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La casa de las miniaturas de Jessie Burton
En el club de lectura de #CaféConLibros de los martes ya hemos disfrutado de la primera novela de Jessie Burton, La casa de las miniaturas, de lectura muy entretenida y final realmente sorprendente. Lo que más han destacado nuestras lectoras de esta obra es su capacidad para reflejar las atmósferas que describe Burton.
La autora
Jessie Burton nació en 1982. Estudió en la Universidad de Oxford y en la Central School of Speech and Drama, y ha trabajado de actriz y como secretaria de dirección en la City. En la actualidad vive en el sudeste de Londres.
En una entrevista con Efe en la capital de los Países Bajos, Burton, rememora que inicialmente sintió una “atracción estética” por la casa de muñecas de Petronella Oortman que se puede ver en la segunda planta del Rijksmuseum, siempre con largas colas de curiosos que quedan petrificados ante la minuciosidad de lo que se reproduce, pero luego pensó que aquello tenía una historia y se puso a escribir La casa de las miniaturas.
La novelista deja claro que, aunque ha partido de la casa del Rijksmuseum, de nueve habitaciones, y se ha documentado con varios libros sobre la época, todo lo que relata sobre Nella y una enigmática y rubia miniaturista que se cruza en su camino es ficción y surge de su imaginación.
Con una estantería en su casa en la que ya solo hay volúmenes de su primera novela en diferentes idiomas, esta lectora de Margaret Atwood, Siri Hustvedt o Sarah Waters está en pleno proceso de escritura de su segundo título, Belonging, ambientado en Londres y en la España de la Guerra Civil -un país que conoce bien, puesto que vivió en Chiclana (Cádiz)- en dos planos temporales diferentes y con una narradora de la isla de Trinidad.
Asevera que dejó los escenarios cuando actuar “dejó de ser divertido y se convirtió en algo frustrante” y ahora como se lo pasa bien es poniendo en escena a sus creaciones literarias.
La obra
Un día de otoño de 1686, una joven de dieciocho años llama a la puerta de una casa señorial en el barrio más acomodado de Ámsterdam, en la llamada “Curva de Oro”. Nella Oortman se ha trasladado del campo a la ciudad para convivir con su marido, Johannes Brandt, un hombre maduro y distinguido comerciante que habita en la mansión en compañía de su hermana soltera y rodeado de fieles servidores.
Como regalo de boda, Johannes obsequia a su esposa con un objeto muy de moda entre la gente pudiente de la época: una réplica de su propia casa en miniatura, que Nella deberá poblar con las figuras creadas por una desconocida miniaturista que ha encontrado por azar. Sin embargo, poco a poco, el amable pasatiempo se irá transformando en la clave de una serie de inquietantes revelaciones que conducirán a Nella a desenmascarar los secretos más oscuros de los actuales moradores de la casa —incluido su marido—, arrojando luz sobre los peligros que amenazan la supervivencia de su nueva familia.
Relato vibrante de ambiciones íntimas y sueños traicionados, La casa de las miniaturas logró un formidable éxito comercial en el Reino Unido —más de 100 mil ejemplares vendidos—, fue galardonada con el National Book Award y nombrada Libro del Año por las librerías Waterstones. Con admirable precisión, la autora recrea el ambiente de Ámsterdam a finales del siglo XVII, un mundo áspero y riguroso donde los gremios burgueses se enfrentaban al fanatismo religioso y la intransigencia del poder establecido.
No dejéis de ver la entrevista que le hicieron a Jessie Burton en el programa sobre libros Página Dos, presentado y dirigido por Óscar López.
Los peces no cierran los ojos
El próximo lunes 14 de diciembre, en el Club de lectura de la Biblioteca Sagrada Familia, comentaremos la obra Los peces no cierran los ojos de Erri de Luca, autor de culto y de enorme prestigio. Lo bueno de compartir una lectura es que nos enriquece muchísimo ya que no todos la percibimos del mismo modo. Llama la atención el título de este libro: Los peces no cierran los ojos, ya que, sin párpados, están atentos a todo como la mirada de los niños.
Se trata de una novela breve pero intensa y profunda (tiene mucho de que hablar y comentar) Un hombre de sesenta años recuerda el verano en que cumplió diez, un verano que pasó con su madre en una isla cerca de Nápoles, Ischia; mientras que el padre se encuentra en EEUU buscando un futuro mejor para la familia tras la reciente guerra contra el fascismo. La presencia del mar será fundamental en toda la novela. Narrada en primera persona se trata de un relato con tintes autobiográficos. Me parece importante resaltar a este narrador adulto pues se hace presente en recuerdos de otros momentos importantes de su vida posteriores a la narración principal. Apenas hay trama, de prosa pausada, intensa, precisa, profunda y, sobre todo, sensible. Es un libro para reflexionar y leer despacio asimilándolo y meditándolo. Hay quien considera a Erri de Luca como un poeta que escribe novelas pues Las cosas más sencillas las convierte en poesía: el trabajo de los pescadores, la sensación de los baños en el mar, el bullicio de la ciudad….
El protagonista es un niño solitario y muy especial que no empatiza con otros niños de su edad; muy unido a su madre, disfruta con la pesca y con los pescadores a los que admira por su sabiduría, esfuerzo y destreza. Es un niño incríblemente maduro para su edad, que no sólo observa sino que analiza todo lo que le rodea. Lector voraz de los libros de la biblioteca de su padre, libros que le ayudan a comprender a los adultos:
” A través de los libros de mi padre aprendí a conocer a los adultos por dentro. No eran los gigantes que pretendían creerse. Eran niños deformados por un cuerpo voluminoso… vulnerables, criminales, patéticos, previsibles.”
Aficionado a los crucigramas y jeroglíficos aprenderá la precisión de las palabras. Acerca del Quijote dirá:
“Me provocaba lágrimas de rabia este escritor que abollaba a golpes a su criatura… Y, por el contrario, era él quien tenía razón, Quijote, según mis diez años: nada era lo que parecía. La evidencia era un error, por todas partes había un doble fondo y una sombra”
En la playa conocerá a la niña sin nombre , tan diferente como él, gran conocedora del mundo de los animales y que quiere ser escritora. Con ella vivirá una historia singular que le llevará a sentir y a comprender por primera vez lo que significa la palabra Amor. También aprenderá con ella el significado de la palabra Justicia que él no comparte pues cree que un delito o daño no puede ser reparado con el castigo, “la inutilidad del odio y la sangre,” ya que con éste no se van a curar sus heridas. Su mente crece pero su cuerpo no y eso le hace sentire incómodo. Pero no adelantemos más, eso sí, os animo a leerla.
El contexto en el que se desarrolla la trama son los años de la segunda postguerra italiana, una época en la que ser italiano no es tarea fácil: “éramos un país de apestados tras la guerra perdida por el bando obsceno.”
El autor
De Luca es uno de los escritores más prestigiosos de la narrativa actual. Nacido en Nápoles en 1950, participó en el Mayo del 68 y fue militante de izquierdas, enrolado en el grupo revolucionario Lotta Continua. Trabajó como obrero de la construcción, operario en una fábrica de Fiat y camionero, y condujo vehículos de ayuda humanitaria durante la guerra de los Balcanes. Construyó con sus propias manos la casa en la campiña romana donde hoy vive, y practica, con tanta regularidad como entusiasmo, el alpinismo. Aprendió de manera autodidacta diversas lenguas, como el hebreo o el yiddish, y es lector perpetuo y apasionado de la Biblia –aunque ha dicho que no es creyente-, algunos de cuyos libros ha traducido al italiano.
Entre otros galardones, ha recibido el Premio France Culture y el Femina Étranger, en Francia, y el Premio Petrarca en Alemania. Ha escrito más de cincuenta obras literarias. Os recomiendo una interesante entrevista que se le hizo hace tres años a través de este enlace http://www.elcultural.com/noticias/letras/Erri-de-Luca/2933
De este autor podéis encontrar en nuestras Bibliotecas municipales:
- Montedidio (2002)
- El día antes de la felicidad (2009) que también hemos leído en este club
Espero que disfrutéis de esta lectura!
Matar a un ruiseñor
No conoces realmente a una persona hasta que no has llevado sus zapatos y has caminado con ellos
El 1957 Harper Lee entrega a varias editoriales americanas un manuscrito en el que narra una serie de historias inspiradas en personajes y situaciones de su infancia y juventud. El proyecto es rechazado una y otra vez, hasta que un editor le recomienda centrarse en un episodio concreto del texto en el que la protagonista, Scoutt, todavía es una niña. Durante dos años Harper reelabora por completo el escrito, que se publica en 1960 bajo o título “Matar a un ruiseñor”
A través de la mirada de la pequeña Scoutt, Harper Lee reconstruye la vida en un pueblo sureño ficticio, Maycomb a mediados de los años 30. Un pueblo racista, violento, lleno de prejuicios y profundamente marcado por la Depresión. La novela tiene un fuerte carácter autobiográfico: Scoutt es, como la propia autora, hija de abogado y huérfana de madre ; el pueblo en el que transcurre la acción, Maycomb, está inspirado en Monroeville (Alabama) en el que la escritora pasó su niñez. Dill, (Tití en la película) el niño que juega con Scoutt y su hermano Jem, no es otro que Truman Capote, amigo de la infancia de la escritora, y a quien de hecho acompañará muchos años más tarde a Holcomb para investigar el asesinato que dará lugar a su obra maestra, “A sangre fría”
Dossier Matar a un ruiseñor
Descarga aquí el dossier en pdf
Matar a un ruiseñor nos devuelve a la infancia, al mundo del juego, la exploración, la aventura y el descubrimiento… y lo hace con una mirada muy respetuosa hacia los niños : son ellos los que parecen sentir la mayor repulsión ante la injusticia y reaccionen ante ella. Es además un libro hermoso y conmovedor que invita a reflexionar sobre temas tan complejos como el racismo, la intolerancia, la rigidez de las vínculos familiares y vecinales, la desconfianza ante lo diferente y fragilidad de un sistema judicial carente de garantías para la población de color. Pero por encima de todo, matar a un ruiseñor nos ha dejado a un personaje : Atticus Finch. Un abogado sureño, un padre dispuesto a educar según sus propias convicciones, un hombre íntegro que trata de convivir en ese mundo hostil y que se ha convertido en el modelo a seguir por muchos americanos hasta la actualidad.
El libro consigue el Pulitzer en 1961 y obtiene un rotundo éxito, entre el público y la crítica. Dos años más tarde es llevado al cine por Robert Mulligan, con una Gregory Peck excepcional en el papel de Atticus Finch, personaje que se convierte en un icono de la historia americana en su defensa de los derechos civiles de los afroamericanos. Desde su publicación la novela ha sido lectura obligatoria en muchos centros de enseñanza y es leída con entusiasmo por las nuevas generaciones de lectores
Pero la historia no acaba ahí. Tras pasar el resto de su vida alejada del mundo literario, Harper Lee decide, en 2014, publicar el manuscrito original, supuestamente extraviado desde que fuera rechazado por las editoriales. Así se publica en 2015 Ve y pon un centinela. El lanzamiento, considerado un gran acontecimiento literario, ha provocado una gran sorpresa entre lectores y críticos en Estados Unidos, no tanto por el número de ejemplares vendidos como por el nuevo aspecto del personaje de Atticus.
Una Madre
Y es entonces cuando se me ocurre que este baile tan bien acompasado, este laberinto de gestos tan naturalmente hilados, todo este lenguaje fácil, reconocible, automático…, todo esto es lo que nos hace familia, historia común, comunidad. (76)
Una Madre habla de esto, de una familia, de los lazos que la unen, de cosas comunes, cariños no siempre bien expresados; problemas, también a veces mal expuestos; encuentros y desencuentros; variedad y comunidad. De eso nos habla Alejandro Palomas en las doscientas cuarenta y pico páginas de este libro.
Lo difícil es narrar las circunstancia que rodean a los personajes que componen dicha familia sin que el lector caiga en el desánimo de continuar queriendo ver a donde nos lleva lo que escribe. Y ese es para mi el primer mérito del relato, que interesa, que hace que lo sigamos con anhelo. Y no son personajes fáciles, ni la vida de la familia lo ha sido en todo su tiempo. Mama, personaje realmente central de la odisea en la que estamos inmersos, es una persona de 65 años. Hasta hace dos años casada con un hombre estafador, dominante y controlador. Con su voluntad anulada como la del resto de componentes de la unidad familiar. Ahora, libre al fin, ha descubierto un espíritu de aventura y no deja de iniciar cosas. Le ayuda su amiga Ingrid, una mujer que solo conocemos por los comentarios de Amalia, la madre, y que se nos revela como seguidora de algún tipo de vida extraño con influencias orientales.
Sigue su hija mayor, Silvia. También dominante como su padre y que ahora que él no está ha tomado esa función con los galones que conlleva ser la mayor de los hermanos. Soltera aunque viviendo con Peter, un sueco que nunca ha querido que le presentaran a la familia. Es una obsesa del orden y la limpieza. Viaja por trabajo a todo el mundo y es eficiente y cumplidora.
El tercero en discordia es Fer, el narrador de todo lo que pasa. Treinta años. Está viviendo un mal momento desde que su compañero Andrés le abandonó, dejándole como recuerdo un cachorro de gran danes, de nombre Max; hoy un perrazo de 60 k de peso y su gran amigo. Su trabajo es subtitular películas, además de doblar voces en ellas y prestar esta para anuncios publicitarios. Pero está solo, bueno con su madre, y no se ve con fuerzas para iniciar una nueva relación de pareja.
Enma es la tercera. Es lesbiana. La muerte accidental hace ya un tiempo de su compañera Sara de la que estaba muy enamorada, ha influido de forma importante en su vida y manera de comportarse. Su actual amor con Olga, una ejecutiva bancaria, ha logrado paliar en algo aquella situación, pero el recuerdo sigue ahí y parece que formará siempre parte de su existencia. Es maestra.
El quinto componente es Tio Eduardo. Hermano de Mama. Es una persona singular. No se llevaba bien con su cuñado y esto hacía que su presencia en reuniones familiares fuese una excepción. Ahora, con su hermana divorciada, siempre que puede está en ellas. Eso si, nunca de forma anónima. Él tiene que ser uno de los centros de atención y para ello recurrirá a todo tipo de subterfugios, incluso inventándose situaciones o hechos. Necesita que le hagan el debido y, para él, merecido caso. Es todo corazón. Silvia es su sobrina predilecta y siente por su hermana un gran cariño. Sabe que esta familia, extraña y lejana, él vive en Lisboa, es el puerto al que siempre puede llegar y ser recibido.
Como es fácil deducir de la descripción hecha de los componentes del clan no se puede decir que sea una familia-tipo. Es más, vistos desde fuera, se diría que es una familia desestructurada. Ninguno encaja en lo que llamamos parámetros familiares normales. ¿Que les mantiene unidos?. Les mantiene unidos el urdimbre que pacientemente, con sus modales de mujer ingenua y en ocasiones ida, Amalia se afana en colocar para que los demás puedan pasar por ella sus hilos llenos de amargura, esperanzas, logros no alcanzados y desamores. Hilos todos que tejen una fuerte tela en la que tienen cabida y en la que el cariño está siempre garantizado. Son conscientes de sus limitaciones, de sus casi siempre fracasos y al tiempo que pueden criticar tal o cual acción puntual de los demás, saben asumirla y animar para que no pase a mayores; para que nadie caiga en el hoyo profundo del olvido, censura o desamor. Están vacunados contra todo pesimismo. De esa vacuna se encargó su desaparecido padre, un ser al que pintan despreciable en todos los ámbitos y el motivo por el que la madre les pide una y otra vez perdón, perdón por haberles dado como progenitor a una persona de ese pelaje.
En esa cena de fin de año se cuentan y recuerdan muchas cosas. Hay sorpresas y lo que pudiéramos llamar bromas. Amalia está muy contenta. Tiene a todos consigo y se siente feliz. Es una manazas de cuidado pero no le importa. Ella sabe lo que es sufrir un calvario como lo fue sus años con un hombre que la aniquilaba y despreciaba. Y sabe que ya no volverá a ser así; sabe lo que perdió hasta el momento en que la abandonó su marido y está dispuesta a que no vuelva a pasarle, ni a ella ni a ninguno de los suyos. A eso les anima, Sabe que “no vale esperar a que pase algo para que las cosas cambien, porque por mucho que cambien, si no las miras, si no tiendes la mano para tocarlas, nunca te darás cuenta de que ya no son las que eran.”. Hay que agarrarlas y comenzar de nuevo cuantas veces haga falta.
Es un relato para leer despacio, masticar lo que se dice y ponernos en los zapatos de los intervinientes. Todos los actores de la trama están bien, incluso muy bien perfilados. Sus personalidades definidas con sus anhelos, aspiraciones y miedos. Se nos hacen cercanos y nos afecta lo que nos cuentan. Deseamos que sus vidas se resuelvan y sean felices.
Alejandro Palomas nació en Barcelona en 1967.
Estudio Filología Inglesa en la Universidad de Barcelona, completando su formación en el New College de San Francisco, donde cursó una maestría en Poesía.
Desde entonces ha trabajado como traductor de importantes autores, así como escribiendo para varios medios de comunicación, actividades que ha compaginado con su pasión por la escritura.
A lo largo de su carrera literaria ha publicado varias novelas, como El tiempo del corazón; El secreto de los Hoffman, (con el que fue finalista del Ciudad de Torrevieja 2008) o El alma del mundo (también finalista del Premio Primavera). Sus dos úlltimos libros, Una madre y Un hijo, han recibido el aplauso de la crítica.
Astrid y Veronika de Linda Olsson
El lunes 5 de octubre comenzaremos una nueva edición del Club de Lectura de la Biblioteca Sagrada Familia con una novela nórdica, sutil e introspectiva sobre la amistad, la esperanza y la idea de que siempre hay un nuevo renacer, independientemente de la edad que tengamos o la gravedad de la situación que estemos atravesando. Se trata de “Astrid y Veronika“, de la escritora sueca Linda Olsson.
Dos mujeres aparentemente muy distintas, dos vidas atormentadas que sufren con sus propios demonios pero que sobreviven a través de un intensa relación de amistad iniciada cuando advierten que, en realidad, no son tan diferentes y que les une un pasado difícil y enigmático.
El relato, ambientado en una zona boscosa de Suecia, se centra en la amistad y en la importancia de las relaciones que se crean entre las personas en la medida que marcan nuestra existencia y le dan un sentido.
A medida que se va forjando su relación , vamos vislumbrando el pasado y los secretos de una y otra. Astrid y Veronika son muy distintas no sólo por la edad sino por sus vivencias: por un lado conoceremos a Veronika, una joven que se ha recorrido medio mundo y busca un lugar tranquilo donde reponerse de una pérdida importante y escribir. Su vecina más cercana es Astrid, una mujer cercana a la ochentena, nunca ha viajado (tan solo a Estocolmo siendo una niña), reservada y retraída, sin apenas contacto con el mundo, a la que apodan “la bruja”. Prefiere la oscuridad del invierno y teme la llegada de la primavera y del verano, del despertar, de los ruidos, de la vida. Veronika busca la soledad, la paz, la quietud; Astrid necesita compañía. La novela es breve, dividida en 36 capítulos alterna el tiempo presente con los recuerdos o flashbacks de nuestras protagonistas. Lectura amable e intimista, ritmo lento y melancólico que, sin embargo, no llega a cansar por la brevedad del relato en el que abundan los monólogos sencillos pero fuertes e intensos.
Llaman la atención varios elementos o “personajes secundarios“.
La casa de Astrid: a pesar de ser un objeto cobra vida, como si fuese un organismo vivo.
“… fue entonces cuando la casa y yo nos convertimos en una sola cosa. Se transformó en mi piel. Mi protectora. Ha oído todos mis secretos; lo ha visto todo” (pág. 40)
La música: se asocia a la vuelta a la vida, al cambio, a la alegría.
“Puso un disco de Lars Erik Larsson… era como si sus sentidos se hubieran juntado para formar un todo completo. La quietud del atardecer, los olores de la cocina, el sabor del vino, el sonido de la música. Le sorprendió darse cuenta de que se sentía embargada por un sentimiento tranquilo y comedido de expectación” (p. 60)
El silencio: relacionado a momentos tristes de la vida como factor que impide la comunicación con el mundo y trae dolor.
“Se metió entre el flujo de vehículos a la carrera, tratando de cruzar la calle….. Se dio cuenta de que jamás llegaría a la otra acera y la invadió una sensación de pérdida que ahogó todos los ruidos. Se quedó quieta como una isla en medio del silencioso torbellino que se arremolinó alrededor, indiferente, despreocupada.” (pág.29)
Por último, la poesía: Todos los capítulos comienzan con unos versos, lo interesante es leerlos seguidos para ver su sentido. Por otro lado Astrid y Veronika leen poemas en sus paseos y el título del libro de Veronika será un verso que Astrid le había enseñado.
” Esta noche estás invitado a bailar con la niebla.. (cap. 21) … pues el día eres tú, y la luz eres tú, el sol eres tú, y la primavera eres tú, ¡y la hermosa, hermosa vida que nos aguarda eres tú! (cap. 22) … pero todo en mi vida, como el brillante sol y cuanto se sumió en la noche y el dolor tiembla esta noche inundado por la luz” (cap. 23)
La autora
Linda Olsson (1948-) nació en Estocolmo ciudad en la que se estudió Derecho dedicándose a la banca y las finanzas hasta que abandonó su país. Tras pasar temporadas en Kenia, Singapur, Gran Bretaña y Japón, se instaló en 1990 en Nueva Zelanda. En 1993 completó su licenciatura en Filología Anglogermánica en la Universidad de Victoria, en Wellington, y en 2003 se le concedió el Premio de narrativa Breve del Sunday Star-Times. 
Astrid y Veronika (2005) su primera novela, tuvo muy buena acogida y ganó en Suecia el premio más prestigioso otorgado por los Libreros suecos.
Su segunda novela es Sonata para Miriam (2009), y en el 2013 se publica su tercera novela The memory of love , todavía sin traducir al castellano.
Recordad que en nuestras Bibliotecas Municipales podéis encontrar este libro así como Sonata para Miriam.
Consultad su disponibilidad en nuestro catálogo. Buena lectura, espero que os guste y os sugiera tanto como a mí!
En esta sesión y en la siguiente también nos acercaremos a Leonardo Padura, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015, a través de algunos relatos.




La Ley era clara, su consideración prioritaria era el bienestar del menor. ¿Cuántas páginas y cuántas sentencias había dedicado a este concepto?. La asistencia, el bienestar eran sociales. Ningún niño es una isla. Pensó que sus responsabilidades terminaban dentro de las paredes del tribunal. Pero ¿como podían terminar allí?.
Ian Mcewan nació en
Por que tu sabes que somos una generación de mandados y ese es nuestro pecado y nuestro delito. Primero nos mandaron los padres, para que fuéramos buenos estudiantes y buenas personas. Después nos mandaron en la escuela, también para que fuéramos muy buenos y nos mandaron a trabajar después, porque ya todos éramos muy buenos y podían mandarnos a trabajar donde quisieran mandarnos a trabajar. Pero nadie se le ocurrió nunca preguntarnos que queríamos hacer……
el barrio de
Me caería redonda y la gente seguiría su camino sin hacerme caso.
Por que tu sabes que somos una generación de mandados y ése es nuestro pecado y nuestro delito. Primero nos mandaron los padres, para que fuéramos buenos estudiantes y buenas personas. Después nos mandaron en la escuela, también para que fuéramos muy buenos y nos mandaron a trabajar después, porque ya todos éramos muy buenos y podían mandarnos a trabajar donde quisieran mandarnos a trabajar. Pero nadie se le ocurrió nunca preguntarnos que queríamos hacer……








