Category Archives: Novela sobre a vida cotiá
Los peces no cierran los ojos
El descubrimiento de la inferioridad sirve para decidir sobre uno mismo
Esta es una de las numerosas frases antologicas que salpican la narración que Erri De Luca va desgranando a lo largo de las páginas de este libro. Y es cierto, solo desde el conocimiento de nuestras posibilidades seremos capaces de evolucionar y para ello debemos ser conscientes de cuales son nuestros puntos débiles, puntos que nos obligarán a esforzarnos para superarlos y lograr aquellos fines que deseemos alcanzar.
El autor nos explica como puede ser de difícil y complicado el paso de la infancia a la adolescencia. Para hacerlo se basa en, suponemos, su propia experiencia. Sitúa a nuestro protagonista y narrador pasando junto con su madre un indeterminado verano en una isla cercana a Nápoles. Están en un pueblo costero de pescadores con una playa que sirve de escenario de una buena parte de la narración. Su padre está en EEUU por motivos de trabajo. Nuestro personaje, del que no facilita ni descripción física ni nombre alguno, como tampoco del resto de personajes y lugares que intervienen en la historia; acaba de terminar la escuela primaria, eso sí, con un año de adelanto. Está en ese momento de transición de la niñez a la adolescencia. Es un muchacho inteligente y en consecuencia los cambios que se están produciendo en su personalidad le afectan y le hacen recapacitar sobre ellos, ser muy consciente de lo que está sucediendo. Se encuentra más cómodo hablando con los lugareños, sobre todo con los pescadores, que con otros muchachos de su edad. Tiene amistad con uno de estos pescadores, sale con él a pescar, rema en su barca, en fin, vive esa experiencia de los primeros actos de responsabilidad, ya que así considera el que le deje remar o ayudar en las tareas de la recogida de los anzuelos que larga. Muestra orgulloso las durezas que aparecen en sus manos por hacer estos trabajos.
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La relación con su madre es buena. Ella no deja de ayudarle y facilitarle su ocio. En la playa conoce a una niña, algo mayor que él y por consiguiente más desarrollada psíquicamente. Hablan, se conocen y se siente atraído. Esta situación levanta envidias y reconcores en otro grupo de muchachos, mayores que él, que aprovechan cualquier pretexto para provocarlo y atacarlo.
Curiosamente nuestro protagonista no les rehuye. Al reves; uno de sus pensamientos considera que el que le produzcan algún daño, incluso alguna rotura, le ayudará en su evolución. Odia su aspeto físico, no lo considera acorde con su mentalidad actual, es un “torpe cascarón el cuerpo infaltil“. Se considera más evolucionado que lo que refleja su constitución. Es ya un adolescente dentro de una armadura de niño.
El autor con una prosa sencilla, eficaz y fácil de leer va desgranando la transcendente evolución de la personalidad de nuestro protagonista, a la vez nos va dejando una seríe de aseveraciones sobre diversos temas de esa evolución y de las relaciones sociales que la rodean. Conceptos como el amor, la amistad, la dignidad, el aceptar las consecuencias de los actos que provocamos sin descargar en otros la responsabilidad de lo sucedido, etc., aparecen a lo largo de las páginas del libro. No es una novela al uso, no se trata de una simple historia del paso de la niñez a la adolescencia. Es algo más, es el relato de unas vivencias en la que muchos nos podemos sentir reflejados, ya que lo que nos expone son momentos y situaciones que en su día podemos haber experimentado y a las que no dimos la dimensión que De Luca sí les ha dado.
Si tuviese que hacer alguna recomendación sobre la lectura de este relato es que lo hagamos con calma, que mastiquemos las frases que nos relagala y que nos paremos a pensar sobre ellas. Seguro que nos divertiremos y al tiempo recordaremos cosas que teníamos arrinconadas en ese gran desván que es la memoria de cada cual.
Erri De Luca es uno de los escritores más pestigiosos de la narrativa actual. Nacido en Nápoles en 1950, participo en el Mayo del 68 y fue militante de izquierdas enrrolado en el grupo revolucionario Lotta Continua. Trabajó como obrero de la construcción, operario en una fábrica de Fiat, camionero y condujo vehículos de ayuda humanitaria durante la guerra de los Balcanes. Construyó con sus propias manos la casa en la campiña romana donde hoy vive. Practica, con tranta regularidad como entusiasmo, el alpinismo. Aprendió de manera autodidacta diversas lenguas, como el hebreo o el yiddish. Es lector perpetuo y apasionado de la Biblia -aunque ha dicho que no es creyente- alguno de cuyos libros ha traducido al italiano.
Entre otros galardones ha recibido el Premio France Culture y el Femina Étranger, en Francia. También el premio Petrarca en Alemania. Ha escrito más de cincuenta obras literarias.
No quiero dejar pasar esta breve biografía sin hacer mención a una de las frases libro que tenemos entre mano y que se refiere a las personas que como él han nacido en la importante y singular ciudad de Nápoles, dice así:
“Nacer y crecer en Nápoles agota el destino: vaya uno donde vaya, ya lo ha recibido como dote, mitad lastre, mitad salvoconducto”
Cuando todo cambió
Ella lo esperaba.
Lo que no esperaba era el sufrimiento que nos traería después como un viento frío.
Así termina el corto y primer capítulo de la novela que nos va a tener ocupados durante las próximas semanas. Y la frase encierra todo lo que el relato nos contará de la vida de sus protagonistas, especialmente de la de Natalie Ward, que a sus aproximadamente cincuenta años regresa desde Vancouver donde ahora vive a su pueblo natal, cercano a Atwood y a solo dos kilómetros de la frontera con EEUU, en el que se desarrollarán los hechos que rememorará en el obligado y largo viaje y que son el fundamento de la historia.
Su vuelta obedece a la llamada de su hermano mayor Boyer. La causa es que su madre está muriendo y desea volver a verla. Llevan décadas sin hacerlo pero se siente impelida a satisfacer su llamada. No quiere que la acompañe su marido Vern, un desconocido para su familia y con el que las cosas no van del todo bien.
A traves de sus introspecciones nos enteraremos de como era su vida hace treinta años. Una vida que transcurria en una familia unida y querida. Papa, mama, sus tres hermanos, Boyer, Carl y Morgan; el trabajo en la granja, las relaciones con vecinos. Un existencia plácida que se vió interrumpida por la llegada de River, el joven y guapo americano hippie, contrario a la guerra de Vietnam y desertor, uno más de los que cruzaban la frontera con Canadá para evitar ir a luchar a aquellas lejanas tierras.
Según avanzamos en la lectura vamos adquiriendo la certeza de que lo que Natalie hace es andar un camino por ella conocido que lleva a un punto en que algo importante sucedió. Algo que marcó su vida y la de todos de manera definitiva. El relato adquiere un nuevo valor y nosotros como lectores empezamos a interesarnos por todo lo que se describe intentando encontrar pistas que nos anticipe lo sucedido. Y cuando ocurre nos asombrará. Tendremos que admitir que no esperabamos ese desenlace y que la autora goza de recursos suficientes para sorprendernos e ir más allá de nuestra imaginación más enardecida.
El libro atrae y engancha. Tiene mucho que ver la estructura de la historia. Desde el principio sabemos que existe un algo y descubirlo es la meta que nos lleva a leer y no dejar de hacerlo. Ayuda a ello su buena prosa y el que las personalidades de los protagonistas estén bien descriptas y desarrolladas. Nos relata como era la vida en aquella granja , los problemas diarios y el cariño entre los componentes de la familia. También como es Natalie ahora; las relaciones con su marido que la ama profundamente y con su hija, médico de profesión y que casulamente vive en el cercano pueblo de Atwood. Son personajes que se nos hacen familiares y llegamos a apreciar.
También está muy bien explicitado el ambiente que rodea la granja, las montañas, lagos, etc., lo que hace más agradable la lectura y más entrañable el relato.
Natalie es la narradora principal. En ocasiones tambien lo es su madre, pero son las menos. Es a traves de nuestra protagonista como nos vamos enterando de todo lo acaecido.
Dejó que cada uno descubra por sí mismo el enigma de la narración y el desenlace. Creo que gustará a la mayoría. Es una buena historia y merece ser leída con interés y afecto . Donna Milner se lo merece.
Donna Milner nació en Victoria DC (Canadá) en el año 1946. Trabajó durante 25 años como agente inmobiliario, hasta que su marido Tom la alentó a empezar a escribir. Le gusta crear personajes reales que se enfrenten a dilemas morales de verdad, que hablen al lector y se mantengan vivos en su memoria mucho después de acabar la lectura. Su primera novela Cuando todo cambió se publicó en 15 países, fue nominada al prestigioso Premio IMPAC de Dublín y elegida una de las cien mejores novelas por el periódico The Globe and Mail. Actualmente vive con su marido en la ciudad de su nacimiento.
Tiempo de vida
Cuando se es hijo único, cuando no se tiene el espejo de unos hermanos donde mirarse, la inseguridad sobre lo que somos parece mayor que si los tuviéramos, que si hubiésemos crecido al lado de alguien que ha tenido las mismas influencias, los mismos padres, y aun así es nítidamente diferente de ellos y por supuesto de nosotros.
Marcos Giralt Torrente escribe un relato intimista y muy personal. A lo largo de 200 páginas va desgranando una relación fraternal, la propia con su padre; no siempre fácil, pero intensa, aún en los momentos de mayor desencuentro y lejanía. Y lo hace desde la posición que arriba se describe, la de ser “hijo único“; de no tener con quien comparar o compartir actitudes, momentos familiares, consejos y modos de ver las cosas que todo padre transmite a sus hijos a lo largo de su existencia; quiera o no hacerlo, pues nada es más cierto que el dicho “todos somos ejemplo aunque no seamos ejemplares”.
En general la vida de todos nosotros está influenciada por la educación recibida en el ámbito familiar. La que aquí describe tiene la singularidad de que ese ámbito no era el de una familia unida. Sus padres se divorciaron y cada uno buscó su desarrollo personal al margen del otro, sin por ello renunciar a mantenerse relacionados. Esto influyo de manera decisiva en las opiniones y sentimientos que el único hijo de la pareja tuvo de la actuación vital de cada uno de ellos y por supuesto de la relación que con él mantuvieron.
La trama es real, si bien el autor se permite licencias propias de la ficción. En lo que concierne a la relación con su progenitor es autobiográfica. A medida que leemos vamos percibiendo que el sentimiento hacia su padre es ambiguo. Han tendio cuentas pendientes y ello ha dejado su poso. Hay reproches sobre las veces que él debió estar y no estuvo, las ocasiones en que sus ausencias se alargaron más de lo que se entendía como debido, la falta de apoyo económico no solo en los buenos tiempos, tampoco en aquellas ocasiones en que su madre quedaba sin recursos o eran muy escasos, -era con esta con la que vivía la mayor parte del tiempo-. En este sentido podemos encontrar reiterativas estas explicaciones en las que una y otra vez y respecto al comportamiento de su padre relata que no se sentía suficientemente estimado. Describe todo con una prosa liviana que permite seguir la lectura sin cansancio. La narración es en primera persona y no utiliza nombre alguno para referirse a sus progenitores. Tampoco lo hace cuando hace aparecer en la historia otros personajes.
La muerte de nuestros progenitores siempre nos parece que se produce de forma temprana. Aunque hayan alcanzado una edad longeva su desaparición dejará inconclusas innumerables situaciones que por unas cuestiones u otras no se han planteado en su momento o si se hizo no han sido suficientemente aclaradas y matizadas. Eso y el saber que ya no se puede acudir al consejo o experciencia que ellos aportaban a nuestra vida es algo con lo que hay que aprender a vivir. De todo esto es de lo que nos habla Marcos Giralt Torreente. En su caso ademas con el handicap de que su padre no era un desconocido, era un pintor de fama.
Creo que muchos lectores encontrarán puntos comunes con las relaciones que ellos han mantenido con sus padres. Lo que dice afecta a todos ya que, salvo excepciones, con más o menos intensidad las situaciones que nos cuenta son bastantes comunes en toda convivencia filial. Poco parece callarse el autor, lo que hace más creíble la historia. Tristezas, alegrias, encuentros, decepciones, comprensión y cariño. Todo muy bien expresado lo que provoca sentimientos conmovedores y, al menos a mí, empatía.
Marcos Giralt Torrente nace en Madrid en 1968 en una familia de artistas (es hijo del pintor Juan Giralt, nieto del escritor Gonzalo Torrente Ballester y sobrino del también escritor Gonzalo Torrente Malvido). Se lienció en Filosofía en la Universidad Auónoma de Madrid. Su primer libro fue el volumen de relatos Entiéndame, pero la celebridad no le llego hasta 1999, cuando ganó el Premio Herralde de Novela con su novela París. En 2011 gano el Premio Nacional de Narrativa con Tiempo de Vida, la novela que estamos leyendo.
Ha sido escritor residente en la Academia Española en Roma, en la Universidad de Aberdeen, en el Künstlerhaus Schioss Wiepersdorf, en la Maison des Écrivains Etrangers et des Traducteur de Saint Nazaire y en la Santa Maddalena Foundation. Es miembro de la Orden del Finnegans. En 1995 comenzó a colaborar con el periódico El Pais, donde fue crítico literario del suplemento Babelia hasta 2010. Su obras han sido traducidas al inglés, alemán, francés, italiano y portugués, entre otras.
Contigo en la distancia, Carla Guelfenbein
Lo rico de un club de lectura es, sin duda, poder leer todo tipo de historias independientemente de como se cuenten, por eso tras comentar el impactante cómic de Art Spiegelman Maus, del que ya escribió un post nuestra compañera Maru, cambiamos de género literario en “Café con libros” con la deliciosa novela de Carla Guelfenbein, Contigo en la distancia.
La autora
De origen ruso judío, Carla Guelfenbein se exilió con sus padres en Inglaterra en 1976, como consecuencia del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, que significó la caída del gobierno de Unidad Popular, en Chile. La casa había sido allanada y su madre, Eliana Dobry, profesora de filosofía de la Universidad de Chile y militante socialista, fue detenida por los agentes de Pinochet; durante tres semanas no se supo de su paradero.
Carla estudió Biología en la Universidad de Essex (especialidad: genética de población) y Diseño en St Martin’s School of Art.
Guelfenbein comenzó a escribir desde niña y fue también una gran lectora. Su madre le inculcó que trabajase en algo que la hiciera “independiente económicamente”. Y por eso, fue durante años diseñadora gráfica, sin abandonar la literatura.
Desde hace quince años se dedica solo a escribir. Contigo en la distancia es su quinta novela, tras El revés del alma (2003), La mujer de mi vida (2006), El resto es silencio (2009) y Nadar desnudas (2014).
La obra
La vida de la escritora brasileña Clarice Lispector (que fue una de las más importantes escritoras brasileña de origen judío del siglo XX ) fue la semilla de la que nació la novela Contigo en la distancia, con la que la autora chilena Carla Guelfenbein ganó el Premio Alfaguara. Una historia sobre “el talento, la mentira y la imposibilidad de los afectos”.
Novela intimista sobre “las envidias entre escritores, ese sentimiento humano tan común y del que nadie quiere hablar”, obtuvo este premio de manos de un jurado estuvo presidido entre otros por Javier Cercas y Héctor Abad Faciolince.
Javier Cercas leyó en el acta del jurado que:
“la autora ha sabido entrelazar amores y enigmas con una escritura a la vez compleja y transparente. Tres voces muy bien ensambladas iluminan las zonas oscuras de la mentira y de la verdad, del talento y de la mediocridad, del éxito y del fracaso”.
La novela habla sobre la genialidad, la creatividad y la poesía. Estructuralmente, Contigo en la distancia es una obra muy compleja, con varias historias que se entrelazan en torno a Vera Sigall, una exitosa y brillante escritora de cuentos y novelas que, a pesar del reconocimiento público, lleva una vida totalmente envuelta en el misterio y la oscuridad, con un pasado que intenta acallar. Sin embargo, una fuerte caída, aparentemente accidental, con un posterior coma, desatará a su alrededor un vendaval que expondrá gradualmente lo que el tiempo intentó borrar.
Allí aparecerá una joven francesa de origen chileno, Emilia Husson, que viajará a Chile poco antes de la caída de Vera para completar su tesis sobre los intrincados y cifrados textos de la escritora, de la cual es una ferviente admiradora, pero también irá descifrando su propio destino. En su camino se cruzará con Daniel Estevez, el único actual amigo de Sigall, que intentará descubrir la verdad sobre el presunto accidente de la mujer, pero a su vez se le irá revelando una realidad diferente de la que creía vivir. En medio irrumpirá Horacio Infante, un renombrado poeta que mantuvo un fuerte vínculo con Vera que trascendió la pasión de ambos por la literatura y el profeso amor que se proveyeron durante tantos años, pero que a su vez pareciera esconder algo que lo perturba demasiado desde hace años.
Estos tres últimos personajes son los que llevan el ritmo de la novela, aunque toda centrado en la vida de Sigall.
En Contigo en la distancia se reflexiona sobre la literatura y la creación, pero no es una obra hermética. Tiene también un sesgo policial porque desde el comienzo del libro se abre una investigación para saber por qué Vera Sigall está en coma.
La presencia femenina de Sigall impregna toda la novela, entre otros motivos porque esa mujer “comete el pecado mortal de ser más inteligente” que el resto de los personajes, subrayó Abad Faciolince.
De pronto entendí esa necesidad, humana al fin, de darle sentido a aquello que hiere, de amortiguar el dolor, otorgándole a la desgracia una dimensión más grande que nosotros mismos
Tras esta novela, damos otra vuelta de tuerca y, nos sumergimos en un clásico contemporáneo del teatro, Muerte accidental de un anarquista del Premio Nobel, Darío Fo. Tragicomedia que centra su crítica en la justicia, la iglesia, la policía y el orden militar, ahí es nada. Esperamos que os guste.
Las palabras también pueden ser los emisarios más inadecuados de nuestros sentimientos.
¿Es posible que una mujer musulmana sea al mismo tiempo moderna y creyente?
posible vivir en él amigablemente desde los dos puntos de vista. En la novela es el varón quien abraza la otra religión, lo que es algo muy poco común en la literatura al uso.
Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la única herencia que vas a tener
es Jorge Mario Pedro Vargas Llosa. Vio la luz en el seno de una familia de clase media de ascendencia
Más vale equivocarse en la esperanza que acertar en la desesperación

La Ley era clara, su consideración prioritaria era el bienestar del menor. ¿Cuántas páginas y cuántas sentencias había dedicado a este concepto?. La asistencia, el bienestar eran sociales. Ningún niño es una isla. Pensó que sus responsabilidades terminaban dentro de las paredes del tribunal. Pero ¿como podían terminar allí?.
Ian Mcewan nació en
El techo policromado de la iglesia (lo único que no demolieron los reformistas) pende sobre su cabezas como el casco de un espléndido buque volcado. Es un espejo del alma de la ciudad; pintados en sus viejas vigas, Jesucristo en majestad sostiene la espada y el lirio, un barco de carga dorado rompe el oleaje, la Virgen descansa en una media luna.










