Category Archives: Novela sobre a vida cotiá

Los restos del día

“Cada vez me parece más probable que haga un excursión que desde hace unos días me ronda por la cabeza.”

Es la primera frase que leemos en el prólogo de esta novela y quien la piensa es una persona que no ha hecho viaje alguno por iniciativa propia; que durante la mayor parte de su vida no ha salido de la mansión en la que se encuentra, Darlington Hall, donde ha servido de mayordomo durante los últimos 30 años a las ordenes de su entonces propietario Lord Darlington, fallecido hace tres años. Ahora la propiedad pertenece a un rico norteamericano, mister Farraday, que le ha propuesto el viaje que está pensado hacer y para cuya realización le presta su propio vehículo y pagará los gastos de combustible que tal odisea origine. Él, mister Farraday, debe ausentarse durante un periodo corto de tiempo y no ve lógico que su mayordomo no pueda tomarse un asueto y disfrutar de los encantos de un viaje que considera tiene más que merecido.

En la toma de esta decisión pesa en mr. Stevens, nuestro personaje principal, un importante empeño. Debe contratar una ama de llaves. Con esta finalidad se propone visitar a la antigua ocupante de tal puesto en Darlington Hall, miss Kenton.  Espera convencerla de que acepte volver, máxime cuando una reciente carta de esta señora le hace pensar que su   estado civil ha cambiado y echa de menos  el trabajo que abandonó hace años.

He de confesar que lo que más me extrañó del libro es que un relato tan tipicamente inglés como es el que aquí se detalla esté escrito por un japones. Kazuo Ishiguro es oriundo de  dicha nación, aunque con seis año de vida fuese traladado a Inglaterra donde se desarrolló como persona y escritor. Sigue viviendo en Londres.

Lo que en la novela con todo lujo de detalles y de forma muy agradable y fácil de leer nos detalla es el súmmun de la manera de ser de un mayordomo inglés. Que la visión de esta forma de actuar y pensar sea desarrollada por alguien no inglés, ni siquiera británico, y lo haga de forma tan brillante es algo que me ha dejado impresionado. En general se ajusta a lo que muchos de nosotros tenemos interiorizado de lo que debe ser quien densempeñe esta labor en las grandes familias inglesas, al menos hasta la segunda guerra mundial que pudo cambiar, y de hecho lo hizo,  el rol que esta labor tenía fijado. En suma, encuentro el libro muy interesante y exclarecedor sobre la  tarea de estas personas en el devenir diario de dichas familias. No solo en lo privado también y en especial en lo público, manifestado en las reuniones que se producian en las mansiones y en la discreción sobre quienes asistían y lo que allí  ocurria y se comentaba.

Steven es un ejemplo de lo que la profesión exigía a aquellos que como él querían alcanzar la excelencia en el desarrollo de la misma; entrega, fidelidad, renuncia a la propia personalidad y aceptación de todo lo que el señor requería, sin pensar si era o no apropiado.

A lo largo del relato se van narrando situaciones, hechos y momentos que nos hacen conocer a fondo como es nuestro personaje. Su renuncia a sus propias ideas, emociones, deseos, etc., todo en aras a que el prestigio de su señor no se viese menoscabado por su falta de profesionalidad o agilidad mental para solucionar situaciones embarazosas. Pero su forma de hacer va más allá. Esa busqueda de lo excelso hace que para los que le rodean sea considerado como una persona sin sentimientos ni corazón. Alguien ajeno a emociones como la empatía, el amor humano o simplemente el cariño familiar. Solo hay un objetivo y debe lograse por encima de todo.

El viaje tiene un contratiempo. Se queda sin gasolina y al pueblo al que llega le toman por alguien más importante de lo que es. Le toman por todo un caballero, vamos, un prohombre. Él no les sabe sacar de su error, en parte satisfecho de poder alardear de su conocimeinto y trato con importantes personalidades políticas, como mr. Eden o Churchill. Será a la mañana siguiente y debido a la conversación que tiene con el doctor de la zona, que le acompaña hasta su auto y ayuda a solucionar el problema del combustible, cuando todo su mundo se pone en cuestión. Lo hablado con dicho médico le hace recordar dos importantes hechos acaecidos en Darlington Hall. El primero cuando en presencia de su señor fue inquerido a responder a preguntas de alta política y economia para las que no tenía respuesta y así lo hizo constar. Desconocía que era una artimaña para fundamentar la idea de que la democracia era algo pasado, que solo los entendidos deberían llevar las cuestiones de estado, de que el pueblo llano no estaba capacitado para estas funciones y en consecuencia los parlamentos democráticos no eran eficaces. Deberían suprimirse y dejar las manos libres a quienes sí sabían lo que se debería hacer.

El segundo de sus pensamientos se centró en una reunión que en dicha casa su señor Lord Darlington celebró junto al primer ministro británico, el ministro de asuntos exteriores y el embajador de Alemania en Londres. En aquella ocasión Lord Darlington abogaba por que el primer ministro e incluso el Rey visitasen Berlin y lograsen un acuerdo con Hitler sobre la situación internacional. Que viesen los avances de este país e Italia en materia social para promerver en Gran Brataña cambios que propiciasen un régimen como aquel que regían la vida de dichos paises. Recuerda que mister Cardinal, que pasa la aquella noche en la mansión, le hizo ver que su señor estaba haciendo algo indigno, algo que se podía considerar traición. Que en los últimos años había sido una marioneta en manos del embajador del Reich. Que junto a otros influyentes señores en la vida social y política de Gran Bretaña habían facilitado la entrada en el país de propaganda fascista. Y que él, como mayordomo, debería tener un conocimiento de lo que estaba ocurriendo y en modo alguno secundar todo lo que el señor hacía por considerar que esa era su obligación.

Estas circunstancia hacen que todo lo que pensaba del bien hacer de su vida se tambalee. Todavía queda por pasar otro asunto importante. Su encuentro con miss Kenton, ahora mistress Benn. La conversación con ella ahondará más su sensación de haber perdido una parte importante de su vida. Aquella parte correspondiente a sus sentimientos más profundos. Ha vivido sin amar nada más que a su profesión, en su devenir no ha tenido tiempo para buscar una compañera, para formar su propia familia, para ser algo más que un mayordomo eficaz y eficiente.

De vuelta del viaje se encuentra en estas reflexiones, lamentando las pérdidas habidas y el tiempo pasado. Alguien le hace ver que de nada vale lamertar lo ya ocurrido. Lo importante es la que resta por vivir y el nuevo camino ha recorrer evitando los errores pasados.

Kazuo Ishiguro nació en Japón pero con apenas seis años su familia se trasladó a Londres (Inglaterra), donde terminó fijando su residencia y adquirió su nacionalidad. Desde los 5 a los 12 años estudió piano; 2​ en 1978 se graduó en Inglés y Filosofía por la Universidad de Kent y en 1978 obtuvo el máster de Escritura Creativa por la Universidad de East Anglia. Comenzó a hacer guiones para series de televisión y pequeños relatos. Después vinieron sus novelas, que se caracterizan por una psicología de angustia y recuerdo del pasado, con escasos personajes y un hilo argumental débil, muy al modo oriental. El Japón de la posguerra, el nazismo y los periodos anteriores a la II Guerra Mundial son los temas más tratados en sus obras.

Ha recibido los más importantes premios literarios, como el Premio Nobel de Literatura en 2017, el Premio Booker, el Premio Whitbread (mejor autor novel británico del año) y su obra ha sido traducida a 28 idiomas.

Obra (entre otras)

Novelas

  • Pálida luz en las colinas (A Pale View of Hills, 1982), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1994.
  • Un artista del mundo flotante (An Artist of the Floating World, 1986), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1994.
  • Lo que queda del día o Los restos del día (The Remains of the Day, 1989), trad. de Ángel Luis Hernández, publicada por Anagrama en 1992.
  • Los inconsolables (The Unconsoled, 1995), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 1997.
  • Cuando fuimos huérfanos (When We Were Orphans, 2000), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 2001.
  • Nunca me abandones (Never Let Me Go, 2005), trad. de Jesús Zulaika, publicada por Anagrama en 2005.
  • El gigante enterrado (The Buried Giant, 2015), trad. de Mauricio Bach, publicada por Anagrama en 201

 

Adaptaciones cinematográficas

 

La hija del sepulturero

En la vida animal a los débiles se les elimina pronto. Has de ocultar tus debilidades no nos queda otro remedio.

El prólogo de alguna de las entrevistas que la autora ha concedido indica que ella no tuvo como Alicia, la del país de las maravillas, -un libro que según nos dice cambió su vida -, no tuvo, repito, que cruzar el espejo para descubrir otros mundos: la vida cotidana en el siglo XX con su violencia, sus terrores y sus miserias. Ella se ha basado en estas para novelar el pasado y así iluminar el presente. En este sentido La hija del sepulturero resulta la primera incursión en su biograría más íntima.

Confiesa que la novela es una reinvención de la vida de su abuela, Blanche Morgenstern, cuya vida le parece realmente asombrosa.

La protagonista en la ficción es Rebecca, el alter ego de dicha abuela. Una persona que ha sufrido abusos desde su infancia y también en su matrimonio, algo muy común en aquellos tiempos y en estos, tal como prueban la denuncias que a diario se producen de hechos de violencia de genero.

Para escapar de ese clima de violencia y degradación Rebecca se reinventa a si misma. Toma voluntariamente la decisión de romper con su vieja y trágica herencia judia y europea, para convertirse en una americana de sonrisa radiante, encantadora y llena de esperanzas. Ella trata de adaptarse al medio, a sus nuevas circunstancias, cumpliendo lo que Darwin consideraba la primera regla para sobrevivir.

Ella Rebecca Schwart ha nacido en Estados Unidos por un capricho del tiempo. Su madre dio a luz en un barco, apestoso y lleno de tristeza, cuando toda la familia venía de Alemania hacia América tratando se salvarse de la persecución Nazi. Son de origen judio. Algo que le persiguirá en su nueva morada y por el que serán objeto de desprecio y burlas.

La vida familiar en Alemania era acomodada. Su padre Jacob era profesor y su madre una simple ama de casa que sabia tocar bien el piano. Rebecca tiene dos hermanos mayores cuyo comportamiento deja mucho que desear. Al llegar a EEUU y una vez pasados los trámites de acogida acaban en Chautauqua, un condado del estado de Nueva York, al lado del lago Erie. Allí, en Milburn, consigue un mísero puesto de trabajo, sepulturero. Aparte de un salario que a duras penas cubre las necesidades familiares, el puesto tiene aparejado el poder vivir en una casa dentro de los límites del cementerio sin tener que pagar estipendio alguno. Para la familia Schawrt es pasar del todo a la nada, pero aún así su padre acepta el puesto e intenta cumplir su cometido con la mayor eficencia posible. Un hecho importante es que impide a sus allegados hablar en alemán. Desde la llegada a América el idioma debe ser el inglés. Es una dificultad más en la adaptación a la nueva situación que causará múltiples problemas y atrasos en la integración de todos y en la educación de los hermanos de Rebecca.

Jacob el padre era un esposo violento, desesperanzado y sombrío. Esa frustración se transformó en violencia física hacia todos y en una total dominación de la voluntad de su esposa e hijos.

En ese ambiente crece nuestra protagonista. El relato de su vida es la base del libro que nos detalla a una persona llena de secretos y un fuerte deseo de superación y supervivencia. Nos cuenta la violencia familiar ya comentada, cambio de personalidad, revelaciones inesperadas y redenciones finales. Pasando por sexo apasionado, un prodigio musical, etcétera. La autora narra todo esto con una imaginación y maestría que nos hace caer en sus redes literarias sin que apenas lo notemos.

 

Joyce Carol Oates (Lockport, New York, 16 de junio de 1938) es una novelista, cuentista, autora teatral, editora, y crítica estadounidense, que también utiliza para escribir los pseudónimos de Rosamond Smith y Lauren Kelly. Desde 1978 es profesora de escritura creativa en la Universidad de Princeton (Nueva Jersey).1

 Creció en el campo, en una granja, asistiendo a la misma pequeña escuela que lo había hecho su madre. Empezó a escribir con una máquina de escribir regalo de su abuela, cuando contaba 14 años de edad. Pronto destacó en los estudios y trabajó en el periódico de su instituto, el Williamsville High School. Obtuvo una beca para la Universidad de Syracuse. Allí ganó su primer galardón literario en un concurso patrocinado por la revista Mademoiselle; tenía diecinueve años de edad. Tras graduarse en 1960, obtuvo un posgrado en la Universidad de Wisconsin-Madison, en 1961.

Enseñó en la Universidad de Detroit, y logró publicar su primera novela, With Shuddering Fall a los 26 años. Su novela them (sic) recibió el National Book Award en 1970. En ese momento Oates empezó a enseñar en la Universidad de Windsor (Windsor, Ontario, Canadá), donde permaneció hasta 1978. Desde entonces ha publicado una media de dos libros por año, la mayoría novelas. Sus temas son variados: la pobreza rural, los abusos sexuales, las tensiones de clase, el afán de poder, la niñez y adolescencia de las mujeres, y también el terror sobrenatural. La violencia es una constante en su obra, hasta el punto de que el tema movió a Oates a escribir el ensayo: Why Is Your Writing So Violent? Y fue muy apreciado su ensayo sobre el deporte del boxeo, On Boxing.

Su muy antologizado cuento Where Are You Going, Where Have You Been?2​ (1966), estaba dedicado a Bob Dylan.3​ La autora afirmó que escribió la historia después de oír la canción de Dylan “It’s All Over Now, Baby Blue“.4​ El cuento está lejanamente basado en las andanzas de un asesino en serie Charles Schmid, también conocido como “The Pied Piper of Tucson”.5​ Fue la base para la película Smooth Talk, protagonizada por Laura Dern.

Es miembro de la asociación Mensa.6​ Y también de la mesa directiva de la fundación John Simon Guggenheim Memorial Foundation. Desde 1978 es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras. Ha sido y es candidata al Premio Nobel de Literatura.

Trabajó asimismo como editora asociada de varias publicaciones editadas por su primer marido, Raymond J. Smith, que murió en febrero de 2008, tras 48 años de matrimonio; esa experiencia ha sido narrada en A Widow’s Story (Memorias de una viuda, 2011), que es el relato de un duelo prolongado, seguido de una reflexión sobre los huecos existentes en su pasado, al descubrir papeles familiares. En marzo de 2009 se casó con un neurólogo, profesor como ella en Princeton.

Estilo y temas

Ya desde su primera novela With Shuddering Fall de 1964, Oates ha construido un corpus literario en que se mezclan los elementos góticos con la aguda observación social. Sus trabajos, como se ha visto, reúnen los elementos típicos de este género de historias: las fuerzas inconscientes, la seducción, el incesto, la violencia, incluso la violación, a veces llevados a extremos sensacionalistas. En sus obras aparecen distintas épocas y paisajes, como la recreación del ficticio Eden County, que recuerda el condado de Yoknapatawpha, de William Faulkner; ha ambientado también la vida académica, los bajos fondos de Detroit, o los apartados bosques de Pensilvania. Si bien novelas como A Bloodsmoor Romance (Las hermanas Zinn), The Mysteries of Wintherthurn y Kindred Passions se alejan de estos lugares y épocas exóticos para acercarse a temas de actualidad como el feminismo o la exploración de las ambigüedades y fantasías sexuales.

Algunos de sus libros se remontan a sucesos y circunstancias de su propia familia: Mamá; y sobre todo La hija del sepulturero.

Recientemente ha publicado Una hermosa doncella (2010), Mudwoman (2012), así como Daddy Love (2013), The Accursed (2013) y Carthage (2014).

Influencias

En 2001, Oates afirmó que es una cuestión difícil la de las influencias que ciertas obras ejercieron sobre ella, pues estas “son muy variadas”.7​ Sin embargo, tanto de contenido como de estilo en su libro de ensayos The Faith of a Writer, Oates nombra al Lewis Carroll de Alicia en el país de las maravillas como su mayor influencia. Fue amor a primera vista.8​ Pero hay que citar a maestros como Henry James, Henry David Thoreau, Flannery O’Connor y William Faulkner, o incluso al poeta Bob Dylan.

Admiró mucho a la poetisa Sylvia Plath y describió la única novela de ésta, The Bell Jar, como “una obra de arte casi perfecta”. La crítica ha comparado a ambas autoras, pero Oates siempre ha desaprobado el exceso de romanticismo de Plath, por ejemplo en lo tocante al suicidio, aunque destaca el diseño de algunos de sus personajes, plenos de astucia y grandes “supervivientes”. Mantuvo durante muchos años correspondencia regular con John Updike.9

Pero hay otros registros suyos manifiestos. La preocupación de Oates con la violencia y otros tópicos tradicionalmente masculinos le ha granjeado el respeto de autores como Norman Mailer. En sus correrías por la literatura tétrica admite el lejano ascendiente de Franz Kafka, aunque también se siente muy próxima al hacer de James Joyce. En todo caso, es una buena lectora (como muestran bien sus ensayos) y además muy ecléctica, lo cual tiene asimismo sus limitaciones.7

Está en posesión de numerosos premios y distinciones.

Como curiosidad y anécdota señalar:  “Es un monstruo al que debería decapitarse en un auditorio público, en el Shea Stadium o en un campo de exterminio junto con cientos de miles. ¡Es la responsable de todos los graffiti en los lavabos de caballeros y de señoras y en todos los retretes públicos de aquí a California ida y vuelta, parándose en Seattle por el camino! Para mí, es la criatura más odiosa de Norteamérica… La he visto y verla es odiarla. Leerla es vomitar… Creo que es esa clase de persona… o de criatura… o de lo que sea. Es tan… ¡ugh!”. Quien así se expresó, en una entrevista, fue el escritor estadounidense Truman Capote. Y a quien se refería era a Joyce Carol Oates.” . Toda una demostración de cariño y ………., bueno, queda a la opinión del lector.

Los cinco y yo

Para explicar el influjo que las aventuras de Los Cinco han ejercido sobre mi generación hay que hacer referencia al precio que alcazó el trigo en la posguerra española.

Curiosa manera que tiene el autor de comenzar el relato que tenemos entre manos. Es la presentación que hizo  de After  Five en la Blynton Foundation, remontándose a la catástrofe que había sufrido el sector agrario en los años cuarenta, recien terminada nuestra Guerra Civil. Y no es baladí este recordatorio porque esta dificil y desastrosa situación, propiciada por la ineficacia de la política agrícola, la pertinaz sequía y la también pertinaz picaresca de los terratenientes de entonces, dueños del cereal que se producía, dificultaron de tal manera la vida campesina que propiciaron un movimiento migratorio de estos hacia las grandes ciudades, donde comenzar una nueva vida, lleno de penurias pero al mismo tiempo de esperanza en una mejora tanto para ellos como para sus futuros descendientes.

El autor, Antonio Orejudo, es uno de los niños a los que le toco vivir aquella época. Su padre es un suboficial chusquero, y la familia vive en una colonia de casas militares.

Son familias en general con varios hijos. Era una constante en la época, auspiciada por la política estatal y alentada por las jerarquias eclesiásticas. Familias numerosas. No hay más que recordar aquellos premios a la natalidad que por entonces se concedían anualmente y que se divulgaban como un ejemplo a seguir.

Estas altas tasas de natalidad propiciaron la aparición de grandes colegios públicos o religiosos. Uno de estos fue el Montserrat, en Madrid, donde el autor, Toni, se educa en su adolescencia y juventud. Nos relata como eran aquellas clases, como se comportaban los alumnos en general. Describe las pandillas que se formaban, como eran sus componentes, sus ambiciones, su capacidad de mando o de imposición. Al colegio en cuestión asistian tanto chicos como chicas y en consecuencia surgen los primeros amorios, las primeras atracciones sexuales. Todo lo va contando con una muy buena prosa no exenta de humor e incluso de tristeza en algún momento. A destacar como se describe él. Es un adolescente tímido y poco varonil. Tiene además que soportar a un padre muy rígido en sus normas horarias, especialmente las nocturnas y a una madre que sufre por el menor retraso en el cumplimiento de sus obligaciones presenciales. “Algo le habrá pasado” es su primer pensamiento y empieza a mover cielo y tierra para encontrar al despistado. No es de extrañar que Toni no se sientiese a gusto.

 

 

Luego están los veranos en casa de sus abuelos en el pueblo. Oyendo todas las noches y con mucho gusto el cuento de Pulgarcito.

También nos deleita relatando con  buena dosis de humor y crítica esos reencuentros de antiguos alumnos pasados 30/40 años. Que fue de unos y otros, hasta donde llegaron las perspectivas que cada uno tenía para si mismo y para los demas. Como han cambiado fisicamente. En fin, todo ese mundo de reencuentros con un pasado que generalmente tenemos idealizado y cuya realidad actual parece poner las cosas en su justo estar.

A lo largo de su evolución el autor nos explica como va apareciendo en él su vocación literaria. Sus primeros poemas, su amistad con Rafael Reig, autor del libro comentado al principio.

Glosa la novela Los cinco y el tesoro de la isla y también la mencionada After Five donde se cuenta que fue de Julián, Dick, Ana, Jorge y Tim en la vida adulta; como conocieron a Orejudo y las aventuras que vivieron juntos en Almería, de cuya universidad el autor es profesor de literatura.

Es un libro en el que se mezclan de forma maravillosa ficción y realidad, burlas y veras. Se hace ademas de forma amena y sencilla y nos recuerda el placer de hablar y disfrutar de lo que la literatura nos ofrece, reconstruir en nuestra mentes las palabras que leemos, o incluso escuchamos, y gozar de la emoción que nos proporciona esta recreación. Vivir mundos reales o imaginarios que están fuera de nuestro día a día y que nos hace más llevadera la, genralmente, rutina de estos días.

Antonio Orejudo nació en Madrid en 1963.

Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid. Doctorado en Estados Unidos (State University of New York at Stony Brook), país donde trabajó como profesor durante siete años. Investigador invitado en la Universidad de Ámsterdam, ejerció más tarde como Profesor Titular de Literatura Española en varias universidades españolas hasta establecerse en la Universidad de Almería como profesor de Literatura.

Su debut literario fue con Fabulosas Narraciones por Historias que salió a la luz en 1996, galardonada con el Premio Tigre Juan a la mejor primera novela del año.

Ganador del XV Premio Andalucía de Novela con la obra Ventajas de viajar en tren, que fue calificada por el presidente del jurado, Juan José Millás, como “una obra maestra”.

Autor de numerosos artículos de crítica publicados en Babelia, ABC Cultural, o Letras Libres entre otros medios de prensa.

Considerado por el profesor Juan Antonio López Rivera como uno de los mayores representantes de la generación de escritores nacidos en la década de 1960: «En Orejudo (2004) podemos encontrar autores como Fernando Marías, Marcos Giralt Torrente, Eloy Tizón, Lorenzo Silva, Luis Magrinyà, Lucía Etxebarria, Juana Salabert, Andrés Ibáñez, Juan Bonilla, Luisa Castro, Javier Azpeitia, Lola Beccaria, Germán Sierra o Antonio Álamo. En Sánchez Magro (2003), donde se califica a este grupo de escritores como “generación inexistente” por su carencia de identidad y su indeterminación dentro del panorama literario español, se añaden a la lista Felipe Benítez Reyes, José Carlos Somoza, Ángela Vallvey y Belén Gopegui. Y aún cabría engrosar la nómina con nombres como Rafael Reig, Javier Cercas, Ignacio Martínez de Pisón, Francisco Casavella, Martín Casariego, y muchos más.»

Novelas:

  • Fabulosas narraciones por historias (novela), Madrid, Editorial Lengua de Trapo, 1996. Reed. reedición Tusquets 2007. Premio Tigre Juan
  • Ventajas de viajar en tren (novela), Madrid, Alfaguara, 2000. Traducido al francés (De l’avantage de voyager en train, Albi, Passage du Nord/Ouest)
  • La nave (novela corta), Sevilla, Servicio de publicaciones Junta de Andalucía. 2003
  • Reconstrucción, Barcelona, Tusquets, 2005
  • Un momento de descanso, Barcelona, Tusquets, 2011
  • Los cinco y yo, Barcelona, Tusquets, 2017

Es autor además de otros libros de crítica y estudios literarios.

La mujer de la libreta roja

¿Tiene “Nostalgia de lo posible”?.

Es una pregunta hecha por un cliente al librero Laurent Letallier, dueño de la librería Le Cahier Rouge, una pequeña librería parisina que es su medio de vida. Antes había sido un exitoso asesor financiero hasta que comprendió que aquello no era lo que le gustaba y dió un vuelco total a su existencia. Rompió con su pasado  y se centró en lo que sí le gustaba, los libros, su contenido, sus autores y sobre todo la posibilidad de asesorar a sus lectores.

La pregunta va dirigida a conocer si tiene disponible para su venta una novela de Antonio Tabucchi sobre Pessoa. “Si, la tengo”, contestó nuestro personaje. Cuando el cliente se hubo marchado reconoció que no había oído la pregunta de la manera que el cliente la había planteado. No. El cliente había puesto las palabras exactas que describían el sentimiento que le embargaba.

Antoine Laurain, autor del relato que tenemos entre manos, nos describe eso, sentimientos. El de Laurent que a raiz de encontrarse con un bolso femenino encima de un contenedor, recogerlo, intentar entregarlo en la polícia para que se lo devuelvan a su dueña, no hacerlo por las prisas – hay mucha gente esperando y pocos agentes atendiendo-  y decidir volver otro día, cambia de opinión cuando ya en casa lo abre para ver si contiene algún indicio que posibilite realizar personalmente   dicha devolución. No parece haber nada que permita indagar el paradero de su propietaria, un bolígrafo, un espejo, unas pequeñas piedras, unos dados de la suerte, un escanciador de un perfume conocido, útiles de maquillaje muy someros, una placa con gerolificos egipcios que tiene colgada unas llaves, algunas fotografías, un resguardo de una tintorería, un libro Accidente nocturno de Patric Modiano que contenía una dedicatoria “Para Laure, en recuerdo de nuestro encuentro bajo la lluvia”, otros objetos y una libreta roja. Una especie de agenda donde su dueña había ido anotando pensamientos, emociones o sencillamente sucesos diarios, sin orden ni indicación alguna de fechas o lugares y que producen en Laurent un profundo deseo de conocer a su autora.

Ni cartera de documentos, ni dinero, ni tarjetas de crédito, ni movil. Nada más que lo anteriormente dicho. Anónimo total sobre la identidad de lapersona en cuestión, salvo el nombre. Pero él siente que debe intentar buscarla y a ello se va a dedicar y eso es lo que nos contará el autor de una forma sencilla y amable.

 

Pero ¿quíen es la persona propietaria del bolso y en que circunstancias lo perdió?. Pues ese es el otro personaje principal. Se llama Laure Valadier, tiene aproximadamente la misma edad que Laurent, sobre 40 años y es viuda. Es doradora. Sí, recubre de paneles de oro o plata desde obras arquitectónicas a simples marcos de cuadros o espejos. Y es muy buena en su trabajo. Ha sufrido el robo a la puerta del edificio en el que vive con su gato Blephégor. Al resistirse el ladrón la ha empujado con la consecuencia de que su cabeza se golpea y se hace una herida sanguiñólenta, a la que no le da importancia. Lo peor es que no tiene ni llaves, ni dinero, ni movil. Decide pasar la noche en un hotel existente enfrente a su domicilio. Pide que le permitan aposentarse y al otro día pagar la cuenta. Se acuesta y queda dormida, tanto que no se despierta por lo que el encargado del piso habre la puerta y la encuentra desmayada con la cabeza apoyada en una toalla manchada de sangre. Es internada y permanece inconsciente unos largos días.

Comentar que hay otros dos personajes que tienen incidencia en la trama; son el jefe de Laure, William y la hija de Laurent, Cholé.

El cómo Laurent da con el paradero de Laure y la manera en que esta a su vez desea encontrarse con el primero es lo que se narra. Y se narra bien, con acierto. Describiendo las fases que cada uno pasa interiormente en la busqueda, -las angustías, alegrias, situaciones incomodas- que en ese trabajo de encuentro se producen una y otra vez. La sensación de Laurent de haberse extralimitado en su deseo y a la vez, la de Laure de temor a conocer a una persona que sin querer se ha inmiscuido en su rutina, algo que desde la muerte de su marido nadie ha hecho con la intensidad que ahora intuye.

Antoine Laurain nació en París (Francia) en 1970

Novelista, periodista, guionista, director, coleccionista de llaves antiguas, nació en los primeros años de la década de los 70. Después de estudiar cine, comenzó su carrera dirigiendo cortometrajes y escribiendo guiones. Su pasión por el arte le llevó a aceptar un trabajo de asistente de un comerciante de antigüedades en París. La experiencia le sirvió de inspiración para su primera novela, Ailleurs si j’y suis, que fue galardonada con el Premio de Drouot en 2007.
Publicada en vísperas de las elecciones presidenciales francesas de 2012, su novela, Le chapeau de Mitterrand, fue aclamada por los críticos, lectores y libreros, siendo merecedora del Premio Découvertes Landerneau. También ganó el Premio de Relé des Voyageurs, un premio que celebra el disfrute de la lectura, y ha sido adaptada para la televisión en Francia.
La mujer de la libreta roja (La femme au carnet rouge, 2014) es la primera de sus obras traducida al español.

LA HIJA DEL SEPULTURERO

En la vida animal a los débiles se les elimina pronto. Has de ocultar tus debilidades no nos queda otro remedio.

El prólogo de alguna de las entrevistas que la autora ha concedido indica que ella no tuvo como Alicia, la del país de las maravillas, -un libro que según nos dice cambió su vida -, no tuvo, repito, que cruzar el espejo para descubrir otros mundos: la vida cotidana en el siglo XX con su violencia, sus terrores y sus miserias. Ella se ha basado en estas para novelar el pasado y así iluminar el presente. En este sentido La hija del sepulturero resulta la primera incursión en su biograría más íntima.

Confiesa que la novela es una reinvención de la vida de su abuela, Blanche Morgenstern, cuya vida le parece realmente asombrosa.

La protagonista en la ficción es Rebecca, el alter ego de dicha abuela. Una persona que ha sufrido abusos desde su infancia y también en su matrimonio, algo muy común en aquellos tiempos y en estos, tal como prueban la denuncias que a diario se producen de hechos de violencia de genero.

Para escapar de ese clima de violencia y degradación Rebecca se reinventa a si misma. Toma voluntariamente la decisión de romper con su vieja y trágica herencia judia y europea, para convertirse en una americana de sonrisa radiante, encantadora y llena de esperanzas. Ella trata de adaptarse al medio, a sus nuevas circunstancias, cumpliendo lo que Darwin consideraba la primera regla para sobrevivir.

Ella Rebecca Schwart ha nacido en Estados Unidos por un capricho del tiempo. Su madre dio a luz en un barco, apestoso y lleno de tristeza, cuando toda la familia venía de Alemania hacia América tratando se salvarse de la persecución Nazi. Son de origen judio. Algo que le persiguirá en su nueva morada y por el que serán objeto de desprecio y burlas.

La vida familiar en Alemania era acomodada. Su padre Jacob era profesor y su madre una simple ama de casa que sabia tocar bien el piano. Rebecca tiene dos hermanos mayores cuyo comportamiento deja mucho que desear. Al llegar a EEUU y una vez pasados los trámites de acogida acaban en Chautauqua, un condado del estado de Nueva York, al lado del lago Erie. Allí, en Milburn, consigue un mísero puesto de trabajo, sepulturero. Aparte de un salario que a duras penas cubre las necesidades familiares, el puesto tiene aparejado el poder vivir en una casa dentro de los límites del cementerio sin tener que pagar estipendio alguno. Para la familia Schawrt es pasar del todo a la nada, pero aún así su padre acepta el puesto e intenta cumplir su cometido con la mayor eficencia posible. Un hecho importante es que impide a sus allegados hablar en alemán. Desde la llegada a América el idioma debe ser el inglés. Es una dificultad más en la adaptación a la nueva situación que causará múltiples problemas y atrasos en la integración de todos y en la educación de los hermanos de Rebecca.

Jacob el padre era un esposo violento, desesperanzado y sombrío. Esa frustración se transformó en violencia física hacia todos y en una total dominación de la voluntad de su esposa e hijos.

En ese ambiente crece nuestra protagonista. El relato de su vida es la base del libro que nos detalla a una persona llena de secretos y un fuerte deseo de superación y supervivencia. Nos cuenta la violencia familiar ya comentada, cambio de personalidad, revelaciones inesperadas y redenciones finales. Pasando por sexo apasionado, un prodigio musical, etcétera. La autora narra todo esto con una imaginación y maestría que nos hace caer en sus redes literarias sin que apenas lo notemos.

 

Joyce Carol Oates (Lockport, New York, 16 de junio de 1938) es una novelista, cuentista, autora teatral, editora, y crítica estadounidense, que también utiliza para escribir los pseudónimos de Rosamond Smith y Lauren Kelly. Desde 1978 es profesora de escritura creativa en la Universidad de Princeton (Nueva Jersey).1

 Creció en el campo, en una granja, asistiendo a la misma pequeña escuela que lo había hecho su madre. Empezó a escribir con una máquina de escribir regalo de su abuela, cuando contaba 14 años de edad. Pronto destacó en los estudios y trabajó en el periódico de su instituto, el Williamsville High School. Obtuvo una beca para la Universidad de Syracuse. Allí ganó su primer galardón literario en un concurso patrocinado por la revista Mademoiselle; tenía diecinueve años de edad. Tras graduarse en 1960, obtuvo un posgrado en la Universidad de Wisconsin-Madison, en 1961.

Enseñó en la Universidad de Detroit, y logró publicar su primera novela, With Shuddering Fall a los 26 años. Su novela them (sic) recibió el National Book Award en 1970. En ese momento Oates empezó a enseñar en la Universidad de Windsor (Windsor, Ontario, Canadá), donde permaneció hasta 1978. Desde entonces ha publicado una media de dos libros por año, la mayoría novelas. Sus temas son variados: la pobreza rural, los abusos sexuales, las tensiones de clase, el afán de poder, la niñez y adolescencia de las mujeres, y también el terror sobrenatural. La violencia es una constante en su obra, hasta el punto de que el tema movió a Oates a escribir el ensayo: Why Is Your Writing So Violent? Y fue muy apreciado su ensayo sobre el deporte del boxeo, On Boxing.

Su muy antologizado cuento Where Are You Going, Where Have You Been?2​ (1966), estaba dedicado a Bob Dylan.3​ La autora afirmó que escribió la historia después de oír la canción de Dylan “It’s All Over Now, Baby Blue“.4​ El cuento está lejanamente basado en las andanzas de un asesino en serie Charles Schmid, también conocido como “The Pied Piper of Tucson”.5​ Fue la base para la película Smooth Talk, protagonizada por Laura Dern.

Es miembro de la asociación Mensa.6​ Y también de la mesa directiva de la fundación John Simon Guggenheim Memorial Foundation. Desde 1978 es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras. Ha sido y es candidata al Premio Nobel de Literatura.

Trabajó asimismo como editora asociada de varias publicaciones editadas por su primer marido, Raymond J. Smith, que murió en febrero de 2008, tras 48 años de matrimonio; esa experiencia ha sido narrada en A Widow’s Story (Memorias de una viuda, 2011), que es el relato de un duelo prolongado, seguido de una reflexión sobre los huecos existentes en su pasado, al descubrir papeles familiares. En marzo de 2009 se casó con un neurólogo, profesor como ella en Princeton.

Estilo y temas

Ya desde su primera novela With Shuddering Fall de 1964, Oates ha construido un corpus literario en que se mezclan los elementos góticos con la aguda observación social. Sus trabajos, como se ha visto, reúnen los elementos típicos de este género de historias: las fuerzas inconscientes, la seducción, el incesto, la violencia, incluso la violación, a veces llevados a extremos sensacionalistas. En sus obras aparecen distintas épocas y paisajes, como la recreación del ficticio Eden County, que recuerda el condado de Yoknapatawpha, de William Faulkner; ha ambientado también la vida académica, los bajos fondos de Detroit, o los apartados bosques de Pensilvania. Si bien novelas como A Bloodsmoor Romance (Las hermanas Zinn), The Mysteries of Wintherthurn y Kindred Passions se alejan de estos lugares y épocas exóticos para acercarse a temas de actualidad como el feminismo o la exploración de las ambigüedades y fantasías sexuales.

Algunos de sus libros se remontan a sucesos y circunstancias de su propia familia: Mamá; y sobre todo La hija del sepulturero.

Recientemente ha publicado Una hermosa doncella (2010), Mudwoman (2012), así como Daddy Love (2013), The Accursed (2013) y Carthage (2014).

Influencias

En 2001, Oates afirmó que es una cuestión difícil la de las influencias que ciertas obras ejercieron sobre ella, pues estas “son muy variadas”.7​ Sin embargo, tanto de contenido como de estilo en su libro de ensayos The Faith of a Writer, Oates nombra al Lewis Carroll de Alicia en el país de las maravillas como su mayor influencia. Fue amor a primera vista.8​ Pero hay que citar a maestros como Henry James, Henry David Thoreau, Flannery O’Connor y William Faulkner, o incluso al poeta Bob Dylan.

Admiró mucho a la poetisa Sylvia Plath y describió la única novela de ésta, The Bell Jar, como “una obra de arte casi perfecta”. La crítica ha comparado a ambas autoras, pero Oates siempre ha desaprobado el exceso de romanticismo de Plath, por ejemplo en lo tocante al suicidio, aunque destaca el diseño de algunos de sus personajes, plenos de astucia y grandes “supervivientes”. Mantuvo durante muchos años correspondencia regular con John Updike.9

Pero hay otros registros suyos manifiestos. La preocupación de Oates con la violencia y otros tópicos tradicionalmente masculinos le ha granjeado el respeto de autores como Norman Mailer. En sus correrías por la literatura tétrica admite el lejano ascendiente de Franz Kafka, aunque también se siente muy próxima al hacer de James Joyce. En todo caso, es una buena lectora (como muestran bien sus ensayos) y además muy ecléctica, lo cual tiene asimismo sus limitaciones.7

Está en posesión de numerosos premios y distinciones.

Como curiosidad y anécdota señalar:  “Es un monstruo al que debería decapitarse en un auditorio público, en el Shea Stadium o en un campo de exterminio junto con cientos de miles. ¡Es la responsable de todos los graffiti en los lavabos de caballeros y de señoras y en todos los retretes públicos de aquí a California ida y vuelta, parándose en Seattle por el camino! Para mí, es la criatura más odiosa de Norteamérica… La he visto y verla es odiarla. Leerla es vomitar… Creo que es esa clase de persona… o de criatura… o de lo que sea. Es tan… ¡ugh!”. Quien así se expresó, en una entrevista, fue el escritor estadounidense Truman Capote. Y a quien se refería era a Joyce Carol Oates.” . Toda una demostración de cariño y ………., bueno, queda a la opinión del lector.

DOS CIUDADES

Con la lectura de este libro, el Club de lectura de Castrillón damos comienzo al curso 2017/18.

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Si los hombres se dividen en sedentarios, emigrantes y los que no tienen hogar, probablemente yo formo parte de esta última categoría, si bien la concibo de un modo archimaterial, sin una sombra siquiera de sentimentalismo o autocompasión.

Divide su libro en tres partes: Dos ciudades; Archivos abiertos y El nuevo pequeño Larouse

Adam Zagajewski autor de este libro, es esa persona que no se siente de ninguna parte. Y esto ocurre por dos principales motivos, haber nacido el año que finalizó la segunda guerra mundial y haberlo hecho en una ciudad Lvov de la que partió con su familia hacía Gliwice cuando solo contaba cuatro meses de edad. Estas dos circunstancias marcarían de forma difinitiva su desarrollo intelectual.

No voy a ser prolijo en comentarios sobre el motivo por los que la población polaca de Lvov, ciudad por ellos mitificada desde ese momento, hubo de traladarse a la “horrenda” urbe de Gliwice. Los habitantes de la primera no aceptaron el haber sido deportados y haber perdido su estatus, aunque este fuese de poca importancia. Ellos eran una élite y en este nuevo enclave decidieron seguir siéndolo. Ellos venían de un paraiso de cultura y belleza y la nueva ciudad era un antro de personas simples e incultas que no sabían apreciar lo hermoso que la vida ofrece, literatura, música, pintura, parques, espacios idílicos. Aquí, en la minera e industrial ciudad de Gliwice todo era feo, calles, plazas, urbanismo en general y sus afueras solo eran un conjunto de escombreras de las minas que rodeaban este lugar. El relato de como aquellos ciudadanos de Lvov seguían tratándose como si continuasen ejerciendo sus antiguas actividades es una de las sorpresas que  esconde la lectura de la  historia. Nos cuenta como paseaban por las calles de su nueva ciudad pero en su fuero interno veían aquellas que habían sido obligados a dejar. Será algo que se vaya perdiendo según las personas que así  lo sienten  vayan desapareciendo por el orden natural de la vida, pero en el interín seguirán viviendo una enteléquia que les ayudara a soportar su existencia real.

Nuestro autor no está en esta circunstancia, solo tenía cuatro meses cuando abandonó Lvov. Pero su entorno influirá en su forma de ver las cosas. Al tiempo él verá la ciudad en la que vive de forma distinta, tal como es, con sus aciertos y errores, sus zonas bella y feas. Igualmente se relacionará con su gente y poco a poco sacará sus propias conclusiones. Y son estas las que le llevan a escribir el texto que tenemos entre manos.

Nos encontramos en una Polonia gobernada por una dictadura, una dictadura comunista. Una forma de vida que todo lo regula, que no deja espacio a la disidencia ni a la creatividad si esta no está previamente autorizada. En ese sentido  todas las dictaduras son similares, sean de izquierdas o de derechas. El Estado es el alma global, es quien dicta la conducta de la gente y salirse del guión establecido está no solo prohibido, también castigado y en ocasiones muy duramente; carcel e incluso pena de muerte.

Leyendo este libro he pensado en las personas de mi generación, los que hemos nacido en la decada de los años 40 en esta España nuestra. Como le pasó al autor solo conocimos una forma de gobierno y sociedad durante treinta y cinco años. Nuestra evolución no pudo haber dejado fuera esta circunstancia y muchas de las reflexiones que en el libro se exponen no nos son ajenas.

Nos cuenta como fue su infancia, la importancia de la religión en la vida de la comunidad, religión que el régimen permitía y estoy seguro, fomentaba. Era una manera más de tener dominados los impulsos colectivos. Incluso él se hizo monaguillo, si bien apunta que –Los monaguillos eran nihilistas. Les importaba un bledo la fe y la metafísica, no les interesaba ni Jesucristo ni Judas. Lo único que contaba era el manejo diestro del pebetero y de la batería de campanillas, la ejecución impecable de la coreografía y la capacidad de adoptar un semblante serio y recogido en cuanto el séquito encabezado por el cura abandonase la jubilosa sacristía-. Igualmente comenta como fue su estancia en la escuela, los discos de música clasica, de su afición por el jazz, de su despertar creativo, –poco a poco empecé a darme cuenta del precio que hay que pagar por los breves momentos de iluminación: duda, tinieblas y desespero-. De su afición por el fútbol. De las cosas que van sucediendo y que configuraron su personalidad.

En Archivos abiertos,  narra sus  reflexiones una vez caido el muro de Berlín y superadas también las dictaduras basadas en la filosofía marxista. Nos cuenta cosas verdaderamente increibles. Aquellos que colaboraron de manera directa en el mantenimiento de aquel régimen resulta que en muchas ocasiones justifican esta colaboración  como una manera de perservar su entorno, similar a lo que un artista hace para inmortalizarlo; era una manera de evitar que los inconformes destruyesen aquello que era en sí mismo bello, aquella idea dictatorial que gobernaba de forma tan extraordinaria la vida colectiva. No muestran arrepentimiento por aquella manera de hacer, se autojustifican y quieren hacernos ver que su labor fue fundamental en la conservación de lo que en el mundo es realmente importante.

Por lo que cuenta él mismo sufrió en su carne la represión. Liberado abandona su nación y da conferencias y clases magistrales en otros lugares, París es uno de ellos. Relata sus experiencias en este tipo de actos. La extrañeza que le produce ser él el centro de atención.

En un momento dado y sobre lo que muchos sugieren que es que escriba sus memorias, reflexiona sobre ello y llega a la conclusión que en muchos casos esto no es posible. No es posible dado que habría que contar hechos deleznables a los que nos vemos obligados para lograr sobrevivir en un ambiente opresor y mísero. No, no es factible relatar mendacidades,  actos crueles e ignominiosos que hemos tenido que comerter para poder llegar a este momento.

Su lectura nos va descubriendo un mundo interior extraordinario. Es un libro para leer y releer, eso que hacerlo no es sencillo ya que requiere una constante atención y no saltarnos una sola línea. Su prosa es cuidada y rica y no deja indiferente en momento alguno.

Adam Zagajewski nació en Lwów, actualmente en Ucrania, el 21 de Junio de 1945. Es poeta, novelista y ensayista polaco. Es un miembro conocido de la Generación del 68 en su país y uno de los más famosos poetas contemporáneos del mismo.

Su familia fue expulsada por los ucranianos y se intaló en 1946 en Gliwice (Silesia), donde hizo sus estudios secundarios.

Se escribió después en la Universidad Jaguelónica de Cracovia, donde llevó a cabo estudios superiores de psicología y de filosofía. Más tarde enseñó filosofía en la Universidad de Ciencia y Tecnología. Es entonces cuando se liga al movimiento poético de la Nowa fala (Nueva ola) en la ciudad y perteneció a su grupo literario polaco Teraz (Ahora) dando a conocer sus primero poemas.

Además de su actividad poética difundía sus ideas en la revista clandestina Zapis, uno de los principales medios de la oposición democrática polaca. Esta Generación del 68 tenía como objetivo “alzarse contra las falsificaciones de la realidad y la apropiación del lenguaje por parte de la ideología y la propaganda comunista”. Crea varias revista y ejece como traductor.

Difundida la Carta de los 59 en 1975 tras los acuerdos de Helsinki, se unio en 1976 al Comité de Defensa de los obreros y las autoridades comunistas prohibieron la publicación de sus obras. Marchó entonces a enseñar en la Universidad de Houston. (EEUU).

Desde 1982 se estableció en París, según él más por motivos sentimentales que políticos. Residió un Berlín y en los Estados Unidos. Regresó a Carcovia en 2002 junto a su mujer, Maja Wodecka. Todos los años enseña como profesor invitado en la Universidad de Chicago.

Resulta injusto hablar de Zagajewski solo como un poeta político contrario al régimen dictatorial y, por ello, ideológicamente atractivo para un territorio democrático. Su escritura es de calidad reconocida; y aunque participara en movimientos a favor de las libertades en su país, él mismo dejó claro en el exilio que su personalidad era más bien la de un disidente de los disidentes y que había descubierto que ” la poesía está en otra parte, más allá de las inmediatas luchas partidistas, e incluso más allá de la rebelión -incluso la más justificada- contra la tiranía”. Ahora bien, la posición decidida por la libertad y la búsqueda de la belleza que el poeta polaco ha mantenido encuentra un testimonio fiel en sus textos y poemas, de gran hondura humana y fina sensibilidad estética.

Ha sido traducido a diversos idiomas y tiene en su haber importantes premios. Entre ellos el Princesa de Asturias de las Letras, otorgado en este año 2017. Con este motivo declaró en El Mundo que hay una cultura común europea: “Vengo a España y nada me parece ajeno”. Sobre sus primeras lecturas de autores españoles señaló “una versión del Quijote para niños. Después dediqué mucho tiempo a los libros sobre la Guerra Civil. Y a Antonio Machado, mi preferido”

 

LOS CINCO Y YO

Para explicar el influjo que las aventuras de Los Cinco han ejercido sobre mi generación hay que hacer referencia al precio que alcazó el trigo en la posguerra española.

Curiosa manera que tiene el autor de comenzar el relato que tenemos entre manos. Es la presentación que hizo  de After  Five en la Blynton Foundation, remontándose a la catástrofe que había sufrido el sector agrario en los años cuarenta, recien terminada nuestra Guerra Civil. Y no es baladí este recordatorio porque esta dificil y desastrosa situación, propiciada por la ineficacia de la política agrícola, la pertinaz sequía y la también pertinaz picaresca de los terratenientes de entonces, dueños del cereal que se producía, dificultaron de tal manera la vida campesina que propiciaron un movimiento migratorio de estos hacia las grandes ciudades, donde comenzar una nueva vida, lleno de penurias pero al mismo tiempo de esperanza en una mejora tanto para ellos como para sus futuros descendientes.

El autor, Antonio Orejudo, es uno de los niños a los que le toco vivir aquella época. Su padre es un suboficial chusquero, y la familia vive en una colonia de casas militares.

Son familias en general con varios hijos. Era una constante en la época, auspiciada por la política estatal y alentada por las jerarquias eclesiásticas. Familias numerosas. No hay más que recordar aquellos premios a la natalidad que por entonces se concedían anualmente y que se divulgaban como un ejemplo a seguir.

Estas altas tasas de natalidad propiciaron la aparición de grandes colegios públicos o religiosos. Uno de estos fue el Montserrat, en Madrid, donde el autor, Toni, se educa en su adolescencia y juventud. Nos relata como eran aquellas clases, como se comportaban los alumnos en general. Describe las pandillas que se formaban, como eran sus componentes, sus ambiciones, su capacidad de mando o de imposición. Al colegio en cuestión asistian tanto chicos como chicas y en consecuencia surgen los primeros amorios, las primeras atracciones sexuales. Todo lo va contando con una muy buena prosa no exenta de humor e incluso de tristeza en algún momento. A destacar como se describe él. Es un adolescente tímido y poco varonil. Tiene además que soportar a un padre muy rígido en sus normas horarias, especialmente las nocturnas y a una madre que sufre por el menor retraso en el cumplimiento de sus obligaciones presenciales. “Algo les habrá pasado” es su primer pensamiento y empieza a mover cielo y tierra para encontrar al despistado. No es de extrañar que Toni no se sientiese a gusto.

 

 

Luego están los veranos en casa de sus abuelos en el pueblo. Oyendo todas las noches y con mucho gusto el cuento de Pulgarcito.

También nos deleita relatando con  buena dosis de humor y crítica esos reencuentros de antiguos alumnos pasados 30/40 años. Que fue de unos y otros, hasta donde llegaron las perspectivas que cada uno tenía para si mismo y para los demas. Como han cambiado fisicamente. En fin, todo ese mundo de reencuentros con un pasado que generalmente tenemos idealizado y cuya realidad actual parece poner las cosas en su justo estar.

A lo largo de su evolución el autor nos explica como va apareciendo en él su vocación literaria. Sus primeros poemas, su amistad con Rafael Reig, autor del libro comentado al principio.

Glosa la novela Los cinco y el tesoro de la isla y también la mencionada After Five donde se cuenta que fue de Julián, Dick, Ana, Jorge y Tim en la vida adulta; como conocieron a Orejudo y las aventuras que vivieron juntos en Almería, de cuya universidad el autor es profesor de literatura.

Es un libro en el que se mezclan de forma maravillosa ficción y realidad, burlas y veras. Se hace ademas de forma amena y sencilla y nos recuerda el placer de hablar y disfrutar de lo que la literatura nos ofrece, reconstruir en nuestra mentes las palabras que leemos, o incluso escuchamos, y gozar de la emoción que nos proporciona esta recreación. Vivir mundos reales o imaginarios que están fuera de nuestro día a día y que nos hace más llevadera la, genralmente, rutina de estos días.

Antonio Orejudo nació en Madrid en 1963.

Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid. Doctorado en Estados Unidos (State University of New York at Stony Brook), país donde trabajó como profesor durante siete años. Investigador invitado en la Universidad de Ámsterdam, ejerció más tarde como Profesor Titular de Literatura Española en varias universidades españolas hasta establecerse en la Universidad de Almería como profesor de Literatura.

Su debut literario fue con Fabulosas Narraciones por Historias que salió a la luz en 1996, galardonada con el Premio Tigre Juan a la mejor primera novela del año.

Ganador del XV Premio Andalucía de Novela con la obra Ventajas de viajar en tren, que fue calificada por el presidente del jurado, Juan José Millás, como “una obra maestra”.

Autor de numerosos artículos de crítica publicados en Babelia, ABC Cultural, o Letras Libres entre otros medios de prensa.

Considerado por el profesor Juan Antonio López Rivera como uno de los mayores representantes de la generación de escritores nacidos en la década de 1960: «En Orejudo (2004) podemos encontrar autores como Fernando Marías, Marcos Giralt Torrente, Eloy Tizón, Lorenzo Silva, Luis Magrinyà, Lucía Etxebarria, Juana Salabert, Andrés Ibáñez, Juan Bonilla, Luisa Castro, Javier Azpeitia, Lola Beccaria, Germán Sierra o Antonio Álamo. En Sánchez Magro (2003), donde se califica a este grupo de escritores como “generación inexistente” por su carencia de identidad y su indeterminación dentro del panorama literario español, se añaden a la lista Felipe Benítez Reyes, José Carlos Somoza, Ángela Vallvey y Belén Gopegui. Y aún cabría engrosar la nómina con nombres como Rafael Reig, Javier Cercas, Ignacio Martínez de Pisón, Francisco Casavella, Martín Casariego, y muchos más.»

Novelas:

  • Fabulosas narraciones por historias (novela), Madrid, Editorial Lengua de Trapo, 1996. Reed. reedición Tusquets 2007. Premio Tigre Juan
  • Ventajas de viajar en tren (novela), Madrid, Alfaguara, 2000. Traducido al francés (De l’avantage de voyager en train, Albi, Passage du Nord/Ouest)
  • La nave (novela corta), Sevilla, Servicio de publicaciones Junta de Andalucía. 2003
  • Reconstrucción, Barcelona, Tusquets, 2005
  • Un momento de descanso, Barcelona, Tusquets, 2011
  • Los cinco y yo, Barcelona, Tusquets, 2017

Es autor además de otros libros de crítica y estudios literaios.

 

 

LAS HIJAS DE HANNA

Los pecados de los padres repercuten en los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Esto tuvimos que aprenderlo nosotros, los que íbamos al colegio cuando todavía se estudiaba allí la Biblia.

Tengo que confesar que me costó entrar en la trama de la novela.  Quizás debido a como la historia está estructurada. Al final lo conseguí y he de reconocer que en ese momento no solo valoré el mérito de la autora en la escritura de esta historia, también que el argumento de la misma es probable que afecte a muchos de nosotros, gente criada en una época que de alguna manera rompió con su pasado, con sus origenes. Gente urbanita que desconoce como eran y vivían sus antepasados; agricultores, campesinos, pescadores, que un día emigraron de sus lares para instalarse en arrabales de ciudades en desarrollo, que tuvieron que abandonar constumbres ancestrasles y acomodarse a nuevas formas de vida y relación que poco o nada tenían que ver con sus personales historias.

Anna, un buen día, en una fría habitación de hospital, junto a su moribunda madre, descubre de pronto lo poco que conoce de ella. De quien fue antes de su maternidad, de quienes fueron su ancestros más próximos. Es el momento en que decide averiguar como llegó hasta donde ahora está, esas lagunas que nadie se preocupó de llenar o que ellas misma despreció saber en aras a ese despectivo modo de entender las historias familiares como manías o cuentos de viejos y nostalgias venidas a nada. Pero sí, antes de ella hubo otras mujeres muy próximas que hicieron posible su existencia, Hanna y Johanna, su abuela y su madre. Las circunstancias por las que pasaron  influyeron en su actual momento y dejaron marca en su personalidad.   Perder ese conocimiento es perder parte de su ser, perder aquello que puede hacer que comprendamos como somos, como actuamos y porque esto o aquello nos parece mejor o peor. Perder  algo que ha influido de alguna manera en nuestro actual Yo.

Y emprendemos un viaje en el tiempo que nos lleva a los años finales del siglo XIX. A una Suecia que dominaba de alguna forma a la actual Noruega. Nos descubre como era por aquellas fechas la vida en ese reino, de forma concreta la vida campesina. Descubrimos que no era una vida fácil; para nada. Al revés, era complicada, pobre. La gente normal pasaba hambre, los niños morían de enfermedades motivadas por la miseria, había violencia, física y de clase.

Descubrimos a Hanna, la abuela; su violación y su condición de madre soltera, el estigma que tal situación conlleva; era una puta. Como sale de este oprobio  mediante su boda con un hombre mayor que ella que no tiene en cuenta ese sambenito y sí su valía como mujer y ama de casa. Pero no es fácil. Hay violencia doméstica. Ella, Hanna, sabrá superponerse a todo esto y vivirá para ver como su hija Johanna emprende un nuevo camino, lejos ya de una existencia campesina, en una ciudad, casada y de algún modo respetada. Como tendrá una hija que es la que indaga todo lo que se cuenta, Anna.

Durante todo ese tiempo se habla de la evolución del estado sueco, su separación de Noruega, es peligro de guerra entre ambas naciones. La properidad de una y el lento despegar de la otra. Como la primera y segunda guerra mundial influyen en la evolución de estas sociedades. No, no fue un camino de rosas, hambrunas, enfermedades, emigración, son parte importante en la historia que se cuenta y que nos pone de relieve que nada surge de manera expontanea. La prosperidad de esos dos pueblos no estuvo exenta de peligros y si lo lograron fue a base de compromiso y soliraridad.

Es una historia de mujeres. ¡Y que mujeres!, Hanna, Johanna y Anna. Tres generaciones de mujeres escandinavas, cada una esclava de la época que les toca vivir, cada una tan diferente a la anterior y a la siguiente. Ellas supieron acomodarse y luchar en su época para dejar algo nuevo a su descendencia y de verdad lo consiguieron.

Está bien escrita y pese a lo que al principio menciono sobre la manera de estructurar la historia y que en ocasiones parece no engancharnos, al final encontramos la narración muy coherente y el regusto que deja es agradable.

Marianne Fredriksson fue una de las más conocidas y traducidas escritoras suecas. Nació en 1927 en Gotemburdo y murió en 2007.  También fue periodista, publicando sus artículos en varios de los medios más importantes de su país.

Su novela más conocida es la que tenemos entre manos. Fue publicada en 1997 y traducida a más de cuarenta idiomas, aunque escribió otras doce obras más, inclyendo ficcón y ensayos. Ha vendido más de diecisiete millones de copias de sus libros en todo el mundo.

 

 

MIENTRAS AGONIZO

La finalidad de la vida era prepararse para estar muerto durante mucho tiempo.

El tema fundamental del relato que el autor nos brinda es la historia de la familia Bundren: Addie Brunden, la madre, mientras agoniza ha pedido que la entierren con los suyos en el cementerio de Jefferson, la ciudad donde nació. La familia se dispone a cumplir sus últimas palabras, iniciando a tal fin un viaje fúnebre por el mítico terrirorio sureño, viaje que ocasionara la locura de Darl, las ansias de Vardaman por un tren de juguete, el accidente de Cash por la destrucción del puente, la pérdida de las mulas, el anhelo por parte de Anse de conseguir una dentadura postiza, de Dewey Dell que quiere obtener un medicamento secreto. Todo ello envuelto en el hedor del cadáver en descomposición por el largo viaje.

Toda la familia componen el personaje protagónico de la novela. La propia Addie que al borde de la muerte sigue de cerca los preparativos para su futuro descanso; su marido Anse, padre de sus hijos, una persona egoísta, aprovechada, sin nada que le lleve a ser un ejemplo familiar. Cahs, el primogénito, que se dedica a construir el ataúd donde será colocada su madre una vez muerta. Jewel, un hombre que responde a una oscura infancia y es de caracter elemental, violento con frecuencia, -tiene de sobrenombre &uml “cara de palo“-. Dewey Dell es la única hija de la familia, es astuta y se torna desesperada a causa de su secreto. Darl se vuelve loco por la pérdida de su madre. Finalmente Vardaman, el más pequeño de todos, todavía un niño que sabe guardar el secreto de su hermana, que sueña con el tren que nunca ha tenido y en el que parece ir naciendo, por su forma de expresarse, rasgos de una futura locura.

Otros personajes secundarios, –Cora, Tull, Peabody, Amson, etc.- aparecen para que tengamos una visión exterior de lo que sucede con la familia.

Faulkner en el viaje de carácter bíblico y épico de los Bundren hace gala de su crudeza habitual y muestra los despojos de la humanidad entresacados de una clase social compuesta por pequeños propietarios campesinos, braceros y pobres en general, víctimas de un atraso económico y social que afecta a la forma de ser de esta gente sometida al acatamiento servil de una religiosidad estrecha que no permite cuestionarse el rumbo ni las normas de sus vidas, religiosidad que conforma el “cordón bíblico” y donde son flagrantes las contradicciones entre los principios y la conducta real de los hombres atados a dicho cordón.

Sobre esta familia actuan condicionantes sociales ya vistos, pero incluso dentro de este contexto alienado, los Bundren “son raros”. Su extrema pobreza, superior a la media, mueve a los que los rodean a socorrerlos, situación que explica la constante intromisión de los vecinos en su vida. Está también la conducta conspicua de los miembros de la familia; el egocentrismo del padre, la inflexibilidad y violencia de Jewel, etc., pero sobre todo la veta de locura que corre por sus genes y que se evidencia en el comportamiento de Darl y, al parecer tambien está latente en el pequeño Vardaman.

Y son estas características lo que hace posible la verosimilitud del famoso viaje y la erupción de sus contradicciones internas, que provocan al final una dislocación en el seno familiar.

Pese a todas estas miserias existe un cierto rango épico en el empeño; descripto por el autor aunque sea en un tono burlón. Ellos, la familia, se enfrentan muy bien a su destino. Son tenaces en su empeño, por absurdo que este resulte, y ello los eleva; les confiere cierta dignidad.

No es una novela facil, practicamente ninguna de las de Faulkner lo son; pero la maestría del autor hace que sea aceptable su lectura y sobre todo obliga a pensar sobre lo que en ella sucede, tanto en el fondo como en la forma.

William Faulkner nació en New Albany, Misisipi, el 25 de septiembre de 1987 y falleció en Byhalia el 6 de julio de 1962. En sus obras destacan el trama psicológico y la profundiad emocional, utilizó para ello una larga y serpenteada prosa, además de un léxico meticuloso. Nobel de Literatura de 1949.

Fue considerado el rival estilístico de Ernest Hemingway (sus largas frases contrastan con las cortad de Hemingway ) y es considerado uno de los principales modernistas estadounidenses de la década de 1930 y conocido por su uso de técnicas literarias innovadores, como el monólogo interior, la inclusión de múltiples narradores o puntos de vista y los saltos en el tiempo dentro de la narración.

Tuvo una gran influencia en la generación de escritores hispanoamericanos de las segunda mitad del siglo XX.

Era el mayor de cuatro hermanos de una familia tradicional sureña. Estuvo muy influído por su estado natal, así como por el ambiente general del Sur. Misisipi marcó su sentido del humor y mantuvo una fuerte presencia a lo largo de toda su obra, en la que el carácter típico sureño fue una constante y que junto a la atemporalidad de sus temas marcarían la base de todas sus recreaciones literarias.

Durante la  I Guerra Mundial ingresó como piloto de la RAF . Al regresar a su ciudad, Oxford, ingresó como veterano en la Universidad de Misisipi, abandonando posteriormente y por segunda vez, sus estudios. Antes lo había hecho en 1915. Este abandono lo motivó sus ansias de dedicarse a escribir.

En 1924  publicó su primer y único libro de poemas: The Marble Faun.

A partir de 1921 Faulkner trabajó como periodista en Nueva Orleans y conoció al escritor de cuentos estadounidense Sherwood Anderson, que le ayudó a encontrar un editor para su primera novela, La paga de los soldados (1926).

Despues de un viaje por Europa comenzó a escribir una seire de novelas ambientadas en el condado ficticio de Yoknapatawpha  (inspirado en el condado de Lafayette, Misisipi), donde transcurren gran parte de sus escritos y del cual hace una descripción geográfica y traza un mapa en ¡Absalón, Absalón! .

En 1929 contrajó matrimonio con Estelle Oldham y decidió establecer su casa y fijar su residencia literaria en el pequeño pueblo de Oxford.

Otro de sus trabajos, lucrativo por cierto, fue el de guionista de la floreciente industria cinematogáfica de Hollywood.

Ha sido un  escritor que ha influido en un gran numero de autores en español como Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti, Juan Benet, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Juan José Saer y Jorge Luis Borges (traductor de Las palmeras salvajes al castellano).

Faulkner arrastró problemas con el alcohol durante gran parte de su vida. Ello no le impidió seguir escribiendo hasta su muerte a causa de un infarto de miocardio. Sus restos están inhumado en el Oxford Memorial Cementery, en Oxford, en el sepulcro familiar.

 PREMIOS:

OBRAS:

Tiene además publicados un buen numero de Relatos.

Hacer mención a que pese a sus premios literarios nunca quiso vivir una vida de  hombre famoso. Quería hacer la vida que le gustaba, un tanto caótica y bohemia. Hacer cualquier locura para poder preservar su obra. Decía de él:

«Si reencarnara, sabe usted, me gustaría volver a vivir como un zopilote. Nadie lo odia, ni lo envidia, ni lo quiere, ni lo necesita. Nadie se mete con él, nunca está en peligro y puede comer cualquier cosa.»

 

 

CUATRO HERMANAS

Mi padre poseía una granja en el lado occidental de Misuri, por debajo del rio, donde la meseta de Ozark desciende para unirse al la llanura.

Asi comienza una narración de Cuatro hermanas o “Moonflower Vine-Dama de noche” que es su título original en inglés.

La autora Jetta Carleton nos narra la historia de la familia Soames y lo hace asumiendo el riesgo de  hacerlo desde la perspectiva de cada uno de los protagonistas. En este caso la de cada uno de los miembros de la familia, las cuatro hermanas, Jessica, Leonie, Mathy y Mary Jo y la de sus padres Mathew y Callie. Lo que en principio nos parece una historia simple y poco atractiva se irá conviertiendo poco a poco en una narración menos inocente, descubriéndonos los secretos que guardan en sus corazones los integrantes del relato. Pese al cariño que se tienen y que parece a prueba de cualquier suceso se esconde una unidad familiar que puede romperse o dejar de emanar ese embriagador perfume de la Moonflower y secar la intima relación que existe entre ellos. No parece casual el que la autora escogiera esa  solanácea como nombre para su novela. Su profundo olor desaparece en un momento tan pronto como sus flores se cierran.

La novela trata un tema universal, la  unión familar, las múltiples causas que la conforman y a la vez erosionan o unen de forma indestructible.

Meseta de Ozark

En algún aspecto la  obra recuerda una muy clásica, Mujercitas. Como en aquella la vida de la familia, los sueños, el amor, la busqueda de una vida más acorde con lo que se desea, configuran el desarrollo de la trama.

Jetta Carleton nació en 1913, en HoldenMissouri y falleció en 1999.

Estudió Literatura Inglesa en la universidad de Missouri. Tras obtener su máster, se dedicó a dar clases, colaboró como redactora en programas de la radio y la televisión y coqueteó en el mundo de la publicidad. Finalmente fundó una pequeña editorial junto a su marido en Santa Fe, The Lighting Tree,  en 1970.

Su primera y única novela fue Cuatro hermanas, publicada en 1962. En los años 90 comenzó su segunda novela, pero no llegó a publicarla.