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Olive Kitteridge

Pero una mujer no podría imaginarse que, después de criar a un hijo y ayudarlo a construir una hermosa casa cerca de la suya y poner en marcha su consulta de pedicura, él se casaría, se iría a vivir al otro extremo del país y ya no querría regresar a casa, aunque la bestia de su mujer le hubiera abandonado. Ninguna mujer, ninguna mujer, podría imaginarse eso. Que le roben a su hijo.

Esto es lo que piensa la protagonista principal, Olive Kitteridge, profesora de matemáticas en un pueblo de Maine. Un pueblo en el que ha vivido prácticamente toda su existencia y en el que sigue hoy viviendo, ya jubilada, en compañía de su esposo Henry Kitteridge, también jubilado de su antiguo puesto de farmacéutico de la localidad de Crosby. Tienen un único hijo Christopfer y viven en una bonita casa desde la que se puede ver la bahía y las aguas que bañan el pueblo.

Ella, Olive, es el lazo de unión de las trece historias que componen esta novela, ganadora del Pulitzer del año 2009 y que nos describen la vida en la pequeña localidad antes citada. Nos cuenta los avatares de las personas que moran en dicho lugar, sus secretos, sus miedos, ambiciones y fracasos. Son trece historia que relatan un mosaico de situaciones que tiene en común, como ya comenté, en que en ellas la protagonista tiene participación. Ella, que ha convivido con las gentes del lugar desde hace muchos años, que ha sido profesora de muchos de los que ahora protagonizan los relatos a que nos referimos, no es indiferente a nada de lo que sucede y tiene su propio posicionamiento en cada caso.

Estos relatos hacen de historia viva de la comunidad. No cuentan solo el presente, también el pasado y evolución de sus actores. Incluido claro está, el del matrimonio Kitteridge. La evolución del mismo, la forma de ser antes y después tanto de Olive como de Henry. Describe el carácter de ambos, tan distinto. Ella es altiva y un tanto despectiva, una mujer segura de si misma, tanto que en un momento dado su marido le dice que “no recuerda que ella se haya disculpado alguna vez“. Él, Henry es un hombre amable, conciliador y dispuesto a ayudar en todo lo que se le solicite. Desde su puesto de farmacéutico conoce muchos de los problemas personales de sus semejantes, pero eso no hará variar su manera de ser y de tratar a la gente.

Mención aparte merece Christofer. Es un niño obeso, abúlico, poco dado al ejercicio físico. El carácter de su madre le intimida y domina. Olive no lo ve, no percibe el temor que embarga a su retoño. Será palpable desde el momento que este pude independizarse. Es pedicuro y se casa con una mujer de gran belleza, médica gastroenterólaga. Desde el primer momento Olive y su nuera no se llevan bien. Para Olive ella le ha robado a su hijo. No entiende como una mujer de aquella belleza y posición social ha podido enamorarse de su Christofer. Todo se complica aún más cuando este le anuncia que se muda con su mujer a California, al otro lado de aquel inmenso país. Es un duro momento para el matrimonio, especialmente para ella.

No es el objeto de este comentario desgranar las historias que componen la narración. Sí lo es fijar la personalidad de la figura principal del relato, Olive. Su evolución queda patente, de aquella mujer fría, segura de si misma y un tanto déspota a la que al final aparece como una persona necesitada de afecto. Sola por la evolución natural de la vida en lo que a su marido se refiere y por el desafecto de su hijo, su mayor ilusión, el anhelo más buscado para sus años de senectud. La costumbres sociales han evolucionado y no siempre ha sido consciente de ello. Aún así no se rendirá y aprovechará el encuentro con alguien que como ella no quiera pasar sus último años en soledad, rodeado de recuerdos más o menos felices. La soledad nunca y menos en esos momentos ha sido un buen estado.

Todo el libro interesa. Las trece historias nacen y mueren en unas pocas páginas. Es fácil sumergirse en ellas y lamentar su brevedad. Estoy seguro que, de querer, cada una de ellas daría para un relato más intenso, con descripciones más precisas de los distintos intervinientes en el mismo. Elizabeth Strout, cuyos primeros pasos en su vida los dio en poblaciones como la que aquí describe ha preferido este formato y personalmente lo encuentro muy acertado en la forma y en el fondo.

La novela ha sido base para que la cadena HBO haya producido una miniserie televisiva que ha cosechado seis Premios Emmy en 2015. Este mes de noviembre ha sido emitida en nuestro país.

Elizabeth Strout, nació en Portland (Maine) el 6 de Enero de 1956. En 2009 ganó el Premio Pulitzer de Ficción con la novela que nos ocupa.

Después de egresar del Bates College pasó un año año en Oxford, Inglaterra, seguido de un año de estudios en leyes. Se graduó con honores en 1982, recibiendo tanto un grado en leyes como un certificado en Gerontología de la Universidad de Siracusa. En ese mismo año publicó su primer cuento en la revista literaria Newletters.

Continuó escribiendo cuentos que fueron publicados en diversas revistas literarias, así como en Redbook y Seventeen.

Trabajó durante seis o site años para completar su libro Amy e Isabelle, el cual fue preseleccionado en el año 2000 para el Premio Orange y nominado para el Premio Faulkner de ficción. Este historia fue adaptada como película televisiva.

Fue profesora del NEH, (Fondo Nacional de las Humanidades) en la Universidad de Colgate durante el otoño de 2007. Allí enseñoó escritura creativa para niveles iniciales y avanzados.

Su última novela, The Burgess Boys, se ha publicado en Marzó de 2013.

 

 

 

 

El café de la juventud perdida

Me caería redonda y la gente seguiría su camino sin hacerme caso.

Modiano, autor de este corto e intenso relato, nos describe algo tan cotidiano como el común de las relaciones personales. Esas relaciones basadas en encuentros más o menos densos y duraderos en ciertos lugares comunes que la terminología actual llama “puntos de encuentro”. Un centro social, una plaza, una reunión con cualquier pretexto, un café.

Le Condé es nuestro café, al que podemos considerar un personaje más de la narración. Es el París de los años 60, está ubicado en el barrio de Montmartre. En él de forma cotidiana se encuentran una serie de personas que hablan entre sí, se conocen de verse en ese lugar, saben algo unos de los otros, todo lo que cada uno quiere exponer sobre si mismo. Rara vez las relaciones van más allá que las propias del tiempo que pasan juntos en el local y tampoco los interlocutores formulan pregunta alguna que sirva para conocer mejor con quien se está tratando. Hay por supuesto excepciones, pero sin que sirvan para profundizar mucho en el conocimiento mutuo. Sabemos lo que nos dicen y el presente que viven. Lo demás pertenece a cada cual y lo guardan para sí a ultranza.

La historia tiene cuatro narradores y gira en torno a una de las personas que son asiduas a dicho café, Jacqueline Delanque, a quien en dicho establecimiento y por uno de los asiduos es bautizada como Louki. Ella es el eje del relato y también una de los cuatro que lo narran.

Su persona será la que aúne lo que el autor quiere contarnos que no es otra cosa, a mi modo de ver, que la liviandad de las relaciones sociales en la mayoría de los casos. Como forjamos ideas de relación e incluso amistad entre nosotros sin otra base que el presente que vivimos juntos durante determinados momentos de nuestros días.

Jacqueline Delanke-Louki ha llegado allí casualmente, en un momento difícil de su vida, en el que trata de definir seguir o no la mentira de un matrimonio que sabe no la lleva a ningún lugar. Creerá encontrar nuevos objetivos a los que aferrar su hasta ahora anodina existencia. Durante un tiempo el café será su boya salvadora, de hecho le servirá para tener nuevas experiencias e incluso un conato de amor con otro de los clientes de dicho local, Roland, persona que también oculta una vida pasada. Roland no es ni nombre ni apellido, pero queda bien, incluso suena muy francés.Vivirán una especie de romance. Habitarán en una de las “zonas neutras”  que para el autor existen en todas las grandes ciudades, barrios donde el continuo trasiego de personas hace que no existan lazos comunes ni raíces con ese territorio. Son zonas de paso, sin  anclajes y donde nadie sabe ni quiere saber de nadie. Pienso que este término y su aplicación a dichos lugares es una de las mejores aportaciones del autor. Es una definición muy lograda para indicar ese tipo de barrios.

Por lo que Louki nos dice de ella misma, sabremos que es  hija única; su madre era una limpiadora del Moulin Rouge, Desconoce quien fue su padre y tiene una formación primaria que le impidió ser admitida en el Liceo de su barrio. Su madre y ella son de pocas palabras y la relación entre ambas es ligera, por no decir que nula. Viven juntas, pero eso es todo. Aún así su madre le ayuda en las ocasiones en que la policía la detiene por “vagabundeo juvenil”. No le hace reproches ni ella dejará sus paseos nocturnos por estos incidentes.

Sospecha quien puede ser su padre. La persona que paga el alquiler y a la que seguirá viendo después de la muerte de su madre. Nos habla de su relación con Jeannette Gaul, y con otros. Al final tiene algo más que una simple relación con Roland.

El mérito de Modiano es lograr narrar la cotidianidad y hacerlo de manera tan extraordinaria.  Describir los personajes hasta ese punto que nos hace pensar que algo de ellos sabemos, pero que profundizando vemos que no, que son misterios y lo van a seguir siendo. Hace que los lugares nos sean familiares, aún sin que hallamos estado allí. En una palabra logra que nos interesemos por la historia pese a que sabemos que no habrá nada superlativo en ella. Como el resto de personajes del libro también nosotros, lectores, nos sentiremos atraídos por Louki y no descansaremos hasta conocer el final de lo que, tan hábilmente bien, nos cuenta.

Patrick Modiano nació en Boulogne-Billancourt, el 30 de Julio de 1945. Es un novelistas francés ganador  del Gran Premio de Novela de la Academia Francesa (1972), del Premio Goncourt (1978) y del Premio Novel de Literatura (2014). Varias de sus novelas han sido llevadas al cine y ha participado en la escritura del guión de algunas películas, entre ellas Lacombe Lucien, de Louis Malle.

Su padre, Albert Modiano (1912-1977) era descendiente de una familia de judíos italianos que se habían instalado en Salónica, desde donde emigraron a París. Su madre era la actriz belga Louisa Colpeyn. Ambos se conocieron durante la ocupación alemana de Francia, tuvieron que ocultarse y se casaron en noviembre de 1944. Patrick fue su primer hijo.

Su infancia estuvo marcada por las ausencias de su padre, empresario que hacía frecuentes viajes al extranjero, y de su madre, con frecuencia en gira. Esto hizo que se uniera más a su único hermano, Rudy, nacido en 1947 y fallecido prematuramente en 1957. Su muerte supuso el final de la infancia del futuro escritor.

Después de cursar estudios primarios ingresa en el Liceo Enrique IV de París. Durante su permanencia en este centro recibió clases particulares de geometría del escritor Raymond Queneau, que era amigo de su madre. Termino su bachillerato en Annecy, pero no inició estudios superiores.

Su encuentro con Queneau fue crucial para su posterior carrera literaria. Publico su primera novela, El lugar de la estrella, en 1968. Desde ese momento se dedicó únicamente a la escritura.

En septiembre de 1970 se casó con Dominique Zerhfuss. El matrimonio ha tenido dos hijas, Zina (1970) cuyo registro oficial describe en Libro de familia, y Marie (1978).

Una constante en su obra es la ambientación de lo que narra en la época de la ocupación alemana de Francia durante la Segunda guerra mundial. Aunque él no vivió esa época considera que es un período “confuso y vergonzoso” de la historia de Francia y para el constituye su “prehistoria” personal.

A esta ocupación dedica las tres primeras novelas, Place de l´Étoile (1968), La ronda de noche (1969) y Los bulevares periféricos (1972). En ellas se describen situaciones muy diversas pero todas relacionadas con la mencionada ocupación. En la primera mezcla personajes ficticios con otros que realmente existieron, como son los casos de Louis-Ferdinand Céline, Pierre Drieu La Rochelle e incluso Marcel Proust. En la última de ellas introduce algo muy presente en su obra, la búsqueda del padre.

En 1975 publica Villa Triste que supone una ruptura con su anterior línea narrativa. Esta novela fue llevada al cine por Patrice Leconte con el título de El perfume de Yvonne.

Su obra literaria es extensa y abarca múltiples facetas, desde historias con un alto contenido autobiográfico e incluso peripecias familiares de antes de su nacimiento, hasta una dedicatoria especial a su padre, Calle de las tiendas oscuras, que le valió el Premio Goncourt del año de su publicación (1978).

La relación con su padre queda también de manifiesto en  Un pedigree (2004), un relato autobiográfico desvela sus orígenes familiares y su propia ambigüedad frente a su padre, personaje dudoso, novelesco y con muchas sombras ingratas. “Llevaba diez años sin tener noticias suyas y supe de repente que se había muerto“. Desde entonces rehabilita la figura paterna. Tras un silencio temporarl en 2007 apareció En el café de la juventud perdida, que tuvo un gran éxito.

Es de destacar la importancia que en su formación literaria ha tenido Raymond Queneau. Sus relaciones fueron más intensas que las de profesor y alumno. Fue el lector de sus primeras obras e incluso actuó como testigo en la ceremonia de su boda.

 

 

 

 

Una Madre

Y es entonces cuando se me ocurre que este baile tan bien acompasado, este laberinto de gestos tan naturalmente hilados, todo este lenguaje fácil, reconocible, automático…, todo esto es lo que nos hace familia, historia común, comunidad. (76)

Una Madre habla de esto, de una familia, de los lazos que la unen, de cosas comunes, cariños no siempre bien expresados; problemas, también a veces mal expuestos; encuentros y desencuentros; variedad y comunidad. De eso nos habla Alejandro Palomas en las doscientas cuarenta y pico páginas de este libro.

Lo difícil es narrar las circunstancia que rodean a los personajes que componen dicha familia sin que el lector caiga en el desánimo de continuar queriendo ver a donde nos lleva lo que escribe. Y ese es para mi el primer mérito del relato, que interesa, que hace que lo sigamos con anhelo. Y no son personajes fáciles, ni la vida de la familia lo ha sido en todo su tiempo. Mama, personaje realmente central de la odisea en la que estamos inmersos, es una persona de 65 años. Hasta hace dos años casada con un hombre estafador, dominante y controlador. Con su voluntad anulada como la del resto de componentes de la unidad familiar. Ahora, libre al fin, ha descubierto un espíritu de aventura y no deja de iniciar cosas. Le ayuda su amiga Ingrid, una mujer que solo conocemos por los comentarios de Amalia, la madre, y que se nos revela como seguidora de algún tipo de vida extraño con influencias orientales.

Sigue su hija mayor, Silvia. También dominante como su padre y que ahora que él no está ha tomado esa función con los galones que conlleva ser la mayor de los hermanos. Soltera aunque viviendo con Peter, un sueco que nunca ha querido que le presentaran a la familia. Es una obsesa del orden y la limpieza. Viaja por trabajo a todo el mundo y es eficiente y cumplidora.

El tercero en discordia es Fer, el narrador de todo lo que pasa. Treinta años. Está viviendo un mal momento desde que su compañero Andrés  le abandonó, dejándole como recuerdo un cachorro de gran danes, de nombre Max; hoy un perrazo de 60 k de peso y su gran amigo. Su trabajo es  subtitular películas, además de doblar voces en ellas y prestar esta para anuncios publicitarios. Pero está solo, bueno con su madre, y no se ve con fuerzas para iniciar una nueva relación de pareja.

Enma es la tercera. Es lesbiana. La muerte accidental hace ya un tiempo de su compañera Sara de la que estaba muy enamorada, ha influido de forma importante en su vida y manera de comportarse. Su actual amor con Olga, una ejecutiva bancaria, ha logrado paliar en algo aquella situación, pero el recuerdo sigue ahí y parece que formará siempre parte de su existencia. Es maestra.

El quinto componente es Tio Eduardo. Hermano de Mama. Es una persona singular. No se llevaba bien con su cuñado y esto hacía que su presencia en reuniones familiares fuese una excepción. Ahora, con su hermana divorciada, siempre que puede está en ellas. Eso si, nunca de forma anónima. Él tiene que ser uno de los centros de atención y para ello recurrirá a todo tipo de subterfugios, incluso inventándose situaciones o hechos. Necesita que le hagan el debido y, para él, merecido caso. Es todo corazón. Silvia es su sobrina predilecta y siente por su hermana un gran cariño. Sabe que esta familia, extraña y lejana, él vive en Lisboa, es el puerto al que siempre puede llegar y ser recibido.

Como es fácil deducir de la descripción hecha de los componentes del clan no se puede  decir que sea una familia-tipo. Es más, vistos desde fuera, se diría que es una familia desestructurada. Ninguno encaja en lo que llamamos parámetros familiares normales. ¿Que les mantiene unidos?. Les mantiene unidos el urdimbre que pacientemente, con sus modales de mujer ingenua y en ocasiones ida, Amalia se afana en colocar para que los demás puedan pasar por ella sus hilos llenos de amargura, esperanzas, logros no alcanzados y desamores. Hilos todos que tejen una fuerte tela en la que tienen cabida y en la que el cariño está siempre garantizado. Son conscientes de sus limitaciones, de sus casi siempre fracasos y al tiempo que pueden criticar tal o cual acción puntual de los demás, saben asumirla y animar para que no pase a mayores; para que nadie caiga en el hoyo profundo del olvido, censura o desamor. Están vacunados contra todo pesimismo. De esa vacuna se encargó su desaparecido padre, un ser al que pintan despreciable en todos los ámbitos y el motivo por el que la madre les pide una y otra vez perdón, perdón por haberles dado como progenitor a una persona de ese pelaje.

En esa cena de fin de año se cuentan y recuerdan muchas cosas. Hay sorpresas y lo que pudiéramos llamar bromas. Amalia está muy contenta. Tiene a todos consigo y se siente feliz. Es una manazas de cuidado pero no le importa. Ella sabe lo que es sufrir un calvario como lo fue sus años con un hombre que la aniquilaba y despreciaba. Y sabe que ya no volverá a ser así; sabe lo que perdió hasta el momento en que la abandonó su marido y está dispuesta a que no vuelva a pasarle,  ni a ella ni a ninguno de los suyos. A eso les anima, Sabe que “no vale esperar a que pase algo para que las cosas cambien, porque por mucho que cambien, si no las miras, si no tiendes la mano para tocarlas, nunca te darás cuenta de que ya no son las que eran.”. Hay que agarrarlas y comenzar de nuevo cuantas veces haga falta.

Es un relato para leer despacio, masticar lo que se dice y ponernos en los zapatos de los intervinientes. Todos los actores de la trama están bien, incluso muy bien perfilados. Sus personalidades definidas con sus anhelos, aspiraciones y miedos. Se nos hacen cercanos y nos afecta lo que nos cuentan. Deseamos que sus vidas se resuelvan y sean felices.

Alejandro Palomas nació en Barcelona en 1967.

Estudio Filología Inglesa en la Universidad de Barcelona, completando su formación en el New College de San Francisco, donde cursó una maestría en Poesía.

Desde entonces ha trabajado como traductor de importantes autores, así como escribiendo para varios medios de comunicación, actividades que ha compaginado con su pasión por la escritura.

A lo largo de su carrera literaria ha publicado varias novelas, como El tiempo del corazón; El secreto de los Hoffman, (con el que fue finalista del Ciudad de Torrevieja 2008) o El alma del mundo (también finalista del Premio Primavera). Sus dos úlltimos libros, Una madre y Un hijo, han recibido el aplauso de la crítica.

 

 

 

 

Paisaje de Otoño

Por que tu sabes que somos una generación de mandados y ése es nuestro pecado y nuestro delito. Primero nos mandaron los padres, para que fuéramos buenos estudiantes y buenas personas. Después nos mandaron en la escuela, también para que fuéramos muy buenos y nos mandaron a trabajar después, porque ya todos éramos muy buenos y podían mandarnos a trabajar donde quisieran mandarnos a trabajar. Pero nadie se le ocurrió nunca preguntarnos que queríamos hacer……

Por medio de este largo párrafo Leonardo Padura nos trasmite el verdadero sentido de su novela. Una novela policíaca, ambientada en La Habana a finales de los años 90 del siglo pasado y en la que su policía predilecto, el teniente Mario Conde, protagonista principal de otras tres historias anteriores y que seguirá siéndolo en otras tres siguientes; tiene que descubrir no solo al culpable de la muerte del exiliado Miguel Forcade Mier, también el motivo de su asesinato. Y si bien este es el objeto del relato no es lo único que quiere expresar. Para él es más importante el ambiente que rodea al hecho y que tanto tiene que ver con la manera de estar y pensar de los protagonistas del mismo.

Miguel Forcades había sido alto cargo del régimen en los años 60, segundo jefe en la dirección provincial de Bienes Expropiados y subdirector nacional de Planificación y Economía. En 1978 y aprovechando una escala en Madrid cuando volvía de la Unión Soviética se había quedado en aquella ciudad, trasladándose después a Miami donde consiguió reunirse con su esposa, Miriam. Recientemente había vuelto a Cuba en compañía de su esposa. Tenía todas las autorizaciones pertinentes. El motivo de su vuelta era el de visitar a su anciano y enfermo padre, al que no veía desde hacía más de veinte años.

Mario Conde estaba en un momento crucial de su vida. Después de más de veinte años en el cuerpo y debido a una reciente reestructuración en su comandancia, debido a la cual su jefe, el Mayor Antonio Rangel, había sido relevado; Conde había entregado su baja en el cuerpo. Se consideraba ya un civil. Por eso le extrañó la llamada del nuevo comandante, un petimetre según una rápida y personal apreciación. Este le comunicó que su petición de baja había sido rechazada y que si quería que se volviese a considerar tenía que resolver la muerte de Forcades en tres días. Mario Conde acepta el reto y acompañado del sargento Manuel Palacios, su compañero de investigaciones en los últimos años, comienzan las indagaciones que esclarezcan las circunstancia que dieron origen al asesinato del citado Miguel Forcades.

Estas actuaciones llevarán a los policías a contactar con el resto de personajes de la trama. A mi modo de ver la historia esta bien hilvanada, las piezas que la componen nos van llevando a un final lógico dada la catadura de las personas que intervienen. Un avispado lector podrá intuir pasadas las tres cuartas partes de la novela quien pudo cometer el crimen, pero lo novedoso no es el hecho en sí, son las circunstancias que lo rodean y que nos mantienen interesados en la narración durante toda ella.

Paralela a esta detectivesca historia corre otra que confiere singularidad a la obra. Reconozco que es la primera novela que leo del este escritor, pero leída su biografía saco en conclusión de que esto es consustancial en toda su obra. Me refiero a las relaciones de Mario Conde con sus amigos, sus hermanos como él dice. Estas relaciones son aprovechadas para contarnos como es la vida en La Habana bajo el régimen dictatorial de los Castro. Como la escasez de productos está presente y conseguir algunos es toda una aventura. Los problemas de alcoholismo, de desilusión moral, la falta de perspectivas futuras. Padura cuenta todo sin amargura, simplemente expone hechos y deja a nuestro albedrío el juzgar las situaciones en que estos se desarrollan. Hace un profundo canto a la amistad, tanto en las relaciones personales como profesionales. Nos deja entrever la corrupción existente, ahora y desde el principio de la Revolución. Como en un momento dado se puede estar en lo más alto para pasar al olvido en un tris. Las últimas treinta páginas más o menos son reveladoras de todo lo que se vive en un ambiente tan programado y obsesivo como es el de una sociedad planificada hasta el más mínimo detalle.

Incluso para que nada quede en el tintero nos habla de la llegada de un huracán, uno de los muchos que azotan esa zona del mundo llamada Mar Caribe. Flix es su nombre y ocupa un lugar de protagonista en este relato sin que la trama se resienta de ello.

Buena prosa, personajes bien descritos y acordes con el desenlace, con algunas evocaciones históricas interesantes, como es la referencia al Galeón de Manila, hacen que el libro se lea con interés.

Leonardo Padura nació en La Habana en 1955. Sigue viviendo en dicha ciudad, en el barrio de Mantilla, el mismo en que nació. Se define como una persona conservadora, de ahí que no pueda dejar La Habana, en parte debido a que “esa ciudad permite siempre tener una conversación con un extranjero en una parada de guaguas”.

Hizo sus estudios preuniversitarios en el de La Vívora, donde conoció a su esposa Lucía. Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana y comenzó su carrera como periodista en 1980 en la revista literaria El Caimán Barbudo; también escribía para el periódico Juventud Rebelde. Más tarde se dio a conocer como ensayista y escritor de guiones audiovisuales y novelista.

Su primera novela – Fiebre de caballos – básicamente una historia de amor, la escribió entre 1983 y 1984. Pasó los 6 años siguientes escribiendo largos reportajes sobre hechos culturales e históricos, que, como él mismo relata, le permitían tratar esos temas literariamente. Fue por entonces cuando empezó a escribir su primera novela con el detective Mario Conde como protagonista y, mientras lo hacía, se dio cuenta “que esos años que había trabajado como periodista habían sido fundamentales en su desarrollo como escritor. Primero por que me habían dado un experiencia y una vivencia que no tenía y segundo, porque estilísticamente yo había cambiado absolutamente con respecto a mi primera novela”.

Esas críticas que mete en sus novelas policíacas a la sociedad en la que vive las aprendió de Hammett, Chandler, Vázquez Montalbán y Sciascia. “Es posible una novela policial que tenga una relación real con el ambiente del país, que denuncie o toque realidades concretas y no solo imaginarias”.

La novelas del teniente Mario Conde, policía frecuentemente borracho, descontento y desencantado, han tenido gran éxito internacional, han sido traducidas a varios idiomas y han obtenido prestigiosos premios. Conde, señala el escritor, refleja las “vicisitudes materiales y espirituales que ha tenido que vivir mi generación” A través de él ha encontrado la manera de interpretar y reflejar la realidad cubana”.

Tiene también novelas en las que no figura Conde como El hombre que amaba a los perros (2009), donde la crítica a la sociedad cubana alcanza las cotas más altas.

Ha escrito guiones cinematográficos , tanto para documentales como para películas de argumento.

Su obra literaria es extensa y está en posesión de numerosos premios, entre los que destacamos el Premio Café Gijón, 1995; Premio Hammett 1998 y 2006; Premio Raymond Chandler 2009: Premio Nacional de Literatura 2012; Orden de las Artes y las Letras (Francia) 2013; Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2014 y el reciente Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015.

Tenemos que hablar de Kevin

Un niño necesita más vuestro amor cuando menos lo merece (Emma Bombeck)

Lionel Shriver hace figurar esta cita como prólogo a la historia que nos va a contar, un largo monólogo a través de unas imaginarias cartas que la protagonista Eva Khatchadourian escribe a su  marido Franklin Plaskett.

Y lo hace para descargar los sentimientos, emociones, tristezas y desesperanzas que ha soportado desde el momento en que decidieron tener un hijo. Incluso antes de ese momento porque también expone las razones que le llevaron a admitir esa posibilidad. Ella era una mujer realizada, con una profesión que le satisfacía plenamente, recorrer el mundo buscando material para editar guías de viaje para otra gente tan feliz y urbana como ella. Casada con Franklin, un fotógrafo e iluminador que trabaja en publicidad. Son felices y se complementan pero él siente que falta algo en su matrimonio, un hijo que complete la bonanza en que se desenvuelve su unión.

Eva es reticente, pero accede al deseo de su esposo en un momento en que se da cuenta de la mortalidad del mismo, de que pasaría si él faltase. No quiere quedarse sola y piensa que ese hijo que él tanto desea puede ser el compañero que necesite, si se da el caso. La verdad es que los dos llevan una vida agitada, ella viajando constantemente en busca de datos para su libros y él viajando también buscando exteriores en los que filmar, o simplemente fotografiar, anuncios publicitarios.

El embarazo que Eva vive no es precisamente el momento más feliz de su existencia. Lo siente como algo extraño a ella, es más, es un freno a su forma de actuar y una permanente base de conflictos con su marido que le reprocha su poca preocupación por el estado en que se encuentra. Incluso el nombre o el apellido que llevará el nacido son motivos de controversia y discusión.

Lo que antecede preludia una relación madre-hijo complicada. Eva no se siente especialmente alborozada por el nacimiento del pequeño Kevin, un parto difícil, cuyo resultado no le proporciona ese estado emocional de maternidad feliz. Vemos que esa incompatibilidad parece tenerla también el pequeño, llora constantemente, rechaza el pecho de su madre, no quiere comer, en definitiva, desde su nacimiento es un niño complicado. Según va creciendo y recibiendo los estímulos de parte de las personas que lo tratan va tomando posiciones ante el mundo que lo rodea con una sola excepción, su padre. Este que pasa mucho tiempo fuera de casa por motivos laborales, cuando vuele lo trata como un colega, su compañero de juegos, su aliado, el clavo al que agarrarse ya que todo lo que hace mal él lo disculpa; sin darse cuenta que es un niño manipulador y que lo utiliza como una forma de castigo a su madre.  Franklin  la culpabiliza  del estado del pequeño y le echa en cara que no es una buena madre.

Leyendo el libro y pensando en la educación de Kevin, en el enfrentamiento que por él tienen sus progenitores, me vienen a la cabeza aquella pregunta de Mafalda a sus padres, con su hermano al lado: “Ustedes tienen un plan para educarnos o van improvisando“. Por que de eso trata también la historia, de como los padres deben enfocar la educación de sus hijos, de como marcar los límites y que estos estén consensuados y ambos sean firmes en su defensa. Un niño como Kevin necesita esto como el aire que respira.

Otras preguntas suscita su lectura. ¿La deriva de un niño hacia el mal es producto solo de una educación equivocada?. ¿Se nace con esa propensión o se adquiere?. ¿Como influye la falta de amor de uno de los progenitores, en este caso su madre, en su comportamiento futuro?. No hay duda que todos estas circunstancia son influyente en el futuro carácter de un  infante, como lo son los múltiples ejemplos de violencia que reciben diariamente y que en ocasiones se ensalzan por los medios sociales. Todo esto plantea el libro y  más. También  nos expone las consecuencias de lo que Kevin ha hecho, desde el dolor causado hasta la responsabilidad que Eva,  como madre, asume. Como su vida, antes feliz y plena, se rompe y debe comenzar de nuevo, pero ya no como antes. La losa de esa responsabilidad será la carga que la limitará hacia el futuro.

Los personajes están muy  bien descritos, la maldad de Kevin, el miedo a la soledad de Eva, la forma de ser de Franklin. Todo da como resultado un libro duro, sobrecogedor y que en algún momento puede hacerse difícil de leer, pero la buena prosa, la manera de expresar lo que sucedió y sucede y las ansias de llegar a una conclusión, hace que su lectura atraiga y emocione. Es normal comparar la historia con la tragedia de Columbine y sin duda este hecho fue importante para que el libro saliera a la luz.

Lionel Shriver (nacida Margaret Ann Shriver el 18 de mayo de 1957) es periodista y escritora. Nació en Gastonia (Carlolina del Norte), en el seno de una familia profundamente religiosa , siendo su padre un predicador presbiteriano. Cambió su nombre a la edad de 15 años porque le gustaba como sonaba. Se graduó por la Universidad de Columbia en Bellas Artes,  y también obtuvo un máster. Ha vivido en Nairobi, Bangkok y Belfast, y en la actualidad reside en Londres. Esta casada con el batería de jazz Jeff Williams.

Publicó su primera novela, The Female of the Specie, en 1986. Desde entonces ha escrito diez más, de las que se han traducido al español Tenemos que hablar de Kevin, 2005; El mundo después del cumpleaños, 2007; Todo esto para qué, 2010 y Big Brother, 213.

En 2005 ganó el Premio Orange de ficción por la novela que tenemos entre manos y que era la séptima que publicaba. El libro creó mucha controversia, y consiguió su éxito a través del boca a boca. La novela ha sido llevada a la gran pantalla en 2011, dirigiendo la película Lynne Ramsay.

En julio del 2005  Shriver empezó a escribir artículos para el diario inglés The Guardian, en los que comparte sus opiniones respecto a la forma de ver la maternidad en las culturas y sociedades occidentales, la estrechez de miras de las autoridades del gobierno británico y la importancia de las bibliotecas (planea dejar en herencia su librería al Belsfast Library Board de cuyas bibliotecas sacó tanto provecho cuando vivió en Irlanda del Norte).

Con esta novela el Club de Forum mañás da comienzo al curos 2015-2016. Esperamos que sea tan interesante como han sido todos los pasados.

Roteiro Literario A Esmorga. Clubs de lectura Biblioteca Ágora

O pasado 10 de xuño os clubs de lectura da Biblioteca Municipal Ágora visitamos Ourense. O motivo non era outro que percorrer o roteiro literario de A Esmorga. A nosa guía era Rosa, unha apaixoada da literatura e arquitectura da súa cidade. Ourense, como ben se sabe, engaiola nada máis poñer os pés nel. As prazas, as rúas empedradas, ese sol abafante…

roteiro literario

Da man de Rosa soubemos meternos na pel dos protagonistas de A Esmorga: Aladio Milhomes,  Cibrán o Castizo e Xanciño o Bocas. E soubemos agradecer a primavera, xa que eramos conscientes do ambiente húmido e frío que reflicte a novela.

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Na tarde acudimos á exposición O Bodegón Oculto, na Fundación Abanca. Un percorrido polos bodegóns de pintores galegos dende os cadros máis clásicos ás obras máis modernas.

Aquel día transportámonos a outro século e outra maneira de vivir e comprender a sociedade do momento, pois observamos a cidade con ollos viaxeiros no tempo.

A Ourense tamén fumos de algueirada: comer e beber nos lugares máis tradicionais do casco vello,  compartindo a amizade surxida da unión dos clubs de lectura. Porque unha vez máis, a biblioteca proporciona un lugar de encontro, de abeiro e de formación.

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Para o vindeiro curso prevemos que poidan abrirse prazas para os clubs de lectura dos martes e dos mércores. As inscricións estarán abertas a partires de setembro.

El vino de la soledad

Los libros mienten. En el mundo no existen ni la virtud ni el amor. Todos los hogares son parecidos.

Que una niña en su adolescencia y observando un grabado donde aparecía reunida una familia en un momento dichoso llegue a la conclusión citada dice mucho de que forma ve la realidad que la rodea. Pero es que Elena en su corta existencia na ha disfrutado de un momento como el que está viendo en la ilustración. Ella es una criatura solitaria; su madre Bella la tiene desatendida, es un estorbo en su vida frivola y libertina. Su padre, Boris Karol,  por el que Elena siente un cariño especial, es un hombre sin tiempo que dedicarle; aunque le muestra afecto y amor cuando están juntos. Su vida la ocupan sus negocios y su pasión por el juego. Viaja constantemente y es el sostén de la familia. Están también sus abuelos maternos, los Safronov, nobles venidos muy a menos después de dilapidar su hacienda y que ahora viven de las ganancias de Karol, razón por la que Bella se casó con él.

Solo hay una persona que siente verdadero cariño por Elena, su nodriza francesa Rose. Elena le corresponde y no concibe la vida sin ella.

La narración empieza en Rusia, en una pequeña ciudad a orilla del Dnieper en los años anteriores a la primera guerra mundial. Aquel acontecimiento tendrá una influencia total en el devenir de la familia Karol. De ese lugar se trasladarán a San Petesburgo, luego a Finlandia y finalmente a Francia, a París, el lugar soñado por Bella y Elena, si bien por distintas razones. Para la primera es un lugar de lujo y donde puede dar rienda suelta a sus aventuras amorosas. Para Elena en cambio es la tierra en la que pasó los mejores momentos de su infancia y primera juventud en compañía de su querida Rose.

Hay un tercer e importante personaje en la historia. Se trata de Max Safronov, primo de Elena, por el que esta siente un desprecio absoluto. Bastantes años mayor que ella es, desde su adolescencia, amante de su madre.

La muerte de Rose, a quien su madre ha despedido cuando está ya mayor y no tiene oportunidad alguna ni de regresar a su país ni de encontrar otra ocupación en aquella convulsa Rusia, hace germinar en Elena un vigoroso deseo de venganza contra su progenitora. Será la razón más poderosa por la que vivir aquellos años de adolescencia y juventud. Pronto encontrará la manera de hacer efectivo su deseo,  seducir a Max, el amante de su madre.  Solo ha de esperar a tener los años precisos y poner en juego los encantos físicos que sin duda acompañarán a estos. Además esta acción le permitirá saldar viejas deudas de desprecios e injurias que tiene con su primo.

La narración termina una vez consumada su venganza. Su dicha no será completa ya que en esos momentos se produce la muerte de su padre. Pero Elena se siente por primera vez libre y capaz de enfrentarse a una nueva vida en su querido París y en compañía de su nuevo amigo, su gato Tintabel.

Es una novela dura. Describe muy bien los sentimientos de las personas que intervienen en el relato. La codicia de Boris, su ánsia de dinero y a la vez su pasión por el juego. La amoralidad de Bella, su desenfreno sexual y su amor por el lujo y la aperiencia. El débil caracter de Max, entregado a su lujuria por una mujer mucho mayor que él y a la vez seducido por Elena sin sospechar que solo es un medio para lograr un fin. Y Elena, su odio, su clarividencia para comprender su entorno y establecer las pautas por las que juzgará a las personas que lo componen. Todo ello esta escrito con una prosa precisa aunque en ocasiones un tanto densa. Explica con todo detalle la evolución de la protagonista y las de los actores más importantes en la historia, Bella y Max. Nos hace ver unos personajes que viven un mundo lejos de la realidad en la que está inmersa la sociedad de su tiempo,  centrados en sus placeres y acumulación de riqueza sin vislumbrar el gran cambio que se avecinaba.

Es un libro interesante que refuerza el éxito como escritora de Némirovsky. Lástima que las circunstancias dieran al traste con lo que sin duda sería una de las novelistas más lúcidas del siglo XX.  Esta narración se basa en lo que fue su propia familia y el periplo que la misma efectuó escapando de la revolución Rusa.

                                                       Kiev y el rio Dnieper

Irène Némirovsky (Kiev, 11 de febrero de 1903 – campo de concentración de Auschwitz, 17 de agosto de 1942), novelista de origen ucraniano, que vivió en Francia y escribió en francés. Fue deportada bajo leyes raciales por su origen judío, aunque se había convertido al catolicismo en 1939.                                                                            

Era hija de un banquero judío ucraniano, Léon Némirovsky. Fue educada por una institutriz francesa de modo que el francés fue prácticamente su lengua materna; su madre no mostró mucho interés por Irène. También hablaba ruso, polaco, inglés, vasco, finés y yiddish. En diciembre de 1918, después de que los bolcheviques pusieran precio a la cabeza de su padre, la familia de Irène escapó de la revolución rusa y permaneció un año en Finlandia. En julio de 1919, llegaron a Francia. Irène, de 16 años, pudo retomar sus estudios y obtuvo en 1926 la licenciatura en Letras en La Sorbona. A los 18 años comenzó a escribir.

En 1926  se casó con Michel Epstein, un ingeniero transformado en banquero; tuvieron dos hijas: Denise, en 1929 y Élisabeth, en 1937. La familia Epstein se instaló en París.

En 1929 envió su primera novela, David Golder, a la editorial Grasset. Temiendo el rechazo, no incluyó en el sobre ni su nombre ni su dirección. El editor tuvo que publicar un anuncio en la prensa para poder conocer al autor de aquella obra audaz, cruel y brillante. Su editor, Bernard Grasset, la proyectó entonces en los salones y medios literarios. Esta novela fue apreciada por escritores tan diferentes como Joseph Kessel, que era judío, o Robert Brasillach, que era antisemita. De su novela se hicieron en 1930 adaptaciones para el teatro y el cine.

En 1930, El baile narra el difícil paso de una adolescente a la edad adulta. La adaptación al cine sería la revelación de Danielle Darrieux. Irène Némirovsky se transformó en una consejera literaria, amiga de Joseph Kessel y Jean Cocteau.
Siendo una escritora en lengua francesa reconocida e integrada en la sociedad francesa, el gobierno francés, sin embargo, rechazó su petición de nacionalización en 1938, en una actitud de antisemitismo. Finalmente, el 2 de febrero de 1939, ella y toda su familia se convirtieron al catolicismo.

Víctimas de las leyes antisemitas promulgadas en octubre de 1940 por el gobierno de Vichy, Michel no pudo trabajar más en la banca y a Irène le impidieron publicar. Se refugiaron entonces en Issy-l’Évêque, donde habían mandado a sus hijas en 1939 junto a la familia de su niñera. Irène se dedicaría a escribir aunque no podía publicar. Ella y su marido llevaron la estrella amarilla.

El 13 de julio de 1942, Irene fue arrestada por la gendarmería francesa e internada en el campo de Pithiviers; muy pronto sería deportada a Auschwitz, donde murió de tifus el 17 de agosto de 1942. El mismo día del arresto, su marido emprendió innumerables gestiones para lograr su liberación y finalmente en octubre de 1942 fue arrestado, deportado a Auschwitz y al poco tiempo de llegar, asesinado en la cámara de gas el 6 de noviembre de 1942.

El descubrimiento de una escritora:

Después del arresto de sus padres, Denise y Élisabeth Epstein vivieron escondidas durante la guerra, ayudadas por amigos de la familia y llevando siempre la valija con los manuscritos inéditos confiados por su madre, entre ellos la Suite francesa. Eran dos tomos de una novela inacabada que tiene por escenario el éxodo de 1940, la ocupación alemana en Francia y la pérdida del mundo normal; es un relato claro e inteligente de la desaparición de la Francia que existió o, que quizás nunca existió realmente. En ella se describe la sociedad de la Francia de Vichy dibujando escenas de convivencia entre sus miembros y el invasor. Además de los dos tomos escritos tenía recogidas numerosas notas de los tomos sucesivos y de posibles cambios en los ya realizados. No la pudo finalizar porque fue detenida y deportada a Auschwitz donde moriría poco tiempo después. Fue publicada en el 2004. Recibió el Premio Renaudot a título póstumo.

Las dos hijas han conservado la memoria de su madre con varias reediciones. En 1992, su hija Élisabeth Gille, que dirigió en la editorial Denoel la colección “Présence du Futur“, publicó la biografía soñada de su madre, El Mirador.

 

Roteiro de Rosalía de Castro por Santiago de Compostela

Os clubs de lectura da Biblioteca Os Rosales quixemos pechar este curso 2014-2015 facendo unha actividade fóra do noso espacio natural de xuntanzas. Así que collimos o tren, destino Santiago de Compostela. E alí esperábanos a profesora de lingua e literatura Mercedes Espiño, unha guía excepcional que levou a un grupo de dezasete lectoras polas rúas de Compostela nun roteiro rosaliano.

O entusiasmo co que Mercedes levounos polos diferentes emprazamentos da cidade, fixo que non se nos olvide a singular vida de Rosalía de Castro e o seu paso polas casas onde viviu, polas rúas, prazas e xardíns polos que fixo a súa vida ou no centro onde estudou, por exemplo.

Coas historias e detalles cos que nos deleitou e as fotografías antigas coas que acompañaba o seu relato, as participantes dos dous clubs de lectura da Biblioteca Os Rosales, quedamos prendadas, aínda máis se cabe, da figura de Rosalía de Castro, admirando e comprendendo a vida chea de dificultades que tivo que atravesar unha figura do rexurdimento galego tan emblemática como ela.

Café con libros de Roteiro por Compostela

Este curso 2014-2015 foi o segundo do club dos luns e o cuarto do club dos martes. Dous grupos de lectoras, que xa forman parte da historia da Biblioteca Os Rosales, dos clubs de lectura das Bibliotecas Municipais, dous grupos de amigas que disfrutan de cada tarde que pasan [que pasamos] xuntas falando das lecturas propostas, doutros libros, de cine, de teatro, das súas clases noutras disciplinas, das súas axendas culturais e de ocio, de cociña… e un longo etcétera. O noso é un espazo de encontro, de conversa, un espazo da palabra e no que o cariño e as emocións móstranse semana tras semana.

Un curso de lecturas para todos os gustos. Aí vai a relación: La rubia de ojos negros, La mano invisible, Botcham, O club da calceta, Tokio Blues, Travesuras de la niña mala, 28 Días, Los ignorantes, Balzac y la joven costurera china, Mil cretinos, Una madre, Píldoras azules, Una temporada para silbar, Al mal tiempo, mejor cara, Cuatro hermanas, El cielo es azul, la tierra blanca, En el café de la juventud perdida e Nosotras que nos queremos tanto.

Na Biblioteca Os Rosales xa estamos a programar o curso 2015-2016 con máis ilusión que nunca, no que, estade seguras, teremos moi en conta a vosa lista de desexos 😉

Feliz verán e felices lecturas! Vémonos á volta, coa enerxía e as ganas de sempre. Apertas, queridas lectoras e non deixedes de recomendar libros #recomendamosbmc. A lectura non para nin por vacacións…

El proyecto esposa

De no ser por una serie de acontecimientos imprevistos, su hija y yo no nos hubiésemos enamorado. Y yo seguiría cenando langosta todos los martes.

Y de eso es de lo que trata esto. De acontecimientos imprevistos. Don Tillman es un cientifico, tiene treinta y nueve años, es Profesor Adjunto de Genética en la Universidad de Melbourne. Soltero, difícil en las interaciones sociales, rehacio a las emociones y terriblemente racionalista. No es extraño que a sus años no haya constituido una familia.

Con este objetivo, formar una unidad familiar y ayudado por sus dos únicos amigos Gene y Claudia, él también genetista y ellas psicóloga, preparan un plan consistente en conseguir que un ilimitado número de mujeres contesten un custionario, que Don confecciona y en el que deben poner de relieve una serie de condiciones que el mencionado Don considera imprescindibles para poder tener una relación afectiva y efectiva que sirva para garantizar una vida matrimonial plena y libre de divergencias. La personalidad de nuestro protagonista es así, todo su tiempo está calibrado, sus actividades perfectamente estruturadas y calendadas, su vida la dirige el reloj y su agenda y él no desea cambiar nada de esto por una relación amorosa; sentimiento en el que no cree ya que está fuera de todo raciocinio. Queda así creado el Poyecto Esposa.

Y en estas aparece una joven de unos treinta años llamada Rosie. A primera vista y pese a su singular belleza no parece encajar en el citado Proyecto, pero un equívoco al conocerse da origen a una primera cita que será un tanto peculiar. Pasado el momento y debido a las confidencias de Rosie sobre su paternidad hace que Don se embarque en un nuevo proyecto, paralelo al anterios. Lo llamará el Proyecto Padre y el objetivo será conocer quien es el verdadero padre de Rosie, ya que su difunta madre, murió cuanto ella tenía 10 años, confesó a Phil su marido, la casí seguridad que su hija era producto de una breve relación sexual con un compañero de profesión, médico como ella, durante la fiesta de fin de carrera.

Las andanzas para obtener muestras genéticas que sirvan para que Rosie pueda saber quien es realmente su padre hacen que Don y ella pasan mucho tiempo juntos, hablen de sus gustos y aspiraciones; se conozcan socialmente y….., bueno no sigo explicando el contenido del libro porque estimo que lo mejor es que el lector, provisto de una buena porción de sentido del humor e ironía, descubra y se regocije de la historia que se cuenta. Su sintaxis ayuda a ello, es fluida y muy clara. La historia la narra el protagonista principal sin caer en descripciones farragosas ni recovecos.

Lo que sí sacamos de la lectura es que la intuición y las emociones son muy importantes en la vida de todos nosotros. Dejarse llevar por ambas no es sinónimo de fracaso, aunque evidentemente podemos equivocarnos. Lo que es imposible es poder relacionarse sin tenerlas en cuenta. No todo puede racionalizarse ni sería conveniente a mi modo de ver. La novela va de eso y lo cuenta de una forma amena, divertida y como ya dije, irónica.

Personalmente el personaje de Don Tillman me recuerda al de Sheldon en la serie de TV  The Big Bang Theory, ya que como a él, todo lo que se mueve fuera del campo científico no es digno de interesar a un cientifico racionalista y serio.

Graeme Simsion nacio en Nueva Zelanda y en la actualidad reside en Melbourne. Despuès de una exitosa carrera en el campo de la informática, en 1999 vendió su empresa y decidió dedicarse a escribir a tiempo completo.

Desde entonces ha publicado narraciones breves, obras de teatro y ha producido algunos cortos a partir de guiones propios.

Concebida originalmente como guión cinematrográfico – con el que obtuvo el AWG/ Inception Award al Mejor Guión de Comedia RománticaEl proyecto Esposa, primera novela de Simsion, se convirtió en todo un fenómeno de ventas en Australia, e incluso antes de ser publicada ya le habían otorgado el Victorian Premier’s Unpublished Manuscript Award (Premio al Manuscrito No Publicado). La novela se ha editado en más de treinta idiomas.

 

Los desorientados

Más vale equivocarse en la esperanza que acertar en la desesperación

La novela es de Amin Maalouf. Libanés de nacimiento, exiliado en Francia donde desarrolló toda su actividad literaria que tiene un único fin, el de estrechar lazos entre Oriente y Occidente.

La frase resaltada figura en la contraportada del libro y a mi modo de ver refleja el contenido del mismo. La lucha por lograr un mundo libre y tolerante donde las personas que lo habiten no tengan que temer persecución alguna por ser de esta o aquella manera, por pensar así o asa, por pertenecer a una u otra raza.

Adam, un profesor árabe de Historia, ubicado en París y con la vida asentada en dicha capital, recibe la llamada de una antigua amiga, Tania, en la que le solicita que vaya a Libano ya que su marido y también viejo amigo Mourad  se esta muriendo y quiere verle. Adam, después de sopesarlo brevemente, decide ponerse en camino, sabiendo que se va a reencontrar con su pasado, que volverá a vivir las emociones que le hicieron dejar aquella su tierra y abandonar de la noche a la mañana a las amistades de toda su joven vida, decisión que le enfrentó con el que ahora le llama a su lecho de muerte. Igualmente tuvo que renunciar a su única familiar, su abuela, mujer que se alegró de la decisión que había tomado dado el peligro que entrañaba permanecer allí debido al estallido de la guerra.

                                       Imagenes de aquella guerra en 1975

En aquellos días y junto con otros compañeros de colegio y universidad habían formado un club al que llamaban “Círculo de los Bizantinos”. Sus reuniones en casa de uno o de otro se distinguian por el buen ambiente y la tolerancia. Eran de diversas creencias e incluso razas, pero nada de esto hasta entonces había supuesto un inconveniente para la convivencia y el cariño mútuo. Pero aquel 1975 todo lo cambió. El país entero se rompió, ya nadie estaba seguro; de un barrio a otro podía haber una invisible línea de separación que era a la vez la frontera entre la vida y la muerte. En este estado de cosas Adam tomo la decisión comentada y dejó su patria. No fue ni el primero ni el único.  El Círculo quedó condenado y las opiniones sobre lo que acontecía provocaron que entre ellos comenzasen los reproches. Ahora, veinticino años después, y por dar satisfacción a ese antiguo amigo, con el que desde hace mucho tiene rota su relación, vuelve a aquellos lugares.

Allí está otra vez y todo vuelve a estar presente. No puede cumplir el deseo de hablar con Mourad, cuando él llega ya ha fallecido, pero su estancia en aquel lugar despierta en él el deseo de volver a reunir a los Bizantinos, por lo menos a los que puedan estar  vivos. Y a esa labor se entrega con todo su empeño ayudado por otra de las componentes del Círculo, la bella Semíramis. De este esfuerzo va el relato que de paso nos hará reflexionar sobre la amistad, el exilio, el amor, la memoria, la identidad y la necesidad de tender puentes entre nosotros mismos como individuos y como entes culturales, algo que como he dicho ya, es una constante en la obra del autor.

La historia tiene dos narradores, el propio Adam y una tercera persona. El tipo de escritura señala cuando es uno y otro el que cuenta lo que sucede, si bien podemos decir que cuando es Adam lo que escribe son sus propios recuerdos y pensamientos íntimos mientras que el tercero relata lo que va sucediendo en tiempo real. En todo caso el libro se lee con interés y sus frases matizando conceptos que nos parecen rotundos, como es el caso de Patria, Estado, bienestar, etc. hace que la lectura nos seduzca y obligue a recapacitar sobre lo que el autor plasma en el papel.

Amin Maalouf (Beirut 25 de febrero de 1949), es un escritor libanés de lengua francesa, que reside en París. Ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias  de las Letras en 2010.

Aunque nació en Beirut, los primeros años de su infancia los pasó en Egipto, país donde vivía su abuelo materno. Amin Maalouf estudió la primaria en su ciudad natal en un colegio francés de jesuitas (su madre era católica y francesa). Cuando estudiaba en la Universidad conoció a Andreé, con la que se casaría en 1971.

Poco después empezó a trabajar como periodista para el principal diario libanés An Nahar. Fue enviado especial a zonas problemáticas como VietnamEtiopía. Con el estallido en 1975 de la guerra civil en Libano, Maalouf decide abandonar su patria y refugiarse en París. En 2oo6 trasladó al resto de su familia a esa capital.

En sus libros mezcla la realidad histórica con la ficción, y aspectos de dos culturas diversas como la occidental y la oriental. En 1993 recibió el Premio Goncourt por su novela La roca de Tanios. En 2004 publicó un notable libro de memorias: Orígenes.

Además de novelas ha escrito varios ensayos y libretos de ópera. Sus libros han sido traducidos a numerosos idiomas.

El 23 de Junio de 2011 fue elegido miembro de la Academia Francesa en la silla 29, que antes ocupó, hasta su muerte en 2009, Claude Lévi-Strauss.

En el año 2012 editó la novela que nos ocupa.