vislumbramos como eran y se vivía en aquellos barrios pobres que abrazaban a la gran ciudad, Nueva York, ya entonces admirada en el mundo entero.

La novela se lee con facilidad y generalmente engancha a la gente. Fue editada en 1943 y a raíz del éxito de “Las cenizas de Ángela” de Frank McCourt, (de argumento parecido y publicada en 1996),  las editoriales decidieron reeditarla. En aquel ya lejano 43  fue todo un boom. Incluso hay una versión cinematográfica estrenada en 1945, dirigida por  Elia Kazan.

Betty Smith, de soltera Elisabeth Wehner, nació en Brooklyn, Nueva York el 15 de Diciembre de 1896 y falleció en Shelton, Connecticut, el 17 de Enero de 1972.

En el momento de su nacimiento Brooklyn era todavía una ciudad separada de Nueva York. Ella vino al mundo en  Williamsburg,  entonces un barrio pobre de emigrantes. Sus padres, John Wehner y Kate Hummel eran hijos de emigrantes alemanes procedentes de una aldea cercana a la Selva Negra.

Su infancia transcurrió entre pobreza y privaciones. A los catorce años tuvo que abandonar sus estudios y ponerse a trabajar, desarrolló infinidad de ocupaciones y tal como la protagonista de su novela más exitosa, su última  profesión fue el de operadora de teletipo.

El horario nocturno de su trabajo le permitió reanudar sus estudios. Así entre los 19 y 21 años asistió al prestigioso instituto femenino Girl’s High School, donde fue redactora jefe del periódico escolar. En su último año en el instituto conoció a George Smith, dos años mayor que ella,  de familia humilde si bien dotado de una fuerte voluntad y ambición (acabaría siendo presidente del Comité de Política del Partido Republicano en el Congreso). En 1918, Lizzie como la llamaban, aprobó unas oposiciones a la Administración y empezó a trabajar con un buen sueldo en el servicio de Correos. En 1919 siguiendo a George se mudó a Ann Arbor, donde él estudiaba Derecho. Se casaron ese mismo año. Su novela  Joy in the morning describe las estrecheces e ilusiones de la joven pareja en esa etapa.

El matrimonio tuvo dos hijas, Nancy y Mery. Cuando empezaron a ir a la escuela Betty decidió completar su educación superior y aunque no tenía el bachillerato le permitieron asistir a clases en la universidad, donde siguió cursos de periodismo, literatura y arte dramático. Esto le valió para escribir obras de teatro que resultaron rentables, especialmente Jonica Starrs, un drama en tres actos sobre la ruptura de un matrimonio, que le hizo ganar en 1931 el prestigioso Premio Avery Hopwood para estudiantes. Con el importe del premio, 1000 dolares, se matriculo en la Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Yale. Los Smith se separaron legalmente en 1933.

A partir de la separación los problemas económicos aumentaron. Abandonó Yale, volvió a Nueva York con su madre y comenzó a ganarse malamente al vida escribiendo historias románticas para publicaciones de baja categoría. En 1938 se divorció de George. Para entonces su actividad principal era la escritura de obras dramáticas de un solo acto, de las que editó mas de sesenta. En este trabajo el ayudo Robert Finch, un actor que había conocido años atrás y que según sus propias confesiones fue “el amor de su vida“. Su relación con él, en ese momento, no llegó a buen puerto, ya que en 1943 y tras un fugaz noviazgo se caso con Joseph Jone.

Después de esa boda publicó su primera y más leída novela, Un árbol crece en Brooklyn. El éxito fue inmenso. Durante las primeras semanas se vendieron más de 300 mil ejemplares y para finales de 1945 se alcanzaban los tres millones. Hasta entonces solo “Lo que el viento se llevó” había obtenido cifras de ventas superiores. La novela se tradujo a dieciséis lenguas y se editó incluso tras el “telón de acero“. Como ya comentamos este éxito determinó una rápida adaptación cinematográfica. En 1951 George Abbott produjo y dirigió Un árbol crece en Brooklyn como musical de Broadway.

Después de esta novela publicó otras tres. Solo Joy in de morgning tuvo una aceptable acogida y fue también objeto de una adaptación cinematográfica en 1965, con el mismo título.

A mediados de los años 50 se divorció de su segundo marido y contrajo un tercer matrimonio con el ya mentado Robert Finch. Este se encontraba muy enfermo a consecuencia de su adicción al alcohol. Falleció solo dos años después. Ella le sobrevivió hasta los 75 años.

El abuelo que saltó por la ventana y se largó

“Las cosas son como son y así seguirán siendo”.

Allan Karlsson, nació en Suecia en 1905, tal día como hoy del año 2005 la comunidad en la que vive le va a rendir un merecido homenaje por haber llegado a cumplir los 100 años de vida que es algo que no ocurre todos los días. Todo está preparado en el asilo en el que habita, incluso las autoridades políticas del lugar se personarán en el acto. Todo está listo menos lo más importante, el estado de ánimo del Sr. Karlsson. Él quiere dejar atrás toda su vida anterior y no está dispuesto a servir de protagonista en algo que no le preguntaron ni el propuso. Así que vestido como cualquier día, con un traje marrón y unas zamaedillas  (zapatillas también marrones, llamadas así por que a esa edad rara vez se mea más lejos que sus propios zapatos), en fin, vestido de esa guisa decide largarse y lo hace, empezando de esta manera la historia que configura la novela que su autor Jonas Jonasson nos propone y que se compone de una serie de peripecias que comienzan con el encuentro fortuito con una maleta.

Este es el inicio de las aventuras anunciadas y en las que Allan no estará solo. Sus compañeros son un ladrón de poca monta, un vendedor de salchichas y una mujer con una peculiar mascota. El lío dará pie a que el detective Aronsson, un policía solitario, encuentre indicios suficientes en el caso que está investigando que lo reactivan y mantendrá  en vilo a todo el país.

Para Allan la frase con la que iniciamos esta descripción, pronunciada por su madre, define su filosofía de vida. Si nada va a cambiar lo mejor es poder ir a un sitio tranquilo donde pueda tomar una copa de aguardiente sin necesidad de oír sandeces y mucho menos discursos políticos. Él siempre ha sido un hombre solitario, con mucha suerte, que cuando ha tenido que tomar decisiones lo ha hecho sin pensarlo en demasía. Le gusta conversar pero de temas normales, sin que ni la política ni la religión contaminen esos momentos de serena y apacible charla.

El día a día de este 2005 se alterna con el pasado. Con su historia desde su nacimiento en el lejano 1905.  Se irán desgranando su peripecias a través de curiosos relatos que dejan asombrados a sus nuevos amigos y, por supuesto, al lector enfrascado en el  hilo narrativo. A través de estas historias viajaremos por medio mundo, Suecia, España, EEUU, China, Himalaya, Irán, Rusia, Corea, Balí desfilando ante nuestro ojos personajes históricos conocidos de los que nos da una   singular versión que extiende a los hechos y circunstancias que han configurado el recientemente terminado siglo XX.

Allan Karlsson es un personaje sencillo con una  fuerte personalidad. Él  considera su vida igualmente sencilla. Además sus principios no han cambiado  desde que se formaron en sus adolescentes años. Sus peripecias estrambóticas y rocambolescas nos harán pasar un buen y divertido rato dejándonos un regusto agradable y un grato recuerdo. Como uno de aquellos cuentos de la niñez que  han seguido en nuestras mentes durante toda nuestra existencia.

Su autor define a Allan como un “idiota político” y dice “que esto es lo más peligroso que hay, que no hace falta que salte una vez más, del libro a la realidad”, esto según él “sería peligrosísimo”.

Pär-Ola Jonas Jonasson, nacido en 1961, es un periodista y escritor sueco que se ha dado a conocer en todo el mundo mediante la novela que nos ocupa, El abuelo que salto por la ventana y se largó.

Nació y se crió en Växjö, en el sur de Suecia.  Estudio en la Universidad de Gotemburgo y trabajó como periodista en su ciudad natal. También para el vespertino sueco Expressen, en el que  permaneció hasta 1994. En 1996 fundó una exitosa compañía de medios de comunicación, la OTW, a la que, tanto él como sus empleados han dedicado su tiempo de forma generosa.

Por razones de salud debe cambiar de forma de vivir. Vendió su empresa y se traslado a vivir a Sörmland en la costa sur de Suecia. En el año 2007 y después de contraer matrimonio se traslada a Ticino, en Suiza, lugar en que concentró en la escritura del libro que nos ocupa. Divorciado de su esposa y obtenida la custodia de su hijo, pasó a residir en la isla de Gotlan en el país de su nacimiento.

Entre sus proyectos está la publicación de una nueva novela de índole parecido a la que nos ocupa en lo que divertimento se refiere.

El abuelo que saltó por la ventana y se largó está traducida a 30 idiomas y tiene vendidos sus derechos cinematográficos a una productora sueca que espera tener lista la película a finales de 2013.

La obra ha recibido los premios siguientes: Libreros de Suecia de 2010; German Prioner Price de 2011; Premio Audiobook danés de 2011 y el Escapades Prix de 2012

Salir a robar caballos de Per Petterson

A los que ya tenemos algunos años nos gusta rememorar aquellos momentos de nuestro pasado que dejaron una indeleble huella en nuestra forma de ver el mundo o de relacionarnos con las personas de nuestro entorno. Es una manera de evaluar nuestra historia vital y ver si se han cumplido aquellos logros que en un momento determinado nos planteamos como metas personales.

Algo de esto le pasa al protagonista de la novela de Per Petterson Trond Sender. Él a la edad de 67 años, jubilado y viudo, decide aislarse del mundanal ruido e irse a vivir a una cabaña en un bosque  lo suficientemente alejada de los demás como para sentir la sensación de soledad, aunque esta no sea tan drástica como la del Robinsón de todos conocido.

Allí recuerda una situación similar en el año 1948, con su padre, en una cabaña parecida a la que ahora ocupa, cerca de un rio, como ahora, y cerca de la frontera con Suecia. Allí conocerá mejor a su progenitor, y lo que verá y oirá le harán tener de él un opinión distinta a la que hasta entonces albergaba y al tiempo todo eso será el poso sobre el que cimentará su manera de ser en los años venideros. Ese verano conocerá a un joven de su edad Jon, al que considerará su mejor amigo, así como al padre de este y a la madre, una mujer atractiva, antigua compañera de su padre en la resistencia. Vivirá el trágico suceso que golpeará a la familia de su amigo Jon, y que tendrá consecuencias imprevisibles tanto para este como para su propia familia.

Su padre había desaparecido durante un tiempo en los años finales de la Guerra Mundial. Había sido un activo miembro de la resistencia contra la ocupación alemana.  De vuelta al hogar quiere disfrutar de la vida campestre en compañía de su hijo y por eso en el citado año se van a vivir ellos dos solos a la cabaña donde sucederán los hechos que serán trascendentes en su porvenir.

Después de aquel verano no volverá a ver a su padre y no sabemos más de su vida hasta la edad adulta. Nada cuenta de su periplo mundano. Sabemos que se casó, que tuvo tres hijas e incluso conoceremos a una de ellas, que viajaba mucho y estaba fuera de su hogar por temporadas y que, debido a un accidente, enviudó;  nada más. Toda la narración es introspectiva y al final nos queda la sensación de que el pasado de una forma u otra siempre nos alcanza.

La novela es de una prosa prolija y no siempre agradable a la lectura. En muchas ocasiones tenemos la sensación de no “estar” en lo que leemos. No llega a engancharnos, a mi al menos y en ocasiones cansa. Incluso las aventuras del cabeza de familia en la resistencia nos suena poco creíbles, están contadas sin emoción y no dejan en nosotros poso alguno de admiración por lo hecho.

El relato puede servirnos para añorar una vejez como la propuesta por Trond Sender. Sin  otras preocupaciones que arreglar el lugar donde quieres vivir, hacerlo a tu manera y sin más responsabilidades  hacia terceros que las que dicta la convivencia ocasional con tus vecinos y  con la única tarea diaria que la derivada del cuidado de tu perro.

Per Petterson es un escritor noruego, nacido en Oslo el 18 de Julio de 1952.

Su primera obra fue un libro de cuentos publicado en 1987, Aske i munnen, sand i sckoa.

Luego publicó cinco novelas, entre las que destaca Til Sibir, (1966), que fue nominada al Premio de Literatura del Consejo Nórdico.

Pero fue gracias a Salir a robar caballos (2003) por lo que el autor se hizo famoso, ganando los dos principales galardones literarios de su país: El Premio de Literatura de la Crítica Noruega y el Premio de los libreros al mejor libro del año. En 2006 la traducción al inglés recibió el Independent Foreing Fiction Prize y en 2007 el muy prestigioso Premio Literario Internacional IMPAC de Dublín.

Petterson es un gran conocedor del mundo del libro, no solo por haber trabajado como vendedor de estos, si no por ser traductor y también ejercer de crítico literario.

Recibió en 2009 el Premio de Literatura del Consejo Nórdico por su novela Yo maldigo el rio del tiempo.

Crímenes exquisitos

Esta novela la teníamos que haber leído el trimestre anterior. Por diversas causas no ha llegado a nosotros hasta ahora por lo que es un libro esperado y confiamos que su contenido nos alegre y haga pasar buenos ratos de comentarios y, como no, apuestas sobre quien es el asesino.

Por que de eso va la historia y su título lo deja claro, va de asesinatos  y ademas  para todos nosotros hay una motivación especial,  la ciudad en la que varios de estos hechos se producen es la nuestra, La Coruña, y naturalmente los lugares que cita como teatro de los mismo son sitios que todos conocemos y por los que seguro hemos paseado.

He de confesar que este tipo de literatura me gusta. Es frecuente que la narrativa me enganche y me cueste dejar de leer.  Pues bien, el libro que tenemos entre manos es de los que enganchan;  según van desarrollándose los acontecimiento el interés se mantiene e incluso aumenta, haciendo que nuestro deseo de llegar al finar y conocer el desenlace de la trama sea más pronto que tarde.

La narración es fluida pese a que narra actuaciones y situaciones simultáneas en diferentes escenarios. Esta forma de estar desarrollada a mi modo de ver ayuda a mantener la tensión del lector en lo que sucede sin que se sienta desorientado sobre donde y como ocurren los hechos.

El personaje central es una inspectora del cuerpo general de policía, Valentina Negro. Su presentación se hace mediante la resolución de un suceso ajeno y que nada tiene que ver con lo que después acontece, el apresamiento en Vigo de un violador. A partir de ahí comienza el desarrollo de la trama,  asesinatos de mujeres y la manera que el asesino tiene de darlos a conocer, siempre con un componente artístico y un discutible gusto escénico. Sus víctimas son mujeres jóvenes con puntos de coincidencia en cuanto a su vida y gustos sexuales se refiere. Las pistas son muy débiles y la inspectora Negro  recibirá la ayuda del   reputado criminólogo Javier Sanjuan. Juntos se devanarán los sesos para resolver los casos que se presentan y que les llevará no solo a investigar en A Coruña , también en Inglaterra.

Relacionado con las víctimas aparece el mundo de la droga, la prostitución, la corrupción inmobiliaria y la especulación. Estos lares son el caldo donde se mueven otros protagonistas Pedro Mendiluce, un magnate sin escrúpulos, su lacayo Sebastián Delgado y una brillante y ambiciosa abogado Raquel Conde.

La prensa nos da otros intervinientes en los sucesos. Empezamos por Lua Castro, joven, inteligente, audaz y poco escrupulosa a la hora de conseguir exclusivas periodísticas para La Gaceta en donde trabaja. Le ayuda su amigo Jaime Anido, fotógrafo freelance y con doble vida, según se encuentre en aquí o en Inglaterra.

El aspecto artístico de los asesinatos nos proporciona a otro protagonista,  Cristian Morgado, catedrático de la escuela de arquitectura, artista pictórico y erudito en el arte prerafaelista, y un Don Juan redomado. A él acude la pareja de investigadores para a través de sus conocimientos del mencionado arte y su contactos en el mundo de los pintores y principales marchantes recabar algún dato que ayude a resolver la vorágine en que se encuentran.

Prostitutas, otros policías,  familiares cercanos, etc.,  aportan el resto de figurantes que los autores saben manejar adecuadamente haciendo que su participación no desmerezca el guión trazado.

No sabemos si con esta novela se ha iniciado una saga detectivesca. Todo apunta a que esto suceda ya que el final de la que estamos leyendo queda abierto y la autora en la presentación de la misma en Forum Metropolitano no desmintió que esto fuese a suceder. Esperemos.

Nieves Abarca Corral nació en A Coruña en un simbólico mes de Mayo, el del año 1968. Estudió Historia del Arte y tiene un Master en Periodismo. Realizó un curso de especialista en perfiles criminales bajo la dirección de Vicente Garrido. Vivió en Londrés alrededor de dos años. Ha sido directora de una revista de información cultural y ha colaborado en varias publicaciones de A Coruña y Ponferrada. Trabajó durante 13 años en el cuartel de la policía local de A Coruña.

Actualmente está estudiando criminología y sigue trabajando en el Ayuntamiento de la ciudad herculina. Crímenes exquisitos es su primera novela.

Vicente Garrido Genovés nació  en 1958. Es un criminólogo y psicólogo español. En 1980 se graduó en ciminología en el instituto de esta especialidad en la Universidad Complutense de Madrid, publicando dos extraordinarias tesinas: Psicología y tratamiento penitenciario, una aproximación y Delincuencia y sociedad. Con esta última se doctoró en Psicología por la Universidad de Valencia, de la que es profesor asociado. En 1986 completó sus estudios con un posgrado en la Universidad de Ottawa, Canadá. Desde 1991 es profesor visitante de la Sociedad Británica de Psiología en la Universidad de Salford, Reino Unido.

Ha sido colaborador con la Administración de Justicia de España y con la Generalitat de Cataluña en temas de delincuencia y prevención. También fue Consultor de Naciones Unidas en el programa de la prevención de la delincuencia juvenil en Latinoamérica, supervisando los programas de Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay. Está en posesión de la Cruz de San Raimundo de Peñafort, que el Ministerio de Justicia la concedió en 1999 “por sus méritos en el desarrollo de una justicia más humana y eficaz”.

Garrido cuenta con un amplio reconocimiento en el ámbito de la literatura de divulgación de la criminología forense y estudios sobre la violencia. Tiene numerosas publicaciones sobre estos temas y es autor de un buen número de artículos en revistas y periódicos de  España, Reino Unido y USA.

Ha realizado trabajos para la televisión y colabora en la investigación de las conductas de acoso y violencia contra la mujer, asesorando a diversos centros de atención a estas víctimas en España.

Ulises

En el club hemos decidido sumergirnos en una obra cumbre de la literatura, Ulises, de James Joyce. Lo hacemos conscientes de la dificultad que esta osadía conlleva. Estamos seguros que llegaremos a finalizarla y como ya nos pasó en otras ocasiones, Don Quijote, La montaña mágica, Las Benevolas, etc., nos sentiremos muy contentos de haber consumado su lectura y mucho más, satisfechos de todos los comentarios que serán el pan y la sal de nuestras reuniones semanales.

Empezamos diciendo que la obra esta considerada por una gran parte de la crítica como la mejor novela de habla inglesa del siglo XX. La descripción que en la misma hace del Dublín de aquellos años es comparable a la que de Londres hizo Dickens o el París de Balzac.

La novela describe las aventuras por la ciudad de Dublín del pequeñoburgues irlandés Leopold Bloom durante el día 16 de Junio de 1904. –Desde 1922 año de  la publicación de la novela, los admiradores de Joyce celebran el Bloomsday, el día de Bloom, en homenaje al libro y a su autor – . El protagonista de la novela es judío, pero los episodios de aquel día siguen el modelo de La Odisea.  Parece que así Joyce quiso recordarnos que nuestra cultura es un país atravesado y bañado por dos ríos: uno de ellos nace en Israel, el otro en Grecia. Ríos que alimentan a esta cultura con textos de ricas y variadas historias. (Dietrich Schwanitz).

La fecha del 16 de Junio de 1904 no está escogida al azar. Es el día en que el autor se citó por primera vez con la que después sería su pareja, Nora Barmacle (Connemara, Irlanda 21 ó 24 de marzo de 1884-Zürich 10 de abril de 1951).

Además del personaje principal ya citado, otro le acompaña ese día, Stephen Dedalus- ambos álter ego del autor,  Leopold (Joyce viejo), Stephen (Joyce joven)-. El título alude al héroe de La Odiesa de Homero. Existe todo un sistema de paralelismo entre las dos obras.

Ulises es una novela extensa: su original en lengua inglesa tiene 267.000 palabras en total, con un vocabulario de más de 30.000. La narración está dividida en 18 capítulos y a primera vista el libro parece desestructurado y caótico. Joyce utiliza un estilo diferente para cada uno de los capítulos del libro. El más usado es el monólogo interior,  (“corriente de la conciencia” en la terminología de William James), que consiste en expresar los pensamientos del personaje sin una secuencia lógica, como ocurre en el pensamiento real. La culminación de esta técnica narrativa es el epílogo de la novela, el famoso “monólogo de Molly Bloom“, en el que el relato, sin signos de puntuación, emula el fluir, libre y desinhibido del pensamiento.

Autores como D. H. Lawrence, Virgina Woolf, Juan Benet y Richard Aldington, entre otros, emitieron juicios negativos sobre la novela. Por su parte el autor afirmó “que con el objetivo de alcanzar la inmortalidad había introducido tantos enigmas y rompecabezas en el texto, que iba a mantener ocupados a los pensadores durante siglos discutiendo sobre el mismo”. Igual lo consigue.

James Agustine Aloysius Joyce (Dublín, 2 de Febrero de 1882-Zurich 13 de Enero de 1941), fue un escritor irlandes reconocido mundialmente como uno de los más importantes e influyentes del siglo XX. Joyce es aclamado por su obra maestra, Ulises, y por su controvertida novela posterior, Finnegans Wake (1939). Igualmente ha sido muy valorada la serie de historias breves titulada Dublineses (1914), así como su novela semiautobiográfica Retrato del artista adolescente (1916). Es un componente destacado de la corriente literaria denominada modernismo anglosajón, junto a autores como T. S. Eliot y Virginia Woolf, entre otros.

Aunque paso la mayor parte de su vida fuera de Irlanda,  su universo literario se encuentra fuertemente enraizado a la ciudad de Dublín, ciudad que le provee de los escenarios, ambientes y personajes necesarios para llevar a cabo su narrativa.

Cursa estudios secundarios en el internado de los jesuitas, experiencia que dejará una profunda huella en su obra literaria. Posteriormente ingresa en la Facultad de Filosofía de la University College de Dublín, donde principalmente se dedica al estudio de lenguas, inglés, francés e italiano. Terminada su estancia en dicha universidad en 1902 se traslada a París. Tras regresar a Dublín, para asistir a la muerte de su madre, en 1904 vuelve definitivamente al continente acompañado de Nora Bernacle, con quien contraerá matrimonio en 1931.

Hasta su muerte en Zürich en 1941, reside sucesivamente en Roma, Trieste y París, dando clases de inglés y dedicado a la creación de su obra, que consta de dos libros de poemas, Chamber Music (1904) y Pomes Penyeach (1927), el drama  Exiliados (1914), un libro de relatos, Dublineses  (1914) y las novelas  Retrato del artista adolescente (1916),  Ulises (1922) y Finnegans Wake (1939).

Tanto la obra de Joyce como su propia persona han sido adaptadas al cine en diversas ocasiones después de su muerte.

El ancho mar de los sargazos

Para comentar lo que me ha parecido la novela intenté olvidar la relación que la misma tiene con la magistral historia a la que rinde homenaje, Jane Eyre. Jean Rhys la escribió  con este fin y sin que nos demos cuenta la leemos pensando en la conexión entre ambas, lo que personalmente me ha supuesto un escollo a la hora de centrarme en el relato que nos ocupa.

La trama se desarrolla en el Caribe, en los años posteriores a la emancipación de los esclavos. Esta circunstancia es importante en el desarrollo de todo lo que nos cuenta, toda vez que la protagonista es  hija de un esclavista. Una “cucaracha blanca” como le llaman sus convecinos. Es una mujer atractiva que arrastra una herencia genética muy complicada. Su padre ha  fallecido dejándola con su madre, criolla de Martinica, en sus posesiones de Jamaica.  Esta contrae nuevo matrimonio que  termina igualmente con el fallecimiento de su nuevo marido.  Antoinette, así se llama la protagonista, debe vivir en ese difícil mundo que le ha tocado en suerte. Y no lo tiene fácil. Su madre no la quiere por lo que ella vuelca todo su afecto en su criada Christophine, negra y también de Martinica. Trágicos sucesos que culminan con su casa destruida afectan a su vida de forma sensible. Será internada en un colegio hasta que llega a la edad de poder casarse. Y así ocurre. Un joven inglés la desposará, más por la fortuna que ha heredado de su padrastro que por el amor que le inspira. Comienza así una nueva vida, lejos de Jamaica, en otra isla, con otros criados y con la inseparable Christophine.

Su pasado y las dudas de su marido sobre su salud mental llevarán a Antoinette a Inglaterra y aquí su vida entronca con la novela antes citada.

No es un libro de lectura fácil. La autora ha intentado plasmar el clima de odio, ambición, frustraciones y pasiones que envolvieron a los habitantes de aquellas islas caribeñas repobladas con negros venidos de África para realizar los trabajos agrícolas y de servidumbre en un régimen de esclavitud total . Negros que culparon a los esclavistas de su destino sin querer ver que “sus hermanos africanos los vendieron allí para tal fin”. Un mundo cruel y despiadado que a nadie dejó indiferente. Era una tierra de oportunidades y allí acudieron muchos en busca de fortuna con lo que ello conlleva respecto al comportamiento humano.

Mi opinión es que la autora describe este ambiente de forma creíble, dando forma a las emociones y fantasmas que afloran a lo largo del relato, sin concesión alguna a la sensiblería. Resaltar que la historia está narrada desde el punto de vista de los dos principales protagonistas, lo que añade interés a la misma, ya que la configura desde una visión distinta de los hechos contados.

He de reconocer que siento cierta admiración por las personas capaces de escribir historias que rellenan lo que otros omitieron. La figura de la loca en Jane Eyre apenas está explicada. ¿Como era su vida antes?, ¿que circunstancias la llevaron a aquel estado?, ¿quien era en realidad la mujer del protagonista?. Son esas preguntas las que llevan a la autora a concebir un pasado para dicho personaje dando lugar al libro que tenemos entre manos.  Me hizo recordar la novela que una de nuestras compañeras del Club, Susana Castillo, escribió sobre los amores del hijo de Rosalía de Castro,”El nieto de Rosalía”, partiendo de un simple comentario que  Manuel Rivas hace en una de sus más famosas novelas, “Os libros arden mal”. Son sin duda alardes imaginativos dignos de todo elogio.

Jean Rhys, cuyo nombre original era Ella Gwendolen Rees Willianms, fue una novelista caribeña de la primera mitad del siglo XX. Aunque sus primeras novelas datan de 1920 y 1930, no fue considerada una escritora de relevancia hasta la publicación de “El ancho mar de los sargazos” en 1966. Esta precuela de la novela Jane Eyre de Charlotte Brontë ganó en 1967 el prestigioso premio literario otorgado por WH Smith, el WH Smith Literary Award.

Había nacido en Roseau cuando Dominica aún era colonia británica, hija de padre galés y madre criolla con raíces escocesas. A los dieciséis años se trasladó a Inglaterra donde trabajó como corista sin demasiado éxito, llevando una vida de bohemia  hasta tal punto que llegó a ingresar en la prisión de Holloway.

En 1920 se trasladó al continente, viviendo temporalmente en París,  continuando con su vida bohemia y viviendo en la pobreza. Es en este tiempo cuando toma contacto con el mundo del arte modernista y la literatura. Son también los años en que se convierte en una alcohólica, problema que mantuvo toda su vida. Sus experiencias en la sociedad de entonces y sus sentimientos de sentirse desplazada influyeron y formaron parte de alguno de sus trabajos. También su difícil niñez, en la que no acabo de ser aceptada ni por la sociedad criolla ni por la europea en su isla natal.

Estas circunstancias se reflejan en los personajes femeninos de sus obras, mujeres desplazadas de sus ambientes naturales y dejadas al albur de sociedades con pobres valores familiares.  Su estilo mezcla técnicas modernistas y sensibilidades de la sociedad caribeña de la que provenía.

Su obra fue publicada y promocionada entre otros por Ford Madox Ford. Diana Athill, de la editorial Andre Deutsch, ayudo a Rhys a llegar nuevamente al ancho público cuando más alejada se encontraba del favor de este. Ella fue la responsable de la publicación de El ancho mar de los sargazos, obra que adaptó la televisión de la BBC.

Durante el último periodo de su vida vivió en Londres en compañía de su amigo interprete de jazz británico, George Melly. Escribió una sarcástica canción de amor para él junto a Jhon Chilton, titulada Life with you.

Falleció en Exeter el 14 de Mayo de 1979. Sus escritos y efectos personales se encuentran en la Biblioteca Marc Farlin de la universidad de Tulsa.

Sus novelas abarcan un amplio periodo de tiempo, desde la primera en 1927 (La orilla izquierda y otras historias)  hasta el mismo año de su muerte, 1979, (Una sonrisa, por favor).  Incluso se publicaron obras escritas por ella después de su fallecimiento.

Una habitación propia

El libro es un ensayo sobre la condición femenina. Virginia Woolf expone  sus reflexiones sobre el papel de la mujer en la sociedad y en especial en la literatura como escritora.

Todo surge de una conferencia que ella dio sobre este tema. La preparación de la misma le lleva a reflexionar sobre el papel de la mujer en el mundo que le rodea. Estamos en 1929 y poco antes las mujeres han conseguido el derecho al voto. Aún así siguen siendo seres no considerados por sus congéneres masculinos.

Lo que nos  cuenta no deja de sorprendernos. No obstante no hace tanto tiempo en que esto era lo normal. Era normal que no se les diera educación superior limitándose su formación a lo básico, aún en las capas pudientes de la sociedad. No por eso dejaron de surgir mujeres que rompieron los estrictos moldes en los que las encajaban y sobresalieron en diferentes campos del saber humano, pero no era lo habitual y el esfuerzo a que se vieron obligadas duplicaba y triplicaba el del hombre para conseguir iguales fines. Ella repasa la importancia que para la mujer tiene el contar con autonomía financiera y un lugar en el que pueda ser ella misma y tener su privacidad. Su habitación, ese espacio que la permita despojarse de todo perjuicio y ser ella  sin más interferencias que las que se autorice.

Escrito en los albores del siglo XX su exposición sigue vigente. Aún hoy perduran las discriminaciones pese a los logros alcanzados en cuanto a igualdad de oportunidades. Las mujeres siguen obligadas a demostrar su valía mucho más allá del parámetro exigido a sus congéneres masculinos. Los perjuicios sobre sus capacidades y esfuerzos  están en muchos aspectos vigentes. El trabajo de Virginia Woolf sigue estando de actualidad y continuará así hasta que de verdad la sociedad admita que no existen diferencias entre sus miembros por razón de sexo y sí por razones de competencia, conocimientos, responsabilidad y dedicación.

Virginia Woolf nació en Londres en 1882 y falleció en Sussex en 1941. Fue una novelista, ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y escritora de cuentos británica. Está considerada una de las más destacadas figuras del movimiento literario del siglo XX.

Hija de un erudito eminente, a su formación contribuyó en gran medida el ambiente familiar, frecuentado por personalidades artísticas, literarias y políticas.  Ella no fue a la escuela pero recibió clases de profesores particulares y de su propio padre, Sir Leisle Stephen. Su madre fue Julia Prinsep Stephen, persona de gran belleza, musa de fotógrafos y pintores prerrafaelistas. Ambos  eran viudos y aportaron al hogar hijos de sus primeros matrimonios.  Leisle y Julia tuvieron cuatro hijos más, Virginia, Thoby, Vanessa y Adrián.

Virginia comenzó a padecer depresiones tras la repentina muerte de su madre en 1895, cuando tenía 13 años de edad. Tras la muerte de su padre en 1904 se agravaron estos síntomas y fue brevemente ingresada. Sus crisis nerviosas y recurrentes periodos de depresión parecen que estuvieron provocados por el acoso sexual que tanto ella como su hermana Vanessa parecieron a manos de sus medio hermanos George y Gerald Duckworth, hijos del primer matrimonio de su madre. Estas circunstancias parecen ser el motivo de sus frecuentes crisis definidas como un trastorno bipolar.

Tras la muerte de su padre, Virginia, Vanessa y Adrián se trasladan a vivir a Bloomsburyconvirtiendo su residencia en un centro de reunión de antiguos compañeros universitarios de su hermano mayor, entre los que se encontraban el escritor E. M. Forster, el economista J. M. Keynes y los filósofos Bertrand Russell y Ludwing Wittgenstein y que sería conocido como el grupo o círculo de Bloomsbury.

En 1912 se casó con el economista Leonard S. Woolf y juntos fundaron con escasos medios la editorial Hogarth Press, que presentó a autores entonces desconocidos como Katherine Mansfield y T. S. Eliot, desempeñando un importante papel en la literatura inglesa de entreguerras.

Su enfermedad la llevó al suicidio en 1941. Después de escribir una maravillosa carta de despedida a su marido en la que le reafirmaba su amor por él y agradecía los maravillosos años vividos a su lado, se puso su abrigo, llenó los bolsillos de piedras y se arrojó a las aguas del rio Ouse, cerca de su casa, y se ahogó. Su cuerpo fue encontrado 18 días después,  sus restos incinerados y enterrados bajo un árbol en Rodmell, Sussex.

Su obra literaria de de una gran extensión. Sin querer hacer de menos ninguna de sus obras citaremos aquí su primera novela, Fin de viaje (1915), La señora Dolloway (1925), Orlando (1928) y la última Entre actos (1941).

Fue además una escritora de cuentos, biografías, ensayos y teatro. El cine se ocupo de su persona en diferentes ocasiones.