Category Archives: Novela social e política

Francamente, Frank

Las palabras también pueden ser los emisarios más inadecuados de nuestros sentimientos.

Richard Ford, Premio Princesa de Asturias de este año 2016, a través de uno de sus celebres personajes literarios, Frank Bascombe, sin duda uno de los más imborrables, provocativos y queridos personajes de la moderna literatura estadounidense, nos narra cuatro historias que describen situaciones de la vida en aquel país, como son las consecuencias de desastres naturales impredecibles, el racismo, la vejez y por último la amistad.  Bascombe tiene ahora sesenta y ocho años, edad en que buena parte  de tu existencia vital ya ha transcurrido. Por consiguiente no es extraño que las opiniones que expone estén  influenciadas por esta circunstancia, tamizadas por la experiencia de lo vivido y por las consideraciones que la edad permite hacer sobre lo que es importante para el resto de nuestro discurrir y aquello de lo que podemos prescindir sin sufrir una merma en la calidad de la vida venidera.

El relato nos lleva al Estado de New Jersey y concretamente a la localidad de Haddam. Es en ese espacio terrenal donde se desarrollan dichos hechos y son sus singularidades y las de las personas que lo habitan, las que dan forma a como ocurren los sucesos. Para el lector no americano esta circunstancia puede llegar a ser un handicap, sobre todo cuando hace referencia a personajes del mundo literario, artístico o político desconocidos para una buena parte de las personas que  allí no viven. También el hecho de ser muy detallista puede en algunos momentos llegar a cansar y hacerno farragosa la lectura; si bien en su descargo hay que constatar que su prosa es sencilla y las frases y pensamientos que nos va dejando aquí y allá son sencillamente buenos. Muy buenos incluso.

Como en anteriores ocasiones en está también hay una critica feroz a la forma de vida americana. Son historias a través de las que lanza sus envenenados dardos contra el fanatismo religiosos, el Tabernáculo del Amanecer de la Iglesia Episcopal Metodista Africana, la Asociación Nacional del Rifle, el Tea Party, el racismo, el desprecio hacía los veteranos de esas guerras lejanas que en el fondo no son entendidas por una mayoría de gente a la vez víctima de un nacionalismo de opereta. Añade su toque contra la vejez y las diversas formas de disfrazar la vida en esos momentos, formas más encaminadas a conseguir pingües beneficios que a facilitar lo que pueda quedar de existencia. Critica también como se gestionan desastres naturales, en este caso el huracán Sandy, y que pese a su cotidaneidad dejan sin recursos a miles de personas cuyos seguros no cubren las pérdidas que tienen que soportar.

En definitiva, Richard Ford a traves de su icónico Bascombe, con un gran equipaje de nostalgia y sabiendo que no queda mucho tiempo futuro, sigue quejándose del “sueño americano” en el que ha dejado de creer. Lo hace a sus anchas, con un corrosivo humor no siempre apreciado por el lector foraneo mientras desayuna All-Bran, masca chicle y teme al alzhéimer.

Richard Ford nació en Jackson (Misisipi), el 16 de Febrero de 1944.

Sus padres fueron Edna y Parker Carroll Ford. A los 16 años murio su padre de un ataque al corazón. Su madre tuvo que buscar un trabajo. Para facilitar esto envió a su hijo, que se había convertido en un problemático adolescente,- “robaba coches, me peleaba, hacía carreras“- junto a su  abuela que administraba un hotel en Little Rock (Arkansas). Allí dejó de meterse en líos y todo ¨fue genial“. Años más tarde su madre se reunió con ellos.

A los 19 años Ford trabajó como fogonero en el Ferrocarril Misuri Pacífico en Little Rock. Disléxico, no era un buen estudiante y confiesa que no tenía talento para las matemáticas. “Para hacer algo bien tengo que trabajar más duro que otra gente. No puedo hacer muchas cosas al mismo tiempo, tengo que concentrarme en una sola” reconocería.

Ingresó en la Universidad de Michigan a estudiar administración hotelera, pero tras el primer año se cambió a literatura. Se graduó en 1966. Fue en la universidad donde conoció a Kristina Hensley, con quien se casó en 1968.

Probó diversos trabajos, pero en fin optó por ir a continuar sus estudios superiores en Saint Louis, para lo que eligió Derecho. Pero entonces “intervinieron la suerte y el amor”:

Me robaron del coche todos mis libros de Derecho unos días antes de los exámenes. Estaba hundido. Había trabajado duro para estar ahí. Pero me robaron los libros. Y entonces me pregunté si de verdad quería hacer lo que estaba haciendo. Era como si el destino me brindara una segunda oportunidad para decidir. ¿Qué otra cosa podría estar hacendo?, me pregunté. Y pensé: podría casarme con Kristina, mudarme a Nueva York, pasarlo bien e intentar ser un escritor. Fue un puñado de estrellas que se alinearon, algunas oscuras y otras brillantes. Y elegí la dirección de la estrella brillante, que era Kristina”.

Debido en parte a su dislexia no habría leído prácticamente nada hasta los 18 años. Esa enfermedad es la que lo hace ser un lector lento pero al tiempo estima que le ayuda a escribir, “me hace ser más cuidadoso“, señala. Enamorado de la literatura y ya decidido a convertirse en narrador hizo una maestría de escritura creativa en la Universidad de California que terminó en 1970.

Seis años más tarde salió su primera novela, “Un trozo de mi corazón”. En 1981 le siguió “La última oportunidad”.

“Publiqué mi segunda novela y tuvo buenas críticas. Pero nadie la compró. Enconces cogí un trabajo de periodista deportivo. Y pensé que si podía conservar aquel empleo lo haría para siempre. Era divertido, era fácil, estaba bien pagado, viajabas por todo el mundo…… era perfecto”, recuerdad Ford.

Trabajaba para Inside Sports. Cuando cerró y lo rechazaron en Sports Illustrated decidió retornar a la ficción y fue entonces cuando creo su personaje más conocido, Frank Bascome, protagonista de varios libros suyos. “Un personaje feliz, con un trabajo que le gusta, periodista deportivo, que ha superado un pasado infeliz. Alguien que intenta hacerse un hombre mejor, un hombre feliz”

El periodista deportivo, (1986) es una novela sobre un escritor fracasado convertido en periodista deportivo. Esta obra lo consagró: la revista Time la eligió una de las cinco mejores novelas del año. Además fue finalista del Premio Faulkner 1987.

La seunda novela de la serie de Frank Bascome, El día de la independencia (1995) obtuvo el premio Pulitzer y el Faulkner, siendo el único autor que ha ganado ambos premios por el mismo libro.

Se ha querido ver en Frank Bascombre el álter ego de Ford y considerar que las historias que protagoniza son autobriográficas. A eso Ford ha constestado: “pero yo no tengo dos ex mujeres, ni hijos, no soy agente inmobiliario, no he ido a la Universidad de Michigan (sic)….. La buenas novelas no son autobiográficas, estaría limitado a lo que el autor es. Mi concepción de lo que es una buena novela es aquella que utiliza la imaginación para provocar que el lector experimente lo impredecible. Esto sucede cuando el escritor imagina cosas que están muy lejos de su propia vida cándida”.

Vive con su esposa en Boothbay (Maine).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La traductora

¿Es posible que una mujer musulmana sea al mismo tiempo moderna y creyente?

Tenemos ante nosotros una obra singular. Y lo es porque en ella se habla de algo muy presente en nuestras sociedades occidentales, la convivencia pacífica entre dos maneras de enteder la vida: la occidental, representada por nuestra cultura judeo-cristiana y la islámica representada por aquellos que creen en esa religión y siguen la cultura que ella inspira.

No hablamos de rupturas ni de inmersión de una cultura en la otra. Sammar, musulmana, viuda y con un hijo que vive en Sudán, trabaja en la universidad de Aberdeen, en Escocia. Ella se ha criado en Gran Bretaña, conoce bien la  sociedad en la que habita. Tiene un buen empleo, trata con personas cultas y tolerantes, pero aún así siente un fuerte extrañamiento. Busca consuelo en su fe y es musulmana practicante.

Rae es un profesor de ciencias políticas que habla árabe. Es un estudioso de la cultura islámica. Escocés de nacimiento y educado también en Gran Bretaña siente un atractivo especial por la cultura oriental. Es agnóstico.

Motivos de trabajo los emparejan. Sammar no deja de sentirse atraida por él, primero de una forma amistosa que se traduce en amor con el día a día. Él, separado de su primera mujer, con una hija que estudia en Suiza, no es indiferente a lo que observa en Sammar, sin proponérselo se siente atraido por ella y en el fondo enamorado de  esa mujer sensible, valiente e inteligente.

Lo que podia quedarse en una novela rosa, o en algo crítico hacia las relaciones de los dos mundos, se covierte en un relato apasionante. Sammar no va a dejar sus principios religiosos por un amor mundano, aunque este sea ilusionante y no tenga duda alguna que sería algo que la hiciese feliz. Su cultura y sus creencias religiosas exigen que su compañero sea musulmán. Rae deberá recitar la shahada, las palabras de testimonio de que no hay otro dios que Alá, si así como ella desea, quieren labrar un futuro común.

Por otra parte Rae tampoco desea perder a Sammar. Conoce a fondo de la religión coránica, estudio en el que se encuentra cómodo y del que saca conclusiones espirituales. Va descubriendo poco a poco que no es tan insensible a dicha fe como quiere creer. De hecho Sammar no se explica como sabiendo tanto del Islam   no se convierte. Será un proceso largo muy bien descrito por la autora. No solo describe con mucho acierto este proceso, también los estados emocionales de la protagonista, sus dudas y miedos, sus soledades y esperanzas, el profundo amor por su cultura, por su fe y por su hijo y demás familia. Aún así llegado el caso no dudaría en seguir a Rae si este al fin cumple su sueño de convertirse y desposarla.

Es un canto a la tolerancia, al comprender al otro y en su caso a hacernos ese otro.

Leila Aboulela nos viene a decir que el mundo no está predistinado a tener que copiar solo el canon occidental. Que es posible vivir en él amigablemente desde los dos puntos de vista. En la novela es el varón quien abraza la otra religión, lo que es algo muy poco común en la literatura al uso.

No podemos negar que nuestros conceptos religiosos impregnan nuestra manera de vivir. Es cierto que en nuestras sociedades occidentales no son los preceptos religiosos los únicos que dictan la normas de convivencia, pero aún así siguen teniendo una fuerte influencia. En las sociedades islámicas esta influencia es mayor, incluso total. Cuando ambas culturas ocupan un mismo espacio se producen conflictos que deben ser resueltos mediante la convicción, separando la vida pública de la privada, lo que no cabe duda no resultará fácil ni rápido en el caso de los postulados islámicos.

Leila Aboulela nació en El Cairo en 1964, es una escritora sudanesa en inglés.

Aunque nació en Egipto crecio en Jartum donde estudió en la Khartoum American School y economía en la Universidad de Jartum. Más tarde le concedieron un título M. Phil. en estadística en la London School of Economics.

Vivió muchos años en Aberdeen y actualmente vive en Doha. Sus novelas han sido nominadas varias veces al Orange Prize.

 

 

O último día de Terranova

Hay lugares que nunca deberían desaparecer

Todos sabemos lo que es una libreria. Es más, estoy seguro que es un lugar que acostumbramos a visitar con bastante frecuencia. Siempre las consideré un contenedor mágico. En sus estanterias están las historias y aventuras que a la inmensa mayoría de nosotros nos  hubiera gustado vivir; emociones que nos llegan muy hondo, amores que serán hitos en nuestra imaginación y que desearíamos haber tenido. Pues de eso va esta novela, de una libreria que después de muchos años va a desaparecer. Y no lo va a hacer porque su dueño quiera desprenderse de ella, o que sus libros ya no interesen a los lectores, no, lo hace arrastrada por esa ola gigantesca, mayor que el más grande de los tsunamis, que en estos tiempos arrasa con todo lo antiguo, con todo lo que no da un importante beneficio crematistico, con aquello que tiene más valor espiritual que material. Lo hace arrastrada por la especulación. Ese nuevo Atila que justifica todas estas destrucciones. Lo antiguo lo convierte en viejo y por tanto su valor es residual, lo viejo equiparable a inservible se tira y listo.

El último propietario de esta librería llamada Terranova es Vicenzo Fontana. Una librería que ha estado ahí desde hace más de sesenta años. Que ha soportado todo tipo de peligros. Tiempos duros en que dirigida primero por sus padres, Amaro y Comba, y por su tío Eliseo y  despues por él, superviviente de una poliomielitis que lo un tiempo en un pulmón de acero y de la que le quedó de secuencia una importante cojera. En todos esos años el local fue un lugar de refugio para cuantos disentian, una mina donde encontrar libros prohibidos y en general un referente cultural. Allí llegaban tanto los libros permitidos y oficiales como los clandestinos, ninguno de ellos podía considerarse fuera de lugar, exiliado, una vez traspasada su acogedora puerta. En definitiva un sitio donde almacenar la memoria para vivirla una y otra vez y nunca olvidarla.

Y no es que Vicenzo fuese siempre un entusiasta de los libros. En su juventud se alejó de este ambiente. Vive en Madrid donde conoce a Garúa, una enigmática chica argentina con la que en 1975 regresa a Terranova. Es entonces cuando se da cuenta de la importancia de lo que los libros atesoran, como ayudan y enseñan, como acompañan y como salvan.

Con estos mimbres Manuel Rivas construye una emocionante historia. La compone lo que nos narra de unos personajes bien construidos, con sus aciertos y errores, con sus momentos de valor y con otros en que se sienten perdidos, con sus deseos, sus anhelos alcanzados o no, con aquello que imaginaron pero jamás expusieron.

Y todo lo hace con esa característica suya de narrar con fluided, intercalando ideas y pensamientos de aqui y de allá, que asientan lo que nos cuenta y hacen interesante el relato.

Manuel “Manolo” Rivás Barrós es un escritor, poeta, ensayista y periodista español cuya obra se desarrolla fundamentalmente en lengua gallega, aunque también escribe artículos en castellano para el diario El País.

Nació el 24 de Octubre de 1957 en la calle Maroladel barrio de Montealto en A Coruña. Estudió secundaria en el  IES de Monelos. Desde hace muchos años vive en Vimianzo. La totalidad de su obra literaria está escrita originalmente en gallego, salvo los mencionados artículos escritos para El País. Su libro de cuentos ¿Que me quieres, amor? incluye el relato de “La lengua de las mariposas“, que sirvió de base para el guión de la película homónima. Tiene una extensa bibliografía, relatos como Ella, maldita alma; La mano del emigrante; Las llamadas perdidas. Novelas cortas como Los comedores de patatas; El lápiz del carpintero (Premio de la Crítica española y llevada la cine por Antón Reixa) y En salvaje compañía.

Sus últimas obras son El héroe, teatral; Los libros arden mal, novela; Os Grouchos, un ensayo periodístico. Muy recientemente ha salido su novela, Todo es silencio, en la que aborda el tema del narcotráfico en esta tierra gallega. Esta recopilación de títulos es indicativa y no abarca la totalidad de sus escritos.

Junto con Suso del Toro es la cabeza visible de una generación de narradores gallegos con amplio eco de crítica y publico en España.

En cuanto a su obra periodística, buena parte de sus mejores reportajes están compilados en El periodismo en un cuento, usado como libro de texto en numerosas facultades de Ciencias de la Información, así como en los volúmenes Toxos e flores; Galicia, el bonsai atlántico; Galicia, Galicia; Mujer en el baño y Una espía en el reino de Galicia.

Periodista desde los quince años ha trabajado en diversos medios de prensa, radio y televisión. Ha sido socio fundador de Greenpeace en España, ocupando cargos directivos en su organización durante varios años. Durante la tragedia del Prestige participó en la creación de la plataforma ciudadana Nunca Mais. Esta casado y es padre de dos hijos, varón y hembra.

 

 

El héroe discreto

Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la única herencia que vas a tener

Esta novela es la primera publicada por Vargas LLosa después de obtener el premio nobel de literatura en el año 2010.

Es un relato con dos escenarios distintos en su ubicación pero con un transfondo similar, la resistencia de dos personas normales a perder lo que con tanto esfuerzo y dedicación han conseguido.  Nuestros protagonistas son Felicito Yanaqué, empresario del transporte de Piura, e Ismael Carrera exitoso hombre de negoicios de Lima.

Felicito Yanaqué dueñó de “Transportes Narihualá” casado con Gertrudis y padre de dos hijos, Miguel -de cuya paternidad duda y cuya gestación forzó su matrimonio- y Tiburcio. Es un hombre que se ha hecho a si mismo. Desde la más absoluta pobreza ha conseguido poner en funcionamiento una empresa que goza de prestigio y rentabilidad. No está lo que se dice enamorado de su esposa y en consecuncia se ha buscado un “apaño” en la persona de la bella Mabel, a la que ha convertido en su amante y como se dice vulgarmente “le ha puesto un piso”. Es feliz así y todo parece sonreirle hasta el momento en que comienza a recibir anónimos pidiéndole un estipendio para que nada malo le pase a él, a su familia, a su negocio y a Mabel. Estos anónimos vienen firmados con una pequeña araña. Felicito, persona en apariencia débil, tiene un caracter indomable forjado en su impenitente lucha por conseguir su bienestar y en consecuencia no oculta el hecho. Pone la circunstancia en conocimiento de la Policía, encargándose del caso el capitán Silva y el sargento Lituma. Al tiempo y en la prensa local publica un manifiesto en el que se niega a avenirse a los extorsionadores. Esto lo convierte en un héroe popular pero a la vez hace que sus enemigos empiecen con acciones cada vez más violentas, como son quemar sus oficinas y secuestrar a su amante.

El desarrollo de la investigación de este secuestro y en general de la extorsión supondrá no solo el esclarecimiento del asunto; también dará lugar a inesperados e importantes descubrimientos.

Ismael Carrera, dueño de una compañía de seguros, tiene que luchar contra la desmedida ambición de sus dos hijos, – Miki y Escobita-, verdaderos parásitos sociales; que sin darse cuenta de que él, Ismael, les escucha, cuando se encontraba reponiéndose de un infarto,  celebran anticipadamente su muerte y el reparto de la herencia. Ayudado por Don Rigoberto, abogado y gerente de su empresa y por su fiel chofer Narciso trama librarse de las desmedidas ambiciones de sus vástagos. La solución consiste en casarse con su sirvienta, Armida, de manera discreta y partir inmediatamente en luna de miel por Europa. Sus testigos son los mencionados Rigoberto y Narciso que tendrán que apechugar en su ausencia con las amenazas de los dos perillanes. Estos, jovenes, atléticos y violentos, intentan que declaren ante un Juez que fueron obligados a actuar de la forma en que lo hicieron en la boda de su padre. Que testifiquen que este no está en su cabales y por tanto la boda debe considerarse nula. Es especial la actuación de Don Rigoberto que tenía pensado jubilarse y gozar de un merecido descanso con su esposa Lucrecia y su hijo Fonchito.

Este último también aporta su granito a la historia y a la deseada y no lograda paz familiar, al relatar sucesivas aparciones de un señor llamado Edilberto Torres.

Es curioso que algunos de los personajes que intervienen lo han hecho antes en otras novelas del mismo autor, como es el caso de:

  • Lituma (Lituma en los Andes, La csa verde, ¿Quien mato a Palomino Molero?, La Chunga)
  • Rigoberto (Elogio a la madrastra y Los cuadernos de Rigoberto)
  • Lucrecia (Elogio a la madrastra)
  • Fonchito (Elogio a la madrastra)

Mario Vargas Llosa, nació en Arequipa, Perú, el 28 de Marzo de 1936. Su nombre completo es Jorge Mario Pedro Vargas Llosa. Vio la luz en el seno de una familia de clase media de ascendencia mestiza y criolla. Fue el único hijo de Ernesto Vargas Maldonado y Dora Llosa Ureta. Ambos se separaron pocos mese antes de su nacimiento. Su padre volvió a casarse con una mujer de origen alemán con la que tuvo dos hijos, hermanastros del escritor, Enrique y Ernesto Vargas.

Mario vivió con su familia materna. Su abuelo era quien mantenía las necesidades económicas de su madre. Vivió en Cochabamba (Bolivia) y en Piura (Perú) donde comenzó sus estudios. Primaria en el Colegio Salesiano Don Bosco y secundaria en el Colegio San Miguel de Piura. Por aquel entonces  Mario creía que su padre había muerto ya que eso fue lo que le dijeron para ocultar el divorcio de sus progenitores.

En 1946 se traslada a Lima, donde conoce a su padre. El matrimonio  restableció su convivencia y vivieron en un barrio de clase media de la Capital. Estudia entonces en el Colegio La Salle de los    Hermanos de las Escuelas Cristianas. La relación con su padre fue siempre tortuosa, tanto por el carácter del mismo, violento en ocasiones, como por  el resentimiento que tenía hacia la familia Llosa. Otro hecho significativo de su convivencia fue la incomprensión que el tenía hacía su interés por la literatura.

A los 14 años es enviado al Colegio Militar Leoncio Prado, (Callao, Perú), un internado donde cursó 3º y 4º de educación secundaria. Allí tuvo que soportar la rígida disciplina miliar. Según su testimonio fue la época en la que más leyó y escribió. Entre sus profesores figuraba el poeta surrealista Cesar Moro, quien por un tiempo le dio clases de francés. Sus autores preferidos en dicha época fueron Victor Hugo y Alejandro Dumas.

En el verano de 1952 se produce un cambio sustancial en su vida. Aprovechando las vacaciones comienza a trabajar como ayudante en el diario limeño La Crónica. Poco después pasó a ser aprendiz  de periodista y se le encomiendan reportajes y entrevistas sobre notas locales. Al terminar el proceso vacacional no vuelve al colegio militar, se traslada a Piura y vive con su tío, cursando en dicha ciudad el último año de secundaria en el Colegio San Miguel de dicha localidad.

En 1953 Vargas Llosa ingresa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde cursa Derecho y Literatura. Participó en la política universitaria a través de Cahuide, nombre con el que se mantenía vivo el Partido Comunista a la sazón perseguido por el gobierno de Manuel A. Odría. Poco tiempo después se distanciaría del grupo y se inscribiría en el Partido Demócrata Cristiano de Héctor Cornejo Chávez. Por aquel tiempo trabaja como asistente del renombrado historiador sanmarquino Raúl Porras Barrenechea en una obra que nunca llegó a concretarse: varios tomos de una monumental historia del Perú

En 1955, con 19 años, contrajo matrimonio con Julia Urquidi, tía política por parte materna,  que era 10 años mayor. Este matrimonio causo un verdadero disgusto y rechazo en la familia, viéndose forzados a separarse durante un tiempo estando recién casados. Para poder mantener una vida en común, el joven Mario se vio obligado a realizar hasta siete trabajos simultáneos: en librerías con Porras Barrenechea , escribiendo para varios medios e incluso catalogando nombres de las lápidas del Cementerio Presbítero Matías Maestro.

Vargas Llosa comienza de verdad su carrera literaria en 1957 con la publicación de sus primeros relatos, Los Jefes y El abuelo. Al graduarse en la Universidad en 1958 fue considerado el alumno sanmarquino más distinguido en Literatura, por lo que recibió una beca para continuar sus cursos de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad a la que se traslada y desde la que en 1960 después de culminar su beca se muda a Francia con la intención de conseguir otra para estudiar allí. Recién llegado a París se entera de que su solicitud ha sido denegada. Pese a la precaria situación financiera en que se encuentran, Mario y Julia deciden quedarse en la mencionada capital, donde Vargas Llosa comienza a escribir de forma prolífica.  En 1964 Mario y Julia se divorcian. Un año después Vargas Llosa se casa con su prima Patricia Llosa, con quien tuvo tres hijos.

En 1971 bajo la dirección del profesor Alonso Zamora Vicente, obtiene un Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid con la calificación de Sobresaliente Cum Laude defendiendo su tesis doctoral titulada: García Márquez: lengua y estructura de su obra narrativa, luego publicada bajo el título: García Márquez: historia de un deicidio.

Sus novelas más destacadas, incluyendo la que leemos en estos momentos son:

La casa verde (1965); Conversaciones en la Catedral (1969); La mencionada García Márquez; Historia de un deicidio (1971); Pantaleón y las visitadoras (1973); La tia Julia y el escribidor (1977); La guerra del fin del mundo (1981);El pez en el agua (1993); Los cuadernos de don Rigoberto (1997):La fiesta del Chivo (2000), llevada al cine por su primo Luis Llosa; El paraíso en la otra esquina (2003); Travesuras de la niña mala (2006). Está previsto que el próximo 3 de Noviembre se publique El sueño del celta, última novela de Vargas Llosa. Versa sobre la vida de Roger Casament, cónsul británico en el Congo Belga que se dedicó a denunciar las atrocidades del régimen de Leopoldo II en el país africano.

Mario Vargas Llosa cuenta en su haber con numerosos premios anteriores al actual Nobel de Literatura. Los más destacados son: El Premio Rómulo Gallegos, (1967, por su novela La casa verde), y el Premio Cervantes (1994). A estos hay que añadir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras otorgado en 1986. Otros premios son: El Premio Nacional de Novela del Perú; el de la Paz de los libreros de Alemania; el Planeta de 1993 y el Biblioteca Breve otorgado por La ciudad y los perros.

Asimismo es miembro de la Academia Peruana de la Lengua, de la Real Academia Española y tiene numeroso títulos Doctor Honoris Causa otorgados por numerosas y prestigiosas Universidades del mundo. Ha sido condecorado por el gobierno francés con la Legión de Honor (1985) y el gobierno de Perú le concedió la condecoración Orden del Sol en el grado de Gran Cruz con Diamantes, su más alta distinción.

Ha tenido participación activa en la política de su país, decantándose por posiciones liberales y conservadoras.

Desde 1993 cuenta con la nacionalidad española sin que ello implique la renuncia a la suya de nacimiento, la peruana.

 

Los desorientados

Más vale equivocarse en la esperanza que acertar en la desesperación

La novela es de Amin Maalouf. Libanés de nacimiento, exiliado en Francia donde desarrolló toda su actividad literaria que tiene un único fin, el de estrechar lazos entre Oriente y Occidente.

La frase resaltada figura en la contraportada del libro y a mi modo de ver refleja el contenido del mismo. La lucha por lograr un mundo libre y tolerante donde las personas que lo habiten no tengan que temer persecución alguna por ser de esta o aquella manera, por pensar así o asa, por pertenecer a una u otra raza.

Adam, un profesor árabe de Historia, ubicado en París y con la vida asentada en dicha capital, recibe la llamada de una antigua amiga, Tania, en la que le solicita que vaya a Libano ya que su marido y también viejo amigo Mourad  se esta muriendo y quiere verle. Adam, después de sopesarlo brevemente, decide ponerse en camino, sabiendo que se va a reencontrar con su pasado, que volverá a vivir las emociones que le hicieron dejar aquella su tierra y abandonar de la noche a la mañana a las amistades de toda su joven vida, decisión que le enfrentó con el que ahora le llama a su lecho de muerte. Igualmente tuvo que renunciar a su única familiar, su abuela, mujer que se alegró de la decisión que había tomado dado el peligro que entrañaba permanecer allí debido al estallido de la guerra.

                                                                            Imagenes de aquella guerra en 1975

En aquellos días y junto con otros compañeros de colegio y universidad habían formado un club al que llamaban “Círculo de los Bizantinos”. Sus reuniones en casa de uno o de otro se distinguian por el buen ambiente y la tolerancia. Eran de diversas creencias e incluso razas, pero nada de esto hasta entonces había supuesto un inconveniente para la convivencia y el cariño mútuo. Pero aquel 1975 todo lo cambió. El país entero se rompió, ya nadie estaba seguro; de un barrio a otro podía haber una invisible línea de separación que era a la vez la frontera entre la vida y la muerte. En este estado de cosas Adam tomo la decisión comentada y dejó su patria. No fue ni el primero ni el único.  El Círculo quedó condenado y las opiniones sobre lo que acontecía provocaron que entre ellos comenzasen los reproches. Ahora, veinticino años después, y por dar satisfacción a ese antiguo amigo, con el que desde hace mucho tiene rota su relación, vuelve a aquellos lugares.

Allí está otra vez y todo vuelve a estar presente. No puede cumplir el deseo de hablar con Mourad, cuando él llega ya ha fallecido, pero su estancia en aquel lugar despierta en él el deseo de volver a reunir a los Bizantinos, por lo menos a los que puedan estar  vivos. Y a esa labor se entrega con todo su empeño ayudado por otra de las componentes del Círculo, la bella Semíramis. De este esfuerzo va el relato que de paso nos hará reflexionar sobre la amistad, el exilio, el amor, la memoria, la identidad y la necesidad de tender puentes entre nosotros mismos como individuos y como entes culturales, algo que como he dicho ya, es una constante en la obra del autor.

La historia tiene dos narradores, el propio Adam y una tercera persona. El tipo de escritura señala cuando es uno y otro el que cuenta lo que sucede, si bien podemos decir que cuando es Adam lo que escribe son sus propios recuerdos y pensamientos íntimos mientras que el tercero relata lo que va sucediendo en tiempo real. En todo caso el libro se lee con interés y sus frases matizando conceptos que nos parecen rotundos, como es el caso de Patria, Estado, bienestar, etc. hace que la lectura nos seduzca y obligue a recapacitar sobre lo que el autor plasma en el papel.

Amin Maalouf (Beirut 25 de febrero de 1949), es un escritor libanés de lengua francesa, que reside en París. Ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias  de las Letras en 2010.

Aunque nació en Beirut, los primeros años de su infancia los pasó en Egipto, país donde vivía su abuelo materno. Amin Maalouf estudió la primaria en su ciudad natal en un colegio francés de jesuitas (su madre era católica y francesa). Cuando estudiaba en la Universidad conoció a Andreé, con la que se casaría en 1971.

Poco después empezó a trabajar como periodista para el principal diario libanés An Nahar. Fue enviado especial a zonas problemáticas como VietnamEtiopía. Con el estallido en 1975 de la guerra civil en Libano, Maalouf decide abandonar su patria y refugiarse en París. En 2oo6 trasladó al resto de su familia a esa capital.

En sus libros mezcla la realidad histórica con la ficción, y aspectos de dos culturas diversas como la occidental y la oriental. En 1993 recibió el Premio Goncourt por su novela La roca de Tanios. En 2004 publicó un notable libro de memorias: Orígenes.

Además de novelas ha escrito varios ensayos y libretos de ópera. Sus libros han sido traducidos a numerosos idiomas.

El 23 de Junio de 2011 fue elegido miembro de la Academia Francesa en la silla 29, que antes ocupó, hasta su muerte en 2009, Claude Lévi-Strauss.

En el año 2012 editó la novela que nos ocupa.

“O último día de Terranova”, encontro de Manuel Rivas cos seus lectores.

O pasado martes 22 de marzo, Manuel Rivas achegouse a biblioteca Monte Alto para manter un encontro cos clubes de lectura das bibliotecas municipais. A escusa era falar sobre o seu último libro,  O último día de Terranova, pero, como adoita acontecer con Manuel Rivas, a charla levounos por camiños insospeitados, inesperados e pracenteiros. Begoña Varela, coordinadora de dous dos nosos clubes e impulsora deste encontro, envíanos esta reseña coas súas impresións.

Case unha década despois da publicación de “Os libros arden mal“, chega ás nosas mans “O último día de Terranova” e, moi vencellado a esta obra, o poemario “A boca da terra“. Por esa boca (a boca da terra, a boca da literatura) falan estes tres libros que recollen, a través dos seus protagonistas, boa parte da nosa historia contada ao máis puro estilo Rivas. Con pinceladas de realismo máxico, Rivas crea un universo propio baixo a luz de O Faro, como fixera Cunqueiro coa Terra de Miranda.

Si en “Os libros arden mal” o tema principal era a morte, a queima da palabra impresa e a loita por salvar os libros, en “Os últimos días de Terranova” o autor pon en valor a supervivenza das librarías como arma para loitar contra a incultura, e a figura dos libreiros como guardiáns da liberdade e da dignidade humana.

O noso clube xa lera “Os libros arden mal“, e agora disfrutamos coas páxinas deste novo libro, da man de Amaro e Vicenzo Fontana, do tío Eliseo, de Garúa, Comba, Expectación e un feixe de persoaxes entrañables; todos eles náufragos sociais cargados de sabiduría que observan o mundo a través dunha cámara estenopéica e transmiten ao lector un xeito de ver a vida coa que moitos nos identificamos.

Para explicar a súa obra e resolver as nosas dúbidas, contamos na biblioteca de Monte Alto coa presenza de Manuel Rivas quen, acompañado por Lola Porto, de librería Lume (unha das libreiras ás que vai adicado o libro) e rodeado dos seus lectores de todas as Bibliotecas Municipais, fíxonos partícipes dunha animada conversa. Falou o autor de queridos libreiros e libreiras galegos, da estructura da obra (e da vida) en círculos concéntricos, de seres “sentipensantes” e, sobre todo, do valor da palabra.

Librarías que teñen que pechar; especuladores da terra e das almas; libros vendidos, roubados ou prestados que viaxan ocultos en maletas; idealistas que nunca perderon a ilusión; títulos e editoriais inesquecibles que forman parte da paisaxe das nosas vidas. Todo isto encerran as páxinas de “O último día de Terranova“.

Deixámosvos un vídeo da lectura de Manuel Rivas dun dos seus poemas e algunhas das fotografías sacadas durante a tarde.

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La estratagema de Lèa Cohen

La lectura es a veces una estratagema para eludir pensar” (Arthur Helps)  sólo a veces.

En el Club de Lectura de la Biblioteca Sagrada Familia estamos leyendo La estratagema de Léa Cohen. Publicada en el año 2006 y considerada por la crítica como una de las mejores novelas búlgaras de este siglo; es un thriller que recorre medio siglo de historia de Bulgaria.la estratagema

Thriller en torno a las vicisitudes de cuatro familias cuyo destino queda truncado primero por las medidas antisemitas del penúltimo Zar de Bulgaria, Boris III  y posteriormente por la represión del régimen soviético.

Boris III de Bulgaria intentó en vano acercarse a las democracias occidentales pero Hitler  le obligó a alinearse con el Eje a cambio de no participar en el conflicto y , si bien aplicó duras medidas antisemitas, los judíos búlgaros no fueron deportados a Alemania y se libraron de los campos de exterminio.  Cuando Boris murió repentinamente en 1943 en una entrevista con Hitler, le sucede su hijo Simeon que tenía 6 años. Su tío Cirilo fue nombrado gerente y posteriormente condenado y ejecutado por los soviéticos en el año 1945.  Tras la Segunda Guerra Mundial y el reparto de Europa en los acuerdos de YaltaBulgaria queda bajo dominio soviético momento en que se crea el Telón de Acero que dividiría Europa en la parte capitalista u occidental bajo la órbita de la Otan y la parte oriental o comunista bajo la órbita del Pacto de Varsovia.

La historia la iremos conociendo desde las perspectivas de Eva, Lisa, Lora y Víctor, que se corresponden con las cuatro partes en que está dividido el libro, aunque el eje principal es Eva.

Con la caída del Telón en el año 1989 las cosas cambian para muchos países y, por supuesto para Bulgaria, de modo que muchos exiliados regresan a su país. Así regresa Alexei, viejo amigo del padre de Eva, el abogado Marinov.

Alexei le cuenta a Eva una extraña historia acerca del destino de la enorme fortuna que había conseguido Jule Calderón, padre de Robert, amigo de su padre Marinov, a partir de una de las tabacaleras más importantes del país en época del Zar. Dicho imperio lograría escapar de los requerimientos antisemitas de Boris III y formó un consorcio bajo el acrónimo Alternus que se supone llegó a Chipre cuando era protectorado británico burlando también los tentáculos del régimen comunista tras la guerra.
Lo justo es que el  dinero vuelva a Lisa (hija de Robert Calderón) y así comienzan a precipitarse una serie de acontecimientos que alteran la monótona vida de Eva al tiempo que salen a la luz secretos del pasado al reencontrarse con sus amigas de infancia Lisa y Lora después de varias décadas sin tener noticias una de otra. Es un libro que engancha desde el principio, está muy bien escrito y nos acerca a la historia más o menos reciente de la pequeña Bulgaria tan desconocida para muchos de nosotros.

En esta novela, al contrario que en Brooklyn Follies de Paul Auster, novela que acabamos de leer, donde se defiende la idea de que todo acontece por azar y casualidad; aquí, sin embargo, todo obedece a una relación causa/efecto y las casualidades no existen en el acontecer humano. Lo menciono porque es una idea que se repite de forma constante a lo largo de la narración. Todo ocurre por alguna razón, no existen las coincidencias;  sólo hay que estar atentos y aprovechar las oportunidades que se nos presentan. Todos creamos nuestra vida, cada experiencia vivida es creada por nosotros mismos, somos responsables de lo negativo y positivo, nuestra realidad es el resultado de lo que pensamos por que lo hemos creado consciente o inconscientemente. ¿Qué pensáis?

La autora

Lea CohenLèa Cohen nació en el año 1942 en Sofía (Bulgaria) donde estudió piano y musicología. En los años 70 dirigió la Filarmónica de Sofía. Con la caída del Muro de Berlín en el 89 desvió su carrera hacia la diplomacia, compaginando estas actividades con la escritura. En los años 90 fue embajadora de Bulgaria ante la OTAN y la Unión Europea. Ha escrito varios libros sobre musicología. Como novelista ha escrito hasta ahora ocho novelas y una obra de teatro. La estratagema (única traducida al castellano) es su cuarta novela y estuvo nominada para el premio a la Mejor Novela búlgara 2006. Actualmente vive entre Sofía y Suiza.

Feliz lectura!!

La próxima semana comenzaremos a comentar “Crímenes exquisitos” de la autora coruñesa Nieves Abarca y el criminólogo Vicente Garrido que relata los asesinatos de un psicópata en la ciudad

 

 

La Ley del menor

La Ley era clara, su consideración prioritaria era el bienestar del menor. ¿Cuántas páginas y cuántas sentencias había dedicado a este concepto?. La asistencia, el bienestar eran sociales. Ningún niño es una isla. Pensó que sus responsabilidades terminaban dentro de las paredes del tribunal. Pero ¿como podían terminar allí?.

Fiona Mayer una Juez del Tribunal Superior, especializada en derecho de familia se hace estas reflexiones después de conocer las consecuencias de una sentencia por ella dictada. Este pensamiento es el meollo de la novela que el autor Ian Mcewan desarrolla con buen ritmo y buena prosa. De buscar algún defecto a la narración tendríamos que mencionar su meticulosa forma de describir ciertos ambientes, así como diversos detalles sobre la Administración de Justicia en Reino Unido.

Comienza el relato haciendo que el lector entre en la vida familiar de la citada Jueza, Fiona Mayer. Mujer que ronda los sesenta años, casada con Jack, un profesor universitario de su misma edad. No tienen hijos. Viven en una elegante casa en la que en ocasiones acogen a sus sobrinos. Su dilatada vida matrimonial ha entrado hace tiempo en la rutina y monotonía que el tiempo y la dedicación a sus profesiones  introduce en la relación sentimental de algunas personas. En especial en Fiona, mujer que ha logrado alcanzar un  importante grado profesional y a cuyas responsabilidades dedica la casi totalidad de su tiempo.

Jack en cambio siente como este se va acabando y no quiere renunciar  a un postrero delirio de una pasión compartida. Al no conseguir este deseo en su compañera ha decidido buscarlo fuera del matrimonio. Lo curioso es que quiere hacerlo con el consentimiento de su esposa. Dice que quiere quemar “su último cartucho“. Ella se niega y él abandona el hogar dejando a su mujer desconcertada.

Esta situación que en otra persona hubiese producido un desajuste intelectual no lo provoca en el caso de la Jueza. Al otro día tiene un juicio difícil. Deberá decidir después de oír a las partes implicadas, sobre la legalidad de aplicar una transfusión sanguínea a una persona, aún menor de edad, que por razones religiosas se niega a recibirla. Tanto el enfermo como su familia y entorno aducen motivos morales basados en sus creencias como la causa de dicha negativa. El menor de edad lo es por solo tres meses, pero los médicos dicen que no pueden esperar a que cumpla los 18 años ya que el riesgo de muerte es alto. Fiona escucha las diversas razones y antes de dictar sentencia toma la determinación de visitar al enfermo, un muchacho bien parecido, inteligente y firme en su postura. Después de esto sentencia a favor del equipo médico. Es menor y la protección del mismo está por encima de otras cuestiones. En realidad estamos en la eterna lucha entre la Ortodoxia religiosa y la Razón. Las sociedades modernas por lo general protegen al menor en estos casos. Pero esto no esconde que en esas sociedades, pese a sus adelantos técnicos e intelectuales, sigan existiendo focos intransigentes que basan su vida en el cumplimiento estricto de normas religiosas, llegando incluso a retorcer lo que los libros sagrados dicen para imponer conceptos rígidos que coartan la vida de quien los cree. La libertad de culto tiene estos riesgos que son asumidos por el conjunto social y legislados en la mayoría de los casos bajo preceptos laicos socialmente admitidos.

A partir de aquí toman especial interés las consecuencias de dicha sentencia. Es algo que cambia la vida de Adam Henry que así se llama el menor protegido. La decisión produce una evolución profunda sobre lo que hasta ese momento pensaba, que abarca tanto a sus creencias religiosas como a sus relaciones familiares y con el grupo. Ha descubierto un nuevo paradigma, la Jueza, y quiere basarse en ella para vivir su futuro. Intentará que le acepte como discípulo. Es su nueva religión. Por supuesto Fiona no se aviene a tal cosa. Adam seguirá intentándolo, le escribe cartas que ella no contesta y al final le escribe un sentido poema al que Fiona no da demasiada importancia. La actuación de la juez en este nuevo escenario no se lo suficientemente profesional, y traera consecuencias.

A mi manera de ver uno de los momentos más hermosos de la narración se produce cuando Fiona durante un acto cultural en la que con otro compañero interviene como pianista recapacita sobre lo sucedido con Adam. Es la música y el canto de su pareja la que hace que recuerde el postrero poema y meditar sobre la responsabilidad que asumió al redactar   la sentencia que obligaba a medicar a Adam. Comprende el significado del citado poema que tan a la ligera había leído. Todo este proceso está descrito bellamente, con unas secuencias que mezclan realidad y pensamientos. Me parecieron hermosas y un gran acierto literario.

Dejó para los lectores el final de la historia. El de su relación con Jack y el de su responsabilidad con Adam. Personalmente me gustó lo leído.

Ian Mcewan nació en Aldershot, Hampshire, Inglaterra, el 21 de Junio de 1948.

Estudió en la Universidad de Sussex y en la Universidad de East Anglia. La primera de sus obras que salió a la luz fue la colección de relatos Primer amor, últimos ritos en 1975. En 1997 publico Amor perdurable, considerada por muchos como una obra maestra acerca de una persona que sufre el síndrome de Cerambault. En 1998, y causando gran controversia, le fue concedido el Booker Prize por su novela Amsterdam.

En marzo y abril de 2004, unos meses después de que el gobierno británico le invitara a una cena con la primera dama de los Estados Unidos, Laura Bush, el Departamento de Seguridad Nacional de este país le impidió la entrada al mismo por no tener visado apropiado para trabajar (Mcewan estaba preparando una serie de conferencias remuneradas). Solo varios días después y tras hacerse público en la prensa británica se le permitió la entrada, ya que, según un oficial de aduanas le dijo: “Seguimos sin quererle por aquí, pero todo está atrayendo mucha publicidad desfavorable”.

Ha editados novelas, relatos y ficción infantil. Alguno de sus trabajos han sido adaptados al cine.

La casa de las miniaturas

El techo policromado de la iglesia (lo único que no demolieron los reformistas) pende sobre su cabezas como el casco de un espléndido buque volcado. Es un espejo del alma de la ciudad; pintados en sus viejas vigas, Jesucristo en majestad sostiene la espada y el lirio, un barco de carga dorado rompe el oleaje, la Virgen descansa en una media luna.

Un día cualquiera de otoño de 1686 la joven de 18 años Nella Oortman llama a la puerta de una casa señorial en el barrio más acomodado de Amsterdam, en la llamada “Curva de oro”. Lo hace por que se ha casado por poderes con el dueño de aquella mansión, Johannes Brandt, un exitoso y maduro hombre de negocios.

Su boda con el Sr. Brandt ha sido por interés. Ella proviene de una familia de origen noble venida a menos y a él, hombre de gran fortuna y valía, le viene bien emparentar con un apellido de abolengo. Apenas se conocen y Nella, (Patronella), aún siendo consciente de ello, espera que el trato acabe por acercarlos y hacer surgir un atisbo de amor. Su juventud e inexperiencia son evidentes y los primeros pasos en aquella casa pondrán a prueba su carácter.

El recibimiento no puede ser más singular. Su marido no está. Es su hermana Marin quien la recibe. Su manera de comportarse no es afectuosa, al contrario, parece dejar claro que no está dispuesta a perder el lugar que hasta ahora ha venido ocupando en la casa y en la vida y actividades de su hermano.

Con ella hay otras dos personas. Cornelia, una criada de la que no acaba de fiarse dado que es muy fiel a su cuñada y Otto un sirviente negro, una rareza en el Amsterdan de aquel siglo, que Johannes compró en uno de sus múltiples viajes de negocios.

El Sr. Brant da muestras de no estar impaciente por tener la compañía de su esposa. La quiere únicamente para aquellos actos sociales en los que su presencia sea ineludible. Las esperanzas de Nella se desvanecen en lo que a conseguir de él una cariñosa atención. Además de vestidos y telas para su confección, su marido le  regala algo muy de moda entre la gente pudiente de la época, una réplica de su propia casa en miniatura. Sus habitaciones están vacías y ella debe pasar el tiempo en conseguir miniaturas de muebles y enseres que las ocupen y la ayuden a adaptarse a su nuevo hogar. Parece un regalo inofensivo pero la consecución de las piezas necesarias para amueblar estos espacios y que un misterioso miniaturista le va enviando, revelerán muchos secretos que hasta ese momento se mantenían ocultos. Secretos que ponen en peligro la estabilidad del negocio de su esposo y de su nueva familia.

Con estos mimbres la autora va tejiendo una historia que combina una trama de intriga y un problema de negocios en que está involucrado el Sr. Brant. Desarrolla la narración a la vez que traza un retrato social de aquella Holanda del siglo XVII. Nos habla de la opulencia de sus gentes, de sus organizaciones gremiales, de como era el día a día de aquella sociedad nacida de su capacidad para los negocios en los más lejanos lugares del mundo, de su potente compañía marítima, la VOC (Compañía neerlandesa de las Indias Orientales), cuyas actuaciones afectaba a todos los habitantes de la pequeña nación.

La autora Jessie Burton  entrelaza con destreza los citados mimbres. Su prosa es fácil y a la vez descriptiva, -en ocasiones nos puede parecer que en demasía,- pero el resultado final es muy interesante y también sorprendente.  Los personajes que conforman este entarimado son todos imaginarios si bien es cierto que existio una Nella Oortman dueña de la “casa de muñecas” que da origen al título. Esto es lo único real de esta historia. La base de la misma son las mujeres protagonistas. Pese a que la sociedad de entonces las tiene un tanto marginadas ellas saben dejar su impronta, tomar las riendas cuando toca y ayudarse en aquellas tareas que les son relegadas.

Leamos el libro y saquemos nuestras propias conclusiones sobre lo que en el mismo sucede, un reflejo de un tiempo y una sociedad que labraron una riqueza y prosperidad increíble dada la dimensión del país y el número de sus habitantes. Con todos sus defectos y contradicciones no hay duda que su forma de organizarse a todos los efectos fue la base de su éxito.

Jessie Burton nació en 1982. Estudió en la Universidad de Oxford y en la Central School of Speech and Drama.

En 2014 publica la novela de referencia. Inspirada en Petronella Oortman y su casa de muñecas, hoy en el Rijksmuseum. Su éxito fue clamoroso.

Está trabajando en una segunda novela que se llamará La pertenencia, ambientada en dos marcos distintos, la Guerra Civil española y 30 años después en Londres.

En la actualidad vive en esa ciudad.

A la sombra del árbol violeta

¿Como podría el mundo seguir girando si cada niño tuviese que cargar con los pecados de su padre?

La novela de Sahar Delijani que nos disponemos a leer está basada en hechos sucedidos en Irán desde la implantación de la República Islámica hasta nuestros días. Lo que nos cuenta, en tercera persona, son sus vivencias y las de aquellos que la precedieron y que le relataron lo que significó para ellos la implantación de la Ley Islámica en el diario vivir de aquellos que con la caída del Sha esperaban alcanzar una vida mejor, sin represiones, con mayor libertad y  sin corruptelas ni censura. Una vida más plena.

No fue así. Decenas de miles de personas fueron encarceladas y sometidas a un régimen penitenciario sin garantía alguna. Miles de ellas murieron en prisión, bien por las  insalubres condiciones de las mismas, bien por ser condenados a la pena capital en juicios sumarísimos. Al mismo tiempo muchas de aquellas mujeres detenidas dieron a luz en la cárcel, Una de las niñas que nació en ese tiempo es la escritora de este relato. Lo que narra tiene por tanto mucho de autobiográfico.

Todos los personajes que aparecen en la historia tienen el nexo común de haber sufrido de alguna forma la persecución del régimen y al tiempo tener un lugar común a donde ir, donde reunirse, un patio al que le dá sombra un frondoso jacarandá, el árbol violeta que da título a esta historia. Por ese patio corretean Neda, Omid, Sheida desde su niñez a su juventud. También Dante y Forugh. Todos bajo el cuidado de  Maman Zinat y Khalet Leila, las personas que dedican todo su esfuerzo a conseguir que los niños citados se sientan protegidos y cuidados.

Todo lo escrito rebosa poesía, ternura, esperanza. Pocas veces el inicio de un relato alcanza la emoción, tensión y dulzura como  lo que se narra en las primeras páginas de esta novela; al menos así lo he sentido, al leer la descripción de como fue el nacimiento de Neda. El traslado de su madre con los inicios del parto desde la cárcel de Evin a un hospital para que pueda dar a luz con alguna garantía. El desinterés de las personas encargadas de dicho traslado, más preocupadas de sus propios deseos que del buen fin de la encomienda. La forma en que tratan a la madre una vez producido éste, en fin. Es algo que como antes expresé, emociona y aungustia.  Y así encontramos muchas más hisotorias, todas de una intimidad extrema, todas encaminadas a poner de manifiesto los sufrimientos de aquellos que las padecieron y de hacernos sentir que no podemos quedar al margen de lo que nos cuentan.

Narra los nacimientos y también los desarrollos infantiles y jueveniles de los personajes y por último sus vidas adultas, dentro y fuera de Irán. Narra como aquellos hijos de los que se opusieron a Jomeini al principio de los años 80 del pasado siglo también lo hicieron años más tarde, durante la revolución verde, ya en la primera decena del siglo XXI.

Y si somos sinceros lo que nos dice no es algo que nos suene a nuevo. Muchas otras naciones han vivido hechos parecidos a los que aquí se describen. Detenciones, torturas, muertes conocidas o no. El pasado siglo ha estado lleno de historias parecidas o iguales a las que aquí se cuenta. Lo que a mi parecer hace especial esta novela es la habilidad de su autora para  describirlas. Es la manera en que percibimos lo que pasó, la manera que tiene para que nos impliquemos en lo que nos dice, para que lo sintamos como propio. Sinceramente  y pese a que en ocasiones y debido al juego que hace de los tiempos -pasado y presente- que nos obliga a una lectura minuciosa, la trama nos atrae y ansiamos conocer el desenlace de las situaciones que plantea. Estos desenlaces están bien expuestos y los encontramos lógicos y razonables, incluso similares a casos que cada uno desde su experienza puede conocer de primera mano.

Sahar Delijani hace decir a uno de sus personajes “todos llevamos un árbol dentro, encontrarlo es cuestión de tiempo”. El árbol que nos dará cobijo y que ayudará también a econtrarnos a nosotros mismos, a superar nuestras propias consideraciones y aprensiones.

Nació en la Prisión de Evin, sita en Teherán, en 1983 mientras sus progenitores permanecian detenidos como consecuencia de sus actividades políticas contrarias al régimen instaurado por el Ayatolá Jomeini. Doce años despúes se trasladó con su familia a California. Allí estudió Literatura Comparada y tras publicar sus primeros relatos en revistas especializadas empezó a gestar la idea de la novela que nos ocupa, publicada en 27 países. “El libro está inspirado en mi propia familia, sobre todo en los primeros capítulos, cuando se habla de la década de los 80 y de la Prisión de Evin. Mis padres y mis tíos fueron activistas políticos antes y durante la Revolución. Eran seculares, no islamistas, querian convertir a Irán en una república moderna. Cuando el país se convirtió en una teocracia se dieron cuenta de que no era lo que ellos esperaban e incrementaron su activismo político. El régimen llevó a cabo arrestos políticos en masa en 1983″.