Category Archives: Novela histórica e biográfica
Hoy recomendamos: “Querida Jane, querida Charlotte”, de Espido Freire.
Este apasionante ensayo es una mezcla entre biografía y libro de viajes; la autora nos narra el peregrinaje que realizó por los lugares reales e imaginarios donde vivieron y amaron las hermanas Brönte (Emily, Charlotte y Anne) y Jane Austen. Laura Espido Freire se declara completamente fascinada por estas cuatro mujeres, quienes, a pesar de la pobreza en que vivieron, su entorno rural, los problemas que las rodeaban, y aunque todas ellas murieron bastante jóvenes, fueron capaces de crear obras inmortales de la literatura universal. Si has disfrutado con Jane Eyre, Cumbres borrascosas, La inquilina de Wildfell Hall, Orgullo y prejuicio o Emma, posiblemente sientas curiosidad por conocer algo más de sus biografías: la influencia familiar, con un padre reverendo en ambos casos y por tanto muy condicionadas por la religión, su formación autodidáctica, su amor por la lectura…
“Cuando el trayecto, cuando el libro terminó, las cuatro escritoras que yo había ido a buscar habían crecido, se habían educado en casa de sus padres, los dos vinculados a la iglesia, habían jugado con sus hermanos, habían escrito poemas y relatos y habían llegado a publicar. Las cuatro habían muerto.
Esto fue lo que me contaron.”
Acércate a tu biblioteca y llévatelo en préstamo.
No digas que fue un sueño
El próximo 3 de Octubre daremos comienzo a las actividades del Club. Volveremos a reunirnos e intercambiar pareceres en torno a una lectura. Aprenderemos de los otros y al mismo tiempo ensañaremos, que eso en definitiva es lo que el juego de los pareceres deja en todos nosotros.
La novela escogida es una obra de Terenci Moix. No digas que fue un sueño. Tengo que reconocer que es la primera novela que leo de este autor y me ha causado una grata impresión. Siempre he sentido admiración por aquellos escritores capaces de recrear un contexto histórico. El que aquí se describe es el protagonizado por Cleopatra, reina de Egipto y Marco Antonio, General romano. Su relación en el siglo anterior a la era cristiana esta documentada y ha sido motivo de multitud de expresiones artísticas, pintura, literatura y cine, que han dejado testimonios palpables de la vida de ambos personajes hasta convertirlos en mitos y referencias en lo que al amor humano, ostentación, lujo y ambición de poder se refiere.
Para contarnos la historia Terenci Moix divide la narración en cuatro partes, Serpiente del Nilo, Octavia, Cesarión y El dios abandona a Antonio. El primer libro, Serpiente del Nilo empieza con la amargura de la Reina de Egipto por el abandono de su amado, su duelo por dicha ausencia, lo que considera un desprecio, y al tiempo las preocupaciones que siente por su hijo, Cesarión, nacido de la relación que ella había tenido con Julio Cesar. Cuenta como se decide el futuro de este niño, llamado a ser su sucesor y en quien están depositadas las esperanzas de un futuro imperio en oriente que pueda hacer frente al cada vez mayor poder de Roma. Esta parte de la historia a mi juicio está descrita con mucho barroquismo, detallando al máximo las situaciones y sensaciones, pero no cabe duda que ayuda a comprender aquel mundo egipcio que vivía entre sus tradiciones y el nuevo tiempo que había llegado de Grecia de la mano de Alejandro Magno cuando éste lo conquistó. La prueba de esta dicotomía eran las ciudades de Alejandría, más apegada a la cultura helenica y Tebas o todo el alto Nilo, bastión del antiguo esplendor faraónico.
El segundo libro, Octavia, nos muestra como era ésta. Segunda esposa de Marco Antonio y hermana de Octavio Augusto, encarnaba la esencia de la matrona romana, su nobleza y prestancia. La describe como una mujer bella, tanto como Cleopatra, y enamorada de su marido Marco Antonio. La narración de este libro es sencillamente magnífica. La disquisición de los pensamientos y vida de la regia dama romana en su casa de Atenas, donde Marco Antonio ejercía de Procónsul, es muy buena. Él se da a todo tipo de excesos y no por eso Octavia dejará de estar en su sitio y comportarse de acuerdo con su rango. El autor sabe hacernos llegar sus preocupaciones. Es conmovedora su opinión sobre Cleopatra a la que no considera una perdida como hacen el resto de sus compatriotas, por el contrario la considera una digna rival. No hay que olvidar que la sociedad romana había conocido toda la magnificencia de la egipcia cuando esta había vivido en Roma en tiempos de Julio Cesar. Ella estaba decidida a luchar por el amor de Marco Antonio.
Cesarión es el tercer libro. Han pasado los años y aquel niño del primer libro es ya un adolescente al que se le forma para poder cumplir las expectativas que su madre ha depositado en él. Es también en este libro en el que se narra el reencuentro de Cleopatra con Marco Antonio y los planes que ambos tienen para hacer nacer ese nuevo imperio en oriente que bajo el reinado de Cesarión sea un contrapoder a Roma. Recrea el autor como debió ser la vida en Alejandría, su voluptuosidad, lujo y excesos que en aquella corte se daban. Escenas de lo cotidiano, de la vida en palacio no solo de los monarcas, también de los personajes que les rodean.
El epílogo se relata con toda crudeza en el cuatro libro, El dios abandona a Antonio. Es la caída. Todo se viene abajo. La batalla de Accio es definitiva. Derrotado Marco Antonio vuelve a Alejandría, donde su reina lo recibe con todo el amor que le profesa. Solo resta esperar la llegada de las legiones romanas. La historia es conocida y la muerte de Cleopatra ha sido representada en el arte en numerosas ocasiones. Esta es una más y no por ello menos importante. Terenci Moix lo hace con respeto y soltura. Igualmente habla del final de Marco Antonio así como del trágico destino de Cesarión. Nadie queda a salvo del deseo de Octavio de no ver peligrar su hegemónico puesto en la sociedad romana y en la Historia.
Finalizado el relato nos quedan los buenos momentos que nos ha hecho pasar. Si la Historia nos apasiona no deja la narración de abrirnos pautas y caminos para indagar sobre lo que aquí con tanto acierto se describe. Es una forma de entender la evolución cultural de occidente y lo que todos estos hechos, por banales que nos parezcan, significaron en la formación del mundo que hoy conocemos.
Terenci Moix, seudónimo de Ramón Moix i Messeguer (Barcelona 5-1-42, 2-4-2003), fue un
escritor español en catalán y castellano.
Escritor y cinéfilo fue uno de los escritores más leídos de la literatura española después de la publicación de No digas que fue un sueño (Premio Planeta 1986) con más de un millón de ejemplares vendidos, dándoles continuación El sueño de Alejandría (1988).
De formación autodidacta, publicó bajo el seudónimo de Ray Sorel do novelas policíacas, Besaré tu cadáver (1963) y Han matado a una rubia (1964). Pero la obra que le dio a conocer fue La torre de los vicios capitales (1968). Esta novela la comenzó a escribir en inglés ya que por entonces, 1964, residía en Londres.
En su obra aparecen elementos autobiográficos y una gran devoción a la historia de Egipto. Esto explica que sus novelas más célebres hablen de amores y desamores en la época del reinado de los faraones. Era una persona crítica tanto en lo personal como de lo que le rodeaba, lo que en ocasiones le produjo algún que otro contratiempo.
Un ejemplo de lo anterior es su obra El sexe dels ángels, una sátira a la cultura catalana que originó un gran polémica en sectores afines a dicha cultura. Pese a todo, al año siguiente esta obra fue galardonada con el premio Lletra d’Or.
Nunca oculto su condición homoxesual, participando en debates sobre el tema y denunciando la homofobia existen en gran parte de la sociedad. Esto motivó que lanzara duras críticas a las declaraciones que sobre estos temas hacía en Nobel Camilo José Cela.
Plasmó su biografía en unas memorias llamadas Memorias del peso de la paja.
En 2005 se otorgaron por primera vez el Premio Internacional Terenci Moix instituido en su honor y que reconoce la visibilidad de la literatura gay en España. En ese mismo año se otorgó también por vez primera otro galardón que lleva el nombre del autor: El premio Terenci Moix de Narrativa Gay y Lésbica, que entrega la Fundación Arena.
Su hermana menor es la poetisa y novelista Ana María Moix.
Estaba en posesión de diversos premios literarios además del Planeta ya comentado.
EL GATOPARDO
Esta novela es la única que su autor Guiseppe Tomasi di Lampedusa escribió en su vida. Fue publicada en 1958, un año después de su muerte, y desde el primer momento atrajo al público hasta el punto de que muchos la consideren una de las cumbres literarias del siglo XX.
La novela narra las vivencias de Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salinas, y su familia entre 1860 y 1910, en Sicilia (Palermo y Palma di Montechiaro).
Desde el desembarco de Garibaldi en la isla de Sicilia, Don Fabrizio asiste con distancia y melancolía al final de una época. La aristocracia comprende que el fin de su predominio se acerca. La nueva clase emergente – burgueses, burócratas y mediocres – aprovecharán el vacío que ellos están dejando. Él se tranquiliza viendo que su sobrino Tancredi Falconeri, a pesar de luchar en las filas garibaldinas o precisamente por eso, será uno de esos nuevos dominantes.
Llegado el verano el príncipe tiene por costumbre trasladarse a su residencia estival de Donnafugata. A su llegada se encuentra con un nuevo alcalde, Don Calogero Sedára. Un burgués de origen humilde, enriquecido y que ha hecho carrera como político. Este personaje tiene una hija de suma belleza, Angélica, del que se enamorará Tancredi, abandonando su idea de contraer nupcias con Concetta hija del príncipe. Angélica suma a su atractivo físico el atractivo económico de la fortuna de su padre.
Don Fabrizio asiste impasible a todo cuanto acontecimiento se desarrolla en su alrededor. No se siente involucrado en nada, ni en lo que le atañe familiarmente, la renuncia de su sobrino a cortejar a su hija y sustituirla por la de Sedára; ni en lo que le pueda afectar políticamente como demuestra el hecho de renunciar a un puesto de Senador en el nuevo régimen. Lo hace por considerar que traicionaría los compromisos que tenía contraídos con el viejo régimen. No obstante comprende y muy bien el momento que le ha tocado vivir. La cosas están cambiando pero el fondo debe mantenerse. La sentencia de Tranquedi “ si queremos que todo siga como está es necesario que todo cambie” hizo famosa la novela y a su escritor. Condensa la realidad de la historia de Sicilia, una isla repetidamente conquistada por pueblos de diferentes culturas a las que las gentes del lugar supieron adaptarse. Don Fabrizio está mostrando cual es la intención de la aristocracia, aceptar la revolución para perpetuarse.
Desde la aparición del pensamiento antedicho en ciencias políticas se denomina “gatopardista” o “lampedusiano” al político, revolucionario o reformista, capaz de ceder o reformar parte de las estructura para conservar el todo sin que nada cambie realmente.
Los Sedára ocuparán el lugar de los Salina en la sociedad, pero, en el fondo, esto no conllevará cambio alguno, salvo que la elegancia y magnificencia de la antigua estirpe será sustituida por la vulgaridad de la nueva clase. Es una exposición muy pesimista ante cualquier tipo de progreso.
La narrativa es otro importante mérito de la obra. Y es curioso el que sea así. El autor, Lampedusa, era un hombre taciturno y reservado, con una existencia dentro de unas pautas de rutina invariables o casi. Todos concuerdan en su escepticismo, en la distancia que ponía entre el mundo y él. Su vida no parece la más indicada para escribir un relato tan hermoso como el que tenemos entre manos, pero lo hizo. Y lo más sorprendente es cuando; en sus últimos años. Lampedusa logra despertar en sus páginas todo el dramatismo y la tensión de los acontecimientos históricos que se dejan oír de fondo y que no son más que los de ese mundo sin fin al que aquella y esta sociedad están firmemente adheridas.
Giuseppe Tomasi di Lampedusa, Principe de Lampedusa y Duque de Palma de
Montechiaro, nació en Palermo el 23 de Diciembre de 1896 y murió en Roma el 23 de Julio de 1957. Sus padres, Giulio Maria Tomasi de Lampedusa y Beatrice Mastrogiovanni Tasca de Cutò eran a su vez príncipes. Fue el segundo hijo de la pareja, pero al muerte de su hermana Stefania le convirtió en hijo único. Estuvo muy ligado a su madre, mujer de una fuerte personalidad y que tuvo un gran ascendiente sobre él. Con su padre tuvo una relación más distante, posiblemente por el carácter del mismo, frio y desapegado. No fue a la escuela en su niñez. Fue educado en la casa familiar por su madre, que le enseñó francés, una maestra particular y su abuela que le leía novelas de Emilio Salgari.
Desde 1911 Tomasi acudió al instituto de secundaria en Roma y posteriormente en Palermo, en los que cursó estudios de letras. En 1915 se matriculó en la facultad de derecho de la Universidad de Roma, si bien no pudo iniciar sus estudios ya que fue llamado a filas. Participó en la derrota de Caporetto y fue hecho prisionero por los austriacos. Recluido en un campo de concentración húngaro consiguió fugarse y volver a Italia a pie. Abandonó el ejercito con el grado de teniente y volvió a su casa de Sicilia. Realizó numerosos viajes en compañía de su madre, no lo abandonaba nunca, y estudió literaturas extranjeras.
En 1932 se casó en Riga con, la más tarde, celebre psicoanalista de origen letón Alexandra Wolff Stromersee (Niza 1895-Palermo 1982). Fueron a vivir con la madre de Giuseppe a Palermo. Las dos mujeres no consiguieron congeniar por lo que Licy, así es como llamaban en familia a Alexandra, regresó a sus propiedades en Letonia. Pero la victoria soviética y la confiscación de sus propiedades hizo que se refugiara en Roma. En 1934 falleció Giulio Tomasi por lo Giuseppe heredó sus títulos. En 1940 fue nuevamente llamado a filas pero quedó exento al comprobarse que administraba una extensa propiedad agrícola. Durante la guerra la familia se refugió en Campo D’orlando. Tras la muerte de su madre en 1946 los esposos se trasladan a Palermo.
Tomasi se alojaba en casa de su primo, el poeta Lucio Piccolo, con el que acudió en 1954 a San Pellegrino Terme para asistir a un premio literario. Es a la vuelta de ese viaje cuando empezó a escribir El Gatopardo, que finalizaría dos años después. La novela no encontró acogida en las editoriales en las que fue presentada, rechazos que conocidos pocos días antes de su muerte causaron amargura en Tomasi. En mayo de 1957 le diagnosticaron un tumor pulmonar. Su novela no fue publicada hasta un año después de su fallecimiento, cuando Elena Croce, hija de Benedetto Croce, la envió a Giorgio Bassani, que la hizo publicar en la Editorial Faltrinelli. El año siguiente, 1959, obtuvo el Premio Strega, el más importante de la narrativa en Italia. En 1960 llevaba más de 50 ediciones y era el primer best-seller italiano.
De Giuseppe Tomasi di Lampedusa se conservan un conjunto de relatos bajo el título general I Racconti. El principal de los cuatro es el titulado La sirena, que fue escrito en el invierno 1956/57, meses antes de morir. En él su narrativa es extraordinaria, mezclando con gran habilidad, en un cuento dentro de otro cuento, realidad, ficción, mito y cultura.
Falleció en Roma mientras dormía. Estaba recibiendo tratamiento para su dolencia. Está enterrado en una sencilla tumba de mármol rodeado de una verja de hierro, en el cementerio de los Capuchinos de Palermo, donde curiosamente había hecho reposar a su “Principe Fabrizio di Salina, de El Gatopardo. Allí se inhumó también a su esposa Alexandra, un cuarto de siglo después.
En 1963 Luchino Visconti la adaptó al cine. Interpretaron los principales papeles, Burt Lancaster, Alain Delon y Claudia Cardinale.
Hoy recomendamos “El olvido que seremos” de Héctor Abad Faciolince
Iniciamos hoy una etapa en el blog donde iremos publicando recomendaciones muy breves de los últimos libros que descubrirmos entre los estantes de nuestras bibliotecas. Y hoy recomendamos “El olvido que seremos” del escritor y periodista colombiano Héctor Abad Faciolince.
“El olvido que seremos” es una novela autobiográfica, escrita como homenaje al padre del autor, defensor de la igualdad social en la época más convulsa de la historia de Colombia. Como el mismo autor explica, su intención primordial al escribirlo era simplemente contar la historia, para que se supiera:
Han pasado casi veinte años desde que lo mataron, y durante estos veinte años, cada mes, cada semana, yo he sentido que tenía el deber ineludible, no digo de vengar su muerte, pero sí, al menos, de contarla. (…) Es posible que todo esto no sirva de nada; ninguna palabra podrá resucitarlo, la historia de su vida y de su muerte no le dará nuevo aliento a sus huesos, no va a recuperar sus carcajadas, ni su inmenso valor, ni el habla convincente y vigorosa, pero de todas formas yo necesito contarla. Sus asesinos siguen libres, cada día son más y más poderosos, y mis manos no pueden combatirlos. Solamente mis dedos, hundiendo una tecla tras otra, pueden decir la verdad y declarar la injusticia. Uso su misma arma: las palabras. ¿Para qué? Para nada; o para lo más simple y esencial: para que se sepa. Para alargar su recuerdo un poco más, antes de que llegue el olvido definitivo. (Págs. 254-255).
Tiene una prosa muy buena y una fuerte carga emocional sin ser sensiblona. Muy muy recomendable. Disponible en nuestras bibliotecas:
:: El olvido que seremos / Héctor Abad Faciolince. — 7ª ed.. — Barcelona : Seix Barral, 2009 ::







