Author Archives: Enrique
La bestia del Corazón
Cada persona tiene un amigo en cada pedacito de nube
es lo que pasa con los amigos en este mundo sembrado de horror
también mi madre decía es muy normal
Nada de amigos
piensa en cosas serias.
Estos versos resumen los deseos de los protagonistas en recordar que deben seguir siendo libres.
La autora nos relata estas ansias de libertad. De cambio social. De mejora personal. Estamos en la Rumanía de Ceausesco. Un régimen político tiránico y despiadado como pocos.
La historia comienza con los pormenores que llevan al suicidio a una de las compañeras de la protagonista, Lola. Como fueron sus últimos días. A partir de aquí ella tendrá que luchar por conservar su yo en aquel mundo opresor y estrecho representado simbólicamente por el reducido cubículo que comparte con otras chicas que solo se diferencian por el número de medias que cada una guarda en su maleta. Ella tendrá que ser la memoria de Lola a través de lo que leyó de su diario en el que manifestaba sus deseos de amar de mejorar socialmente, de cambiar su vida. Ideal de los que bajo aquella y todas las dictaduras se atreven a pensar, a volar por encima de los muros que los cercan.
No está sola en ese intento. Tres jóvenes de la residencia masculina con ansias similares la unirá a su lucha. Esa labor les llevará a una casa de verano, donde ellos esconden sus cuadernos, sus diarios y donde existen libros que no deben leer ni ellos ni nadie por ser contrarios al pensamiento único. Juntos evolucionarán y tratarán de resistir los embates de los partidarios del régimen que quieren anular sus voluntades y domeñar sus deseos, destruir su individualidad, su libertad y futuro.
Es una novela dura y triste. Como es la vida que los protagonistas relatan. Una lucha constante por sentirse libres, mantener sus esperanzas sin ver posibilidades de ello. Conservar su amistad y ánimo enviándose cartas. Urdiendo argucias para evitar la censura, un cabello del pelo en cada misiva. Mandando al exterior listas de desaparecidos que les hagan sentirse más libres y respirar en aquel país-prisión que les ha tocado en suerte.
Si tuviera que definir más la obra diría que es una exposición de muerte y miedo. Muerte de allegados que han vivido largo tiempo oprimidos. Muerte de los que dejan de luchar y prefieren el tránsito. Muerte de los que son apartados, marcados como enemigos. Toda la novela nos habla de eso y del poder de represalia del Estado. De sus métodos y amenazas.
Müller nos va contado todo esto con detenimiento y de forma muy detallada. No es una lectura fácil. Utiliza muchas metáforas para referirse a la rutina diaria. Solo las plantas y los dementes parecen escapar al influjo pernicioso del régimen. Las unas por su propio ciclo y los otros por que son abandonados a su suerte, ignorados y por tanto libres.
Una de esos dementes, su propia abuela, enseña a la protagonista que dentro de nosotros llevamos una bestia en el corazón. Un animal que es su yo más íntimo. El que mediante sus incomprensibles impulsos nos ayuda a ahuyentar las llamadas de la muerte y así nos protege para poder seguir siendo nosotros mismos.
Herta Müller nació en Timisoara, Rumanía en el año 1953, concretamente en un lugar germanohablante llamado Banat. Es hija de unos granjero suabos del Banato. Su padre sirvió en la II guerra mundial en un batallón de las Waffen-SS y su madre fue deportada a la Unión Soviética en 1945 y pasó cinco años en un campo de trabajo en Ucránia. Estudió filología germánica y rumana en la Universidad Oeste de Timisoara entre 1973 y 1976. Formó parte de una tertulia de escritores idealistas rumano-alemanes. Entre 1977 y 1979 trabajó como traductora técnica en una fábrica de maquinaria de la que fue despedida por no cooperar con la Securitatea Statului, la policía secreta del régimen comunista rumano. Subsistió empleada en una guardería e impartiendo clases de alemán, siendo al tiempo acosada e interrogada más de cincuenta veces por la Securitate.
Su primer libro, la colección de cuentos Niederungen, fue publicado en 1982, censurado como la mayoría de las obras de aquel tiempo. Dos años más tarde fue publicado entero en Alemania al tiempo que aparecía la obra Drückender Tango, un libro muy crítico con la corrupción, la intolerancia y la opresión del régimen comunista de Nicolae Ceausesco. A causa de ello se le prohibió seguir publicando en su país, aunque sus libros se premiaban, comentaban y eran muy apreciados en Alemania y Austria, contra la unánime oposición de la prensa oficial rumana.
En 1987 Müller marchó a Alemania con su marido, el también novelista Richard Wagner. En los años siguiente hizo algunos lectorados en diversas universidades alemanas y de otros países, fijando su residencia en Berlín. Müller es miembro de la Academia Alemana de Oratoria y Literatura de Darmstadt. Abandonó el PEN Club como forma de protesta por la decisión de reunir las asociaciones de Alemania del Este y del Oeste tras la caída del muro de Berlín.
Nunca olvidó su paso por las manos de la Securitate y así en julio de 2008 publicó una carta abierta a Horia-Roman, presidente del Instituto Cultura Rumano, como protesta por financiar una escuela rumano-alemana en la que trabajaban dos antiguos informadores de la policía comentada.
Sus relatos destacan las duras condiciones de vida en la Rumanía de Ceausesco. Como una dictadura deteriora y rompe toda relación humana.
El 8 de Octubre de 2009 se anunciaba la concesión del Premio Nobel de Literatura, basándose en su capacidad para describir “con la concentración de la poesía y la franqueza de la prosa, el paisaje de los desposeídos”.
Cuenta en su haber con muchos otros premios. Sus obras han sido traducidas a 21 idiomas y en España publicadas por las editoriales Siruela, Mondadori y Plaza y Janés.
La soledad de los números primos
Los números primos solo son exactamente divisibles por 1 y por si mismo. Ocupan su sitio en la interminable serie de los números naturales, …. . Son números solitarios, sospechosos, y por eso encantan a Mattia, que unas veces pensaba que en esa serie figuraban por error, como perlas ensartadas en un collar, y otras veces también ellos querrían ser como los demás, números normales y corrientes, y que por alguna razón no podían.
Alice y Mattia son los protagonistas principales de esta historia. Son dos personas condicionadas por los episodios que vivieron en su niñez. Episodios que les dejaron una huella imborrable y hicieron que sus comportamientos sean diferentes de los de sus contemporáneos. Ambos se conocen, se aprecian y se quieren. Estas circunstancias serían elementos suficientes para que sus vidas estuviesen unidas y siguiesen un mismo camino. Pero no es así. Algo hay entre ellos que impide esta total unión y pese al trato continuo e incluso íntimo, al conocimiento mutuo que tienen de su problemática, sus destinos serán paralelos, sin que se vislumbre un punto en el que puedan confluir.
La historia comienza en la infancia de ambos. Esta infancia tiene una circunstancia común, unos padres muy preocupados por su evolución. El padre de Alice deseando que se convierta en una figura del esquí. Forzándola a ello, sin preguntar si le gusta, sin miramientos ni debilidades. Ella debe alcanzar esa meta. Los de Mattia preocupados por las relaciones de sus hijos con el resto de niños de su edad. Mattia un superdotado intelectualmente, Michela, su gemela, atrasada mental, tienen dificultades para mantener dichas relaciones. Esos afanes paternos fueron la causa indirecta de que ocurrieran los hechos que marcaron profundamente la personalidad de ambos
Sorprende la asociación que Palolo Giordano hace del comportamiento de los personajes que nos ocupan con los números primos, y de manera especial su relación con aquellos de estos números que podemos llamar especiales, números como el 11 y el 13, el 17 y el 19 o el 41 y el 43. Están muy próximos, separados únicamente por otro numero entero que hace que, pese a esta proximidad, no puedan juntarse. Así son sus vidas.
La novela no hace concesiones. Mediante una cuidada prosa nos va contando la evolución de ambos desde su adolescencia a la edad adulta. Indaga hasta el fondo en sus singularidades, sin dar respiro ni momentos de calma. Aquello que parece que puede terminar de manera amable acabará de forma nada agradable debido al enfoque que ellos hacen de todas las situaciones, tan singular, tan única.
Lo que sí nos dice es que nuestra personalidad se forma a edades muy tempranas. Que los hechos que ocurren en dichos momentos van a tener una influencia capital en como seremos a lo largo de nuestra vida. Podremos mejorar y cambiar algo, pero aquello que llevamos dentro desde entonces estará siempre con nosotros, aletargado, preparado para aparecer cuando las circunstancias así lo requieran.
El final de la historia es coherente con el desarrollo de la misma. Que nadie espere un final en el que se solucionan los problemas descritos durante el proceso que se narra. Sin ser un final trágico tampoco lo es feliz. El autor prefiere dejarlo así, abierto, con los personajes uno al lado del otro pero sin estar unidos. Como números primos especiales que son.
Paolo Giordano nació en Turín en 1982. Sigue residiendo allí, concretamente en San Mauro Torinese. En el año 2001 se diploma con una calificación excepcional (100/100) en el Liceo Científico Estatal “Gino Segré” de Turín. Finaliza su licenciatura en Física de las interacciones fundamentales, graduándose cum laude en la Universidad de Turín.
Es el autor de la novela que nos ocupa. Fue editada en Italia en el año 2008, ganando ese mismo año el Premio Campiello a la mejor Opera Prima, el Premio Fiesole Narrativa Under 40º y el Premio Strega. A sus 26 años es el escritor más joven que ha ganado este último y prestigioso galardón. Este libro ha sido el más vendido en Italia en el año 2008, más de un millón de copias.
Según el autor, la historia que cuenta es “Extremadamente representativa de un cierto mundo juvenil de la burguesía, de la burguesía opulenta, que ofrece comodidades a sus propios hijos dejándolos enla más absoluta soledad y abandonados a si mismos“. La idea de fondo de la novela nació durante la fase de la escritura que duró nueve meses.
El título de la obra fue elegido por Antonio Franchini, editor de Mondadori, en el año 2007. Giordano
la había titulado “Dentro y fuera del agua”, que permanece como título del quinto capítulo. Ha sido traducida a varios idiomas, (francés, inglés, holandés, portugués y español).
En el año 2010 la novela ha sido llevada al cine bajo la dirección de Saverio Costanzo. Firman el guión el propio director y el autor de la obra. Al contrario que el libro la película no ha tenido éxito alguno.
El último encuentro

“Al mismo tiempo, más allá de las mujeres, de los distintos papeles, más allá del mundo, se vislumbraba un sentimiento más fuerte que ningún otro. Un sentimiento que tan sólo los hombres conocen. Se llama amistad.”
De eso fundamentalmente trata la novela que tenemos entre manos. De la amistad entre los dos principales protagonistas, Kònrad y Henrik.
El último encuentro es una novela corta. El tema central es el reencuentro de estos dos amigos después de 41 años de separación tanto física como intelectual. Está ambientada en el Imperio Austro-Hungaro, ya en decadencia. Con una prosa fácil y a la vez subyugante nos introduce en aquel tiempo, en como era el esplendor de la familia, los bailes, las cacerías, los menús, en fin, como era lo cotidiano en aquel vivir. Sin olvidar las relaciones intimas, el amor, las ilusiones, los proyectos de futuro.
Parece que el destino ha decidido que ambos tengan una meta común en la carrera que han elegido, o al menos, que han hecho, la militar. Pero no va a ser así. Kònrad no siente esa carrera como su vocación. Le viene impuesta por su padre, una persona honorable pero venida a menos, que hace todo tipo de sacrificios para que su hijo pueda estudiar y graduarse como oficial. Pero su espíritu artístico y delicado le lleva a renunciar a dicho rango y marcharse. Recorre Singapur y Malasia, terminando en Inglaterra, adquiriendo la nacionalidad británica. Henrik por el contrario sigue la carrera escogida, llega a general y sus días parece que terminarán en su hacienda familiar, un pequeño castillo al pie de los Cárpatos.
El momento del reencuentro da ocasión a Márai para desarrollar todo un abanico de reflexiones sobre la naturaleza humana. Según va avanzando la conversación entre los dos, que en realidad es un largo monólogo entre uno que habla y otro que escucha y, a lo sumo, asiente o hace alguna observación, van saliendo sinuosidades del alma humana y misterios de su naturaleza. Todo bajo la exquisita corrección que la buena educación impone. Como es natural hay una mujer, mejor dicho hay más de una mujer, tres en concreto, la madre de Henrik, francesa; la nodriza que le acompaña desde su nacimiento hasta el momento presente y su esposa. Pese a estas presencias estamos hablando de un mundo totalmente masculino, militar, de valores sólidos: amistad, deber, honorabilidad. Un mundo rígido del que Kònrad quería salir y lo hizo. Primero a través de la música y el arte y después exiliándose en el Lejano Oriente. Escapa también de una culpabilidad, cuya explicación será el motivo del encuentro de los dos amigos después del tiempo transcurrido.
Son las reflexiones del protagonista principal las que soportan todo el contenido de la novela. Y el final, al que se dirigen todas estas explicaciones, queda en el aire. Lo quiere así el autor para que sea el lector, que también como Kònrad es un oidor de todo lo que se dice, determine cual ha sido y de quien, la culpa y el pecado. En realidad esto no es lo importante. Lo importante son las reflexiones que se encadenan hasta llegar a una conclusión. El tiempo también juega su papel en todo el relato, ya que su paso ha atemperado las emociones ayudando a analizar las relaciones habidas: el amor, la amistad, el honor, la traición, la cobardía, el valor.
Sándor Márai fue un novelista y periodista húngaro. Nació en el año 1900 en la entonces ciudad húngara de Kassa, (hoy Kosice y perteneciente a Eslovaquia). Murió en San Diego, California en 1989, suicidándose mediante un disparo en la cabeza.
Descendía de una acomodada familia de origen sajón. Su infancia y pubertad fueron conflictivas ya que se escapó varias veces de casa, por lo que fue internado en un colegio religioso. Posteriormente se trasladó a Liepzig para estudiar periodismo, carrera que abandonó. Viajó por Europa, especialmente por Europa Central, visitando París capital cultural de la época, donde tuvo contactos con alguno de los representantes más significados de las vanguardias estéticas del momento.
En 1928 se instala en Budapest comenzando una carrera literaria con la que se labra un gran prestigio, debido a la calidad de su prosa. Se le compara a Thomas Mann y Stefan Zweig y sus obras se venden sin problemas y se traducen a multitud de idiomas.
Si bien aplaudió que la Alemania Nazi obligase a Checoslovaquia y Rumanía a devolver a Hungría los territorios perdidos por el Tratado de Trianon, escribió contundentes artículos en contra del nazismo, declarándose un profundo antifascista, cosa no muy recomendable en la Hungría del momento. Su fama y prestigio lo mantuvieron a salvo de represalias de calado.
A los 23 años se casa con una dama judía. Este hecho será determinante para que abandone su país escapando del nazismo. En el año 1948 con el establecimiento del régimen comunista en Hungría es tachado de decadente y burgués y sus libros son prohibidos.
No le sorprendió, ya que él había escrito con anterioridad, refiriéndose a los nazis, lo siguiente: “De hecho, los alemanes son magos. Han acertado a realizar el milagro de que cualquier ser humano decente espere honestamente y lleno de anhelo a los rusos, a los bolcheviques que llegan como libertadores“. Al igual que era antifascista lo era también anticomunista.
Aunque destacó principalmente en la narrativa, también escribió obras de poesía, teatro y ensayo, así como múltiples colaboraciones periodísticas. En sus novelas, escritas en húngaro, analiza la decadencia de la burguesía de su país durante la primera mitad del siglo XX, en títulos como Divorcio en Buda, La herencia de Eszter, o la novela que ahora leemos, El último encuentro. Además de sus novelas, Márai escribió libros de memorias que relatan las convulsiones vividas por Hungría en esa primera mitad del siglo, como la Primera Guerra Mundial (retratada en Confesiones de un burgués) o las invasiones del ejercito nazi primero y el soviético después ( en ¡Tierra,Tierra!).
El tiempo entre costuras

“La normalidad no estaba en los días que quedaron atrás: tan sólo se encontraba en aquello que la suerte nos ponía delante cada mañana. La normalidad no era más que lo que mi propia voluntad, mi compromiso y mi palabra aceptaran que fuera y, por eso, siempre estaba conmigo.”
La impresión que la novela deja es la extensión de temas que trata dentro de una simplicidad narrativa que el lector agradece. La intensidad de la historia va incrementándose conforme avanza. Al principio nos parece un tanto anodina. Pero casi sin darnos cuenta las circunstancias de la vida de la protagonista, Sira Quiroga, van cambiando y haciéndose cada vez más complejas. Al tiempo la autora, con una habilidad digna de elogio, nos va describiendo el entorno en que éstas se desarrollan, introduciendo hechos y personajes reales dentro de la ficción que compone el relato. Lo hace de manera creíble y sin distorsionar lo que de verdad pasó.
La acción se desarrolla desde un Madrid de preguerra a un Tanger internacional, en Tetuán en plena guerra civil española, nuevamente Madrid terminada ésta y al final Lisboa. Todos estos parajes serán los escenarios en que nuestra modista, porque eso es lo que es y muy famosa, corre toda suerte de aventuras.
En este sentido la novela es un thriller. Una novela de espías y tramas, donde nadie es lo que aparenta ser. En este ajetreo apenas queda sitio para los sentimientos personales. Hay cosas que hacer y son trascendentes y a ellas hay que dedicar todo el esfuerzo posible. Pues bien, pese a ello en el comportamiento de los protagonistas tiene cabida sentimientos muy loables, amistad, bondad, auxilio, amor. Es la amistad de Sira con Rosalinda Fox. Es el auxilio y la amistad de Candelaria, la matutera. Es la bondad y amistad del inspector don Claudio, es el amor de Sira y Marcus. De esto también nos habla María Dueñas. Lo hace como algo más, dentro de la normalidad que mencionamos en las primeras líneas de este análisis.
Y es que el mundo de Sira se define bien en los párrafos iniciales. Ella hará que sea normal todo lo que le acontezca. Lo asumirá y buscará la solución adecuada. Acertará en la mayoría de las veces y también este acierto se encuadrará dentro de esa normalidad.
Son varios los personajes reales que son parte de la historia que nos ocupa. En todos los casos su presencia se hace con un total respeto a los hechos que acaecieron en su momento y en la que ellos han tenido una parte activa. Es otro de los méritos de la autora, hacer también creíbles los encuentros de la protagonista con dichas personas dentro del desarrollo de la trama.
María Dueñas nació en Puertollano, Ciudad Real, en 1964. Es doctora en Filología Inglesa y profesora titular en la Universidad de Murcia. Ha impartido docencia en universidades norteamericanas, es autora de trabajos académicos y ha participado en múltiples proyectos educativos, culturales y editoriales. Esta es su primera novela. Las últimas noticias sobre la novela indican que existe la intención de llevarla al cine.
Pantaleón y las visitadoras

“Intente al principio contar esta historia en serio. Descubrí que era imposible. Fue una experiencia liberadora, que me reveló las posibilidades del juego y el humor en la literatura”.
Esta fase aparece en la contraportada del libro escrita, como es natural, por el propio Mario Vargas Llosa.
En ella el autor ya nos da alguna pista sobre su novela. Esta basada en un hecho real pero es tan extraño que contarlo tal como sucedió, sin darle un toque de humor, de ironía y humanidad, no sería posible. Es necesario este aditamento y la magia de la literatura para poder describirlo y entenderlo.
La historia comienza cuando el recientemente ascendido capitán del ejercito peruano Pantaleón Pantoja, militar sin vicios, fiel cumplidor del deber que se le asigne, casado y sin hijos; recibe el encargo de organizar un servicio para lograr la satisfacción sexual de los hombres destinados en la Amazonía peruana; para lo cual y en el más absoluto de los secretos, deberá contratar a un grupo de mujeres que se encarguen de este menester. A éstas se les conocerá con el nombre de “visitadoras”. Por supuesto, el Ejercito como institución debe quedar totalmente al margen, lo que obligará a nuestro personaje a no poder vestir el uniforme reglamentario ni decir cual es su profesión y rango. Vamos, que debe hacerse pasar por un simple y competente proxeneta. Su esposa, Francisca, (Pochita), con la que todo comparte y a la que le es totalmente fiel, debe ignorar todo lo relativo a la tarea encomendada.
En principio Pantaleón se resiste ha cumplir tan peculiar orden pero sus argumentos caen en saco roto. Ello le obliga trasladarse a Iquitos, capital de dicha zona selvática mencionada y allí actuar en la más absoluta clandestinidad, aunque teniendo discretas reuniones con el enlace que se le asigna que será el interlocutor entre él y sus “clientes”. Esta organización tiene un nombre clave, Servicio de Visitadoras para Guarniciones, Puestos de Frontera y Afines (SVGPFA). Los servicios de estas mujeres se llamarán “prestaciones” y deberán complacer primero a soldados y luego a rangos superiores si así son requeridas.
Según empieza a rodar el asunto se van complicando las cosas en el aspecto personal. Entre las meretrices se encuentra una mujer muy seductora, Olga Arellano, (La Brasileña) la cual se involucra con Pantaleón, llegando este a serle infiel a su esposa.
Pantaleón es un hombre que se hunde por la solidez de sus principios (Vargas Llosa)
Luego La Brasileña es asesinada por un grupo de nativos furibundos. Pantaleón se presenta en su entierro vistiendo su uniforme militar, lo hace para levantar la moral a las trabajadoras, pero al tiempo descubre el secreto que estaba obligado a guardar. Desde ese momento los problemas aumentan. El SVGPFA recibe críticas tanto internas como externas y Pantaleón se ve en la tesitura de clausurar el servicio bajo la presión de sus superiores, ninguno de los cuales se responsabiliza de la orden que lo instituyó.
Todo esto hace pensar a Pantaleón que su carrera en el Ejercito ha tocado techo, pero sus superiores, quizás para descargar su mala conciencia, le envían muy lejos, al lago Titicaca, en plenos Andes peruanos, a hacerse cargo de una guarnición enclavada en aquel lugar.
Con esta novela el autor ganó en el año 1975 el Premio Latinoamericano de Literatura.
Ha servido de base como guión cinematográfico en dos ocasiones, en 1975 y 1999. La primera vez hubo de rodarse en la República Dominicana. Fue co-dirigida por José María Gutiérrez Santos y el propio Mario Vargas Llosa, que hace un breve papel secundario representado a un mando militar . No tuvo mucho éxito y ademas fue censurada por el régimen militar que gobernaba Perú en aquel momento. Más tarde, en 1981, ya en democracia, pudo ser estrenada, si bien le censuraron una escena en la que un sacerdote castigaba a una “visitadora” por sus actos.
En 1999 vuelve a ser llevada al cine de la mano de Francisco J. Lombardi quien ya había adaptado a este arte otro libro del autor, La ciudad y los perros.
También fue adaptada al teatro por el director colombiano Jorge Alí Triana y su hija Verónica Triana. Tuvo su estreno mundial en 2009 en el Teatro Repertorio Español de Nueva York, con música del también colombiano Andrés Cabas y un elenco multi-nacional.
Mario Vargas Llosa, nació en Arequipa, Perú, el 28 de Marzo de 1936. Su nombre completo es Jorge Mario Pedro Vargas Llosa. Vio la luz en el seno de una familia de clase media de ascendencia mestiza y criolla. Fue el único hijo de Ernesto Vargas Maldonado y Dora Llosa Ureta. Ambos se separaron pocos mese antes de su nacimiento. Su padre volvió a casarse con una mujer de origen alemán con la que tuvo dos hijos, hermanastros del escritor, Enrique y Ernesto Vargas.
Mario vivió con su familia materna. Su abuelo era quien mantenía las necesidades económicas de su madre. Vivió en Cochabamba (Bolivia) y en Piura (Perú) donde comenzó sus estudios. Primaria en el Colegio Salesiano Don Bosco y secundaria en el Colegio San Miguel de Piura. Por aquel entonces Mario creía que su padre había muerto ya que eso fue lo que le dijeron para ocultar el divorcio de sus progenitores.
En 1946 se traslada a Lima, donde conoce a su padre. El matrimonio restableció su convivencia y vivieron en un barrio de clase media de la Capital. Estudia entonces en el Colegio La Salle de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. La relación con su padre fue siempre tortuosa, tanto por el carácter del mismo, violento en ocasiones, como por el resentimiento que tenía hacia la familia Llosa. Otro hecho significativo de su convivencia fue la incomprensión que el tenía hacía su interés por la literatura.
A los 14 años es enviado al Colegio Militar Leoncio Prado, (Callao, Perú), un internado donde cursó 3º y 4º de educación secundaria. Allí tuvo que soportar la rígida disciplina miliar. Según su testimonio fue la época en la que más leyó y escribió. Entre sus profesores figuraba el poeta surrealista Cesar Moro, quien por un tiempo le dio clases de francés. Sus autores preferidos en dicha época fueron Victor Hugo y Alejandro Dumas.
En el verano de 1952 se produce un cambio sustancial en su vida. Aprovechando las vacaciones comienza a trabajar como ayudante en el diario limeño La Crónica. Poco después pasó a ser aprendiz de periodista y se le encomiendan reportajes y entrevistas sobre notas locales. Al terminar el proceso vacacional no vuelve al colegio militar, se traslada a Piura y vive con su tío, cursando en dicha ciudad el último año de secundaria en el Colegio San Miguel de dicha localidad.
En 1953 Vargas Llosa ingresa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde cursa Derecho y Literatura. Participó en la política universitaria a través de Cahuide, nombre con el que se mantenía vivo el Partido Comunista a la sazón perseguido por el gobierno de Manuel A. Odría. Poco tiempo después se distanciaría del grupo y se inscribiría en el Partido Demócrata Cristiano de Héctor Cornejo Chávez. Por aquel tiempo trabaja como asistente del renombrado historiador sanmarquino Raúl Porras Barrenechea en una obra que nunca llegó a concretarse: varios tomos de una monumental historia del Perú
En 1955, con 19 años, contrajo matrimonio con Julia Urquidi, tía política por parte materna, que era 10 años mayor. Este matrimonio causo un verdadero disgusto y rechazo en la familia, viéndose forzados a separarse durante un tiempo estando recién casados. Para poder mantener una vida en común, el joven Mario se vio obligado a realizar hasta siete trabajos simultáneos: en librerías con Porras Barrenechea , escribiendo para varios medios e incluso catalogando nombres de las lápidas del Cementerio Presbítero Matías Maestro.
Vargas Llosa comienza de verdad su carrera literaria en 1957 con la publicación de sus primeros relatos, Los Jefes y El abuelo. Al graduarse en la Universidad en 1958 fue considerado el alumno sanmarquino más distinguido en Literatura, por lo que recibió una beca para continuar sus cursos de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad a la que se traslada y desde la que en 1960 después de culminar su beca se muda a Francia con la intención de conseguir otra para estudiar allí. Recién llegado a París se entera de que su solicitud ha sido denegada. Pese a la precaria situación financiera en que se encuentran, Mario y Julia deciden quedarse en la mencionada capital, donde Vargas Llosa comienza a escribir de forma prolífica. En 1964 Mario y Julia se divorcian. Un año después Vargas Llosa se casa con su prima Patricia Llosa, con quien tuvo tres hijos.
En 1971 bajo la dirección del profesor Alonso Zamora Vicente, obtiene un Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid con la calificación de Sobresaliente Cum Laude defendiendo su tesis doctoral titulada: García Márquez: lengua y estructura de su obra narrativa, luego publicada bajo el título: García Márquez: historia de un deicidio.
Sus novelas más destacadas, incluyendo la que leemos en estos momentos son:
La casa verde (1965); Conversaciones en la Catedral (1969); La mencionada García Márquez; Historia de un deicidio (1971); Pantaleón y las visitadoras (1973); La tia Julia y el escribidor (1977); La guerra del fin del mundo (1981);El pez en el agua (1993); Los cuadernos de don Rigoberto (1997):La fiesta del Chivo (2000), llevada al cine por su primo Luis Llosa; El paraíso en la otra esquina (2003); Travesuras de la niña mala (2006). Está previsto que el próximo 3 de Noviembre se publique El sueño del celta, última novela de Vargas Llosa. Versa sobre la vida de Roger Casament, cónsul británico en el Congo Belga que se dedicó a denunciar las atrocidades del régimen de Leopoldo II en el país africano.
Mario Vargas Llosa cuenta en su haber con numerosos premios anteriores al actual Nobel de Literatura. Los más destacados son: El Premio Rómulo Gallegos, (1967, por su novela La casa verde), y el Premio Cervantes (1994). A estos hay que añadir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras otorgado en 1986. Otros premios son: El Premio Nacional de Novela del Perú; el de la Paz de los libreros de Alemania; el Planeta de 1993 y el Biblioteca Breve otorgado por La ciudad y los perros.
Asimismo es miembro de la Academia Peruana de la Lengua, de la Real Academia Española y tiene numeroso títulos Doctor Honoris Causa otorgados por numerosas y prestigiosas Universidades del mundo. Ha sido condecorado por el gobierno francés con la Legión de Honor (1985) y el gobierno de Perú le concedió la condecoración Orden del Sol en el grado de Gran Cruz con Diamantes, su más alta distinción.
Ha tenido participación activa en la política de su país, decantándose por posiciones liberales y conservadoras.
Desde 1993 cuenta con la nacionalidad española sin que ello implique la renuncia a la suya de naciemiento, la peruana.
Os libros arden mal

Os libros arden mal saíu do prelo o 24 de Xuño do 2006, día do San Xoan. Pola noite. Ó saltara sete veces o lume das cacharelas na praia do Orzán. Pola mañá, lavou cara e corpo con auga de romeiro, ruda, herba luísa, menta, herba boa, malva, e herba da Nosa Señora, na que margullou tamén unhas rosas brancas, silvestres, fillas como quen dí da silveira.
Esta frases aparecen en la página final del libro como certificado de nacimiento del mismo “na noite de San Xoan” . Y sus primeros pasos, saltar siete veces las “umeradas” de esa noche “meiga” en laplaya del Orzán. Ya de madrugada se blinda contra “toda bruxería” lavando la cara y el cuerpo con el agua que describe. No hay duda de su origen. A Coruña. Galicia.
Y por medio de las historias que nos va contando va desgranando como era por dentro aquella ciudad. Como eran la mayoría de sus habitantes y los habitantes que la rodeaban y acudían a ella diariamente a desarrollar sus quehaceres mezclándose con los que la moraban. En su mayoría eran trabajadores, con una educación básica que apenas abarcaba el leer, escribir y las cuatro reglas y aún así portaban una cultura popular y social importante. Gente abierta al mar y a lo que del mismo se extrae. No solo productos alimenticios de primera calidad, también ideas y modos de vivir de allende, de otras tierras lejanas, dadas a conocer por los que continuamente hacían escala en su puerto. Para ellos no eran extrañas las ideas progresistas ni su defensa. De ésto quedan pruebas en nuestro camposanto de San Amaro donde se pueden ver las tumbas de aquellos que murieron por ellas. Camposanto también al borde del mar como si quisiera recordarnos a todos que ese elemento es el que configura y justifica nuestra existencia como urbe y reclama estar presente en nuestro postrero viaje. Es de justicia dejar que su salitre impregne la tierra que nos cubre y con la que nos fundiremos eternamente.
Estos relatos y cuentos se entretejen y se mezclan huyendo de la habitual forma capitular. En ellos sus personajes nos dicen de sus afanes, sus alegrías, miedos, juventud y vejez, amistades y enemigos. En definitiva nos dan cuenta de su vida y muerte. Abarcan un dilatado espacio de tiempo, 1881 a 2006, con especial incidencia en el periodo de la Guerra Civil, o mejor, en los años de la posguerra gallega. Es Galicia lo que siempre esta presente en las novelas de Manuel Rivas. Son sus gentes los protagonistas de sus textos.
Nos enfrentamos a una lectura que requiere pausa. No es que su trama sea complicada ni liosa, es que es muy rica en matices, en juegos de palabras. Además anima al lector a investigar sobre aquello que cuenta y que le resulte interesante o poco conocido. Todo sobre lo que escribe es para nosotros cercano en el tiempo y en el espacio. Ha pasado aquí y aún hay gente que lo recuerda, bien porque lo vivió, bien porque lo escuchó de boca de un protagonista o un observador. Nada de lo que dice nos debe parecer extraño o lejano. El pasado y el presente tienen una relación próxima y concomitante haciendo más interesante y a la vez emocionante los relatos que dan vida a la obra.
El quemar libros nos es nuevo. Viene de muy antiguo. Siempre los libros han tenido la virtud de dejar en letra impresa los pensamientos humanos. De hacerlos perdurar en el tiempo mucho después de que sus autores hubiesen desaparecido. Son las actas de la Historia con todos sus defectos y versiones; sin ellos esa palabra quedaría roma. También aquí se relata una quema de libros. Los lugares elegidos para tal finalidad no pudieron ser más céntricos ni emblemáticos, la dársena de la Marina,la Plaza de María Pita. Al lado del mar. Como si los que lo hicieron quisiesen aventar todas aquellas ideas y maneras de relacionarse que por esa vía nos llegó. La existencia de este texto indica claramente que no lo consiguieron.
Espero que el libro tenga en nosotros varias influencias. Por una parte recordar como fue nuestra reciente historia, la de aquí mismo, no la general. Que haga que conozcamos pasajes y hechos poco o nada explicados ayudándonos a reflexionar y aprender para que no vuelvan a darse situaciones como las vividas por aquellas generaciones en las que algunos nos podemos incluir.
Manuel “Manolo” Rivás Barrós es un escritor, poeta, ensayista y periodista español cuya obra se desarrolla fundamentalmente en lengua gallega, aunque también escribe artículos en castellano para el diario El País.
Nació el 24 de Octubre de 1957 en la calle Maroladel barrio de Montealto en A Coruña. Estudió secundaria en el IES de Monelos. Desde hace muchos años vive en Vimianzo. La totalidad de su obra literaria está escrita originalmente en gallego, salvo los mencionados artículos escritos para El País. Su libro de cuentos ¿Que me quieres, amor? incluye el relato de “La lengua de las mariposas“, que sirvió de base para el guión de la película homónima. Tiene una extensa bibliografía, relatos como Ella, maldita alma; La mano del emigrante; Las llamadas perdidas. Novelas cortas como Los comedores de patatas; El lápiz del carpintero (Premio de la Crítica española y llevada la cine por Antón Reixa) y En salvaje compañía.
Sus últimas obras son El héroe, teatral; Los libros arden mal, novela; Os Grouchos, un ensayo periodístico. Muy recientemente ha salido su novela, Todo es silencio, en la que aborda el tema del narcotráfico en esta tierra gallega. Esta recopilación de títulos es indicativa y no abarca la totalidad de sus escritos.
Junto con Suso del Toro es la cabeza visible de una generación de narradores gallegos con amplio eco de crítica y publico en España.
En cuanto a su obra periodística, buena parte de sus mejores reportajes están compilados en El periodismo en un cuento, usado como libro de texto en numerosas facultades de Ciencias de la Información, así como en los volúmenes Toxos e flores; Galicia, el bonsai atlántico; Galicia, Galicia; Mujer en el baño y Una espía en el reino de Galicia.
Periodista desde los quince años ha trabajado en diversos medios de prensa, radio y televisión. Ha sido socio fundador de Greenpeace en España, ocupando cargos directivos en su organización durante varios años. Durante la tragedia del Prestige participó en la creación de la plataforma ciudadana Nunca Mais. Esta casado y es padre de dos hijos, varón y hembra.
Inés y la Alegría

“La Historia inmortal hace cosas raras cuando se cruza con el amor de los cuerpos mortales”.
Es una frase que se repite a lo largo de la novela que vamos a comentar. Y no cabe duda que es cierta. La Historia con mayúscula, por lo general se centra en los grandes episodios acaecidos a la humanidad a lo largo del tiempo. Grandes hechos que cambiaron de alguna forma el devenir cotidiano de mucha gente y que alumbraron otras formas de pensar y gobernar; pero rara vez nos explica aquellas pequeñas y humanas acciones que dieron lugar a que se desbocaran los acontecimientos que hicieron posible la importancia de lo sucedido.
Esto es lo que pretende la autora de este libro. Poner de relieve como algunas cosas personales, íntimas incluso, son el inicio de la bola de nieve que arrastrará a muchos a situaciones extremas para ellos y para su forma de ver el mundo.
La novela parte de un hecho real e Histórico, la invasión del Valle de Arán en 1944 por parte del ejercito de la UNE, (grupo de exiliados españoles, en su mayoría comunistas), que había luchado con éxito contra los alemanes en el sur de Francia. Este episodio de nuestra Historia poco conocido y documentado, es el trasfondo que elige para desarrollar su obra.
Justifica la frase inicial las relaciones personales que mantienen personas capitales en el desarrollo de los hechos. Por una parte Dolores Ibarruri, Pasionaria, con su compañero de partido y amante Francisco Antón. La dolorosa separación de ambos al final de la guerra civil española, ella a salvo en Moscú y él recluido en un campo de concentración en el sur de Francia. El nombramiento de Carmen dePedro como responsable del PCE en esa zona francesa. Su encuentro y amores con Jesús Monzón Reparaz y la utilización de éste del cargo que tiene su compañera para controlar y desarrollar el Partido en su territorio y elaborar el plan de la invasión comentada. Son historias, con minúscula, que de no haber sucedido no hubiese ocurrido el suceso recogido en la otra Historia, con mayúscula.
La autora para contarnos lo que sucedió crea una ficción; con unos personajes que también nos cuentan otras historias. Porque tanto Inés como Galán, como el resto de intervinientes en el relato nos describen tanto sus sentimientos como la forma de vida que desarrollaron antes, durante y después de haberse consumado el episodio histórico base de la novela.
Almudena Grandes se esfuerza en hacernos ver como eran las circunstancias imperantes en aquellos días, meses, años, tanto en lo político como en lo social. Como era la vida cotidiana de las personas atrapadas en aquel preciso tiempo. Vidas de perdedores y aún así gente comprometida con sus ideales que no dudan en arriesgar todo lo que poseen por conquistar las metas que sus utopías les señalan.
Inés, hija de una familia acomodada y de derechas con un hermano falangista y comprometido con el alzamiento, aislada en un Madrid en guerra e influenciada por su amiga y doncella Virtudes, abrazará la causa republicana y comunista y colaborará con el Socorro Rojo desde su casa. Finalizada la guerra nos cuenta su apresamiento y permanencia en prisión, de donde la sacará su hermano para internarla en un convento. De allí la volverá a sacar para llevarla consigo a su casa en Pont de Suert, Lérida, de donde escapará para unirse a los invasores del Valle de Arán en Bossóst. Allí conocerá a Galán, de quien se enamorará y con quien compartirá su vida futura.
Galán, nombre de guerra del comandante del ejercito republicano Fernando González Muñiz, asturiano de Gera, concejo de Tineo (Asturias), minero e involucrado en el levantamiento de 1934; huido a Francia y vuelto a España para unirse al ejercito de la república, exiliado, guerrillero y capitán del ejercito de la UNE, (Unión Nacional Epañola). También se enamorará de Inés, uniendo ambos sus vidas, sus anhelos y sus sueños desde aquellos tristes días de 1945 hasta el presente.
El resto de personajes, tanto masculinos como femeninos, de parecidas historias a las de los dos principales, están también convenientemente desarrollados en la trama. Entre ellos destaca el de Adela, la esposa del hermano de Inés. La amistad y cariño que por Inés siente le llevará a arrostrar todo tipo de peligros, sociales y familiares, con la única finalidad de poder visitarla y tratarla en Francia, en Toulouse, donde el destino llevó a Inés y Galán, después del fracaso de la aventura de Arán. Para Adela, Inés es todo lo que ella desearía ser pero no se atreve.
Allí en Toulouse, Inés, asociada a otras camaradas abrirán un restaurante español, al que por nombre pondrán “Inés, La cocinera de Bossost“. Lo subtitularán como “el mejor restaurante español en Francia“.
Este establecimiento será el punto de encuentro de prácticamente todas las personas que intervienen en el libro, tanto las de ficción como las reales. Porque será allí donde la autora hace coincidir a los históricos, Dolores Ibarruri, Carmen de Pedro, Agustín Zoroa, etc., con los de ficción. Esta interacción está hecha con maestría y dentro de un contexto que posibilita pensar que pudo suceder como se cuenta.
Como la misma Almudena dice, el final de la novela es abierto. Ella ha pretendido recordar un hecho histórico poco conocido por el público en general y al tiempo contar como vivieron las personas inmersas en aquel devenir. Cuales eran sus problemas, miedos, ansias, esperanzas. Como fue aquel momento de lucha armada contra la dictadura, como esta lucha evolucionó hacía la reconciliación nacional; que solo fue posible después de la muerte de Franco. Lo hace desde un punto de vista republicano y comunista, con sencillez, como si fuese un notario que levanta acta de lo cotidiano.
Es posible que en determinados momentos a algunos el relato les parezca farragoso e incluso extenso y repetitivo. Es cierto que su desarrollo tiene picos y valles, pero en conjunto es un buen libro y además anima a ampliar lo que cuenta, a enterarse de quienes eran los que intervinieron en esa etapa de nuestra Historia, que como queda dicho es muy poco conocida y lo poco, muy distorsionado. La narración los cita profusamente logrando que tengamos una amplia visión de ellos en aquel momento.
Almudena Grandes nació en Madrid en 1960. Cursó estudios de Geografía e Historia en la Universidad Complutense. Trabajó en el mundo editorial hasta que en 1989 ganó el premio de narrativa erótica La sonrisa vertical con su primera novela, Las edades de Lulú. Este éxito que la catapultó a una fama inmediata, fue su carta de presentación y ella confirmó su buen hacer como escritora con la publicación de Te llamaré Viernes (1991) y Malena es un nombre de tango (1994). En 1996 publicó Modelos de mujer, un volumen recopilatorio de algunos de sus relatos breves. Dos años más tarde apareció Atlas de geografía humana, que obtuvo una amplia aceptación por parte de la crítica y el público. Con posterioridad ha publicado Los aires difíciles -premio Arcebispo San Clemente 2001-, Castillos de cartón (2004), el libro de relatos Estaciones de paso (2005) y El corazón helado (2007), títulos que la han convertido en una de las voces narrativas más relevantes de nuestro país.
Han sido llevadas al cine sus novelas Malena es un nombre de tango y Los aires difíciles y Atlas de geografía humana. Asimismo el relato El lenguaje de los balcones, de su mencionado libro Modelos de mujer e inspirado en un poema de su marido Luis García Montero, sirvió de base para la película Aunque tu no lo sepas.
En 2008 le concedieron el VII premio de novela José Manuel Lara y el premio Gremio de libreros de Madrid.
La nueva biblioteca municipal de Azuqueca de Henares (Guadalajara) lleva su nombre.
Colabora con el diario El País y es contertuliana en la Cadena Ser.







